domingo, 27 de julio de 2025

Puertos de Beceite: Ruta de las pasarelas del Parrizal

Los puertos de Beceite es una cadena montañosa infranqueable por coche que separa el sector NE. de la provincia de Teruel con las de Tarragona y Castellón. Por el lado turolense se sitúa en la comarca de la Matarraña y es la zona más habitual desde donde partir para visitar estas montañas. En esta ocasión realizamos su quizás  excursión más célebre: el Parrizal o Parrissal de Beceite. Se trata del recorrido por una espectacular garganta hacia las fuentes del río Matarraña. Durante el trayecto, en los tramos más angostos, se han habilitado pasarelas elevadas sobre el cauce del agua. Es importante reseñar que el inicio se halla a unos 5 kilómetros de la bonita población turolense de Beceite y para poder acceder en coche hasta el inicio y aparcar, es  necesario reservar con antelación y pagar una tasa.


Puertos de Beceitef


Para realizar la ruta debemos desplazarnos hasta la localidad turolense de Beceite, en la preciosa comarca de la Matarraña.

Posición de la comarca de la Matarraña y los Puertos de Beceite en la provincia de Teruel.

Desde allí hay que seguir un vial que en unos 5 kilómetros nos lleva hasta el aparcamiento regulado donde se da inicio a la excursión. Si queremos aparcar allí, es necesario haber reservado previamente la plaza porque si no lo hacemos no tenemos otra opción que retornar a Beceite sin posibilidad alguna de estacionar el coche en ningún punto. La segunda alterativa es caminar desde Beceite hasta el inicio de la ruta, lo cual no es una buena idea pues estamos añadiendo unos 10 kilómetros al recorrido. La tercera opción, si disponemos de bicicleta, es acceder pedaleando.

Área de visitantes y aparcamiento al inicio de la ruta de las pasarelas del Parrizal o Parrissal de Beceite.
Inicio de la excursión y río Matarraña.
Dejamos el coche e iniciamos la ruta. Prácticamente todo el recorrido se efectúa siguiendo la orilla del río Matarraña, que nace en estas montañas. El desnivel a cubrir es inapreciable por lo cual se trata de una excursión válida para todos los públicos.



Caminamos los primeros metros por una amplia cómoda pista.
Todo el recorrido ha sido habilitado con sendas que siguen la orilla y en los puntos más estrechos, donde el agua llega hasta la pared roca, hay pasarelas. Nada más comenzar, a la derecha del sendero, se halla el yacimiento neolítico de la Fenellosa. Nos acercamos cruzando el río y apreciamos pinturas, representando caballos y otros animales en la base de una pared rocosa. Continuamos.

Yacimiento neolítico de la Fenellosa, con pintura rupestres.
Pronto la pista por la que caminamos se convierte en sendero y nos presentamos ante las primeras pasarelas que salvan los puntos más angostos en los que el agua llega a ambas orillas.


El recorrido es pues sencillo, agradable, apreciando las elevadas paredes que nos flanquean en todo momento. El paso por las pasarelas es fácil.

Paso elevado.




No encontramos obstáculos apreciables más allá de pequeñas ascensiones perfectamente indicadas.


A medida que vamos subiendo aguas arriba encontramos tramos en que la garganta se estrecha. Tenemos que continuar por las pasarelas perfectamente habilitadas con al anchura suficiente para permitir el paso simultáneo de dos personas en sentidos contrarios.


En unos 4 kilómetros desde el inicio, alcanzamos el estrechamiento final, que es la sorpresa final de esta ruta. Desde lejos, ya íbamos apreciando como el río se va encajonando en una estrechísima garganta donde las paredes alcanzan una total verticalidad y parece imposible continuar. Pero el recorrido está muy habilitado y las pasarelas se van adaptando al terreno permitiendo avanzar con comodidad.


Atravesamos el interior por pasarelas, esta vez habilitadas a cierta altura sobre el nivel del agua. El pasadizo natural por el que nos internamos es espectacular.



La garganta se estrecha tanto que la luz apenas puede pasar a su interior en los tramos centrales.


En algunos puntos el agua se torna a colores verdosos y azules por efecto de los rayos de sol difusos que logran penetrar en el interior.

Salimos del pasadizo. La ruta para visitantes termina aquí, aunque el río continua su ascenso durante unos kilómetros más hacia su nacimiento, muy cerca del límite entre las provincias de Teruel y Tarragona. Es posible continuar, aunque el terreno es muy agreste y por supuesto no está habilitado con ninguna pasarela más. Retornamos.


El recorrido de vuelta es por el mismo itinerario, no hay alternativa posible. Terminamos la ruta en el área de visitantes donde iniciamos la excursión.


RUTA DE LAS PASARELAS DEL PARRIZAL
Espacio natural
Puertos de Beceite (Teruel).
Dificultad
Baja. La distancia no es muy grande y no hay apenas desnivel en todo el recorrido.
Tipo de camino
Sendero junto al río y pasarelas elevadas sobre el agua.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontraremos en el río. En el área de recepción de visitantes  y aparcamiento hay bar.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil, está perfectamente señalizado y no hay pérdida posible.
Época recomendable
Todo el año.
Inicio
Área de recepción y aparcamiento, a unos 5 kilómetros de Beceite (Teruel).
Distancias
Valderrobres (12,7 kms); Teruel (186 kms); Zaragoza (146 kms); Burgos (por Zaragoza-Alcañiz) (464 kms)
Tiempo total
Unas 3 horas, parando en la Fenellosa y en algunos puntos para hacer fotos.
Tiempos de marcha
Inicio-Final: 1 hora 40 minutos; Final-Inicio: 1 hora 5 minutos (tiempo efectivo caminando).
Distancia total
8,2 kilómetros.
Interés
Estrechos y pasarelas del Parrizal, paisajes kársticos, arquitectura tradicional de Beceite.
Altitud mínima
604 m.
Altitud máxima
705 m.
Desnivel acumulado
Despreciable.

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Notas:
- Excursión sin dificultad en la que podemos disfrutar del espectacular paisaje en todo el trayecto.
- En el área de aparcamiento hay bar y mesas donde podemos descansar.
-Una vez más insistir en que es necesario reservar aparcamiento si llevamos el coche desde Beceite hasta el inicio de la ruta, lo cual es muy aconsejable pues son unos 5 kilómetros en la ida y los mismo en la vuelta. Otra alternativa es cubrir este trayecto en bicicleta desde el pueblo de Beceite.
- Es muy recomendable pasear por las calles de Beceite y también del cercano Valderrobres, donde destaca su arquitectura tradicional. En ambos pueblos podemos encontrar bar.

Valderrobres, uno de los pueblos más bonitos de España.

Beceite.



Mapa topográfico



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lunes, 30 de junio de 2025

De Briviesca a Santa Casilda en bicicleta

Excursión en bicicleta desde Briviesca hasta el Santuario de Santa Casilda, icono religioso de la comarca de la Bureba. El recorrido se hace casi siempre por pistas y caminos, aunque hay algún pequeño tramo en que es necesario recurrir al asfalto. Partiendo de la capital burebana salimos por el valle de Valderrueda al final del cual ascendemos entre sembrados y monte hasta el santuario. Retornaremos por el norte pasando por los pueblos de Salinillas de Bureba y Revillalcón y, tras pasar el Portillo, descendemos a Briviesca completando una atractiva y sencilla ruta circular.


Santa Casildaf

Hay varias maneras de ir desde Briviesca hasta Santa Casilda. Seleccionamos una atractiva ruta circular. En la ida salimos por carretera para recorrer el valle del arroyo de Valderrueda para ascender por pistas a los montes hasta el santuario. Retornaremos por el norte pasando por Salinillas de Bureba y Revillalcón para tras remontar hasta un pequeño portillo, descender a Valderrueda de nuevo.

Plaza mayor de Briviesca.
Una vez en Briviesca, saldremos por la calle Fray Justo Pérez de Úrbel, junto a las piscinas. Abandonamos la población rodando por la carretera que de este a oeste recorre el valle del arroyo de Valderrueda. Este trayecto es fácil y ameno, es de unos 7 kilómetros por el asfalto. A ambos lados dejamos huertos y algunas manchas de monte.

Rodamos por la carretera que recorre Valderrueda varios kilómetros.
Al final del valle, que asciende suavemente, dejamos el asfalto y continuamos por un amplio camino que asciende levemente entre sembrados y terreno descubierto. Nos incorporamos a otra gran pista que viene de la población de Reinoso, un kilómetros hacia el SO.


Esta pista asciende levemente entre molinos eólicos buscando un pequeño portillo, dejando a la derecha el curioso paraje de Las Herraduras.

Vista primaveral del paraje de Las Herraduras.
Continuamos por un gran llano y la pista avanza entre sembrados: En menos de un kilómetro nos incorporamos a otra que viene por nuestra izquierda siguiendo por la derecha para cubrir ya el último tramo hasta el santuario.


Esta pista sube aún suavemente para introducirse en un monte poblado de robles.

Llanos anteriores al descenso al santuario.


Salimos de él. Estamos en una posición elevada sobre el valle donde se asoma el santuario. A nuestra izquierda tenemos la población de Buezo. Tras un ligero descenso, nos incorporamos a la carretera que asciende hasta el santuario.


 En unos metros, llegamos al Santuario de Santa Casilda.


Es día entre semana ya penas hay movimiento. Rodamos por la explanada que antecede el templo. A mano izquierda la hospedería,. a mano derecha la cueva de San Vicente. De frente, asomado sobre el valle, el santuario de Santa Casilda, lugar venerado por todos los burebanos.


Tras los muros, asomado sobre el valle, encontramos mesas y bancos donde podemos relajarnos y descansar. El templo se halla cerrado, no podemos entrar. 

Santuario de Santa Casilda.


No obstante podemos ver la gruta de Santa Casilda, donde se halla el sepulcro de la santa en la parte trasera del templo.



También bajamos a la gruta de San Vicente.


Santa Casilda atesora mucha historia, tanto en el propio templo como en los edificios y grutas anexas y los lagos que hay abajo al pie del peñasco en que se asiente. Para quien no lo conozca, merece la pena detenerse y leer todos los paneles indicativos que nos explican las leyendas que dieron origen a la construcción del santuario.


Retornamos. El plan es volver ahora por pistas ubicadas al norte, donde se sitúan los pueblos de Salinillas de Bureba y Revillalcón.


Para ello, descendemos por la carretera desde el santuario hasta la parte baja, donde se halla el área recreativa.


Allí mismo, nace el sendero, bastante estrecho, que frente al peñasco del santuario, asciende entre la vegetación a las alturas que separan este valle del anexo de Salinillas.


Este ascenso no es muy largo y debemos caminar algunos metros echando a pie a tierra debido a la pendiente y la estrechez del terreno.

Ascendemos por un camino hacia Salinillas de Bureba.
Alcanzamos un pequeño portillo e iniciamos el descenso a la vista del pueblo de Salinillas de Bureba.

Alcanzamos un llano a medio camino entre Santa Casilda y Salinillas de Bureba.
Conocemos ya este pueblo de anteriores excursiones (ver entrada: Arroyo de Peña Borco desde Salinillas de Bureba). 

Bordeamos por carretera Salinillas de Bureba sin llegar a entrar en el pueblo que queda algo apartado de la ruta.
Lo bordeamos por carretera y en unos metros, salimos de nuevo por la derecha por una amplia pista. En algo más de un kilómetro, pasamos muy cerca de la ermita de Nuestra Señora de las Mercedes o de Espinosilla, ubicada en un solitario paraje a los pies.

Ermita de Nuestra Señora de las Mercedes, compartida por los pueblos de Revillalcón y Salinillas de Bureba.
Hacemos un pequeño desvío de unos doscientos metros y visitamos este pequeño templo rural. Volvemos y continuamos por la pista. Ésta continua abriéndose camino entre sembrados para incorporarse enseguida a la carretera a muy corta distancia del pueblo de Revillalcón, donde entramos.

Paisaje veraniego burebano.
El pueblo tiene un interesante templo románico, que se localiza en la parte alta. Desde aquí bien podríamos retornar a Briviesca siguiendo por la carretera, pero preferimos atravesar los montes que separan ambas localidades. Nada más atravesar las casas del pueblo, abandonamos la carretera por la derecha bajando por un camino de acceso a fincas y cultivos.

Iglesia románica de San Esteban de Revillalcón.
Ahora bajamos por una pista, entre fincas con perros ladrándonos, y continuar hacia el S-SE. buscando un portillo que separa la alineación que separa los dos valle que hemos recorrido.

Dejamos Revillalcón atrás.
Esta ascensión es larga y no demasiado empinada, con facilidad alcanzamos el portillo e iniciamos el descenso a la vertiente sur, incorporándonos pronto a la carretera de Valderrueda por donde salimos algo más de tres horas antes.

El Portillo.
En breve, siguiendo la carretera, entramos en las calles de Briviesca finalizando esta atractiva y bonita excursión.

DE BRIVIESCA A SANTA CASILDA EN BICICLETA
Espacio natural
Montes de Santa Casilda.
Dificultad
Baja. el recorrido no es duro y discurre siempre por pistas que, con tiempo seco, están en buen estado.
Tipo de camino
Carretera y pistas.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Encontraremos en el santuario y en los dos pueblos por los que pasamos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Difícil. No hay señalización y son muchos los cruces a tomar. Llevar GPS:
Época recomendable
De primavera a otoño, siempre con tiempo seco.
Inicio
Briviesca.
Distancia de Burgos
24,6 kilómetros.
Tiempo total
Unas 3 horas.
Tiempos de marcha
Briviesca-Santa Casilda: 1 hora 25 minutos; Santa Casilda-Briviesca: 1 hora 10 minutos.
Distancia total
24,6 kilómetros.
Interés
Santuario de Santa Casilda, paisaje burebano, pueblos, ermitas.
Altitud mínima
1010 m.
Altitud máxima
721 m.
Desnivel acumulado
643 m

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Notas:
- Ruta relativamente sencilla, solo tenemos que preocuparnos en la orientación y coger los desvíos correctos.
- Desde Revillalcón también podemos retornar a Briviesca siguiendo la carretera.
- En Santa Casilda hay una hospedería-restaurante abierta en verano donde podemos comer y descansar.

Portada plateresca e interior del santuario dedicado a Santa Casilda.


- En la parte baja del peñasco donde se halla el santuario se encuentran los lagos y mesas y bancos.

Lagos de Santa Casilda en la parte baja. En primer plano el Pozo Blanco.


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Mapa topográfico



Perfil de elevación


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