domingo, 16 de diciembre de 2018

Sierra de la Serrota

La Sierra de la Serrota forma parte de la sucesión de alineaciones montañosas que orlan la Sierra de Gredos por su vertiente norte. Su cumbre más alta, la Serrota, de casi 2300 metros, es una montaña salvaje sin caminos hasta su cima y es un excelente mirador sobre el sector occidental de Gredos. Partiremos desde la población abulense de Cepeda la Mora, en el alto Valle del Alberche, para, tras hacer cima, descender por su ladera norte hasta Pradosegar, en el Valle de Amblés.


La Serrota
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Llegaremos a Pradosegar, ubicado en el Valle de Amblés y a los pies de la Serrota y a 42 kilómetros de la ciudad de Ávila. Tras pasar las casas del centro, salimos por una pista que se dirige hacia la sierra y en un kilómetros, estacionaremos el coche en su barrio algo, junto al camino. Tomamos el segundo coche de apoyo y nos dirigimos a Cepeda la Mora, población ubicada en la vertiente sur, en pleno valle del alto Alberche. Tras descender por el Puerto de Menga, llegamos en apenas veinte minutos a esta localidad. A la entrada, a mano derecha, sobre una explanada, dejamos el coche e iniciamos la excursión.

Pradosegar, ubicado en la falda norte de la Serrota, en el Valle de Amblés.
Como se ha dicho, el plan es remontar la ladera sur de la Serrota, siguiendo las vaguadas que ascienden desde los prados cercanos a Cepeda y continuar por la cresta este hasta la cima. El descenso lo realizaremos por la ladera norte hasta Pradosegar, bajando en primer lugar hasta el collado el collado junto al Cerro Pajarote. Tras bordear la peña, cubriremos el último tramo hasta la pista que bordea la Serrota hasta llegar al Barrio Alto de Pradosegar. Tanto la subida como la bajada se producirá por terreno libre, no hay caminos reconocibles que suban o bajen de la cima.

Mapa general de la ruta. Partiremos de Cepeda la Mora (Valle del Alberche), en la vertiente sur para atravesando la sierra descender por el lado norte hacia Pradosegar (Valle de Amblés).
Salimos pues del descampado donde hemos dejado el coche siguiendo el camino que se dirige indefectiblemente hacia el norte, manteniendo la cara sur de la Serrota delante de nosotros.

Salimos por el camino de Cepeda la Mora hacia los prados de Majaramojo.
El camino discurre paralelo al arroyo de la Navalosilla. Tras pasar una valla, nos plantamos en poco sobre unos prados donde encontramos muchas vacas pastando.

Cruzamos una valla cerca de la fuente de Navalosilla.
Dejamos a nuestra izquierda los corrales de Majaramojo y seguimos, ya por terreno abierto, siguiendo la vaguada que tenemos delante por donde baja un arroyuelo.

Praderas y corral de Majaramojo.
Entramos en poco ya en terreno nevado, que en mayor o menor medida, nos acompañará ya hasta la cima y mantendremos en buena parte del descenso hasta Pradosegar.


La pendiente aún no es fuerte, vamos ganando altura a media que avanzamos por las praderas. Ya no hay caminos reconocibles. La ruta hacia la cumbre de la Serrota, parece que tiene dos alternativas: por la derecha, subiendo hacia el espolón que desciende desde el collado de la Honda o, por la izquierda, por el Alto de las Serradillas. Parece más evidente y sobre todo, corto, realizar la travesía por la derecha, iniciando el remonte de la ladera, que se presenta bastante sucia de piornal. Aunque la pendiente no es demasiado fuerte, el avance es muy lento. Hay muchos piornos, que sobresalen de la nieve y nos obliga a progresar muy lentamente en algunos puntos mientras remontamos a ratos fuertes pendientes.

Remontamos la ladera por nuestra derecha camino del Collado de la Honda.
Alcanzamos con alivio la cresta este por fin. Ya más cómodamente, podemos progresar con rapidez hacia el Collado de la Honda. Desde este borde de la sierra, disponemos ya de buenas vistas sobre el gran Valle de Amblés, donde se halla la ciudad de Ávila, que vemos al fondo.


La vista sobre la Sierra de la Paramera es magnífica desde esta ubicación.

Divisamos la Sierra de la Paramera mirando hacia el este.
Seguimos hacia el collado de la Honda, un amplio llano anterior a la cima y al borde de la gran vaguada, de origen glaciar, que muestra la Serrota por su vertiente este. No debemos cometer el error de acercarnos mucho hacia la derecha pues perderíamos altura con rapidez. Progresamos virando hacia nuestra izquierda, camino del collado, con cierta dificultad, ya que el piornal es de nuevo abundante aquí.

Camino del collado de la Honda, disponemos ya de magníficas panorámicas sobre la Sierra de Gredos.
Cada vez hay más nieve y los piornos no dan tregua. Debemos caminar luchando contra ellos y descargando continuamente nieve acumulada sobre nuestra raquetas.

Camino del Collado de la Honda.
Llegados por fin al collado de la Honda, a medio camino de la Serrota y el Cerro Calamocho (a nuestra izquierda).

Tramo final hacia la cima de la Serrota.
Afrontamos ya desde aquí el tramo final, ya fácil, hacia la cumbre.

Cumbre de la Serrota (2292 metros).
Cima de la Serrota (2292 metros), máxima altura de la sierra del mismo nombre y de todas las montañas de Ávila fuera del cordal principal de Gredos. 

Espectacular vista de la Sierra de Gredos desde las proximidades de la Serrota (2292 metros).
Gran monumento de piedra y buzón. Cima amplia, despejada, cómoda, con extraordinarias vistas sobre todas las vertientes. Magnífico lugar para descansar, reponerse, hacer fotos., comer algo. Las vistas sobre las cumbres principales de Gredos nevadas, son las mejores.


El plan de descenso es bajar por la vertiente norte de nuevo y por su lado más oriental. Existe la posibilidad también de bajar por el barranco del arroyo de los Tejos, a mano izquierda, muy visible desde donde estamos. Elegimos la primera opción. Iniciamos el descenso.

Magnífica vista sobre las cumbres nevadas de la Paramera desde las inmediaciones del Cerro Pajarotillo. Destaca al fondo el Zapatero.
En primer lugar, debemos descender por el empinado cono de la montaña. La pendiente es fuerte y de nuevo por terreno difícil. La nieve, muy abundante, tapa los piornales, lo cual nos hace avanzar lentamente.

Peñas graníticas en el Cerro Pajarotillo, en la vertiente norte de la Serrota.
Poco a poco vamos dejando la ladera y abandonando la zona nevada. Llegamos al Cerro Pajarotillo, identificable desde muy lejos por unas grandes moles graníticas que cubren este altozano.

Seguimos descendiendo hacia el Valle de Amblés.
Bordeamos las peñas por la derecha, siguiendo una teórica senda que vemos en nuestro GPS, pero que parece que ya no existe. Trazas de camino, no obstante, aparecen a ratos, y vamos perdiendo nivel a la vez que bordeamos la cresta granítica mencionada que queda a nuestra izquierda.


Llegamos a otro collado, junto al Cerro Pajarote, de nuevo ocupado por inmensas moles graníticas. Las rodeamos de nuevo, esta vez por nuestro lado izquierdo y bordeando la cabecera del barranco de los Tejos.. A ratos, tenemos que destrepar por los enormes bloques que cubren todo este sector de la ladera norte. 

Bordeamos las peñas del Cerro Pajarote por la izquierda.
Superado este cerro, nos presentamos ya sobre la vertical del pueblo de Pradosegar, que vemos frente a nosotros abajo. Una amplia pista discurre transversal entre nosotros y las casas del pueblo.


Teóricamente, existe un camino que enlaza con esta pista desde donde nos situamos (lo vemos en la pantalla de nuestro GPS), pero la vegetación y el tiempo, lo han borrado en gran manera.



Así que optamos por descender por terreno libre, sorteando la vegetación y las piedras que nos salen al paso. Sin grandes dificultades, alcanzamos, con cierto alivio, la pista, y nos incorporamos a ella.

Camino del Barrio de Alto de Pradosegar.
Solo tenemos que seguir por ella porque desemboca en unos veinte minutos en las cercanía del Barrio Alto de Pradosegar, donde siete horas antes hemos dejado uno de los dos coches de apoyo.

Entrada al Barranco de los Tejos.
Antes, habremos dejado a nuestra izquierda la entrada al Barranco de los Tejos, la otra ruta alternativa por donde podemos subir desde Pradosegar a la cima de la Serrota, y que ya mencionamos anteriormente.



LA SERROTA
Espacio natural
Sierra de la Serrota (Ávila).
Dificultad
Media-alta, por transcurrir por terreno agreste, sin caminos y con mucha nieve.
Tipo de camino
Cerca de Cepeda y Pradosegar, pista, luego, no hay caminos.
Ciclable
No.
Agua potable
No encontraremos más que en los pueblos.
Tipo de marcha
Lineal.
Orientación
Media, aunque es bastante intuitivo, hay que tener en cuenta que caminaremos por laderas sin caminos ni senderos visibles. recomendable estudiar previamente la zona.
Época recomendable
El otoño y la primavera son las mejores épocas. En verano podemos pasar mucho calor y en invierno nieve y temperaturas bajas.
Inicio
Cepeda la Mora (Ávila).
Distancias
Ávila-Pradosegar: 41,8 kilómetros; Ávila-Cepeda la Mora: 45,4 kilómetros.
Tiempo total
6 horas 25 minutos.
Tiempos de marcha
Cepeda la Mora-Serrota: 2 horas 5 minutos; Serrota-Barrio Alto de Pradosegar: 2 horas 40 minutos.
Distancia total
14 kilómetros.
Interés
Sierra de la Serrota, paisajes graníticos, panorámicas del Valle de Amblés y la Sierra de Gredos.
Altitud mínima
1286 m.
Altitud máxima
2294 m.
Desnivel acumulado
820 m
Mapas
1:50000: 0530 Solosancho; 0555 Navalosa.
1:25000: 0530-3 Villatoro; 0555-1 San Martín de la Vega del Alberche.
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Notas:
- La excursión se puede catalogar de difícil, ya que se produce por terreno salvaje en todo momento. La mucha nieve acumulada en ciertas zona, no facilita la progresión. 
- Es necesario llevar equipo invernal, lo cual incluye calzado de botas altas, polainas y palos de nieve. Se recomienda llevar raquetas.
- En verano, la progresión es más sencilla, solo los piornales se opondrán a nuestro avance. Evitar los días muy calurosos.
- La Serrota es sin duda, uno de los mejores miradores sobre el sector occidental de la Sierra de Gredos, donde se hallan sus cumbres más altas y significativas.
- En cualquiera de los pueblos que rodean la Serrota, podremos parar y comer.


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domingo, 25 de noviembre de 2018

Cascada de Puras de Villafranca

La localidad de Puras de Villafranca, ubicada en el interior de los Montes de Oca, tiene gran interés por su excepcional emplazamiento y gran entorno natural. En esta ocasión, partiendo del pueblo, visitaremos una espectacular cascada. Durante la marcha, pasamos junto a los restos de las antiguas minas de manganeso y la cueva de Fuentemolinos.


Puras de Villafranca
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En este blog ya hemos publicado una excursión por la zona (ver entrada Dehesa de Puras de Villafranca). Pero en esta ocasión no la visitaremos de nuevo, sino que nos acercaremos hasta una cascada aón poco conocida, muy cercana al pueblo, y que sorprenderá a muchos. Llegamos a Puras de Villafranca saliendo por la carretera N-120 de Burgos a Logroño. Tras atravesar el Puerto de la Pedraja y la localidad de Villafranca Montes de Oca, llegamos a Belorado. Antes de entrar, tomaremos el desvío a la derecha hacia San Miguel de Pedroso. Una vez atravesado este pueblo, continuamos por la carretera local que, adentrándose en los montes, llega y muere en Puras de Villafranca. En la plaza de la localidad, ubicada en la parte baja junto al río, hay sitio para dejar el coche.

Partimos de Puras de Villafranca por una amplia pista que sigue la orilla del arroyo del Río.
Saldremos de Puras por la pista que se dirige hacia la dehesa por la parte suroeste del pueblo, pasando justo debajo de la ermita de San Quirico. Este camino, en buen estado, es carrozable y puede ser usado por vehículos.

Puras de Villafranca: restos de actividad minera.

En unos trescientos metros, dejamos a la derecha la  entrada de la Cueva de Fuentemolinos. Pero no subimos (está cerrada la entrada) y nos conformamos con leer el panel indicativo. Seguimos.

Cueva de Fuentemolinos: entrada y panel interpretativo.

A la izquierda, nos acompaña el barranco del arroyo del Río, al otro lado del cual podemos apreciar las bocaminas de las antiguas minas de manganeso, que han hecho famosa a Puras. Estas minas han sido rehabilitadas y son visitables hoy con guía. Continuamos rumbo a la dehesa. Poco a poco vamos dejando Puras y su valle atrás. El camino tuerce hacia la derecha, siempre siguiendo la ladera de la montaña.


En el cruce de los arroyos del Río y Vallearriba, dejamos el camino para por la izquierda, subir hacia la cascada.
A cierta distancia, nos acompaña aún el arroyo del Río. El rumor de una primera  cascada, antesala de la que nos espera, es perceptible aunque no la podemos ver desde donde estamos. Unos veinte minutos después de haber partido de Puras, desembocamos sobre una pequeña explanada, desde donde sale otro valle lateral. Es el cruce donde el arroyo de Valdearriba desemboca en el Río. Es este el punto en que debemos abandonar el camino principal por nuestra izquierda. Tras atravesar una alambrada, bajamos hasta la orilla del río.

La dehesa en otoño.
Si hubiéramos continuado por el camino que llevábamos, entraríamos en la famosa dehesa de Puras. Cruzamos el río por un rústico pontón de madero.

Cruzamos el arroyo del Río.
Camino hacia la cascada al otro lado del río.
Seguimos por la otra orilla, remontamos un terraplén y nos incorporamos a un marcado camino elevado sobre el río, que ahora queda a nuestra derecha. Por este sendero, entramos enseguida en el barranco excavado por el arroyo del Río. Aunque la vegetación es de nuevo exuberante, la vía por la que caminamos se conserva en buen estado. Escuchamos ya el rumor de la cascada desde lejos.

Nos dirigimos por un camino elevado sobre el río por el interior del barranco.
En apenas doscientos metros, llegaremos al fondo del barranco, cerrado por un paredón de unos diez metros y por donde las aguas del naciente arroyo del Río se desploman formando un bellísimo salto. Es la cascada de la cueva de Fuente Grande.

La cascada ocupa del fondo de un precioso anfiteatro rocoso, en el lugar llamado cueva de Fuente Grande.
Las aguas del arroyo nacen corriente arriba alimentadas por el barranco de Langraña y se precipitan en este fondo rocoso que contemplamos. En su base, ha formado una bonita poza y aguas abajo va aún salvando el desnivel formando otros pequeños saltos. Estamos en primavera tardía y el caudal es fuerte. Es de esperar que en verano y comienzos del otoño, el caudal se reduzca o incluso se seque completamente en los meses más secos del verano.




Video






Como muestran las fotografías, el lugar es encantador, pasamos mucho tiempo disfrutando de la vista de la cascada hasta emprender el regreso a Puras de Villafranca. Éste se producirá exactamente por el mismo itinerario.


CASCADA DE PURAS DE VILLAFRANCA
Espacio natural
Montes de Oca.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pista y sendero junto a la cascada.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Encontramos en Puras y en el arroyo del Río.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil.
Época recomendable
Marzo-abril, tras el deshielo y las lluvias primaverales.
Inicio
Puras de Villafranca.
Distancia de Burgos
51 kilómetros.
Tiempo total
1 hora 5 minutos.
Tiempos de marcha
Puras de Villafranca-Cascada: 32 minutos; Cascada-Puras Villafranca: 32 minutos.
Distancia total
3,2 kilómetros.
Interés
Pueblo de Puras de Villafranca, cascada sobre el arroyo de. Río, dehesa, minas y cueva de Fuentemolinos.
Altitud mínima
864 m.
Altitud máxima
973 m.
Desnivel acumulado
125 m
Mapas
1:50000: 0201 Belorado.
1:25000: 0201-4 Villafranca Montes de Oca.
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Notas:
- La excursión es sencilla y puede completarse con otras visitas por la zona. Si tenemos tiempo, podemos continuar por la pista que traíamos desde el pueblo y adentrarnos en la bonita dehesa de hayas, espectacular en otoño.
- Belorado se halla muy cerca de Puras de Villafranca y podemos encontrar todo tipo de servicios.
- Tanto la Cueva de Fuentemolinos como las antiguas minas de manganeso son visitables con guía. Si queremos verlas, debemos reservar cita.


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Mapa topográfico


Perfil de elevación


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miércoles, 21 de noviembre de 2018

El río de la Soledad

En la cara sur de la Sierra de la Demanda, justo en el límite de la provincias de Burgos y la Rioja, se encuentra un escondido valle, recorrido por el río de la Soledad. Se trata de un excepcional paraje natural, cuya visita tiene especial interés precisamente durante el otoño. Junto al río, en un encantador paraje, se emplaza la ermita de la Soledad, ubicada al pie de las montañas y rodeada de bosques.


Valle de la Soledadf

El río de la Soledad, nace en tierras riojanas y desemboca en el Pedroso, tributario del río Arlanza. Es el único río cien por cien riojano que pertenece a la cuenca del Duero. Durante su curso alto recorre un bonito y remoto barranco que visitamos en esta ocasión.
Para ellos, debemos llegar primero a las inmediaciones del pueblo de Canales de la Sierra, en la provincia de la Rioja. Saldremos de Burgos por la carretera de Soria hasta Salas de los infantes. Desde esta población, tomamos el desvío por la izquierda a Nájera. Tras pasar Barbadillo de Herreros, tomaremos la carretera local que por Monterrubio de la Demanda, se dirige hacia Canales de la Sierra.

Subiendo por la carretera hacia el área recreativa de La Soledad", visualizamos, al otro lado del valle, la Sierra de Urbión.
Unos tres kilómetros pasado el pueblo, entrados ya en la provincia de la Rioja, a mano izquierda, surge un ramal asfaltado que remonta la ladera, internándose rápidamente en el bosque. En unos tres kilómetros, llegaremos a un amplia pradera, no muy lejos de la ermita, donde dejaremos el coche.

Dejamos el coche en unas praderas junto a la carretera que se dirige a la ermita de la Soledad.
Al otro lado de la carretera, sale un camino, por el que iniciamos el ascenso por la ladera. Tras describir una curva cerrada, hay que estar atentos en acceder a un estrecho, que inmediatamente emprende un fuerte ascenso entre la vegetación. Aunque en algunos tramos nos parezca que el sendero queda interrumpido, siempre tiene continuación.


Superamos las rampas más duras de toda la excursión, para plantarnos en unos veinte minutos sobre unas praderas y que separan el barranco del río de la Soledad, al norte del gran valle entre Canales y Monterrubio, de donde provenimos.


Buenas vistas desde aquí sobre el cordal de la Sierra de la Demanda en su tramo riojano, imponente frente a nosotros y, la Sierra de Neila, más lejana, detrás nuestro y ya próxima a enlazar con la Sierra de Urbión. Tras descansar un poco, iniciamos el descenso al valle por un ya más amplio camino que desciende suavemente. Este sendero se introduce enseguida en la umbría del hayedo.

Descendemos hasta el fondo del barranco del arroyo de la Soledad por un camino entre las hayas.
El camino hasta el fondo del valle, es una larga y placentera caminata bajo las hayas. La humedad de este tipo de bosques, siempre en las umbrías norte, impregna todo el ambiente, incluso en los días más calurosos. Por fin, llegamos al fondo del barranco, donde se encuentra la cabecera del río de la Soledad, que tiene su nacimiento unos pocos metros más arriba, a la derecha según hemos bajado.


Lo cruzamos con facilidad, plantándonos en la orilla opuesta.


La siguiente etapa será remontar el barranco siguiendo la orilla aguas abajo. Caminaremos siempre siempre por la orilla derecha y lo más cerca posible de la orilla. El terreno es irregular, en algunos puntos deberemos superar algún obstáculo como grandes bloques de piedra, árboles, pero en general no hay escollos importantes y la progresión es sencilla. Las cantarinas aguas, que descienden limpias e impetuosas, serán el único sonido que escuchemos.


Durante el camino encontramos musgo, hayas, setas, hongos. En poco, vadeamos fácilmente el arroyo de la Hoyanca, que se incorpora a la Soledad por nuestra derecha, Poco más adelante, con cierto alivio, conseguimos seguir la traza de un viejo sendero, por el cual avanzamos ya con más comodidad. 

Continuamos por la orilla del río siguiendo un sendero entre la hojarasca.
Son muchos los árboles derribados, otros viejos ya recubiertos de musgo. El ambiente es húmedo y en otoño, muestra su máxima expresión.


A mitad recorrido dentro del barranco, el sendero torna ya en amplio camino. Poco a poco, va girando hacia la derecha, en dirección norte, abandonando el barranco principal de la Soledad y siguiendo aguas arriba el barranco excavado por el arroyo Viguillas, cuyas aguas descienden directamente del Alto de la Cruz de la Demanda, que tenemos frente a nosotros.

Camino del barranco del arroyo Viguillas.
Por este vial, ancho y cómodo, llegaremos al fondo del valle, que se abre en unas praderas. Vadeamos el río en cuanto podemos.



En el fondo del valle, vadeamos el arroyo Viguillas.
Por la otra orilla ya, recorremos ahora en sentido el valle, quedando las aguas del arroyo ahora a nuestra izquierda.


Poco a poco, retornamos de nuevo al valle principal de la Soledad. Continuamos por este camino, esta vez a gran altura sobre el lecho del río. En este punto, sobre la vertical donde desemboca al arroyo Viguillas sobre el río de la Soledad, obtenemos interesantes panorámicas del valle aguas arriba y abajo.

Bonitas vistas del barranco de la Soledad desde la vertical de la desembocadura del arroyo Viguillas sobre el río de la Soledad.
Continuamos por el camino, muy bien marcado, a gran altura sobre el fondo, incorporándonos en poco ya a una amplia pista. Pasamos un amplio cruce, donde la pista por la derecha sube hacia las cumbres, que ignoramos, y seguimos valle abajo.

Caminamos bajo las hayas cerca de la ermita de la Soledad.
Sobre la curva anterior a la ermita, visualizamos las cumbres de la Demanda al fondo.
Unos metros más adelante, la pista gira 180 grados por nuestra izquierda. Desde esta curva, tenemos bonitas vistas sobre la garganta de San Pedro, al fondo del cual visualizamos las cumbres de la Demanda.

Caminamos ya por una pista hacia la ermita de la Soledad.
Continuamos ya por la pista para llegar enseguida a la ermita de la Soledad, principal hito de esta excursión, que vemos desde lejos. El templo se encuentra en un encantador paraje, junto al río de la Soledad y rodeada de montañas por todos lados. Tras el edificio, junto al río, hay un bonito área recreativa con mesas donde podemos descansar y reponernos. Es un encantador y tranquilo paraje que hace nombre al río que lo recorre.

Ya vemos la ermita desde lejos.

Y es que ciertamente esta ermita, perteneciente a la localidad riojana de Canales de Sierra, pero justo en el límite con la provincia de Burgos, es una de las más alejadas de cualquier núcleo de población que pueden visitarse.


Junto a la puerta de la ermita, leemos el siguiente texto:
"La Romería se celebra el último fin de semana de agosto, está datada en 1577 y era realizada por una cofradía llamada 'Esclavos de la Virgen de la Soledad'. Los cofrades ataviados con capas negras de lana merina, efectúan la marcha a pie y de noche llevando grandes velas encendidas, permaneciendo solos en la ermita hasta la mañana, en que llegaba el resto del pueblo."
Placa sobre la fachada de la ermita.
Área recreativa junto al río de la Soledad, en el entorno de la ermita.
El recorrido final es simplemente continuar por el tramo asfaltado, que siguiendo ahora el río de la Umbría, nos devolverá en unos veinte minutos hasta las praderas donde hemos dejado el coche.

Retornamos desde la ermita por la carretera entre hayedos.

Todo este tramo final desde la ermita, lo recorremos bajo las hayas.


Finalizamos la excursión de nuevo en las praderas.


EL RÍO DE LA SOLEDAD
Espacio natural
Barranco del río de la Soledad, en la ladera sur de la Demanda riojana.
Dificultad
Media-baja, la única dificultad es el remonte inicial del camino entre la vegetación.
Tipo de camino
Senderos y pistas de montaña, ribera del río.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontramos agua en los arroyos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil, aunque atención en encontrar el sendero inicial que sube de las praderas hasta el alto sobre el valle.
Época recomendable
Todo el año, aunque la mejor época es sin duda el otoño.
Inicio
Praderas junto a la carretera de Canales de la Sierra al área recreativa de la Soledad (La Rioja).
Distancia de Burgos
85,7 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 35 minutos.
Tiempos de marcha
Praderas-cabecera del arroyo de la Soledad: 1 hora 5 minutos;  Cabecera del arroyo de la Soledad-ermita de la Soledad: 1 hora 35 minutos; Ermita de la Soledad-Praderas: 25 minutos.
Distancia total
10,5 kilómetros.
Interés
Barranco y bosques del río de la Soledad, arroyo Viguillas, ermita de la Soledad.
Altitud mínima
1273 m.
Altitud máxima
1574 m.
Desnivel acumulado
461 m. 
Mapas
1:50000: 0240 Ezcaray; 0278 Canales de la Sierra.
1:25000: 0240-3 Posadas; 0278-1 Canales de la Sierra.
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Notas:
- La excursión es técnicamente sencilla en líneas generales. Solo debemos prestar atención al inicio en encontrar u ascender por el sendero correcto.
- El avance por la orilla del río de la Soledad puede resultar dificultoso en algunos tramos ya que transcurre por terreno irregular y ocasionalmente por zonas embarradas.
- Como se ha comentado, tras la ermita de la Soledad hay un estupendo área recreativa con mesas junto al río en un entorno espectacular. Es posible llegar en coche por la carretera que llega hasta la misma ermita.


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Mapa topográfico



Perfil de elevación


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