domingo, 9 de junio de 2019

Sendero de los Manantiales

Excursión por la comarca de Juarros, tan cercana a la ciudad de Burgos. Partiendo de la localidad de Santa Cruz de Juarros, recorreremos un itinerario visitando las muchas fuentes y manantiales que iremos encontrando. Por el camino, atravesamos el bonito pueblo de Matalindo, a los pies de la Sierra del Mencilla y subimos al Alto de Esculca, máxima cota de toda la comarca.


Sendero de los Manantiales
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Iniciaremos la ruta los manantiales en el pueblo juarreño de Santa Cruz de Juarros. Saliendo de Burgos por la N-120, antes de Ibeas de Juarros, tomamos el desvío por la derecha a San Millán. En el extremo de la localidad, tomamos el ramal por la izquierda que se dirige a Mozoncillo. Tras atravesar esta localidad, continuamos, pasando Salgüero y San Adrián. Desde esta localidad, llegamos en breve a Santa Cruz de Juarros. Sorprende de este pueblo sus considerables dimensiones, quizás es la localidad más grande de toda la comarca.


Santa Cruz de Juarros


Sus casas de recia piedra, están bien arregladas destacando la mole de su iglesia de San Martín Obispo, ubicada junto a la plaza y sobresaliendo sobre el caserío. A lo lejos, vemos el perfil de la ermita San Pedro, ubicada sobre una recia peña, que nos sugiere un origen castrense.En la plaza de la iglesia, dejaremos el coche para iniciar la excursión.

Lavadero y merendero junto al arroyo de Santa María.
Salimos de Santa Cruz por la carretera de entrada. Una señal nos indica que debemos dejar el asfalto y salir por un camino que desciende hacia el río, a mano izquierda, donde encontramos un lavadero junto al cual hay una mesa con bancos.


Siguiendo la orilla del río, pasamos junto a las ruinas del antiguo molino, saliendo ya al llano, continuando por una amplia y cómoda pista y avanzando entre campos de cereal.
Pronto, pasamos junto al primer hito de la ruta, la curiosa fuente el Suero, cuyo chorro de agua brota de de una surgencia en medio de la llanura.

Fuente el Suero.
Continuamos camino, dejando Santa Cruz cada vez más atrás y acercándonos a la carretera. Caminamos entre campos verdes, con hierba muy alta, primavera en su estado álgido.

Caminamos por una amplia pista, entre verdes campos.
Enlazamos con la carretera que se dirige al cercano pueblo de Cabañas.
Nos incorporamos al asfalto, para, en unos doscientos metros, encontrar el panel que nos señala la surgencia de Valdelavieja. Se halla a la derecha, muy cerca de la carretera, bajo un afloramiento rocoso. Comprobamos que brota poca agua y su entorno se halla degradado por la maleza.


Surgencia de Valdelavieja.
Volvemos al asfalto y continuamos por él unos doscientos metros. En los taludes abiertos en la carretera, apreciamos los estratos de los materiales que conforman los Juarros: estratos rojizos de margas y arcillas pertenecientes a los períodos Triásico y Jurásico. Nos indica que esta comarca sirve de espacio de transición entre los materiales terciarios de la Cuenca del Duero y los más antiguos pertenecientes al Palezoico que conforman la cercana Sierra de la Demanda.

Estratos del Jurásico, junto a la carretera.
Salimos de la carretera por la izquierda.
En poco, salimos de la carretera por la izquierda y nos incorporamos a un amplio y bonito camino que se dirige hacia el pueblo de Matalindo, aún lejano. Seguimos por un pequeño vallejo, a poca distancia de la carretera, que queda oculta.


Pronto, encontramos el panel indicativo del pozo de las Barruderas, que se halla a nuestra izquierda, en el centro de un prado. Se trata de otra surgencia.

Panel explicativo.
El pozo de las Barruderas.
Seguimos por este camino. Pasamos junto a Cabañas, pueblo anterior a Matalindo, pero no vemos sus casas, ocultas desde donde estamos. Avanzamos emprendiendo un suave descenso, acercándonos ya al extremo noroeste de la Sierra del Mencilla, cuyas frondosas laderas caen sobre el llano.

Las laderas de la Sierra del Mencilla, cada vez más cercanas.
Descendemos hacia Matalindo, cuyas casas ya vemos al fondo, tras los prados y en la base de la sierra.

Matalindo al fondo.
Poco más y entramos en las primeras casas de Matalindo. Pequeño pueblo de casas de piedra de color rojizo.

Llegamos a Matalindo.

Matalindo

De ubicación aislada, la carretera muere en él. La paz y la tranquilidad reinan en sus calles.

Bonita lavandera blanca en un tejado de Matalindo.

En doscientos metros, llegaremos al lavadero de Matalindo, a mano derecha, hoy rehabilitado en área recreativa. Un gran panel explica el uso de este lugar por los antiguos habitantes de Matalindo. El agua que llena los lavaderos surge de la fuente de Rasalapeña.


Lavadero de Matalindo, alimentado por el manantial de Rasalapeña.
Dejamos el lavadero y continuamos por la pista, para, en apenas cien metros, salirnos por la izquierda (una señal nos indica) y continuar ya hacia el norte, por terreno más elevado, manteniendo en un primer tramos las casas de Matalindo a nuestra izquierda.

Visualizamos Matalindo a nuestra izquierda.
Este camino, poco a poco inicia un ligero descenso para incorporarse pronto a otra pista, carrozable. Unas grandes peñas nos servirán de guía si perdemos algo la orientación.


Continuamos ya por esta pista. Es cómoda, recorremos largos trechos por ella. No encontramos actividad alguna, de hecho, desde la salida de Santa Cruz no hemos visto ni un alma por estos lares.

Lugar donde se ubicaron las Tenadas del Cubillo, de las que poco queda hoy en día.
La pista va poco a poco girando hacia el oeste y nos salimos de ella por la izquierda, continuando ya por un camino, de menos entidad que se adentra en el bosque robledal. Estamos ya retornando a Santa Cruz.

Alto del Esculca.
Poco a poco, iniciamos un ascenso, suave, subiendo por el bosque. Con cierta facilidad, alcanzamos el Alto de Esculca (1213 metros), máxima altura de toda la Comarca de Juarros, a medio camino entre el llano y la Sierra del Mencilla.


Cima plana, deforestada, se ha construido un cercado de piedra e instalado paneles indicativos en su cumbre. Grandes vistas en todas las direcciones.


Iniciamos el descenso por el sureste, retornando ya a Santa Cruz, Es éste el tramo que más dificultades nos puede ofrecer. Aunque hay señales de PR, los árboles, en el bosque ha crecido de tal manera que es fácil perder esta señal. Iniciamos le descenso siguiendo pasillos entre los árboles, intentando ajustarnos lo máximo posible al track de nuestro GPS y buscar señales.

Fuente del Chauco.
En este descenso, encontraremos aún dos pequeños manantiales, la fuente Chauco y la fuente de Revillachache. Ambas surgen de la roca y no son fáciles de encontrar.

Fuente de Revillachache
Afortunadamente, unas altas señales nos ayudan a encontrarlas. Seguimos ladera abajo, abandonando el bosque y ganando el llano, junto a la orilla del arroyo de Repaúl, que se dirige hacia Santa Cruz. Nos incorporamos con cierto alivio a la amplia pista que recorre el valle. No tendremos que preocuparnos más de la orientación por por ella llegaremos a Santa Cruz de Juarros.


Pero aún quedan más fuentes por visitar. En doscientos metros, pasamos junto a la fuente de Tazaña, de mayor entidad, ubicada junto a la pista.

Fuente de Hontana.
Poco más adelante, la pista gira a la izquierda llegando ya al pueblo de Santa Cruz. Pero aún encontraremos otra fuente. Antes de llegar a las primeras casas del pueblo, sale a la derecha un camino, señalizado, que nos lleva a la fuente de Hontana.


Finalizamos la excursión llegando a Santa Cruz de Juarros. Si tenemos tiempo, podemos pasear por sus calles, visitar la iglesia, contemplar su fachada y, muy recomendable, subir hasta el cerro donde se ubica la mencionada ermita-fortaleza de San Pedro.

Plaza de Santa Cruz de Juarros.


SENDERO DE LOS MANANTIALES
Espacio natural
Comarca de Juarros.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pistas agrarias, sendero por el monte.
Ciclable
Sí, aunque en el descenso del Esculca será necesario bajarse de la bicicleta en algunos pasos difíciles.
Agua potable
Encontraremos agua en todas las fuentes y manantiales del recorrido.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil, está señalizado.
Época recomendable
Todo el año, aunque para ver los manantiales con agua, la mejor época será la primavera.
Inicio
Santa Cruz de Juarros.
Distancia de Burgos
26,9 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 25 minutos.
Tiempos de marcha
Santa Cruz de Juarros-Matalindo: 1 hora 33 minutos; Matalindo-Alto de Esculca: 50 minutos; Alto de Esculca-Santa Cruz de Juarros: 50 minutos.
Distancia total
15 kilómetros.
Interés
Manantiales y fuentes, pueblos de Santa Cruz y Matalindo, paisajes primaverales, Alto de la Esculca.
Altitud mínima
1018 m.
Altitud máxima
1210 m.
Desnivel acumulado
298 m.
Mapas
1:50000: 0239 Pradoluengo.
1:25000: 0239-1 Villasur de Herreros; 0239-3 Palazuelos de la Sierra.

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Notas:
- La ruta está bastante bien señalizada y en todos los desvíos o cruces clave, encontraremos una señal. No obstante, siempre es recomendable llevar un GPS
-La ruta es físicamente sencilla, no hay grandes desniveles que cubrir, solo tenemos que preocuparnos de encontrar el itinerario correcto en cada cruce.
-Como siempre, evitar los días de mucho calor en verano así como las épocas lluviosas en que los caminos pueden estar embarrados. La mejor época para realizar esta ruta, es sin duda, la primavera, en que encontraremos todas las fuentes y manantiales con agua.
- Una buena opción es realizar el recorrido en bicicleta BTT, sólamente en algunos puntos deberemos echar pie a tierra, sobre todo en el descenso desde el Esculca.


Ermita de San Pedro.


Entradas relacionadas:



Mapa topográfico


Perfil de elevación

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jueves, 30 de mayo de 2019

Valle de Caderechas: Ruta de los Duendes

Nueva excursión por el siempre encantador Valle de Caderechas y en su época más atractiva, a mediados de abril, cuando se tiñe de blanco por el florecimiento de los cerezos, que tan famoso lo han hecho. En esta ocasión, partiendo del pueblo de Herrera de Valdivielso, recorreremos un amplio tramo del cinturón rocoso que cierra el valle por el norte, la llamada Sierra de la Rasa. Por el camino, visitamos el Bosque Encantado, donde los vecinos del pueblo han decorado los árboles con diferentes motivos de tejidos. Es el estilo Urban Knitting.


El Valle de Caderechasf

El pueblo en primer término es Herrera de Valdivielso, origen de nuestra excursión.



Pese a su apellido, Herrera de Valdivielso pertenece al Valle de Caderechas y no a su vecino del norte. Pero su nombre indica que siempre fue sitio de paso en la comunicación entre los dos valles, a través del cercano portillo de Condado. Llegamos desde Burgos saliendo primero por la carretera de Poza de la Sal. Una vez pasado el pueblo, tomamos el desvío a Oña, siguiendo a través de Salas de Bureba.

De camino a Herrera, dejamos el Mazo a nuestra izquierda.
Tras llegar a Terminón, puerta del valle, tomamos el desvío por la izquierda entrando ya en las Caderechas. Tras atravesar las localidades de Bentretea y Cantabrana, tomaremos el desvío a la derecha que remontando entre pinares, termina en por fin en el pueblo de Herrera de Valdivielso, origen de nuestra excursión de hoy.


Herrera de Valdivielso


Pueblo de calles estrechas y empinadas, dejamos el coche junto al parque infantil en una de las calles del centro.

Los cerezos ya están en flor a mediados de abril.
Nos preparamos y dejamos la localidad por su lado oeste, saliendo entre campos de cerezos, en dirección al vecino pueblo de Madrid de las Caderechas, manteniendo la muralla rocosa de la Sierra de la Rasa a nuestra derecha. Hasta su cresta subiremos, pero unos cuántos kilómetros más adelante.

El camino que sale de Herrera se convierte pronto en pista forestal.
La pista, sin apenas desnivel, pronto penetra en el pinar. La ruta está señalizada, encontramos frecuentes señales en cada desvío.

Atentos al punto exacto en que debemos abandonar la pista forestal por la derecha.
Pero hay que estar atentos al punto exacto en que tenemos que abandonar la pista por nuestra derecha para comenzar el ascenso y abandonar el llano. Efectivamente nos salimos y emprendemos, siguiendo una estrecha trocha, la ascensión entre los árboles, camino de la cresta de la sierra. La pendiente no es ningún caso excesiva, subimos con facilidad.

Soberbias vistas del valle.
A cada paso, engrandecemos nuestra vistas sobre el valle, que va quedando cada vez más abajo a nuestra izquierda. Pronto, encontramos los primeros motivos decorativos, anticipo de ya estamos cerca del bosque encantado.


Así podemos ver mariquitas aferradas a los troncos, setas, sacos colgados de las ramas. Todos los motivos son tejidos artesanalmente y le dan colorido al bosque.La senda gana altura, realizamos algunas curvas cerradas. Poco a poco, van apareciendo más decorativos sobre los árboles, que nos entretienen y paramos a disfrutar.

Otro tronco decorado.
En algunos puntos, merece la pena detenerse porque las vista sobre el valle son excepcionales.


Destacan sobre manera los agrestes picos Castilviejo y Mazo, que forman la espina dorsal del valle.


El sendero continua el ascenso hacia la cresta, que cada vez vemos más cercana.


En algunos puntos, el camino se torna muy aéreo, mantenemos un gran patio a nuestra izquierda con extraordinarias vistas sobre el valle. Pero en ningún momento es peligroso.




Cerca ya de la cresta, el sendero se desvía a la derecha y atravesamos, ahora sí, el famoso Bosque Encantado. Los troncos de los pinos están decorados con coloridos motivos tejidos a mano. El interior del bosque brilla.


El Bosque Encantado


Desde aquí, tenemos ya la cresta a tiro de piedra, donde nos plantamos enseguida. Nos encontramos en la divisoria anticlinal que separa los valles de Valdivielso de Caderechas. La cresta que los separa, tiene por esta zona aquí su mínima anchura.

Primeras vistas del Valle de Valdivielso, cerca del Bosque Encantado.
Siguiendo entre bojes las indicaciones, llegamos a una amplia explanada. Por el lado de las Caderechas, los pinos cubren la cresta. La ladera que cae al Valle de Valdivielso se presenta como una inmensa e impenetrable selva.


Espectaculares vistas sobre Valdivielso y la Sierra de la Tesla detrás. Pero el camino de regreso no transcurre por la cresta como pudiera parecer, sino que se desarrolla unos metros por debajo del cordal por el lado de Valdivielso.

Seguimos un sendero por el lado de Valdivielso, unos metros más abajo de la cresta.
Descendemos entonces ahora unos metros y seguimos una estrecha trocha, siempre indicado. Continuamos ahora de oeste a este, dejando la pared rocosa a nuestra derecha. el valle queda ahora a nuestra izquierda.


Este sendero es en general cómodo, aunque hay puntos en que se estrecha y la vegetación amenaza con cerrar el paso. Poco a poco, vamos progresando y ganando altura hasta ganar un portillo a medio camino entre la vertical de Herrera y el Portillo de Condado.

Continuamos por una bonita senda a gran altura sobre el Valle de Valdivielso.
Aquí la cresta se ensancha. Continuamos, a la búsqueda del portillo que nos bajará a Herrera. Desde esta atalaya, gozamos de nuevo de espectaculares vistas sobre el Valle de Caderechas. Podemos verlo casi en su totalidad.


Pero pronto la cresta comienza a estrecharse de nuevo, en su camino hacia el Tablones, máxima cota del valle. Vemos la agreste cima de esta montaña al fondo, entre las antenas de telecomunicaciones. A nuestra izquierda, nos flanquean algunos empinados riscos, como el Bujal, de aspecto inaccesible.

Por la cresta camino del punto de descenso a Herrera. Al fondo, asoma ya el Tablones.
El sendero desciende levemente hasta llegar al punto en que encontramos la señal que indica el desvío para iniciar el descenso al valle, donde se halla Herrera. Nos incorporamos a él.

Ya cerca del pico Tablones, la sierra se enrisca sobremanera.
El descenso es vertiginoso, el sendero se abre paso entre la vegetación. Seguimos estrechos pasillos. Perdemos altura con rapidez.


Nos colocamos cerca de la vertical del pueblo de Herrera de Valdivielso.
La pendiente es en algunos tramos fuerte, pero la progresión es cómoda y segura.

Una señal nos indica el punto exacto en que hay comenzar a descender.
Tras cruzar la ancha pista que sube al Tablones desde Herrera de Valdivielso, el sendero se interna de nuevo en el pinar para cubrir el último tramo. Desembocamos al oeste del pueblo, cerca del templo, que queda a nuestra izquierda, separado de las casas.


Entramos en las casas de Herrera finalizando la excursión.



Pero antes de ir al coche y tal como se debe hacer en todos los pueblos, nos pasamos a visitar su templo. La iglesia, se halla solitaria, a unos cien metros al este de la localidad. Está dedicado a San Cosme y San Damián y parece de poco valor artístico. Llama la atención la fea fachada de ladrillo. Nos queda la duda de si es intencionado o no es más que los restos de una obra mal terminada.

Iglesia de San Cosme y San Damián, en Herrera de Valdivielso.


RUTA DE LOS DUENDES
Espacio natural
Valle de Caderechas, Sierra de la Rasa.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pistas forestales, senderos por el bosque, terreno abierto por la cresta.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Solo encontraremos en Herrera de Valdivielso.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil, todo el recorrido está señalizado.
Época recomendable
La primavera el mejor momento para realizar este recorrido.
Inicio
Herrera de Valdivielso.
Distancia de Burgos
64,1 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 10 minutos.
Tiempos de marcha
Herrera de Valdivielso-Cresta de la Rasa: 1 hora; Cresta de la Rasa-Herrera de Valdivielso: 1 hora 10 minutos.
Distancia total
7,2 kilómetros.
Interés
Bosque encantado con decoración "Urban knitting", pinares, panorámica sobre los valles de Caderechas y Valdivielso, pueblo de Herrera de Valdivielso, cerezos en flor (en abril).
Altitud mínima
860 m.
Altitud máxima
1227 m.
Desnivel acumulado
499 m.
Mapas
1:50000: 0136 Oña.
1:25000: 0136-1 Trespaderne.

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Notas:
- La excursión es sencilla en líneas generales, hábil para niños y personas poco habituadas a caminar.
- Evitar épocas de lluvia y sobre todo viento, que puede sacudir mucho por la cresta.
- Son muchas las excursiones que pueden practicarse por el Valle de Caderechas.
- Si tenemos tiempo, podemos recorrer y visitar todos los pueblos del valle, donde destaca su arquitectura tradicional y el entorno natural en que se hallan todos ellos.


Entradas relacionadas:

Valle de Caderechas: Río-Quintanilla visto desde la cima del Castilviejo.



Mapa topográfico


Perfil de elevación


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