lunes, 17 de agosto de 2020

miércoles, 5 de agosto de 2020

Sierra Nevada: Veleta

Primera incursión por Sierra Nevada, donde encontramos las mayores alturas de la Península Ibérica. Visitamos el más accesible de sus tres miles, el pico Veleta, de 3392 metros, todo un clásico. Para ello ascendemos por su vía más fácil y popular, partiendo de Hoya de la Mora, en su vertiente norte. Excursión relativamente sencilla para tratarse de un tres mil, pero que en nada desmerece del espectáculo visual que se disfruta en su cima.


Sierra Nevada

El pico Veleta (3392 metros) se alza sobre la Estación Invernal.


El pico Veleta, de 3392 metros de altitud, es la segunda cumbre más alta de Sierra Nevada (el primero es el Mulhacén, de 3485 metros). Es también la tercera cima de la Península Ibérica y por tanto cuarta de España (al añadir a la lista su techo, el pico Teide de 3718 metros). Dentro de los tres miles de Sierra Nevada es sin duda el más accesible, especialmente por su cara norte. Una carretera, construida en 1930 llega hasta la misma cumbre. Este vial está cerrado desde hace décadas al tráfico generalizado de vehículos. Por la cara sur, la ruta principal parte del pueblo de Capileira, en las Alpujarras. Desde esta localidad debemos remontar casi 2000 metros siguiendo pistas que ascienden realizando infinidad de curvas.

Conjunto de instalaciones de Sierra Nevada, ubicadas en la base del Veleta.
Paraje de Hoya de la Mora.
Otra particularidad de esta gran cumbre es su accesibilidad en bicicleta, siendo un caso único entre las montañas europeas con esta altura.

Los remontes salpican toda la ladera norte del Veleta.
Baste decir que es posible subir desde Granada, a 732 metros de altitud, pedaleando hasta la misma cima a lo largo de casi 45 kilómetros. Excepto en los últimos metros, donde la carretera se halla en mal estado (pero aún así es ciclable), el trayecto siempre se hará por asfalto y de manera relativamente cómoda.

Dejaremos el coche en Hoya de la Mota e iniciamos la ascensión.
Iniciaremos la marcha en las instalaciones de Hoya de la Mora, ubicadas en el sector más alto del complejo de instalaciones invernales que pueblan la ladera norte de la sierra. Es un lugar muy frecuentado y popular de los granadinos y punto de inicio tradicional para subir al Veleta.

La cima del Veleta vista con el zoom de la cámara.
En algo más de cuarenta y cuatro kilómetros desde Granada y a través de una excelente carretera de montaña, llegamos a este lugar.

Contemplamos al fondo la cima del Veleta.
El área suele estar muy concurrida de coches, tanto en invierno como en verano. Conviene por tanto madrugar y en lo posible, evitar los fines de semana. Aparcamos el coche, nos preparamos e iniciamos la marcha.

Iniciamos la ruta partiendo del aparcamiento de Hoya de la Mora.
La Virgen de las Nieves
El pico Veleta nos parece muy lejano desde Hoya de la Mora. Visto ya desde la carretera de acceso, asemeja un picacho negruzco, de formas agrestes. Pero el camino de subida es técnicamente muy sencillo. La única dificultad que encontraremos será la fuerte pendiente, que es continua y sin apenas descanso.

Un amplio sendero nos lleva hasta la misma cima. A la derecha nos acompañan los remontes y vallados que parten de la estación invernal.
Los excursionistas evitan seguir las curvas de la carretera, que alargaría innecesariamente la duración de la subida. A lo largo de los años, se ha ido desarrollando un sendero que asciende directamente puenteando las curvas. Este camino es muy seguro y evidente. Además son muchos los caminantes que veremos continuamente por lo que es difícil perder su traza.


Dejamos Hoya de la Mora atrás.
El sendero gana altitud con rapidez, nos movemos fácilmente. El suelo, pese a ser pedregoso, es cómodo. En apenas quince minutos, pasamos junto al monumento de la Virgen de las Nieves.

Cruzamos la carretera en varias ocasiones siguiendo el sendero más directo a la cima.
La silueta de la cima, que vemos muy pequeña desde Hoya de la Mora, poco a poco va ganando tamaño. Las vistas sobre el gran circo glaciar donde se asoma, a nuestra izquierda, permanecen en todo momento ocultas desde el sendero.


Mirando hacia atrás, observamos Hoya de la Mora atiborrado de coches. A su izquierda, aferrado a la ladera, el conjunto de instalaciones y edificaciones de la Estación Invernal de Sierra Nevada. Visto desde arriba, impresionan sus grandes dimensiones.

Hoya de la Mora y estación invernal.
Como hemos comentado, el sendero cruza en varias ocasiones el asfalto. Este vial está prohibido hace muchos años al tráfico rodado, únicamente lo transitan vehículos autorizados del Parque Nacional así como minibuses con turistas. Pero sin duda, su mayor atractivo hoy, es permitir a los ciclistas subir hasta la cima de manera cómoda.

El último tramo es muy rocoso y subimos por el asfalto de la carretera.
Son muchas las bicicletas que vemos subir y descender, hasta el punto que hay que mirar dos veces cada vez que pasamos la carretera. Algunas bajan con mucha velocidad.


Tras dejar a la izquierda el paraje de la Posiciones del Veleta, un pequeño llano donde suelen descargar los minibuses a los turistas que quieren caminar hasta la cima en su último tramo, llegamos al cono final de la montaña. Es muy pedregoso y empinado que la parte de ladera que hemos traido. Un remonte abandonado, llega hasta casi la misma cima.



Este tramo final, algo menos de dos kilómetros, los cubrimos por tanto caminando por el asfalto, o mejor dicho, lo que queda de él, porque el firme se halla muy deteriorado.

Cubrimos el último tramo subiendo por la carretera.
Es aquí donde encontramos más caminantes y ciclistas. Gracias a este vial, esta gran cumbre se ha tornado en un tres mil muy fácil de alcanzar. Cuando se construyó esta carretera en los años 30, presumió de ser la de mayor altitud de Europa. En los años 80 las condiciones de degradación de la montaña hicieron que fuese cerrada al público general de manera definitiva.


Siguiendo la carretera y después de describir dos pronunciadas curvas, alcanzamos por fin la cumbre, a donde llegamos tras trepar por terreno algo descompuesto.



Alcanzamos entonces la cima del Veleta (3392 metros), segunda altura de Sierra Nevada, tercera peninsular y cuarta de España. Nuestro GPS indica algo más, hasta 3395 metros. Grandes panorámicas en todas direcciones. Desgraciadamente, la nitidez es muy limitada por la intensa calima veraniega.

Edificaciones en la cima del Veleta.

Pese a la gran cantidad de visitantes que atiborran la cima, ésta es lo suficientemente amplia y grande para albergar a todos y así poder descansar y disfrutar del paisaje con cierta comodidad. Sin duda la vista más atractiva se produce hacia el este, donde siguiendo la línea de crestas, podemos contemplar el imponente Mulhacén (3485 metros), techo de Sierra Nevada. Un poco detrás y más alejado, el Alcazaba (3365 metros).

Hito montañero en la cima del Veleta.

Por este lado oriental, el borde cae en vertical sobre el llamado Corral del Veleta, un impresionante circo glaciar.

Mirando hacia el este contemplamos el Mulhacén y el Alcazaba.
Hacia el sur, teóricamente debiera ser visible el Mar Mediterráneo abarcando la vista hasta el mismo Estrecho de Gibraltar. Incluso se ha dicho que en los días más claros se llega a ver la costa africana. Pero la neblina estival nos impide distinguir cualquier línea de costa. La sierra pierde altura progresivamente cayendo sobre la comarca de Las Alpujarras, el extraordinario e histórico valle que se desarrolla por la vertiente sur de Sierra de Nevada y es origen de muchas ascensiones.

El borde rocoso de la cima cae en vertical sobre el circo.
Después de hacer cola para fotografiarse sobre el hito que marca el punto más alto, iniciamos el descenso.


Éste se producirá exactamente por el mismo camino que hemos seguido durante la ascensión. No hay alternativa posible que nos lleva a Hoya de la Mora.

Descendemos a Hoya de la Mora por el mismo sendero por el que subimos.
Pese a ser largo, el descenso, éste posee grandes atractivos. Descubrimos otras vistas sobre la sierra, en su vertiente norte. Apreciamos muy bien la gran estación invernal y sus impresionantes instalaciones. Nos imaginamos el gran ambiente que debe de haber en plena temporada invernal, donde alberga a miles de esquiadores.



En apenas hora y media llegaremos de nuevo a Hoya de la Mora, completamente atestado de coches y visitantes. Terminamos la excursión con satisfacción donde hemos visitado esta icónica cumbre de más tres mil metros y disfrutado del entorno de alta montaña de Sierra Nevada. En nuestro pensamiento queda el propósito de un próximo retorno en el que visitaremos su hermano mayor (y techo de la península): el pico Mulhacén.




VELETA
Espacio natural
Sierra Nevada
Dificultad
Baja. Pese a tratarse de un tres mil, todo el recorrido se realiza por un sendero en buen estado sin ninguna dificultad técnica.
Tipo de camino
Sendero abierto por ladera. Carretera semiasfaltada en mal estado en su tramo final.
Ciclable
Todo el recorrido es ciclable. Está permitido subir por la antigua carretera hoy cerrada al tráfico de vehículos cubriendo los innumerables zigzags que realiza.
Agua potable
Solo encontramos en los establecimientos en Hoya Mora.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil.
Época recomendable
De junio a octubre y con buen tiempo. El resto del año podemos encontrar mucha nieve (lo cual no es un principio un gran problema) y estar expuestos a los cambios de tiempo.
Inicio
Hoya Moros (Granada).
Distancias
(Granada) 44,5 kilómetros; (Burgos) 698 kilómetros; (Málaga) 166 kilómetros; (Sevilla) 290 kilómetros.
Tiempo total
4 horas 15 minutos (incluye media hora de descanso en la cima).
Tiempos de marcha
Hoya de la Mora-Veleta: 1 hora 55 minutos; Veleta-Hoya de la Mora: 1 hora 35 minutos.
Distancia total
12,8 kilómetros.
Interés
Paisajes de Sierra Nevada, alcanzar un tres mil de manera relativamente fácil, acceso a otras cimas como el Mulhacén o el Alcazaba.
Altitud mínima
2486 m.
Altitud máxima
3395 m.
Desnivel acumulado
921 m.
Mapas
1:50000: 1027 Güéjar-Sierra.
1:25000: 1027-1 Güéjar-Sierra; 1027-3 Pico del Veleta.

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Notas:
- La ascensión al Veleta es sencilla en verano y con buen tiempo. Al tratarse de un tres mil, las condiciones invernales pueden cambiar radicalmente.

- Al Veleta se puede subir también por su cara sur, partiendo del pueblo de Capileira, en las Alpujarras. Para ello deberemos superar un desnivel de casi 2000 metros.

Las Alpujarras: Bubión en primer término y Capileira detrás. Al fondo asoma el Veleta.

- También es posible subir desde esta localidad alpujarreña en bicicleta siguiendo pistas.
- Durante la subida a Sierra Nevada podemos realizar paradas para disfrutar de los paisajes que se disfrutan desde estas altitudes. También podemos parar y visitar el Centro de interpretación. Son numerosos los alojamientos hoteleros y restaurantes donde parar y comer.



- Como se ha mencionado, en temporada estival, son muy numerosas las bicicletas que suben por la carretera desde Granada, por lo que hay que extremar el cuidado en la conducción para evitar incidentes.


Mapa topográfico


Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc





Mapa de Sierra Nevada

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jueves, 23 de julio de 2020

Desfiladero del San Antón: de Nidáguila a Terradillos de Sedano

Recorrido por el tramo inicial del desfiladero del San Antón, entre las localidades de Nidáguila y Terradillos de Sedano. Se trata de una marcha a medio camino entre el páramo y el fondo del valle. En ambos lugares encontraremos interesantes y agrestes cárcavas, poco visitadas. Excursión muy visual y cómoda en líneas generales.


Desfiladero del San Antónf

El río San Antón en su recorrido desde su nacimiento, próximo a Masa, en el páramo del mismo nombre, hasta su desembocadura en el Rudrón, ha labrado un pintoresco desfiladero. En este blog ya hemos publicado una entrada en el que recorremos su tramo más interesante (ver entrada Desfiladero del San Antón).

El desfiladero del San Antón y tramo recorrido en esta salida.

En esta ocasión, recorremos su tramo inicial, en la cabecera, visitando dos interesantes poblaciones, Nidáguila y Terradillos de Sedano.


Nidáguila


Llegaremos a Nidáguila fácilmente por la carretera de Burgos al Puerto de Carrales. Una vez pasado Quintanilla Sobresierra, en el cruce de Masa-Villadiego, tomaremos dirección hacia este último. En apenas trescientos metros, tomamos el desvío por la derecha, que en tres kilómetros, nos deja en la pequeña y tranquila localidad de Nidáguila.

Nidáguila visto desde el páramo junto a la cárcava.
Las casas del pueblo se ubican en lo profundo del valle, junto a una impresionante cárcava que cierra la vista por el sur. En cualquiera de sus amplias y bien arregladas calles, dejaremos el coche para iniciar la excursión.


El recorrido hasta Terradillos será de ida y vuelta. Emprenderemos la ida por el lado izquierdo de la carretera. Volveremos por el norte, caminando por el páramo siguiendo el borde del desfiladero.

Dejamos Nidáguila atrás.
Saldremos de Nidáguila por su lado sureste, tomando un marcado camino que sale del pueblo, de poco uso, que sube ligeramente por la ladera. Este vial se difumina poco a poco a la vez que va rodeando un pequeño barranco donde encontramos algunos escombros.


Lo atravesamos y, ya sí, nos incorporamos a un marcado sendero que se dirige en paralelo a la carretera camino de Terradillos. El asfalto quedará como a unos trescientos metros a nuestra derecha. Hacia atrás, dejamos las últimas vistas de Nidáguila a los pies de su cárcava.

El sendero se introduce en el bosque.
Por este camino recorreremos la mitad del trayecto hasta Terradillos. Es cómodo, pronto, se introduce en el bosque compuesto de arbustos principalmente. Su anchura es suficiente para caminar con comodidad, seguramente sigue siento utilizado por los vecinos. Avanzamos por él, sin vistas sobre la carretera y limitadas sobre el fondo del desfiladero. En algo más de tres kilómetros, el sendero llega a una pronunciada vaguada que desciende desde el páramo y baja hasta el fondo del valle por nuestra derecha. Una alambrada desciende por la orilla del exiguo arroyo que discurre por él. La vegetación es muy densa, no es sencillo, pero hay que perder altura siguiendo el lecho de este arroyo. Descendemos.

Seguimos una alambrada para bajar hasta el nivel de la carretera, cerca ya de Terradillos.
La mejor orientación es seguir la alambrada. La distancia a cubrir no llega a medio kilómetro. Con un poco de paciencia, alcanzamos con cierto alivio el camino de las Morenas, que se desarrolla en paralelo a la carretera y que se dirige hacia Terradillos de Sedano. Después del arduo descenso por el barranco, nos parece "una autopista".

Camino de las Morenas.
Sin salirnos del Camino de las Morenas, continuamos hacia Terradillos de Sedano. Sus casas aún no se ven. Seguimos en paralelo a la carretera, muy cercana. Apreciamos los farallones rocosos en la otra orilla con fuerte desplome sobre el valle.


Sobresale entre todas la Peña Itero y una gran oquedad en la pared.

Entramos en Terradillos de Sedano.
El río San Antón, bajo de caudal en verano.
Cerca ya del pueblo, alcanzamos el nivel de la carretera y siguiendo campos cultivados, entraremos en las primeras casas de Terradillos de Sedano. Es temprano y no encontramos a ningún vecino por la calle. Al morir la carretera en la localidad, la tranquilidad y el silencio nos acompañarán.

Puentecito sobre el San Antón.
Nos dirigimos hacia la iglesia.
Atravesamos el río San Antón por un pequeño puente y tras cruzar la carretera, subimos hacia la parte trasera de la iglesia, ubicada justo a los pies de la Peña Itero. Es por su parte posterior donde debemos tomar la que nos subirá hacia el páramo.


Seguimos por la pista que sube desde la parte trasera de la iglesia.
El desnivel a cubrir entre el fondo del valle donde se halla el pueblo y el páramo es grande y debe cubrirse en poca distancia. La pista gana altura sabiamente realizando cerradas curvas por las que podemos subir con comodidad.

Subimos hacia la Peña Itero por una cómoda pista.
Según ascendemos, vamos obteniendo bellas vistas sobre el pueblo y el valle.

Poco a poco vamos dejando Terradillos de Sedano por debajo de nosotros.
Admiramos también la bonita cárcava que desciende desde lo alto a nuestra izquierda.


El camino sube directo hacia el páramo. Va girando hacia la derecha a medida que gana el llano. Pero no es necesario llegar hasta el final.

Puenteamos por la derecha en cuanto vemos que la vegetación nos lo permite para incorporarnos a la misma pista. Nos dirigimos ahora en dirección contraria a la que traíamos, camino del borde la peña Itero.

Barranco que baja desde el páramo hasta Terradillos de Sedano.
En poco más, visualizamos ya las antenas que nos indican que estamos cerca de lo alto de la Peña Itero, donde llegamos posicionándonos junto al borde.


Es éste un inmejorable mirador sobre el desfiladero y el pueblo de Terradillos de Sedano. El borde del páramo cae en vertical sobre la parte alta del pueblo, precisamente por donde hemos subido unos minutos antes. Nos instalamos, comemos algo, descansamos y nos recreamos con el paisaje antes de continuar.

Video desde la Peña Itero



Hacia la derecha, el desfiladero del San Antón continúa hacia su confluencia con el Rudrón en Santa Coloma.
Emprendemos el regreso. Ahora, retornaremos a Nidáguila siguiendo la parte alta del desfiladero. Dejaremos el borde del páramo a poca distancia a nuestra derecha.


Nos separan unos cuatro kilómetros de, en principio, cómoda marcha pues apreciamos que el terreno está limpio. Desde las antenas, tal como ya vimos en los mapas, una pista sale siguiendo el borde. Continuamos por ella.


Por esta pista, apartada unos treinta metros del borde, recorreremos aproximadamente la mitad de la distancia que nos separa de Nidáguila.

Vistas del valle durante el regreso.
En este recorrido atravesamos algunas manchas de bosque.


Llegado al punto en que la pista gira a la izquierda y no continua más siguiendo el borde del páramo, no nos queda más remedio que seguir por terreno libre. En principio no hay grandes dificultades, en algunos puntos la hierba es alta y debemos caminar con lentitud. A veces tenemos que caminar por la linde de tierras de labor que llegan casi hasta la línea del borde. Nos vamos acercando poco a poco a Nidáguila.


Ya vemos Nidáguila abajo en el valle.
Seguimos por el páramo bordeando la cárcava.
Cerca ya del entorno del pueblo, que vemos abajo a nuestra derecha desde lejos, obviamos un camino que desciende a él desde donde estamos. Nos proponemos descender del páramo a través de la bonita cárcava que tanto caracteriza el entorno de Nidáguila y es tan visible desde la carretera que pasa por el pueblo.

Seguimos camino de la cabecera de la cárcava desde donde descenderemos hacia Nidáguila.
Pasamos junto a una caseta de piedra y llegamos por fin al borde de la cárcava. Admiramos los ciclópeos peñascos que pueblan sus laderas y caen en vertical. Parecen los vigilantes del pueblo desde la altura


Un camino desciende por el interior de la cárcava bajando desde el páramo. Por él, ya solo tenemos que descender cómodamente hasta Nidáguila, caminando entre los colosos calizos que flanquean la barranquera. Desde el pueblo sus dimensiones parecen mucho menores de las que podemos apreciar en el interior de la cárcava.

Iniciamos el descenso por el interior de la cárcava.

Video de la cárcava de Nidáguila




Perdemos altura por este camino rápidamente. Parece haber sido utilizado incluso por vehículos de motor ya que es un atajo rápido para acceder al páramo desde Nidáguila.



Llegamos al llano, dejando la cárcava atrás.




Dejamos la cárcava atrás.
Cerca del pueblo, que tenemos enfrente, cruzaremos el río San Antón, de poco caudal pues estamos cerca de su nacimiento. Pasamos por un puente junto a los antiguos lavaderos.
Puente sobre el San Antón y lavadero.
Entramos en las primeras casas de Nidáguila.
Entramos en las primeras casas de Nidáguila por su parte más baja, donde se ubica la iglesia.

Iglesia de Santa María de Nidáguila, de origen románico.
La iglesia, dedicada a Santa María, mantiene restos románicos como canecillos bajo el alero y una primitiva portada de arco apuntado.
Portada de arco apuntado de la iglesia
Canecillos románicos bajo el alero.
Desde la iglesia ya solo tenemos que atravesar la plazoleta junto a la carretera para llegar hasta la calle donde dejamos el coche.


Fuente y pilón junto a la carretera.

Desde aquí obtenemos otra bonita foto de la iglesia con la gran cárcava por la que hemos bajado.

La cárcava de Nidáguila vista desde la carretera.


DE NIDÁGUILA A TERRADILLOS DE SEDANO
Espacio natural
Desfiladero del San Antón (Loras-Cañones del Ebro-Rudrón).
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Senderos de bosque, pistas y terreno libre por el borde del desfiladero.
Ciclable
No, ya que hay tramos en que se camina por terreno abierto con ausencia de firme.
Agua potable
Encontraremos en ambas localidades.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Medio. El valle nos servirá de orientación, pero no hay ninguna señalización y podemos dudar en algunos cruces. Llevar GPS si no se conoce la zona.
Época recomendable
En general todo el año y con tiempo seco. En primavera lucirá de verde el valle en todo su esplendor.
Inicio
Nidáguila.
Distancia de Burgos
39,2 kilómetros.
Tiempo total
4 horas 30 minutos (incluyendo casi media hora de descanso en la Peña Itero).
Tiempos de marcha
Nidáguila-Terradillos de Sedano: 1 hora 50 minutos; Terradillos de Sedano-Nidáguila: 2 horas 35 minutos (incl. media hora de descanso en Peña Itero).
Distancia total
14 kilómetros.
Interés
Desfiladero del San Antón, cárcava de Nidáguila, Portillo y Peña Itero, pueblos pintorescos de Terradillos de Sedano y Nidáguila.
Altitud mínima
861 m.
Altitud máxima
1035 m.
Desnivel acumulado
446 m.
Mapas
1:50000: 0167 Montorio.
1:25000: 0167-1 Montorio.


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Notas:
- El recorrido es sencillo y no encontraremos grandes dificultades aparte de escoger en cada desvío el camino correcto. Como siempre, es muy recomendable llevar GPS.
- Junto a la carretera que va desde Nidáguila hasta el cruce con el vial Villadiego-Masa, a unos trescientos metros a la izquierda y ocupando un llano, se hallan los restos del despoblado de Fresno de Rodilla. Abandonado a comienzos del siglo XX, aún se aprecia los restos de su torre fortificada, en relativo buen estado.

Torre fortificada hoy arruinada de Fresno de Nidáguila.

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Mapa topográfico


Perfil de elevación

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