domingo, 1 de julio de 2018

Sierra de Neila: Las Calderas

Visita a uno de los enclaves más bonitos y paisajísticos de la Sierra de Neila: el paraje de las Calderas. Se trata de una serie de formaciones rocosas, escupidas por la erosión del agua y el hielo sobre la ladera sur de la sierra. Aunque lo habitual es acceder partiendo de las lagunas, en esta ocasión lo haremos por la misma cara sur, partiendo de una pista que sale del pueblo de Monasterio de la Sierra.


Las Calderas


Llegaremos a Monasterio de la Sierra por la carretera de Soria. En Salas de los Infantes, tomamos el desvío a Nájera. Tras pasar Castrovido, tomaremos el desvío a la derecha. Tras cruzar el pueblo de Terrazas y visualizar las obras de la prensa de Castrovido, llegaremos a Monasterio de la Sierra, donde termina la carretera.


MONASTERIO DE LA SIERRA
Monasterio de la Sierra ocupa un apartado y pintoresco lugar a los pies de la Sierra de Trasomo, como también se le denomina a la Sierra de Neila. El pueblo se halla rodeado por espesos bosques y es punto de partido de interesantes rutas, la más famosa de las cuales es la visita a las melancólicas ruinas del desaparecido Convento de Alveinte (ver entrada: De Monasterio de la Sierra a las ruinas de Alveinte).
El paraje de las Calderas está lejos del pueblo. Intentaremos acercarnos lo más posible siguiendo la amplia pista que recorre toda la ladera sur de la sierra, de este a oeste.


El Castillejo de Monasterio de la Sierra


Sobre el estado de esta pista tenemos dudas. Avanzaremos por ella hasta el punto previsto en que debemos abandonar el coche y emprender el ascenso. Atravesamos la calle principal del pueblo y salimos por su extremo oriental. La pista, inicialmente asfaltada, desciende con rapidez hacia el bosque para ascender de nuevo tras describir un par de curvas. Ya dentro del bosque que nos acompaña a ambos lados, avanzamos hacia el este siguiendo la ladera de la sierra.

Paraje del Castillejo.
Tras unos kilómetros, salimos del bosque. A la derecha visualizamos el Castillejo, un paraje de curiosas formaciones rocosas, y que nos sirve de anticipo a lo que veremos en Las Calderas. Sobre este sitio ya hemos publicado una entrada en este blog (ver El Castillejo: la Ciudad Encantada de Burgos).

Pista de Monasterio de la Sierra a Palacios.
Continuamos por la pista. Ésta se desarrolla a lo largo de bastantes kilómetros, manteniendo la línea del bosque en ambos lados. Encontramos pocas salidas. Teóricamente este vial llega hasta Palacios de la Sierra. El firme es bueno y está seco, no encontramos obstáculos ni pasos difíciles.

Iniciamos la marcha subiendo por un difuso camino entre los pinos.
Tras casi cuarenta minutos de haber salido de Monasterio de la Sierra, llegamos al punto exacto, que marca nuestro GPS, donde se halla el teórico sendero que asciende desde Palacios hasta Las Calderas. Efectivamente un entrante entre los pinos nos confirma esta posición. Dejamos el coche en la cuneta, nos preparamos y penetramos en el pinar, ascendiendo desde el primer momento con fuerte pendiente entre los árboles.


El pinar se presenta muy tupido y la vegetación tiende a tapar la traza del sendero, que cuesta seguir. En poco, parece desaparecer engullido por los helechos, debemos realizar un pequeño rodeo. El camino ha quedado reducido a un estrecho pasillo entre la vegetación por el que avanzamos. Es importante en este tramo seguir las indicaciones del GPS, ya que no hay señalización alguna y es fácil extraviarse porque no hay referencias claras más allá de la traza del sendero.

Atravesamos un arroyo y continuamos por el pinar, camino de las Calderas.
Tras atravesar un arroyo, continuamos subiendo con más pendiente por el pinar, siguiendo ya pequeño hitos de piedra que nos avisan de que estamos cerca de Las Calderas. El bosque se halla ya más despejado. Pronto, nos asomamos por la derecha y atisbamos ya las primeras formaciones rocosas: es el extremo sur del paraje que buscamos. Unos enormes paredones rocosos caen a pico desde las laderas del bosque.

Llegamos al paraje de las Calderas.
Continuamos siguiendo la linde del bosque, ayudados por los hitos. A la derecha se desarrolla el cañón, pero queda oculto por la vegetación. Más arriba, salimos definitivamente del bosque y ya caminando sobre el roquedo, nos acercamos al borde de los tramos más espectaculares de la garganta excavada por el arroyo Palazuelo.


Podemos ya hacernos una idea de la envergadura de esta garganta, de gran longitud, desarrollándose por la ladera sur de la sierra. Estamos en el lado contrario a las lagunas.


Se trata de una profunda cicatriz en la roca caliza formada por la erosión del arroyo que recoge las aguas fundidas en las zonas más altas de la sierra. El hielo, el viento y el tiempo han hecho el resto del trabajo.

El arroyo se precipita por pequeñas cascadas semiocultas entre el roquedo.
Descubrimos, según avanzamos siguiendo el borde, una sucesión de marmitas de gigante, rocas de caprichosos perfiles y formas, cornisas, estrechos pasillos y callejones donde se precipita el agua formando pequeños saltos. Sin ser peligroso, hay que mantener una mínima prudencia cuando nos asomamos.


Algunas marmitas de gigante son lo suficiente grandes como para permitir el baño, ya que la profundidad es escasa. Aún estamos en el deshielo tardío y el arroyo baja con el suficiente caudal para formas pequeña cascadas.


Con precaución, vamos siguiendo el borde de la garganta, descubriendo más formaciones.



Ya no muy lejos de la cresta de la sierra, que divisamos frente a nosotros arriba, la garganta va poco a poco perdiendo profundidad.



Es el momento de emprender el regreso. Retornamos alejándonos de la garganta y acercándonos de nuevo a la linde del bosque para avanzar más rápido, siguiendo los hitos colocados.


Entramos en el bosque y retornamos a la pista donde dejamos el coche siguiendo el mismo itinerario. Como hemos comentado, el bosque está tan cerrado y tupido en algunos tramos (los helechos tapan los caminos) que debemos andar con mucho cuidado en seguir el itinerario correcto, no es evidente y sin GPS puede ser una trampa sin salida.


En todo caso, el retorno es rápido y llegamos al coche en apenas tres cuartos de horas después de haber abandonado las Calderas.


Una vez en el coche continuamos en dirección opuesta a Monasterio de la Sierra, por el camino que traíamos, con la esperanza de poder seguir y bajar a Palacios de la Sierra. Así lo marcan los mapas. Inesperadamente, en apenas doscientos metros, la pista desaparece o queda oculta por la vegetación, sin posibilidad alguna de continuar con el coche. No queda otra alternativa que retornar a Monasterio de la Sierra siguiendo el mismo itinerario que el que trajimos en la ida. Aprovechamos para hacer una parada en el extremo del Castillejo, junto a las peñas que tanto llaman la atención. Buen sitio para descansar y comer algo recreándose con este paisaje.



LAS CALDERAS
Espacio natural
Cara sur de la Sierra de Neila.
Dificultad
Alta, por su difícil acceso por el bosque y ausencia de señalización.
Tipo de camino
Estrechos senderos por el bosque, terreno abierto por el roquedo.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontraremos en las numerosas pozas.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Muy difícil desde la pista que viene de Monasterio de la Sierra.
Época recomendable
Finales de la primavera e inicios del verano.
Inicio
Pista que va de Monasterio de la Sierra hasta Palacios de la Sierra.
Distancia de Burgos
82,8 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 25 minutos.
Tiempos de marcha
Pista-Inicio Calderas: 55 minutos; Extremo Calderas-Pista: 55 minutos.
Distancia total
5 kilómetros.
Interés
Paraje de las Calderas.
Altitud mínima
1421 m.
Altitud máxima
1667 m.
Desnivel acumulado
318 m.
Mapas
1:50000: 0278 Canales de la Sierra.
1:25000: 0278-3 Laguna Negra.
h

a

hNotas:
-La ruta habitual para acceder a las Calderas se produce desde las Lagunas de Neila, en la otra cara de la sierra. Rodeando las dos lagunas mayores, se sube por el portillo más al norte hasta alcanzar la cresta desde donde es sencillo bajar hasta las Calderas por terreno limpio (ver mapa más abajo).

Lagunas de Neila.

- El acceso por la pista desde Monasterio de la Sierra no es difícil con tiempo seco. El firme es bueno y no hay muchos baches ni fuertes pendientes. El panorama puede cambiar radicalmente en época de lluvias o con nieve.
- El acceso por el bosque es difícil por transcurrir por terreno frondoso en que los caminos no son evidentes. La orientación es también difícil ya que no hay señal alguna. No realizar sin un GPS.
- Durante el accedo a Monasterio de la Sierra pueden contemplarse las obras de la futura Presa de Castrovido, muy avanzada en el momento de publicares esta entrada.

Presa de Castrovido.


Entradas relacionadas:



Mapa topográfico


Perfil de elevación


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lunes, 25 de junio de 2018

San Millán desde el Valle del Urbión

Nueva ascensión al pico San Millán, techo de la provincia de Burgos. Esta vez subimos por su vertiente norte, la más alpina, partiendo del Valle del Urbión. De entre las varias posibilidades que hay, elegimos acceder por el barranco de Abanza desde donde enlazaremos con la cresta en Sierra Llana, en la cresta. El descenso lo haremos directamente siguiendo el naciente arroyo Urbión, visitando primero la laguna San Millán para continuar hacia el valle a través de uno de los hayedos mejor conservados de toda la Sierra de la Demanda.


Sierra de la Demanda
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Se trata de una de las rutas más clásicas para ascender al pico San Millán. En verano, su única dificultad reside en superar las fuertes rampas durante la ascensión. Pero en invierno, habrá que añadirle la dificultad extra de tener que caminar laderas cubiertas de nieve y hielo, éste principalmente en el circo inmediatamente bajo la cumbre.
Estamos en primavera tardía, la época perfecta. Las laderas, cresta y cima se hallan libres de nieve, no hay hielo y los ríos y arroyos bajan con mucho caudal. Es el momento preciso para visitar sus cascadas.
El punto de inicio será, como en tantas ocasiones, el área recreativa de Zarcia, valle arriba del pueblo de Santa Cruz del Valle Urbión, desde donde accederemos por una pista en buen estado. A Santa Cruz podemos llegar a través de la carretera de los pantanos siguiendo la carretera de Pradoluengo o, a través de Belorado, a donde llegaremos pasando el Puerto de la Pedraja.

Área recreativa Zarcia.
Una vez en Zarcia, dejaremos el coche en la explanada junto a la caseta, anterior al área recreativa, que recientemente ha sido cerrada, con acierto, a los coches, para evitar sus saturación. Salimos por el camino que sube valle arriba, paralelo al río Mayor. En apenas mil metros, llegaremos el desvío a la derecha, señalizado, el barranco Abanza

Desvío hacia el barranco de Abanza.
Continuamos por él, acompañando al arroyo que discurre por nuestra izquierda. El camino se introduce pronto en el hayedo. Las aguas del arroyo Abanza bajan cantarinas salvando el desnivel.


Caminados algo más de un kilómetro siguiendo el arroyo Abanza, cruzamos el río por un puentecito y tras aún recorrer unos metros, hay que estar en este punto atentos a tomar el sendero que girando 180 grados, comienza a remontar con fuerte pendiente la ladera opuesta del barranco. Subimos por el bosque fuerte.

Remontamos el barranco Abanza hacia la majada Gárrula por el bosque.
Nuestro próximo destino son las praderas de la majada Gárrula. Hasta llegar, debemos superar el camino por el bosque que sin descanso alguno, salva un desnivel de casi 300 metros en poco más de un kilómetro. En media hora por el interior del bosque desde el arroyo, llegaremos a cielo abierto, sobre la majada Gárrula. Magnífico lugar, podemos aquí reponernos y disfrutar de las buenas vistas que poseemos ya sobre el Valle del Urbión. La majada se halla sobre el espolón que descendiendo de la cresta, se halla entre los barrancos de Altuzarra y Abanza.

La majada Gárrula. Las cumbres de la Demanda están ya más cercanas.

Muy cerca de estas praderas, se halla una cabaña de piedra con el tejado de hierba. Tras descansar, continuamos por el sendero, que gana altura y se acerca por nuestra izquierda al barranco de Altuzarra, cuyos árboles mantenemos ya a nuestra izquierda.

Continuamos manteniendo el barranco de Altuzarra a nuestra izquierda.
El barranco y arroyo de Altuzarra es uno de los más conocidos y frecuentados del gran Valle del Urbión, ya que en su interior se hallan las famosas cascadas, cada vez más visitadas.

Nacimiento del arroyo Altuzarra.
Continuamos por el borde hasta llegar a su cabecera, donde se halla el nacedero del arroyo Altuzarra. Lo cruzamos y continuamos por la otra orilla,dejando ya el barranco atrás y camino de la majada de los Carneros, adonde llegamos en breve.


Otra curiosa cabaña de piedra nos indica que estamos en la majada ya.

Cabaña en la majada de los Carneros.
Continuamos por este sendero, que discurre bastante transversal a la pendiente hasta girar hacia la derecha y emprender el definitivo ascenso a la cresta.

Último tramo hacia Sierra Llana, en la cresta de la sierra.
El circo de Armaule desde la Majada de los Carneros.
Esta ascensión es larga y sin descanso alguno, ya que es un tramo rectilíneo y perpendicular a la línea de cresta, sin ninguna curva o zigzag que alivie la pendiente. Unos hitos de piedra nos ayudan a no perder la orientación. De todos modos el sendero es muy evidente y en relativo buen estado.
Subiendo hacia Sierra Llana, nos vigila el Cabeza Aguílez a nuestra izquierda.
Cubrimos este tramos y por fin, llegamos a la cresta de la Sierra de la Demanda, en su tramos entre el Trigaza, por la derecha, y el San Millán, a la izquierda.

Fuertes pendientes para llegar a la cresta.
La cuerda en este punto es una gran explanada, que da nombre al pago, Sierra Llano. Un cartel nos indica que estamos en el sitio correcto.
Llegamos al Collado de Sierra Llana.
Pero aún nos queda bastante desnivel para llegar a la cima del San Millán, que queda a la izquierda. Debemos remontar la cuerda y salvar un desnivel de unos doscientos metros. Este tramo es relativamente cómodo.

Camino de la cima del San Millán siguiendo la divisoria.
Durante la marcha, nos asomaremos por nuestra izquierda sobre el Circo de Armaule, donde se halla la pequeña laguna del mismo nombre. 

Dejamos abajo a nuestra izquierda la laguna Armaule.
Justo antes de la cuesta final de la cima pasamos por el punto exacto por el cual descenderemos, por las laderas del antiguo circo glaciar. Al fondo observamos que aún permanece un gran nevero. La laguna del San Millán, habitualmente seca, está llena de agua.

Afrontamos la cuesta final a la cima. A nuestra izquierda, asoma el Cabeza Aguílez.
Última cuesta, y alcanzamos por fin la cumbre del San Millán (2131 metros). Cima alomada, amplia, cómoda, gran castillo de piedras con varios nacimientos. Monumento metálico con placa. Buen lugar para sentarse, descansar, charlar con otros caminantes y recrearse con el paisaje.

Cima del San Millán (2131 metros).
La vista se extiende muchos kilómetros en todas direcciones ya que no hay nada más alto en una gran distancia. Solamente el pico San Lorenzo, máxima cumbre de la Rioja y segunda del Sistema Ibérico, nos ocultará el horizonte si miramos hacia el este. En los días claros invernales, atisbamos incluso las nevadas cumbres de los Pirineos. Hacia el norte se distingue con claridad una gran porción de la Cordillera Cantábrica, al menos hasta los picos de Europa centrales. Hacia el sur, la silueta de cumbres del Sistema Central en su sector de Somosierra-Ayllón es nítidamente visible.

Cima del San Millán (2131 metros).
El Valle del Urbión desde el San Millán. Por él regresaremos a Zarcia.
La Sierra del Mencilla vista desde la cima del San Millán.
Iniciamos el descenso y regreso. Para ello, debemos deshacer primero la cuesta final a la cima hasta el pequeño collado anterior, desde donde iniciaremos el descenso hacia el circo del San Millán, donde aún hay neveros.

Cresta de la sierra. Al fondo, el pico Trigaza (2085 metros).

El descenso desde la cresta a la laguna del San Millán se produce por empinadas laderas.
Ladera sur del San Millán, camino de la laguna. Al fondo el Cabeza Aguílez.
Es este uno de los tramos más críticos de toda la travesía, quizás el único, ya que el descenso hasta el fondo del circo glaciar, donde se halla la laguna, debe producirse bajando por empinadas laderas. Sin llegar a ser peligros, no queda más remedio que descender con mucha precaución, midiendo bien casa paso para no resbalar con la piedra menuda.

La laguna del San Millán, llena de agua a mediados de junio.
Traspasada la parte superior del circo, bajamos ya con más comodidad. Tras bordear un gran nevero, llegamos por fin a la laguna del San Millán, que llevamos observando durante todo el descenso.

La laguna del San Millán.
Desde la laguna del San Millán, el descenso hasta Zarcia será primero por terreno pedregoso, para después entrar en el hayedo. Siempre seguiremos la orilla del naciente río.

La ladera aguas abajo de la laguna.
Pasamos junto al desagüe de la laguna, que de hecho es el nacedero del río Urbión, que en este primer tramo también es llamado arroyo Mayor.

Laguna del San Millán y su desagüe: nacedero del río Mayor o Urbión.
Siguiendo su margen, vamos perdiendo altura de escalón en escalón, siguiendo con atención los hitos que marcan el sendero. A nuestra izquierda nos escolta la silueta sinuosa del Cabeza Aguílez, que parece inaccesible desde esta ladera. A mano izquierda, el espolón rocoso que separa los barrancos del Urbión y Armaule. Estamos en primavera tardía, no hay nieve ni hielo y es fácil y cómodo bajar. En invierno, esta ladera puede permanecer helada. En el circo superior puede haber una gran acumulación de nieve y ser imposible ascender sin la ayuda del piolet y crampones. Continuamos bajando, camino de la linde del bosque, que ya atisbamos más abajo.

La pendiente se aminora a medida que nos acercamos a la línea del bosque.

Pero antes de llegar, descubrimos una preciosa cascada a nuestra derecha, donde el naciente arroyo se precipita con ímpetu despeñándose entre los riscos.

Preciosa cascada formada por el naciente río Urbión, muy cerca ya de la línea del bosque.

Entramos en el bosque, dejando el terreno abierto atrás y penetrando en el hayedo. A partir de ahora la sombra y el rumor del agua serán nuestros acompañantes.

Última vista de la ladera y cima del San Millán antes de penetrar en el bosque.
Prácticamente hasta Zarcia caminaremos ya bajo cubierta vegetal siguiendo la orilla del río. Poco más adelante, cruzamos el río y continuamos por la otra orilla, manteniendo ahora el arroyo a nuestra izquierda. Unos pequeños saltos amenizan este tramo.

El arroyo baja con fuerza dentro del hayedo.
Al poco de entrar en el bosque, cruzamos el arroyo saltando entre piedras, justo en el lugar donde el arroyo ha formado otra pequeño salto.


Ya desde aquí, el recorrido es una larga caminata siguiendo la orilla del arroyo. Poco más abajo, se juntarán por los lados los arroyos Armaule y de la Tejera, para formar ya el río Urbión.

Bellos rincones del naciente río Urbión.

Seguimos bajando, perdiendo altura con rapidez. Transcurrida una media hora desde que entramos en el bosque, el sendero cruza el arroyo. En la época del año en que nos encontramos, baja muy crecido y hay que buscar el mejor paso. En el peor de los casos, metemos el pie en el agua.

La choza de la Guarra.
Ya siguiendo la orilla izquierda, manteniendo el arroyo a nuestra derecha, caminamos con más comodidad al ampliarse la pista. Tras pasar por la llamada choza de la Guarra, una rústica cabaña recientemente restaurada, llegaremos a un puente, pasando de nuevo a la otra orilla.



Salimos del bosque, dejando los tramos más angostos definitivamente atrás. Continuamos por terreno más abierto ya hacia Zarcia.


A solo un kilómetro del área de Zarcia, cruzamos el arroyo Abanza de nuevo por un puente justo en el punto donde éste se une al Urbión y el arroyo de Andurla, que baja por la derecha. Es el término de Tres Aguas
Poco más adelante, llegaremos al refugio de Zarcia, donde dejamos el coche casi seis horas antes a primera de la mañana. Hemos completado una de las excursiones más atractivas de la Sierra de la Demanda burgalesa.



SAN MILLÁN DESDE EL VALLE DEL URBIÓN
Espacio natural
Sierra de la Demanda, cara norte del pico San Millán.
Dificultad
Alta, hay que remontar fuertes pendientes y descender por un empinado pedregal. Ruta larga. Evitar en invierno con nieve y hielo.
Tipo de camino
Senderos por bosque y terreno abierto de montaña.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontraremos en los arroyos que vamos atravesando.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Media, hay que tomar los desvíos correctos en el barranco Abanza y el descenso desde el San Millán. Llevar GPS si no se conoce la zona.
Época recomendable
De primavera tardía a otoño. En invierno encontraremos mucha nieve y hielo en el circo del San Millán. Evitar también los días más calurosos del verano.
Inicio
Refugio Zarcia (Santa Cruz del Valle Urbión).
Distancia de Burgos
47,8 kilómetros.
Tiempo total
5 horas 55 minutos.
Tiempos de marcha
Zarcia-Majada Gárrula: 1 hora 5 minutos; Májada Gárrula-Sierra Llana: 55 minutos; Sierra Llana-Cima del San Millán: 45 minutos; Cima del San Millán-Inicio hayedo: 1 hora 5 minutos;  Hayedo-Zarcia: 1 hora 25 minutos.
Distancia total
14,8 kilómetros.
Interés
Barrancos, arroyos y hayedos de la vertiente norte de la Sierra de la Demanda, cumbre del San Millán, panorámicas de la Sierra de la Demanda, hayedo del Urbión, laguna San Millán.
Altitud mínima
1057 m.
Altitud máxima
2124 m.
Desnivel acumulado
1222 m.
Mapas
1:50000: 0239 Pradoluengo.
1:25000: 0239-2 Pradoluengo; 0239-4 Pineda de la Sierra.
h

d
Notas:
- La excursión es compleja en términos de distancia y orientación. Es aconsejable llevar GPS para no despistarse. En ningún momento se puede catalogar de peligrosa la ascensión, aunque, como se ha reseñado, hay que prestar atención en el primer descenso desde la cresta hasta la laguna del San Millán.
- En Santa Cruz del Valle Urbión hay bar donde podemos tomar algo. En el área de Zarcia, hay mesas para poder comer y descansar también.
- Otras vías para ascender hasta el San Millán por su vertiente norte son:
  • Subiendo por el barranco Altuzarra siguiendo las cascadas hasta su cabecera, justo antes de la majada de los Carneros.
  • Subiendo primero el Cabeza Aguílez, a donde accedemos subiendo desde Zarcia por el Camino de Ránguna y pasando junto al Remendía (ver entrada Cabeza Aguílez desde Zarcia). Desde él, solo tenemos que crestear hasta la cima del San Millán.
  • A través del cerro Idolén a donde subimos a través de cortafuegos desde el valle. Desde él, accederemos al cordal de la sierra muy cerca del Trigaza.


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