lunes, 21 de mayo de 2018

Cascadas del Odra

Nueva visita a las fuentes del río Odra, en la comarca de las Loras. Esta vez, nos concentramos en visitar la sucesión de fuentes, surgencias y cascadas y en su momento de mayor plenitud, tras los deshielos primaverales. La excursión es sencilla y muy gratificante ya que visitamos una gran concentración de saltos de agua en un espacio muy reducido.


Cascada de la Yeguamea
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Como continuación a la entrada ya publicada sobre la zona  (ver Fuentes del Odra), esta vez visitamos detenidamente todos los saltos que conforman su nacimiento. Para ello recorremos el gran anfiteatro rocoso donde tiene sus fuentes.

Las peñas Amaya (izquierda) y Albacastro (derecha).
El pueblo más cercano es Fuenteodra, ubicado en la comarca de Amaya. Saldremos de Burgos por la carretera N-627 a Aguilar de Campóo. Pasado Basconcillos del Tozo, nos desviamos por la izquierda hacia La Riba de Valdelucio, desde donde subimos el portillo que nos deja cerca de Humada, ya en la comarca de Amaya. Tras pasar el pueblo, nos dirigimos al cercano Fuenteodra. Antes de llegar a las primeras casas del pueblo, tomaremos el desvío por la derecha a través de una pista que sube hacia la Peña Lora. En apenas trescientos metros, cuando la pendiente se agudiza, dejaremos el coche a un lado. Emprendemos la excursión caminando hacia el anfiteatro rocoso que tenemos delante nuestro. Dependiendo de la época, esta pista puede estar ya algo embarrada por lo que no es conveniente apurar mucho con el coche.

Subimos por una pista hacia el anfiteatro rocoso donde nace el río Odra y se hallan los saltos de agua que queremos visitar.
Ya de lejos, podemos escuchar el rumor del agua cayendo. Tras remontar una rasante, ya divisamos frente a nosotros a la izquierda el espectacular chorro de la cascada de la Yeguamea, brotando directamente de la pared de la peña. Es un caso singular entre todos los saltos de la provincia de Burgos. Su mera visión desde la lejanía ya es impactante.

Magnífica vista de la Yeguamea brotando de la roca.
Podemos llegar a su misma base descendiendo por la ladera sin dificultad. Nos posicionamos junto al chorro, admirando el gran caudal que lleva. Podemos pasar incluso por debajo, mojándonos levemente. Observamos que hay otros chorros menores que brotan de la roca también junto al salto principal.

La cascada de la Yeguamea brotando con estrépito de la pared rocosa.
Continuamos por el sendero en el que estamos, que recorre todo el anfiteatro. Sin salirnos de él, visitaremos el resto de saltos. Muy cercano, tras una curva, divisamos ya la surgencia de Manapites. El agua brota de la roca a nivel del suelo y parece "hervir" en su discurrir ladera abajo salvando las diferentes terrazas.

Surgencia de Manapites.


Continuamos por el sendero, dejando Manapites atrás. Poco más adelante, podemos ya escuchar el rumor del salto del Pozo de las Aceites, a la izquierda. Se halla algo oculto bajo la grada rocosa por la que nos movemos.


Hay más gente. El riachuelo que forma hace difícil pasar pero conseguimos bajar al pequeño vallecito que hay y seguir hasta el paraje donde está la cascada. Cae esta vez plena de agua, en un idílico lugar. Para visitarla debemos descolgarnos por la ladera hasta su base. La dejamos para el regreso y continuamos.

Camino del Pozo del Corral.

Poco más adelante, cruzamos el río del recién nacido Odra y nos descendemos sin dificultad sobre un pequeño y curioso vallejo, siguiendo el curso del agua. Tras pasar una curva, ya vemos desde lejos la cascada del Pozo del Corral. Se trata de un caudaloso salto de agua ubicado en un rincón. Su caudal es muy efímero y solo puede disfrutarse con agua tras un fuerte deshielo y solo si las precipitaciones han sido abundantes, porque rápidamente se seca.

El Pozo del Corral.
El lugar es muy bello e invita a sentarse y disfrutar contemplando el salto. También es posible, tras una pequeña trepada, colocarse sobre su cabecera.
Desde aquí, emprendemos ya el regreso al coche que se producirá por el mismo itinerario.

Pozo de las Aceites.
Llegado a la altura del Pozo de las Aceites, muy cercano, nos destrepamos por la ladera hasta su misma base. Aunque parece que la vegetación nos impide llegar al borde de la charca que ha formado, es posible acceder sin gran dificultad. El salto es importante y el lugar evocador, ya que la poza formada es de un color verde intenso.

El Pozo de las Aceites visto desde el sendero de arriba.
Desde aquí, solo nos queda remontar la ladera hasta el sendero y deshacer el camino hasta la Yeguamea.



Video


Podemos subir un poco por las gradas hasta posicionarnos exactamente sobre la vertical de la Yeguamea, para poder admirar su chorro de agua desde otro ángulo de visión.

Contemplamos otro bonito salto desde la vertical de la Yeguamea.
A nuestra izquierda, muy cerca, contemplamos otro bonito salto que parece brotar también de la roca.


Bajo por el camino que sube a la Lora, haciendo fotos del otro salto, muy bonito también, que hay junto a la Yeguamea.

Salto junto a la Yeguamea.
Merece la pena descender por el sendero hasta la pista por la que hemos venido y aún descender más hasta situarnos en la base de este último salto. Vemos que también ha formado una pequeña poza de color verdoso, similar al Pozo de las Aceites.


Tras visitar este último salto, ya solo tenemos que desandar por la pista hasta el coche.


Esta excursión es rápida y muy gratificante. En la comarca de las Loras, hay aún otros saltos que merecen la pena visitar. Si tenemos tiempo, podemos acercarnos hasta el pueblo de Ordejón de Abajo. Poco antes del pueblo, a la izquierda, el arroyo de los Ordejones forma una sucesión de cascadas en su descenso desde lo alto de la peña Ulaña. También, no muy lejos de aquí, cerca de Rebolledillo de la Orden, podemos visitar un magnífico salto. Cerca de Solanas de Valdelucio, junto a la carretera, se halla el curioso salto de la Chorramea. Por último, en Villaescobedo, ya en el Valle de Valdelucio, se encuentra la magnífica cascada de la Cueva.


CASCADAS DEL ODRA
Espacio natural
Anfiteatro del nacimiento del río Odra, en la Peña Lora, comarca de las Loras.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pista de acceso y sendero de montaña.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontramos en todas las cascadas y arroyos que visitamos.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil, la ubicación de las cascadas está señalizada.
Época recomendable
Marzo-abril, tras el deshielo y las lluvias primaverales.
Inicio
Pista a la derecha antes de entrar en Fuenteodra llegando desde Humada.
Distancia de Burgos
65,9 kilómetros.
Tiempo total
Una hora.
Distancia total
2,6 kilómetros.
Interés
Cascadas de la Yeguamea, Pozo de las Ollas, Poza de Corrales y Manapites.
Altitud mínima
956 m.
Altitud máxima
998 m.
Mapas
1:50000: 0134 Polientes.
1:25000: 0134-3 Quintanas de Valdelucio.


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Notas:
- Todo el recorrido es muy sencillo y apto para todo el mundo. Solo hay que tener cierta precaución en los puntos más estrechos del sendero que recorre el fondo del valle.
- Todos los pueblos de la zona son muy pequeños y cuentan con muy poca población. Si queremos descansar o tomar algo, debemos acercarnos a Villadiego.
- Hay otros saltos cercanos en la comarca de las Loras. Entre otras podemos mencionar la cascada de la Chorramea (Solanas de Valdelucio), el río de los Ordejones (Ordejón de Arriba), la cascada de Rebolledillo de la Orden y de la Cueva (Villaescobedo).
- Aguas abajo del Odra,en el desfiladero de los Piscárdanos (Congosto), podemos encontrar aún algunos saltos menores como el Pozo de la Olla.

La Chorramea
La Cueva de Villaescobedo
Arroyo de los Ordejones
Rebolledillo de la Orden

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domingo, 6 de mayo de 2018

Montes de Oca desde Valdefuentes

Nueva aproximación a los poco visitados Montes de Oca. Esta vez acometemos la excursión desde Valdefuentes, junto al Puerto de la Pedraja. Partiendo del área de descanso junto a la carretera, recorreremos el sector central a través de extensos pinares, visitando también la misteriosa laguna de las Grullas. Retornamos a través de un tramo del Camino de Santiago visitando la ermita de Valdefuentes antes de volver al coche. Toda la ruta discurre por sitios alejados de cualquier población o carretera.


Valdefuentes
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Saldremos de Burgos por la N-620 a Logroño. En algo menos de 29 kilómetros de Burgos, antes de llegar a la subida al Puerto de la Pedraja, llegamos al área de descanso de Valdefuentes, a las derecha de la carretera, donde hay una fuente de piedra y mesas y muy conocido por quienes frecuentan esta carretera.

Área de Valdefuentes junto a la Fuente del Carnero.
Allí, en la rotonda, dejaremos el coche. El nombre del área le viene dado por la ermita medieval que hay al otro lado de la carretera y fue hito muy importante del Camino de Santiago, que discurre en paralelo al otro lado de la carretera.

Salimos de Valdefuentes por un sendero en dirección a los bosques del interior.
Desde la zona del merendero, nace una camino, bien marcado, que discurre los primeros metros paralelo a la carretera en dirección a Villafranca. Nos incorporamos a él. Pronto, gira a la derecha, tomando dirección sur, alejándose del área y de la carretera y adentrándose en el pinar. El plan inicial es recorrer los bosques de la zona del Oca e intentar visitar dos lagunas que vemos en los mapas, la de las Grullas y Bargallanta. Como hay muchas pistas y senderos, no tenemos una idea definitiva del itinerario a seguir e iremos siguiendo atentamente nuestro GPS.

Caminamos hacia el sur siguiendo pistas forestales.
La pista que llevamos discurre entre espesos pinares. Es amplia y cómoda. La soledad y el silencio nos acompañan. Sólamente tenemos que preocuparnos de salvar algunos charcos y zonas embarradas por lo cual tenemos que salir y vadear entre los árboles.

Encontramos algunos tramos embarrados.
Media hora después de haber iniciado la marcha, llegaremos a un amplio cruce de pistas, muy anchas, donde debemos tomar el enlace correcto y continuar hacia el sur. En primer lugar torcemos a la izquierda para, en unos doscientos metros, salir por la derecha para continuar por otra pista forestal que se dirige hacia el sur. Estamos atentos a llegar a la vertical de laguna de Bargallanta, cuya posición exacta llevamos marcada en el GPS.

Camino del sur por una pista forestal.
Llegados a la vertical de la laguna, que queda a nuestra derecha, a unos doscientos metros, nos salimos de la pista y nos metemos en el bosque. Afortunadamente no está muy tupido y podemos avanzar por el interior a la búsqueda de la laguna. Pero llegamos al punto exacto donde debiera estar y vemos en la pantalla de nuestro GPS, observando que no hay rastro de laguna alguna, solo hay árboles. Si hubo aquí alguna vez una, ha desaparecido completamente. Retornamos a la pista y continuamos en el mismo sentido que traíamos.


Pronto iniciamos un acusado descenso hacia el lecho del río Valdecarros, que ha formado un profundo valle de oeste a este. Este vallejo divide los Montes de Oca en dos sectores norte y sur. Llegamos a su ribera y nos incorporamos a otra pista, muy amplia también, que se desarrolla paralela al río. Ésta procede de la zona de Villasur de Herreros y se dirige hacia el este, camino del despoblado de Haedillo y el pueblo de Villamudria. Continuamos por la izquierda, en esta última dirección.

Continuamos por una pista que recorre el valle del río Valdecarros.
El río Valdecarros ha formado un delicioso vallejo. La vegetación recubre sus orillas componiendo bellos rincones naturales. El silencio nos acompañará, nos hallamos muy lejos de cualquier carretera o población.

El río Valdecarros ha formado un profundo vallejo.
El buen estado de esta pistas que estamos recorriendo nos hace pensar en las grandes posibilidades que tiene esta zona de los Montes de Oca para hacer recorridos más ambiciosos en bicicleta. Podemos recorrer muchos kilómetros cómodamente a través de los bosques, sin grandes desniveles. El paraíso de la BTT.


Continuamos siempre siguiendo la ribera del río que queda a nuestra derecha, hasta llegar al punto en que la pista gira brúscamente a la izquierda, tomando dirección norte. Un camino menos marcado continua aún la orilla del río, pero lo obviamos y torcemos por la noventa grados a la izquierda para continuar.

Cruce de caminos junto al arroyo Valdecarros. Tomaremos el de la izquierda hacia el norte.
Avanzamos ahora hacia el norte. Tenemos muchos kilómetros aún por delante pues estamos lejos de la carretera. la progresión es rápida y fácil. En los mapas aparece esta pista bajo la denominación camino de Uzquiza. Seguramente era utilizado por los vecinos de Villafranca para atravesar los Montes de Oca y llegar al desaparecido pueblo de Uzquiza, ya en la Demanda. Nuestro objetivo es llegar a la segunda laguna, la de las Grullas, que supuestamente está en la dirección que llevamos, dentro del bosque también. Llegados a su vertical, desistimos de cualquier intento de penetrar entre los árboles: hay muchos helechos y puede ser muy complicado avanzar. 
Continuamos por la pista hasta desembocar en otra transversal, muy amplia también.
Nos incorporamos a ella por la derecha y seguimos paralelos a la línea del bosque que se sigue presentando muy abigarrado e impenetrable a nuestra derecha. No parece posible llegar a la laguna.


La pista llega de nuevo a un gran cruce de caminos, muy amplio y despejado. A la izquierda sube otra que se dirige a la carretera. De frente, continua hacia la zona de la Presa de Alba. Por la derecha hay entrantes que parece pudieran dirigirse hasta la laguna, que no está muy lejos.



En los mapas vemos que hay un sendero que se dirige a ella. Nos metemos en el bosque e intentamos seguir la traza del camino entre los árboles. Hay restos del sendero, que a tramos aparece engullido por la vegetación. En unos diez minutos, llegaremos por fin al gran claro del bosque donde, efectivamente, se halla la laguna de las Grullas.  Y esta vez no nos decepciona porque es de grandes dimensiones y tiene mucha agua .Se halla completamente circundada por la línea de árboles que llegan hasta la misma orilla. El lugar es encantador y solitario, poseyendo un cierto halo misterioso.

La laguna de las Grullas.
El lugar invita a estar un rato descansando sobre la orilla. Deshacemos el camino hasta el cruce y tomamos la pista que sube hacia el norte, en dirección a  la carretera.


Retornamos a la carretera por una amplia pista.
Llegamos al asfalto unos dos kilómetros más arriba de Valdefuentes, al pie del Puerto de la Pedraja. Podríamos fácilmente retornar siguiendo la carretera, pero al otro lado a muy poca distancia, discurre el Camino de Santiago. Optamos por volver por él. Cruzamos y nos incorporamos. Al igual que las pistas que hemos recorrido, en este tramo discurre entre los pinares.

Cruzamos la carretera.
Tramo del Camino de Santiago a la altura de Valdefuentes.
En esta zona el firme es endeble y hay grandes zonas encharcadas y embarradas. Poco a poco vamos acercándonos a la vertical del área donde hemos dejado el coche y lo sobrepasamos, buscando el sendero que debe salir a nuestra izquierda y descienda a la carretera. Llegamos a él y bajamos hasta la ermita de Valdefuentes. Lo que queda del templo no es más que el resto de lo que fue un cenobio medieval que ya existía al menos en 1169. En los siglos medievales fue un albergue para peregrinos, del que fue huésped el mismo rey Fernando III el Santo en el 1219 mientras recorría el Camino de Santiago. Tras su visita, lo dotó de importantes privilegios.

Ermita de Valdefuentes.
Una vez visitado el templo, ya solo tenemos que cubrir los escasos doscientos metros que nos separan del área de Valdefuentes, donde hemos dejado el coche, al otro lado de la carretera y que vemos desde la misma ermita.
El área es un perfecto lugar para comer, descansar. Hay mesas y una fuente con agua.



MONTES DE OCA DESDE VALDEFUENTES
Espacio natural
Montes de Oca
Dificultad
Solo tenemos que preocuparnos en no extraviarnos.
Tipo de camino
Pistas forestales.
Ciclable
Sí, aunque atención en pocas lluviosas con el barro.
Agua potable
Encontramos en el área de descanso de Valdefuentes, junto a la carretera.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Recorreremos extensas áreas forestales siguiendo pistas sin referencias claras. Llevar GPS.
Época recomendable
De junio a noviembre. El resto del año pueden estar los caminos embarrados.
Inicio
Área de Valdefuentes, al comienzo del Puerto de la Pedraja.
Distancia de Burgos
28,7 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 10 minutos.
Tiempos de marcha
Valdefuentes
Distancia total
14,7 kilómetros.
Interés
Ermita y área de Valdefuentes, bosques de los Montes de Oca, laguna de las Grullas, camino de Santiago.
Altitud mínima
1101 m.
Altitud máxima
1213 m.
Desnivel acumulado
378 m
Mapas
1:50000: 0201 Belorado
1:25000: 0201-3 Atapuerca; 0201-4 Villafranca Montes de Oca.
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hNotas:
- Aunque físicamente la excursión es sencilla, sí lo es en términos de orientación, Todo el recorrido discurre por pistas forestales sin ningún referencia ni indicación alguna. Es imprescindible llegar un GPS para no extraviarse entre los bosques.
- Como se ha comentado, el interior de los Montes de Oca ofrece grandes posibilidades para ser recorridos en bicicleta BTT.
- En el área de Valdefuentes podemos comer, descansar ya que hay agua y mesas para sentarse.

Lecho de la laguna de las Grullas, totalmente seca en diciembre.

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lunes, 30 de abril de 2018

Picos de Europa: Lagos de Covadonga

Ruta senderista por los Picos de Europa Occidentales. Visitamos los Lagos de Covadonga, uno de los puntos de acceso clave para visitar este macizo. Accederemos a los lagos subiendo por una empinada carretera desde el santuario de Covadonga.


Lagos de Covadonga
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El santuario de Covadonga, se halla en la comarca asturiana de Cangas de Onís, localidad más importante de la comarca que bordea el Macizo Occidental. Llegaremos fácilmente desde Oviedo o Gijón a través de la autovía del norte y desviándonos hacia Arriondas-Cangas. Si venimos por Cantabria, deberemos salinos de la autovía cerca de Ribadesella. La mera aproximación, siguiendo estrechos valles, es ya una delicia paisajística.

Santuario de Covadonga
Desde el santuario, remontamos hacia los lagos. Fuera de la época de máxima afluencia de visitantes, como los puentes y época veraniega, se permite el acceso en coches particulares. En esta eventualidad, es muy recomendable madrugar y subir temprano para evitar la afluencia masiva de vehículos. La carretera es estrecha y se agradece subir con poco tráfico. A medida que ganamos altura, disfrutamos de espectaculares panorámicas sobre las montañas.

Aparcamiento junto al lago Enol.
Tras cubrir los 880 metros de desnivel que hay entre el santuario y el lago Enol, la carretera  bordea su orilla y continua hasta un aparcamiento habilitado a un nivel inferior, para reducir el impacto visual. Es pronto por la mañana y somos los segundos en llegar.

El lago Enol.
Ya desde el principio, nos hemos replanteado la intención inicial de caminar desde el lago Enol hasta el Mirador de Ordiales, una de las rutas estrella del Macizo Occidental. El día se presenta algo lluvioso y nublado, por lo cual nos contentaremos con visitar los dos lagos, el Enol y el Ercina. Solo su visita, avala y de sobra la excursión. Por el camino esperamos disfrutar del paisaje de los Picos de Europa. Es primavera temprana, el verde de los prados que rodean los lagos contrasta vívamente con el blanco de las cumbres nevadas.

Bordeamos el lago Enol.
Saliendo del área de aparcamiento por la carretera, nos plantamos sobre la orilla del lago Enol. En unos metros, dejamos el asfalto por la izquierda y continuamos siguiendo el sendero PR-5 que se dirige hacia el refugio de Vegarredonda y el Mirador de Ordiales.

Es primera hora de la mañana, las aguas del lago parecen de cristal y reflejan las laderas rocosas que lo bordean.

Dejamos definitivamente las aguas del Enol atrás y continuamos por una amplia y cómoda pista que se dirige a las praderas de la Vega de Enol. A nuestra izquierda destaca la solitaria capilla del Buen Pastor, donde cada 25 de julio se celebra la festividad del buen pastor. Al fondo divisamos ya las altas cumbres nevadas del macizo, entre ellas la Peña Santa, El Cornión (2596 metros). Dejamos a la derecha unas cabañas y llegamos a un cruce. A la derecha, el PR-5 continua camino de Vegarredonda. A la izquierda, otro PR rodea el pequeño macizo del Bricial hacia el lago de la Ercina. La lluvia apremia y no dudamos en tomar esta última alternativa.

La Vega de Enol. Al fondo, Peña Santa y el Cornión.
Continuamos por un sendero.
Salimos de la pista que raíamos y continuamos por un estrecho sendero que discurre ahora entre riscos y un bosquete. A la derecha se halla el bosque de Palomberu compuesto principalmente de hayas. A la izquierda, las alturas del Bricial (1284 metros), que rodearemos camino de la Ercina.


El camino discurre abriéndose paso entre las rocas. Pasamos junto a algunas construcciones pastoriles abandonadas.


La lluvia fina es constante, aunque no llega a impedir disfrutar de la caminata. Tras llegar a una cabaña de piedra, a los pies del Bricial, el sendero inicia una leve ascensión. A la derecha visualizamos una profunda hondonada, resto de una antigua laguna, probablemente seca por la filtración kárstica del agua. Es la llamada Vega del Bricial.

Vega del Bricial.

Cabaña de piedra a los pies del Bricial.
Seguimos ascendiendo un poco más y por fin llegamos a la cabecera del lago de la Ercina, junto a una cabaña de piedra.

Cabaña junto al lago de la Ercina.
El paisaje es excepcional. Al igual que su vecino el lago Enol, las quietas y cristalinas aguas del lago reflejan la montaña circundante. Mirando hacia atrás, hacia el este, tenemos  de fondo la muralla nevada de las cumbres mayores del Macizo Central de los Picos de Europa. Aunque no lo podemos ver, nos separa de ellos la profunda garganta del Cares.

Bordeamos el lago de la Ercina.
Solo tenemos que bordear la orilla del lago. Es este buen sitio para parar, descansar, comer algo, recreándose con el paisaje. Seguimos. Por desgracia, sobre la orilla oeste, se halla un gran aparcamiento de vehículos. Es media mañana y se halla llena de coches que rompen el verde intenso de la vega del lago. La vista de tal masa de metal junto al lago rompe y desfigura la magia del lugar.

Panorámica del lago La Ercina.
Antes de volver al lago Enol, muy cercano pero invisible desde la orilla del Ercina, subiremos hasta un espolón a medio camino de los dos lagos. desde el aparcamiento mencionado, sube también una escalinata por donde vemos muchos visitantes. Desde su punto más alto, tenemos buenas vistas de los dos lagos y podemos hacer buenas fotografías.


Video



Panorámica del lago Enol.
Ya solo nos resta descender por este espolón siguiendo una senda hasta llegar al aparcamiento, muy cercano.

Bajando hacia el aparcamiento.
Observamos que avanzada la mañana, ha pasado de estar ocupado por solo dos vehículos a primera de la hora de la mañana, a estar completamente lleno. Solo nos queda ya regresar descendiendo hasta el santuario.



LAGOS DE COVADONGA
Espacio natural
Picos de Europa Occidentales.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pista y senderos de montaña.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontramos en los lagos y en el área de visitantes.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil, está señalizado todo el recorrido y es muy frecuentado.
Época recomendable
Primavera temprana y otoño. En verano puede estar atestado de visitantes. De noviembre a abril la nieve puede hacer complicado el acceso.
Inicio
Aparcamiento habilitado junto al lago Enol.
Distancias
Cangas de Onís (21,4 kms); Oviedo (93,7 kms); Burgos (276 kms y 3 horas 23 minutos).
Tiempo total
Casi 3 horas (incl. media hora de parada).
Distancia total
5,8 kilómetros.
Interés
Lagos Enol y Ercina, paisaje de los Picos de Europa, santuario de Covadonga.
Altitud mínima
1037 m.
Altitud máxima
1159 m.
Desnivel acumulado
248 m
Mapas
1:50000: 0055 Beleño.
1:25000: 0055-2 Sames-Inguanzo.
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Notas:
- La excursión es sencilla en términos técnicos. El desnivel acumulado es escaso y está bien señalizado.
- Es recomendable estar atentos al tiempo, muy cambiante. Si hay riesgo de lluvias o nieblas, es mejor no subir.
- En época estival, solo se puede subir a los lagos mediante unos autobuses que parten de las inmediaciones del santuario de Covadonga.
- Obvio decir que la excursión se puede completar con una visita al santuario de Covadonga y la localidad de Cangas de Onís, donde destaca su famoso puente medieval.

Cangas de Onís: puente medieval.

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