domingo, 25 de noviembre de 2018

Cascada de Puras de Villafranca

La localidad de Puras de Villafranca, ubicada en el interior de los Montes de Oca, tiene gran interés por su excepcional emplazamiento y gran entorno natural. En esta ocasión, partiendo del pueblo, visitaremos una espectacular cascada. Durante la marcha, pasamos junto a los restos de las antiguas minas de manganeso y la cueva de Fuentemolinos.


Puras de Villafranca
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En este blog ya hemos publicado una excursión por la zona (ver entrada Dehesa de Puras de Villafranca). Pero en esta ocasión no visitaremos la dehesa, sino una cascada poco conocida que sorprenderá a muchos. Llegamos a Puras de Villafranca saliendo por la carretera N-120 de Burgos a Logroño. Tras atravesar el Puerto de la Pedraja y la localidad de Villafranca Montes de Oca, llegamos a Belorado. Antes de entrar en la localidad, tomaremos el desvío a la derecha hacia San Miguel de Pedroso. Una vez atravesado este pueblo, continuamos por la carretera local que, adentrándose en los montes, llega y muere en Puras de Villafranca. En la plazuela del pueblo, ubicada en la parte baja junto al río, hay sitio para dejar el coche.

Salimos de Puras de Villafranca por una amplia pista que sigue la orilla del arroyo del Río.
Saldremos de Puras, por la pista que se dirige hacia la dehesa por la parte suroeste del pueblo, pasando justo debajo de la ermita de San Quirico. Este camino, en buen estado, es carrozable y puede ser usado por vehículos.

Puras de Villafranca: restos de actividad minera.

En unos trescientos metros, dejamos a la derecha la  entrada de la Cueva de Fuentemolinos. Pero no subimos (está cerrada la entrada) y nos conformamos con leer el panel indicativo. Seguimos.

Cueva de Fuentemolinos: entrada y panel interpretativo.

A la izquierda, nos acompaña el barranco del arroyo del Río, al otro lado del cual podemos apreciar las bocaminas de las antiguas minas de manganeso, que han hecho famosa a Puras. Estas minas han sido rehabilitadas y son visitables hoy con guía. Continuamos rumbo a la dehesa. Poco a poco vamos dejando Puras y su valle atrás. El camino tuerce hacia la derecha, siempre siguiendo la ladera de la montaña que queda a nuestra derecha.


En el cruce de los arroyos del Río y Vallearriba, dejamos el camino para por la izquierda, subir hacia la cascada.
A nuestra izquierda, a cierta distancia, nos acompaña aún el arroyo del Río. El rumor de una primera  cascada, antesala de la que nos espera, es perceptible aunque no la podemos ver desde el camino. Unos veinte minutos después de haber salido de Puras, el camino se abre en una pequeña explanada, desde donde sale otro valle a nuestra izquierda. Es el cruce donde el arroyo de Valdearriba desemboca en el Río. Es este el punto en que debemos salir del camino principal por la izquierda. Tras atravesar una alambrada, bajamos hasta la orilla del río.

Camino de la dehesa en otoño.
Si hubiéramos continuado por el camino que llevábamos, entraríamos en la famosa dehesa de Puras. Cruzamos el río por un rústico pontón de maderos.

Cruzamos el arroyo del Río.
Camino hacia la cascada al otro lado del río.
Seguimos por la otra orilla ya, remontamos un terraplén y nos incorporamos a un marcado camino elevado sobre el río, que ahora queda a nuestra derecha. Por este sendero, entramos enseguida en el barranco excavado por el arroyo del Río. Aunque la vegetación es de nuevo exuberante, el camino se conserva en buen estado. Escuchamos ya el rumor de la cascada desde lejos.

Nos dirigimos por un camino elevado sobre el río por el interior del barranco.
En apenas doscientos metros, llegaremos al fondo del barranco, cerrado por un paredón de unos diez metros y por donde las aguas del naciente arroyo del Río se desploman formando una bellísima cascada.

La cascada ocupa del fondo de un precioso anfiteatro rocoso, en el lugar llamado cueva de Fuente Grande.
Las aguas del arroyo nacen corriente arriba alimentadas por el barranco de Langraña y se precipitan en este fondo rocoso que contemplamos. En su base, ha formado una bonita poza y aguas abajo va aún salvando el desnivel formando otros pequeños saltos. Estamos en primavera tardía y el caudal es fuerte. Es de esperar que en verano y comienzos del otoño, el caudal se reduzca o incluso se seque completamente en los meses más secos del verano.




Video






Como muestran las fotografías, el lugar es encantador, pasamos mucho tiempo disfrutando de la vista de la cascada hasta emprender el regreso a Puras. Éste se producirá exactamente por el mismo itinerario.


CASCADA DE PURAS DE VILLAFRANCA
Espacio natural
Montes de Oca.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pista y sendero junto a la cascada.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Encontramos en Puras y en el arroyo del Río.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil.
Época recomendable
Marzo-abril, tras el deshielo y las lluvias primaverales.
Inicio
Puras de Villafranca.
Distancia de Burgos
51 kilómetros.
Tiempo total
1 hora 5 minutos.
Tiempos de marcha
Puras-Cascada: 32 minutos; Cascada-Puras: 32 minutos.
Distancia total
3,2 kilómetros.
Interés
Pueblo de Puras de Villafranca, cascada sobre el arroyo de. Río, dehesa, minas y cueva de Fuentemolinos.
Altitud mínima
864 m.
Altitud máxima
973 m.
Desnivel acumulado
125 m
Mapas
1:50000: 0201 Belorado.
1:25000: 0201-4 Villafranca Montes de Oca.
h
h
Notas:
- La excursión es sencilla y puede completarse con otras visitas por la zona. Si tenemos tiempo, podemos continuar por la pista que traíamos desde el pueblo y adentrarnos en la bonita dehesa de hayas, espectacular en otoño.
- Belorado se halla muy cerca de Puras de Villafranca y podemos encontrar todo tipo de servicios.
- Tanto la Cueva de Fuentemolinos como las antiguas minas de manganeso son visitables con guía. Si queremos verlas, debemos reservar cita.


Entradas relacionadas:


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miércoles, 21 de noviembre de 2018

El río de la Soledad

En la cara sur de la Sierra de la Demanda, justo en el límite de la provincias de Burgos y la Rioja, se encuentra un escondido valle, recorrido por el río de la Soledad. Se trata de un excepcional paraje natural, cuya visita tiene especial interés precisamente durante el otoño. Junto al río, en un encantador paraje, se emplaza la ermita de la Soledad, ubicada al pie de las montañas y rodeada de bosques.


Valle de la Soledadf

El río de la Soledad, nace en tierras riojanas y desemboca en el Pedroso, tributario del río Arlanza. Es el único río cien por cien riojano que pertenece a la cuenca del Duero. Durante su curso alto recorre un bonito y remoto barranco que visitamos en esta ocasión.
Para ellos, debemos llegar primero a las inmediaciones del pueblo de Canales de la Sierra, en la provincia de la Rioja. Saldremos de Burgos por la carretera de Soria hasta Salas de los infantes. Desde esta población, tomamos el desvío por la izquierda a Nájera. Tras pasar Barbadillo de Herreros, tomaremos la carretera local que por Monterrubio de la Demanda, se dirige hacia Canales de la Sierra.

Subiendo por la carretera hacia el área recreativa de La Soledad", visualizamos, al otro lado del valle, la Sierra de Urbión.
Unos tres kilómetros pasado el pueblo, entrados ya en la provincia de la Rioja, a mano izquierda, surge un ramal asfaltado que remonta la ladera, internándose rápidamente en el bosque. En unos tres kilómetros, llegaremos a un amplia pradera, no muy lejos de la ermita, donde dejaremos el coche.

Dejamos el coche en unas praderas junto a la carretera que se dirige a la ermita de la Soledad.
Al otro lado de la carretera, sale un camino, por el que iniciamos el ascenso por la ladera. Tras describir una curva cerrada, hay que estar atentos en acceder a un estrecho, que inmediatamente emprende un fuerte ascenso entre la vegetación. Aunque en algunos tramos nos parezca que el sendero queda interrumpido, siempre tiene continuación.


Superamos las rampas más duras de toda la excursión, para plantarnos en unos veinte minutos sobre unas praderas y que separan el barranco del río de la Soledad, al norte del gran valle entre Canales y Monterrubio, de donde provenimos.


Buenas vistas desde aquí sobre el cordal de la Sierra de la Demanda en su tramo riojano, imponente frente a nosotros y, la Sierra de Neila, más lejana, detrás nuestro y ya próxima a enlazar con la Sierra de Urbión. Tras descansar un poco, iniciamos el descenso al valle por un ya más amplio camino que desciende suavemente. Este sendero se introduce enseguida en la umbría del hayedo.

Descendemos hasta el fondo del barranco del arroyo de la Soledad por un camino entre las hayas.
El camino hasta el fondo del valle, es una larga y placentera caminata bajo las hayas. La humedad de este tipo de bosques, siempre en las umbrías norte, impregna todo el ambiente, incluso en los días más calurosos. Por fin, llegamos al fondo del barranco, donde se encuentra la cabecera del río de la Soledad, que tiene su nacimiento unos pocos metros más arriba, a la derecha según hemos bajado.


Lo cruzamos con facilidad, plantándonos en la orilla opuesta.


La siguiente etapa será remontar el barranco siguiendo la orilla aguas abajo. Caminaremos siempre siempre por la orilla derecha y lo más cerca posible de la orilla. El terreno es irregular, en algunos puntos deberemos superar algún obstáculo como grandes bloques de piedra, árboles, pero en general no hay escollos importantes y la progresión es sencilla. Las cantarinas aguas, que descienden limpias e impetuosas, serán el único sonido que escuchemos.


Durante el camino encontramos musgo, hayas, setas, hongos. En poco, vadeamos fácilmente el arroyo de la Hoyanca, que se incorpora a la Soledad por nuestra derecha, Poco más adelante, con cierto alivio, conseguimos seguir la traza de un viejo sendero, por el cual avanzamos ya con más comodidad. 

Continuamos por la orilla del río siguiendo un sendero entre la hojarasca.
Son muchos los árboles derribados, otros viejos ya recubiertos de musgo. El ambiente es húmedo y en otoño, muestra su máxima expresión.


A mitad recorrido dentro del barranco, el sendero torna ya en amplio camino. Poco a poco, va girando hacia la derecha, en dirección norte, abandonando el barranco principal de la Soledad y siguiendo aguas arriba el barranco excavado por el arroyo Viguillas, cuyas aguas descienden directamente del Alto de la Cruz de la Demanda, que tenemos frente a nosotros.

Camino del barranco del arroyo Viguillas.
Por este vial, ancho y cómodo, llegaremos al fondo del valle, que se abre en unas praderas. Vadeamos el río en cuanto podemos.



En el fondo del valle, vadeamos el arroyo Viguillas.
Por la otra orilla ya, recorremos ahora en sentido el valle, quedando las aguas del arroyo ahora a nuestra izquierda.


Poco a poco, retornamos de nuevo al valle principal de la Soledad. Continuamos por este camino, esta vez a gran altura sobre el lecho del río. En este punto, sobre la vertical donde desemboca al arroyo Viguillas sobre el río de la Soledad, obtenemos interesantes panorámicas del valle aguas arriba y abajo.

Bonitas vistas del barranco de la Soledad desde la vertical de la desembocadura del arroyo Viguillas sobre el río de la Soledad.
Continuamos por el camino, muy bien marcado, a gran altura sobre el fondo, incorporándonos en poco ya a una amplia pista. Pasamos un amplio cruce, donde la pista por la derecha sube hacia las cumbres, que ignoramos, y seguimos valle abajo.

Caminamos bajo las hayas cerca de la ermita de la Soledad.
Sobre la curva anterior a la ermita, visualizamos las cumbres de la Demanda al fondo.
Unos metros más adelante, la pista gira 180 grados por nuestra izquierda. Desde esta curva, tenemos bonitas vistas sobre la garganta de San Pedro, al fondo del cual visualizamos las cumbres de la Demanda.

Caminamos ya por una pista hacia la ermita de la Soledad.
Continuamos ya por la pista para llegar enseguida a la ermita de la Soledad, principal hito de esta excursión, que vemos desde lejos. El templo se encuentra en un encantador paraje, junto al río de la Soledad y rodeada de montañas por todos lados. Tras el edificio, junto al río, hay un bonito área recreativa con mesas donde podemos descansar y reponernos. Es un encantador y tranquilo paraje que hace nombre al río que lo recorre.

Ya vemos la ermita desde lejos.

Y es que ciertamente esta ermita, perteneciente a la localidad riojana de Canales de Sierra, pero justo en el límite con la provincia de Burgos, es una de las más alejadas de cualquier núcleo de población que pueden visitarse.


Junto a la puerta de la ermita, leemos el siguiente texto:
"La Romería se celebra el último fin de semana de agosto, está datada en 1577 y era realizada por una cofradía llamada 'Esclavos de la Virgen de la Soledad'. Los cofrades ataviados con capas negras de lana merina, efectúan la marcha a pie y de noche llevando grandes velas encendidas, permaneciendo solos en la ermita hasta la mañana, en que llegaba el resto del pueblo."
Placa sobre la fachada de la ermita.
Área recreativa junto al río de la Soledad, en el entorno de la ermita.
El recorrido final es simplemente continuar por el tramo asfaltado, que siguiendo ahora el río de la Umbría, nos devolverá en unos veinte minutos hasta las praderas donde hemos dejado el coche.

Retornamos desde la ermita por la carretera entre hayedos.

Todo este tramo final desde la ermita, lo recorremos bajo las hayas.


Finalizamos la excursión de nuevo en las praderas.


EL RÍO DE LA SOLEDAD
Espacio natural
Barranco del río de la Soledad, en la ladera sur de la Demanda riojana.
Dificultad
Media-baja, la única dificultad es el remonte inicial del camino entre la vegetación.
Tipo de camino
Senderos y pistas de montaña, ribera del río.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontramos agua en los arroyos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil, aunque atención en encontrar el sendero inicial que sube de las praderas hasta el alto sobre el valle.
Época recomendable
Todo el año, aunque la mejor época es sin duda el otoño.
Inicio
Praderas junto a la carretera de Canales de la Sierra al área recreativa de la Soledad (La Rioja).
Distancia de Burgos
85,7 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 35 minutos.
Tiempos de marcha
Praderas-cabecera del arroyo de la Soledad: 1 hora 5 minutos;  Cabecera del arroyo de la Soledad-ermita de la Soledad: 1 hora 35 minutos; Ermita de la Soledad-Praderas: 25 minutos.
Distancia total
10,5 kilómetros.
Interés
Barranco y bosques del río de la Soledad, arroyo Viguillas, ermita de la Soledad.
Altitud mínima
1273 m.
Altitud máxima
1574 m.
Desnivel acumulado
461 m. 
Mapas
1:50000: 0240 Ezcaray; 0278 Canales de la Sierra.
1:25000: 0240-3 Posadas; 0278-1 Canales de la Sierra.
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Notas:
- La excursión es técnicamente sencilla en líneas generales. Solo debemos prestar atención al inicio en encontrar u ascender por el sendero correcto.
- El avance por la orilla del río de la Soledad puede resultar dificultoso en algunos tramos ya que transcurre por terreno irregular y ocasionalmente por zonas embarradas.
- Como se ha comentado, tras la ermita de la Soledad hay un estupendo área recreativa con mesas junto al río en un entorno espectacular. Es posible llegar en coche por la carretera que llega hasta la misma ermita.


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