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lunes, 12 de septiembre de 2022

De Peñacoba a Doña Santos

Bonita y fácil excursión recorriendo bosques dentro de la comarca de las Peñas de Cervera. Partiendo de la pequeña población de Peñacoba, cercana a Silos, caminamos por solitarios parajes hasta llegar a la aislada población de Doña Santos. El recorrido, aunque largo, es fácil y cómodo. La única dificultad será la orientación, por lo que es necesario el uso del GPS.


Llegamos a Peñacoba saliendo de Burgos por la carretera de Soria. En Cuevas de San Clemente, tomamos el desvío a Covarrubias pasando por Mecerreyes. Desde la villa rachela, continuamos hacia Silos. Antes de entrar en esta localidad, tomaremos el desvío por la derecha hacia el túnel de la Yecla, lo atravesamos y tomamos el desvío a la izquierda hacia Peñacoba. Se trata de una tranquila localidad enclavada en un alargado valle dentro del espacio de las peñas de Cervera. En cualquier de sus amplias calles, dejaremos el coche.



Peñacoba


El plan es caminar hasta la localidad vecina de Doña Santos. Para ello iremos enlazando pistas y caminos entre bosques ya que esta zona está intensamente forestada. En un primer lugar, dejaremos Peñacoba por su parte SO., saliendo por unas amplias campas donde se halla el campo de fútbol. En primavera, es un espacio verde excepcional.

Dejamos el pueblo por el SO. atravesando una amplia explanada.
Hacia el oeste, frente a nosotros, visualizamos las alturas que cierran el valle en esta dirección, a donde nos dirigimos.

El camino asciende hacia las alturas que cierran el valle por el sur.
Así pues, tras atravesar esta gran explanada, conectamos con un camino, que por la linde norte del bosque, asciende hacia la parte superior de este costalazo rocoso, alcanzando un pequeño portillo.



Tras llegar a este collado, dejamos el camino. Nos metemos por la izquierda por una estrecha senda, entre matorrales, que pronto conecta con una gran pista forestal que sigue por el interior del bosque.

Vista del valle donde se asienta Peñacoba y el monte del Águila.
Mirando hacia el oeste, contemplamos la gran llanura del valle. Detrás, las alturas rocosas de las Peñas de Cervera detrás.

Seguimos hacia el sur por terreno abierto.
Por esta senda, que se abre paso entre la  vegetación, alcanzamos en unos trescientos metros un gran cruce de caminos. 

Ganamos la línea del pinar y penetramos en él.
Tomamos el ramal derecho y continuamos ahora por un camino más amplio, que se dirige hacia el sur por terreno despejado. Mantenemos la línea del bosque a ambos a ambos lados. Seguimos por él aproximadamente un kilómetro.


Nuevamente, alcanzamos otro cruce y penetramos de nuevo en el bosque, ahora más tupido. Continuamos en dirección sur, caminando ahora por una amplia pista forestal. Avanzamos con comodidad. El silencio es total en estos parajes.

Continuamos por el interior del bosque.
Poco a poco vamos llegando a la linde sur de esta gran masa arbórea, saliendo justo a la altura de otro nuevo cruce. Por la izquierda, retornaríamos hacia Peñacoba, pero continuamos hacia el sur.

Salimos del pinar y seguimos por una amplia pista hacia Doña Santos.
Salimos del bosque, seguimos ahora por una amplia pista.

Llegamos a Doña Santos.
En unos dos kilómetros, entramos en Doña Santos, precisamente junto a la iglesia de San Juan Bautista. Este pueblo es el punto inicial para visitar el cercano desfiladero de Fuente Barda, excursión descrita también en este blog.

Pasamos junto a la iglesia de San Juan Bautista.
El pueblo, compuesto de amplias y limpias calles, mantiene buenas muestras de arquitectura tradicional en piedra. Seguimos por ellas hasta su amplia plaza, donde hacemos un alto.

Plaza de Doña Santos.
Después de descansar y comer algo, iniciamos el regreso. En un primer momento, deshacemos los dos kilómetros por la pista descubierta hasta el cruce a la salida del bosque de donde veníamos.

Seguimos pistas por el interior del bosque, que se presenta muy tupido.
Tomaremos ahora el desvío hacia la derecha, entrando de nuevo en el bosque. Siguiendo las indicaciones del GPS, vamos enlazando senderos y tomando los desvíos correctos. Hay alguna señalización, pero no es muy visible en algunos puntos, es fácil pasar por alto los hitos.


Tras tomar dirección norte, iniciamos una suave ascensión por una línea de roquedo, para salir de nuevo a terreno descubierto. Continuamos por un claro sendero.

Continuamos hacia el norte, para retornar a Peñacoba.
Tras alcanzar un pequeño portillo, visualizamos de nuevo la alineación montañosa que cierra el valle donde se asienta Peñacoba por el norte. Iniciamos el descenso.

Iniciamos el descenso hacia Peñacoba.
La bajada no es demasiada pronunciada, descendemos hacia el llano por un encajonado camino que se abre paso entre taludes rocosos.


Las vistas sobre el valle y la Peña del Águila, muy destacada entre todas las alturas, son preciosas desde esta posición.

Alcanzamos el llano. Al fondo, la Peña del Águila.
Una vez en el valle, aún tenemos que cubrir el escaso kilómetro que nos separa de Peñacoba.

Regreso a Peñacoba.
Entramos en el pueblo de nuevo, finalizando la excursión. Antes de irnos, merece la pena subir hasta la iglesia de la Visitación de Nuestra Señora, ubicada sobre un altozano en el centro de la localidad, con buenas vistas sobre el pueblo y el entorno.



DE PEÑACOBA A DOÑA SANTOS
Espacio natural
Peñas de Cervera
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Caminos y senderos forestales. Pistas llegando a Doña Santos.
Ciclable
En general sí, aunque en algún lugar puntual debemos poner pie en el suelo y acarrear la bicicleta al hombro.
Agua potable
Encontramos en los dos pueblos que visitamos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Son muchos lo desvíos que hay que tomar. Llevar GPS.
Época recomendable
Primavera.
Inicio
Peñacoba.
Distancia de Burgos
64,5 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 35 minutos (incluyendo una larga parada en Doña Santos).
Tiempos de marcha
Peñacoba-Doña Santos: 1 hora 35 minutos: Doña Santos-Peñacoba: 1 hora 37 minutos.
Distancia total
15,2 kilómetros.
Interés
Bosques y roquedos, pueblos de Peñacoba y Doña Santos, vistas sobre las Peñas de Cervera.
Altitud mínima
1075 m.
Altitud máxima
1231 m.
Desnivel acumulado
437 m

h
h
Notas:
- Excursión en líneas generales sencilla, agradable de caminar, discurriendo por parajes alejados de vías de comunicación. La única dificultad será la orientación. Este factor es importante al tratarse de un área muy extensa sin apenas carreteras ni núcleos de población cercanos, en los que podemos extraviarnos fácilmente si no tomamos los desvíos correctos. Es obligatorio llevar GPS.


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Mapa topográfico



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viernes, 12 de junio de 2015

Desfiladero del arroyo de Fuente Barda

El límite de la comarca de las Peñas de Cervera con las tierras de la Ribera del Duero, es un espacio de transición formado por largos barrancos y extensos bosques de pinos y sabinas. Entre las poblaciones de Arauzo de Miel y Doña Santos se encuentra un magnífico desfiladero excavado por el arroyo de Fuente Barda. Su recorrido es fácil y ameno y discurre por una de las zonas más despobladas y poco visitadas de la provincia.

El arroyo de Fuente Barda, de caudal muy irregular, es uno de los cursos aportantes del río Arandilla. En ciertas épocas del año puede secarse completamente, como en el momento en que se realizó esta excursión, en primavera. Pero aunque hoy nos parezca su caudal muy exiguo, este arroyo ha excavado a lo largo de millones de años un profundo y largo cañón sobre los materiales calizos mesozoicos que forman las Peñas de Cervera.


El interior del desfiladero está cubierto por sabinas, aunque también hay pinos, encinas y carrascas, entre otras especies.
Podremos realizar el recorrido del desfiladero desde cualquiera de sus extremos: desde el norte, partiendo del pueblo de Doña Santos y por el sur, partiendo de la carretera que va desde el área recreativa de Pinarejos a Arauzo de Miel. El desfiladero tiene poco más de tres kilómetros de longitud y no ofrece ninguna dificultad para su recorrido. Por cualquiera de los extremos que realicemos el trayecto, lo mejor es volver por el mismo itinerario, ya que cualquier alternativa es ardua (largos tramos por carretera y pistas o por bosque sin senderos) y poco atractiva.
Nosotros realizamos el recorrido desde el pueblo de Doña Santos. Llegamos desde Burgos saliendo por la carretera de Soria. Pasado Salas de los Infantes, tomamos dirección Soria. Nada más pasar el desvío a Silos, tomaremos el indicado a Pinilla de los Barruecos-Huerta de Rey. Dejaremos el primer pueblo a la izquierda y pasamos Mamolar, siguiendo dirección a Arauzo de Miel. Tras pasar el área recreativa de Pinarejos y unos tres kilómetros antes de llegar a Arauzo, cogemos el desvío a la derecha que entre bosques, nos llevan al escondido pueblo de Doña Santos. El pintoresco nombre del pueblo procede del castellano antiguo "Duennos Sanctos", "Donos Sanctos", con el significado de "señores santos", referidos a los dobles patronos de la iglesia que son San Cosme y San Damián.
En cualquier calle del pueblo, dejaremos el coche.

La entrada al desfiladero se halla muy cerca del pueblo.
El inicio del desfiladero está muy cercano. Para tomarlo, salimos por el lado oeste por un camino que baja hacia unas huertas. Pasaremos junto a una fuente y un lavadero restaurado. Esta es precisamente es la Fuente Barda y aquí nace el arroyo que discurrirá por el desfiladero que visitaremos y le da nombre. Unos metros más adelante, cruzaremos el arroyo y encontraremos la señal del PR que indica el inicio del recorrido por el interior del desfiladero.

Pinos y sabinas en el interior del desfiladero.
Pasamos el río por un pontón y entramos en el sendero que se introduce en el desfiladero. Como hemos dicho, encontramos el cauce del arroyo completamente seco, pero es fácilmente identificable. El sendero es claro y se desarrolla cercano al arroyo, casi en paralelo a él.

La anchura del desfiladero es muy variable. En su tramo inicial es bastante amplio, estando cubierto por grandes manchas de pinos y sabinas. El cauce del arroyo está completamente seco y en algunos puntos en que el sendero es difuso, nos sirve de guía.
Avanzados ya en el interior, el desfiladero se va estrechando poco a poco y atravesamos algunos pasos entre rocas, siempre fáciles. Observamos que el arroyo en los tramos más estrechos ha formado pequeñas pozas y marmitas de gigante, lo que da idea de la fuerza erosiva que debió de tener en el pasado.


Continuamos por el desfiladero entre sabinas. El silencio nos acompaña permanentemente, solo interrumpido por los cantos de las aves.
Ya cercanos al extremo sur del desfiladero, éste se ensancha, dando paso a ampios espacios cubiertos de césped entre paredes verticales. En una de ellas, encontramos un pequeño nacimiento montado en una oquedad.


El desfiladero se ensancha.
Nos acercamos al extremo, cerca del pueblo de Arauzo de Miel. Justo antes de llegar a la carretera, nos topamos con un muro de presa que cierra el desfiladero de lado a lado. 

Nos acercamos al extremo del desfiladero junto a la carretera.
Realmente nos sorprende que se halla levantado un muro a modo de presa justo junto a la carretera. De vuelta en el pueblo nos dijeron que aunque parezca mentira, efectivamente se construyó para prevenir inundaciones en las crecidas del arroyo, que solían afectar a la carretera.


Subimos a lo alto del muro, desde donde podemos sacar bonitas fotos del desfiladero, comprobando que se halla al lado de la carretera, justo detrás.

Tramo final del desfiladero visto desde lo alto de la presa.

El día es magnífico y no emprendemos aún el regreso. A mano izquierda de la presa, el desfiladero de Fuente Barda tiene su continuación en el contiguo del arroyo de la Lastra. Allí mismo, antes de entrar en este segundo, un sendero nos sube hasta la carretera, muy cercana. Junto a ella descubrimos un curioso arco natural en piedra.

El desfiladero de Fuente Barda tiene su continuación en el contiguo de la Lastra.
Continuamos por la vecina garganta de la Lastra. El sendero que lo recorre es más difuso y menos cuidado. Seguimos por él sin mayores dificultades unos quinientos metros más entre grandes muros. Llegamos la carretera, que salva el curso del arroyo por un viaducto.
Es el momento de emprender el regreso. Aunque existen otras alternativas para no repetir el camino, cualquiera de ellas pasa por recorrer grandes tramos por carretera, por lo que la mejor opción sin ninguna duda es volver por el desfiladero de nuevo, disfrutando del paseo y tomando fotos desde otras perspectivas y con otra luz.


Volvemos a Doña Santos.

DESFILADERO DE FUENTE BARDA
DificultadBaja, no hay apenas desnivel y el firme es bueno.
CiclableSí.
CircularNo.
OrientaciónFácil, no hay pérdida posible.
Época recomendableTodo el año, aunque evitar época de lluvias.
InicioDoña Santos.
Distancia de Burgos82,3 kilómetros.
Tiempo total2 horas 50 minutos.
Distancia total8,947 kilómetros.
InterésDesfiladero, sabinares, paisaje rocoso.
Altitud mínima1006 m.
Altitud máxima1083 m.
Mapas
1:50000: 0315 Huerta de Rey.
1:25000: 0315-3 Arauzo de Miel.





Notas:
- Entre Arauzo de Miel y Espinosa de Cervera existen otras gargantas paralelas al de Fuente Barda, como las de los arroyos de la Hoz y Mayor, pero seguramente no hay caminos viables para poder recorrerlos. Pueden constituir una nueva excursión exploratoria.
- Se puede retornar a Burgos por el desfiladero de la Yecla. Para ello, una vez llegados a Mamolar, hay que tomar la carretera que lleva a Peñacoba, muy cerca de la garganta.


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