sábado, 25 de noviembre de 2017

Hoz de Pelegrina

Al norte de la provincia de Guadalajara, cerca de Sigüenza, el río Dulce ha excavado un largo y agreste desfiladero. Uno de sus tramos más conocidos, la Hoz de Pelegrina, cobró fama al haber rodado Félix Rodríguez de la Fuente varios de sus programas de la serie "El Hombre y la Tierra", de tan grato recuerdo. En la visita, encontramos vestigios de su presencia. Recorreremos el interior de la garganta.


Hoz de Pelegrina






Desde Sigüenza, es fácil llegar al pueblo de Pelegrina, situado a escasamente 9 kilómetros. El acceso de los vehículos a la población, de estrechas calles está restringido y hay que estacionarlo a la entrada en la cuneta de la carretera.

Comenzamos la excursión cubriendo por el asfalto los escasos metros que nos separan de las primeras casas de Pelegrina.

Justo a la entrada, a la izquierda, nace la pista asfaltada que desciende hacia la orilla del río Dulce, al fondo del barranco donde se asoman las casas del pueblo.

Bajamos por una pista asfaltada hasta la orilla del río Dulce.
Descendemos. Está ruta es bastante popular, encontramos bastantes visitantes, incluyendo familias, subiendo y bajando. Ya en la orilla del río, contemplamos el pintoresco cuadro que forman las casas de Pelegrina asomadas sobre el barranco. Destaca imponente, la silueta de las ruinas del antiguo castillo, ubicadas sobre un altozano en un extremo del caserío.

Espectaculares formaciones kársticas flanquean el fondo del barranco del río Dulce.
EL camino siguiendo la orilla está en buen estado, señalizado y frecuentado por caminantes. Continuamos por él, introduciéndonos en el interior de la hoz. ya desde su comienzo, contemplamos espectaculares formaciones rocosas de formas caprichosas, que se levantan sobre el barranco.

Vista de la hoz desde el Mirador de Félix.
En unos dos kilómetros, llegamos a un cruce señalizado, ofreciéndonos la opción de continuar por la margen que llevamos o cruzar el río y seguir por la orilla contraria. En cualquier caso la ruta que hagamos será circular, así que es indiferente la opción que cojamos. Cruzamos y seguimos por la otra orilla.


Ésta se presenta más tupida de vegetación y la senda que sigue el río es más estrecha. Aún con todo, no hay ningún problema en progresar por la hoz.


Poco a poco, vamos llegando al final del tramo de la Hoz de Pelegrina, propiamente dicha, aunque el desfiladero que ha formado el río Dulce aún continua muchos kilómetros hacia Jodra del Pinar.


Poco antes de la cluse que separa esta hoz, se abre a la derecha un tupido y salvaje barranco en cuyo extremo superior se debe ubicar la cascada de Gollorio, que se precipita desde las alturas del páramo y alimenta las aguas del Dulce. Estamos en otoño, el verano ha sido muy seco y la cascada está seca.

Vista del barranco de la cascada de Gollorio.
Hemos tardado poco en venir hasta aquí y merece la pena trepar por los riscos un poco para ganar altura y apreciar mejor la hoz desde la altura. Con precaución, ascendemos por la pared hasta ganar vista sobre el cruce de barrancos en donde estamos


Continuamos aún un poco más hasta posicionarnos a la vista de la pequeña garganta por donde el río Dulce abandona la hoz en donde nos encontramos. Retornamos por la misma senda hasta el cruce con el barranco de Gollorio y cruzamos por un puente de piedras a la otra orilla. Emprendemos el retorno.


Durante el regreso, disfrutamos de vistas sobre los escarpes que nos rodean desde otra perspectivas. Lo más interesante es pasar junto a la cabaña de Félix, una pequeña edificación donde el equipo de Félix Rodríguez de la Fuente fardaba material en sus filmaciones de la serie El Hombre y la Tierra que realizó aquí. Emotivo lugar, emotiva foto del gran naturalista desaparecido.


Video


Caseta de Félix.

Poco más hay que mencionar. El regreso a Pelegrina es rápido y cómodo. Terminaremos en el pueblo esta sencilla y agradable excursión por los lugares donde Félix estuvo.

Retornamos a Pelegrina.
Dentro del pueblo, merece la pena visitar el Centro de Visitantes de las Hoces del Río Dulce así como subir hasta las ruinas del castillo, desde donde se disfrutan de las mejores panorámica sobre las hoces.

Espectacular silueta del castillo de Pelegrina, que vigila la hoz del río Dulce desde la altura.


En la carretera principal, muy cerca del desvío que baja a Pelegrina, se halla el Mirador de Félix, construido recientemente. Antes de volver a Sigüenza, nada mejor que acercarse y contemplar la hoz desde arriba así como descansar y meditar sobre la figura del gran zoólogo que hizo famoso este lugar.




HOZ DE PELEGRINA
Espacio natural
Desfiladero excavado por el río Dulce.
Dificultad
Baja. Todo el recorrido está señalizado.
Tipo de camino
Sendero junto al río Dulce.
Ciclable
No está permitido.
Agua potable
Encontramos agua en el pueblo de Pelegrina y en el río Dulce.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil. Está señalizado todo el recorrido.
Época recomendable
Todo el año.
Inicio
Pelegrina (Guadalajara).
Distancias
Sigüenza (9,6 kms); Burgos (240 kms); Guadalajara (72,4 kms).
Tiempo total
1 hora 30 minutos.
Tiempos de marcha
Ida: 47 minutos; Vuelta: 44 minutos.
Distancia total
4,8 kilómetros.
Interés
Desfiladero creado por el río Dulce, cascada de Gollorio. Mirador y caseta de Félix. Pueblo y castillo de Pelegrina. Centro de Interpretación de las Hoces del río Dulce.
Altitud mínima
976 m.
Altitud máxima
1017 m.
Desnivel acumulado
284 m.
Mapas
1:50000: 0461 Sigüenza.
1:25000: 0461-4 Sigüenza

h

h

Notas:
- La excursión es sencilla y apta para todos los públicos.
- Cerca del desvío de la carretera a Pelegrina se halla el Mirador de Félix, desde donde disfrutamos de espléndidas vistas sobre la hoz.

Mirador de Félix

- Es muy recomendable visitar el pueblo de Pelegrina, donde hay un centro de interpretación de las Hoces del Río Dulce. También es obligado subir hasta las ruinas del castillo, desde donde se disfruta de magníficas panorámicas de la hoz.

Castillo de Pelegrina

- Sigüenza se halla muy cerca de Pelegrina y bien merece una visita. Aparte de pasear por sus calles, hay que visitar su magnífica catedral románica del siglo XII, donde se encuentra una de las joyas de la escultura renacentista española: el Doncel.

Catedral de Sigüenza
El Doncel



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sábado, 18 de noviembre de 2017

Peñas de la Laguna por el barranco de las Amarillas

Fácil y placentera excursión por el recóndito Barranco de las Amarillas, en la Sierra del Mencilla. Partiendo de las inmediaciones de Pineda de la Sierra, remontaremos el barranco por su lecho, entre hayedos, ascendiendo hasta las llamadas Peñas de la Laguna. Disfrutamos de excepcionales vistas sobre la sierra y el valle del Sol.


Arroyo de las Amarillas
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La excursión parte desde el campo de fútbol de Pineda de la Sierra, junto a la Vía Verde. Así pues, kilómetro y media antes de llegar a las primeras casas del pueblo, tomamos el desvío por la derecha que tras cruzar el río Arlanzón por un pontón, nos deja en el campo. Dejamos el coche en la campa, a 1175 metros de altura, e iniciamos la marcha incorporándonos inmediatamente a la Vía Verde la Sierra de la Demanda, que discurre a escasa distancia. En dirección contraria a Pineda, caminamos unos metros por la Vía Verde hasta encontrar la amplia pista a nuestra izquierda, que sube hacia la sierra.

Abandonamos la Vía Verde por la izquierda para incorporarnos a una pista que sube a la sierra.
La pista asciende entre prados, introduciéndose pronto en el bosque. Ganamos altitud dejando el valle atrás. El silencio nos acompaña.

Subimos por la pista hacia la ladera norte de la Sierra del Mencilla.
La senda gira a la derecha y se estrecha pero se mantiene en buen estado. Tras dejar a la derecha una cabaña restaurada, la Choza de los Vaqueros, debemos abandonar la pista que traemos para torcer hacia la izquierda para adentrarnos en el lecho del arroyo de las amarillas, por donde ascenderemos. Es este punto algo conflictivo porque este sendero es poco evidente. Seguimos por él y descendemos enseguida al nivel del arroyo, en el interior del hayedo.

Choza de los Vaqueros.
El sendero desaparece y tenemos que continuar siguiendo lo más cerca posible la orilla del arroyo, que no baja demasiada agua. La vegetación nos obliga a realizar algunos rodeos, pero siempre es posible retornar a la orilla, nuestra mejor opción para no perder la orientación.

Nos incorporamos a la orilla del arroyo de las Amarillas.
Tras toparnos con una muralla vegetal, que parece impedirnos continuar arroyo arriba, lo superamos atravesándolo por estrechos pasillos vegetales  continuamos de nuevo por la orilla del arroyo.


Remontamos el arroyo, con ciertas reservas sobre su viabilidad más arriba. Poco a poco ganamos en altura y el fondo del barranco se estrecha, adoptando, como es habitual, un mayor perfil en V. las orillas se empinan y tenemos que cruzar el río, sin grandes dificultades, para poder avanzar, buscando siempre la mejor margen que nos permita avanzar.


El plan inicial no es remontar hasta su mismo nacedero, objetivo que suele ser harto complicado en los arroyos salvajes de montaña, sino abandonar la orilla del río por la derecha y remontar la ladera para alcanzar la gran pista que sube desde el pantano. Continuamos.


Remontamos la ladera del barranco por terreno difícil.
Superada la cota 1300. y amenos de cuatrocientos metros del nacedero, emprendemos el remonte de la ladera por la margen izquierda. Lo hacemos por el punto en que la ladera, muy abigarrada, nos parece más despejada. Subimos fuerte entre la vegetación, buscando huecos, pasillos que nos sacan del fondo del barranco. Superamos unas rocas y seguimos subiendo, ya por terreno más abierto, donde contemplamos ya por primera vez el barranco desde fuera.


Tras una progresión difícil por el matorral, alcanzamos la línea de árboles, compuesta por robles principalmente. Ascendemos con más holgura, esquivando las ramas de los troncos, hasta alcanzar, en poco la gran pista que sube desde las cercanías del pantano abajo. Hemos empleado media hora para remontar la ladera, que contemplándola desde donde estamos, nos parece infranqueable.

Continuamos por la pista al encuentro de las Peñas de la Laguna.
Estamos muy cerca ya de las Peñas de la Laguna, cuyas alturas vemos ya mirando hacia la sierra. Continuamos con alivio por la pista, que nos parece una autopista tras las penalidades sufridas.


En muy poco tiempo, tras superar un pequeño talud, nos posicionamos sobre un espacio abierto. Cien metros a la derecha, llegaremos por fin a las llamadas Peñas de la Laguna, un conjunto de roquedos asomados sobre la vertiente norte. Magnífico mirador para sentarse, descansar, disfrutar del extraordinario paisaje que se nos abre hacia el norte.

Panorámica sobre los pantanos desde las Peñas de la Laguna.
A nuestros pies los arroyos y barrancos de la sierra que descienden hacia el Pantano del Arlanzón. Enfrente, el sector NO. de la Sierra de la Demanda, con los picos Trigaza y Haedillo como cumbres más significativas.

Pequeña laguna junto a las peñas, a las que da su nombre.
Emprendemos el regreso. Deshacemos parte del camino y continuamos, por llano, buscando una gran pista que desciende hacia el valle. Muy cerca de las peñas, descubrimos una pequeña laguna. Sin duda esta charca ha dado nombre a las peñas.

Descendemos hacia el valle de vuelta por una gran pista.
Tomamos la pista y por ella, ya solo tenemos que descender, sin pérdida alguna hacia el valle. Aún tenemos cuatro kilómetros y medio de distancia. El recorrido es sencillo y fácil, entre prados y pastos.


Tras dejar los restos de la Tenada de la Cabezada y un extenso rebaño de ovejas, llegamos de nuevo a la Vía Verde, muy cerca ya del campo de fútbol donde habíamos dejado el coche.




PEÑAS DE LA LAGUNA POR EL BARRANCO DE LAS AMARILLAS
Espacio natural
Barranco de montaña en la cara norte de la Sierra del Mencilla. Hayedos.
Dificultad
Media. La única dificultad es salvar algunos obstáculos de vegetación y la salida desde el barranco a la pista.
Tipo de camino
Sendero junto a arroyo, terreno libre y pistas de montaña.
Ciclable
No.
Agua potable
Podemos beber agua del arroyo de las Amarillas.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Difícil. Hay que tomar los caminos correctos desde la Vía Verde para encontrar el inicio del barranco, así como salir de él para subir hasta la pistra que asciende hacia las Peñas. Imprescindible GPS.
Época recomendable
Todo el año, aunque preferible evitar los meses centrales del invierno si encontramos mucha nieve.
Inicio
Campo de fútbol de Pineda de la Sierra.
Distancia de Burgos
49,1 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 40 minutos.
Tiempos de marcha
Salida junto a la Vía Verde-Peñas:   Peñas-Salida:
Distancia total
10,64 kilómetros.
Interés
Arroyo de las Amarillas, panorámicas desde las Peñas de la Laguna.
Altitud mínima
1159 m.
Altitud máxima
1516 m.
Desnivel acumulado
418 m.
Mapas
1:50000: 0239 Pradoluengo.
1:25000: 0239-4 Pineda de la Sierra.

h

h

Notas:
- La progresión siguiendo la orilla del arroyo de las Amarillas puede resultar difícil en algunos tramos y en ciertas épocas, llevar mucha agua el arroyo.
- La subida por la ladera hacia la pista que sube a las peñas es también complicada por transcurrir por terreno muy agreste. Quizás tenga más sentido la realización de esta rita en sentido contrario al efectuado.


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lunes, 13 de noviembre de 2017

Montes Vascos: Gorbea

Aunque el Monte Gorbea no sea la cima más alta del País Vasco, si es posiblemente la más emblemática y visitada. No es una montaña alta (apenas supera los 1470 metros), pero su larga ascensión a través de bosques caducifolios y fuertes pendientes la hace muy atractiva desde sus dos vertientes, la alavesa, por el sur, y la vizcaína, por el norte.

Monte Gorbea




Ascenderemos al Gorbea por el sur, desde su vertiente alavesa. Para ello, debemos acercarnos primero hasta la ciudad de Vitoria. Desde la circunvalación, tomamos el desvío primero hacia el aeropuerto de Foronda, antes del cual tomamos el desvío a Gopegi. Desde esta localidad, parte la carretera local que por Murua, continua por un estrecho vial, entre bosques, hacia el embalse de Urteguía. Tras pasar el molino, llegaremos a un aparcamiento donde parte la senda señalizada que sube al Gorbea. Dejamos el coche e iniciamos la marcha. Si queremos caminar en soledad y ver la cumbre despejada, es preferible evitar los fines de semana en que los caminos y cima se hallan atestados.

Inicio de la ruta al Gorbea.
En un primer tramo, caminamos cómodamente, subiendo entre las hayas. Tras dejar a la derecha los restos de una cantera, la pendiente se agudiza.


Al poco de iniciar la marcha, dejaremos los restos de una cantera a nuestra derecha.
En apenas quince minutos de haber iniciado la marcha, tomaremos un desvío señalizado por la izquierda, continuando por una boscosa senda que sube por un barranco que se va estrechando. La pendiente se agudiza.

Caminamos bajo las hayas.
Poco más adelante, la senda realiza una profunda curva hacia la izquierda para superar la fuerte pendiente, podemos continuar no obstante siguiendo la misma dirección, aunque hay que superar un fuerte repecho.

Cabaña a media ladera.
Tras pasar una pequeña zona llana, dentro del bosque, torcemos hacia la derecha para superar otro talud y llegar a un terreno más despejado, donde encontramos una cabaña. Estamos a unos 1300 metros de altura y el bosque desaparece.


Salimos a zona despejada y afrontamos ya el último tramo hacia la cumbre. Atisbamos ya la enorme cruz que se halla en la cima y nos sirve de guía. La pendiente se agudiza. A la derecha, contemplamos los farallones rocosos que caen desde la cima hacia el sur.


Poco a poco, nos vamos acercando al collado anterior a la cima, que separa la cumbre principal de otra antecumbre menor, el Arroriano (1333 metros).

Último largo hacia la cumbre.
Tenemos la cruz delante, solo tenemos ya que superar el último trecho por una marcada senda hacia la cima, que alcanzamos sin ninguna dificultad casi dos horas después de haber iniciado la marcha. Cima del Gorbea (1475 metros). Gran cruz metálica, buzón montañero, estatua de la Virgen de Begoña, hito geodésico y otros monumentos menores, pueblan la cima más famosa de los Montes Vascos.


Aunque hemos disfrutado de buen tiempo durante toda la subida, la niebla cubre la cima y arrecia el viento. Esto nos impide contemplar el paisaje en todas las direcciones. Teóricamente debiéramos disponer de una magnífica panorámica en todas las direcciones.

Estatua de la Virgen de Begoña, en la cima del Gorbea.
Hacia el norte, el lado vizcaíno, nada hay más alto, así que la vista se extendería hasta el mar. Hacia el este debiéramos contemplar el mar de montañas y bosques que se extienden hacia enlazar con el Pirineo Navarro, destacando entre medias el gigante Anboto y el macizo de Aizkorri, ya en Guipùzcoa, donde se hallan las mayores cumbres. Una pena perderse este espectáculo visual.


Emprendemos el regreso. Lo normal sería volver por el mismo itinerario, pero el día es largo, tenemos tiempo y ganas y queremos explorar el lado vizcaíno por lo cual iniciamos el descenso por la ladera norte, entre brumas.

Cumbre del Aldamin, en el lado vizcaíno del Macizo del Gorbea.
Tras descender del cono de la cima, legaremos a un amplio collado, que separa la cima principal de la cumbre rocosa del Aldamin (1373 metros).


Desde allí, iniciamos el descenso por un sendero que se precipita hacia el fondo del valle siguiendo una línea de riscos a la izquierda.


El sendero se va difuminando a ratos y tenemos que prestar atención en no despistarnos. No hay tampoco indicación, nos dejamos llevar por las indicaciones del GPS.  La mejor guía es continuar siguiendo la máxima pendiente siguiendo el barranco. Nos introducimos de nuevo en el hayedo y continuamos por una tenue senda que zigzaguea entre los troncos de los árboles.

Dejamos los riscos del Aldamin detrás y continuamos barranco abajo.
Al poco de entrar en el bosque, debemos atravesar el lecho, seco, de un arroyo de montaña. Lo hacemos no sin cierta dificultad ya que la pendiente es muy fuerte. Ya en la otra orilla, continuamos unos metros por terreno abierto ascendiendo hasta enlazar con el camino, continuación del que traíamos. Éste será el que sin interrupción, nos lleve hasta las inmediaciones de la cantera, ya muy cerca del aparcamiento.

El otoño se muestra ya en las hayas que recubren las laderas del Gorbea.

El recorrido que nos queda, es ya una sucesión de enlaces de senderos y caminos, más o menos marcados, en que seguimos perdiendo altura por el interior del bosque. Unos dos kilómetros antes del aparcamiento, desembocamos en una amplia pista forestal.



Poco más arriba de la cantera, enlazamos por la izquierda con el camino que traíamos desde el aparcamiento.


Cuatro horas y cuarto después de haber comenzado la excursión, llegamos al coche.


GORBEA
Espacio natural
Monte Gorbea, en los Montes Vascos.
Dificultad
Media, por sus elevadas pendientes.
Tipo de camino
Pistas y senderos de montaña.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Hay arroyos de montaña durante la subida.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil durante la ascensión pero difícil en el retorno por el barranco de Zubialde Erreka.
Época recomendable
Todo el año, aunque evitar días de niebla y lluvia. En invierno puede estar la cumbre nevada.
Inicio
Embalse de Urteguia a 3 kilómetros de Murúa (Álava).
Distancia de Burgos
128 kilómetros.
Tiempo total
4 horas 15 minutos.
Tiempos de marcha
Aparcamiento-Cima: 1 hora 55 minutos; Cima-Aparcamiento: 1 horas 50 minutos.
Distancia total
8,6 kilómetros.
Interés
Cima de Gorbea, hayedos, panorámicas sobre los Montes Vascos.
Altitud mínima
678 m.
Altitud máxima
1475 m.
Desnivel acumulado
939 m.
Mapas
1:50000: 0087 Elorrio.
1:25000: 0087-3 San Juan.
h
h

Notas:
- Como se ha dicho, es preferible evitar los fines de semana o festivos, en que los caminos y la cima se encuentran muy concurridos de visitantes.
- Las nieblas y la lluvia son frecuentes en la cima, aunque es difícil de evitar, se recomienda organizar la excursión con buen tiempo.
- El descenso por el lado vizcaíno no es evidente, no está señalizado y algunos tramos son por terreno libre. Evitar si no se lleva GPS.
- Los Montes de Vascos constituyen una interesante sucesión de montañas, bosques y valles, sin alineaciones claras, donde podemos realizar ascensiones de dificultad-media-baja. Pese a su altura moderada, los desniveles son respetables (se parte  desde cotas muy bajas) y existen cumbres rocosas de aspecto alpino, como el Anboto o las cimas de la Sierra de Cantabria, entre otros.

Montes Vascos
Cumbres más destacadas

Montaña  Altitud
m
  Prominencia
m
Sierra/MacizoProvincia
Aketegi
1551
943
Aizkorri
Guipúzcoa
Aizkorri*
1523
51
Aizkorri
Guipúzcoa
Gorbea
1482
867
Gorbea
Álava-Vizcaya
Aratz
1445
276
Altzania
Álava
Palomares
1443
50
Cantabria-Toloño
Álava
Joar
1417
564
Codés
Álava-Navarra
La Rasa
1417
564
Cantabria-Toloño
Álava
Ganboa
1413
119
Aralar
Álava
Peña del León
1392
145
Cantabria-Toloño
Álava
Anboto
1331
734
Anboto
Vizcaya

* Existen más cumbres menores superiores a los 1500 metros en el macizo de Aizkorri
que se omiten en esta tabla que simplemente representa las cumbres más representativas 
y/o de mayor prominencia.



El Anboto (1331 metros).

 Sierra de Cantabria o Toloño


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