sábado, 21 de octubre de 2017

Pirineo Aragonés: de Canfranc al Collado de Estiviellas

Dentro del Valle de Canfranc, en el Pirineo Aragonés, ascendemos hasta el Collado de Estiviellas. Ruta exigente, por las fuertes pendientes que hay cubrir, pero gratificante por las enormes panorámicas que se disfrutan desde su punto más alto. Partiendo de las piscinas del pueblo de Canfranc-Estación, subiremos hasta la cornisa que se asoma sobre el Aspe y otros grandes picos del Pirineo Aragonés en su sector central-occidental.


Collado de Estiviellas


La localidad de Canfranc, se ubica en el Valle del Aragón, dentro del Pirineo Aragonés. Se compone hoy en día de dos localidades: Canfranc, propiamente dicho, o pueblo original y antiguo y Canfranc-Estación, el hoy pueblo restaurado y modernizado: en él, se ubica la espectacular estación de ferrocarril y las antiguas instalaciones aduaneras

Estación de ferrocarril de Canfranc (Huesca)
La localidad es punto de paso en las comunicaciones con Francia a través del puerto de Somport. Hace unos años, un moderno túnel ha sido abierto para atravesar la cordillera. La localidad es también paso obligado para acceder a las estaciones invernales de Candanchú y Astún. Canfranc de halla a 26 kilómetros de Jaca (Huesca).
El pueblo es por consiguiente un punto excelente para organizar excursiones por esta zona del Pirineo.
En esta ocasión, partiremos de las piscinas, ubicadas en la parte oeste de la localidad, para ascender hasta los collados del Águila, en primer lugar, y Estiviellas, destino de la excursión. Desde allí podemos disfrutar de espectaculares panorámicas sobre el Valle de Candanchú y las montañas que lo rodean.

Vista sobre el Valle de Canfranc. En primer plano, el pico del Águila. Detrás, al fondo, la Canal Roya.
En la misma rotonda de entrada a las piscinas, nace el sendero que nos lleva sin pérdida hasta lo alto del Collado de Estiviellas. Lo tomamos e iniciamos la caminata.
Este sendero, remonta un desnivel de más de 900 metros realizando interminables zigzags que cubrimos pacientemente. Las vistas durante el recorrido, son bastante limitadas. La vegetación impide visualizar bien los valles que dejamos atrás.

Otra espectacular vista sobre la Canal Roya
Poco antes de llegar al collado, podemos contemplar la majestuosa aguja del Pico del Águila (1976 metros) a nuestra derecha, cuya ladera cae en vertical sobre el valle.
En algo más de dos horas y media, el sendero se asoma por fin sobre el lado norte. A nuestros pies, 400 metros más abajo de donde estamos, el Ibón de Tortiellas, una laguna de montaña rodeada de cumbres de más de dos mil metros.


Continuamos sendero arriba y poco a poco, la densidad de la vegetación va disminuyendo y el sendero disminuye la pendiente, caminando largos tramos ya sobre terreno rocoso. Tras atravesar un estrecho paso entre grandes bloques, nos plantamos por fin sobre el borde superior de la ladera.

Nos acercamos a la cresta.
Es el Collado de Estiviellas (2079 metros), punto de paso entre el Valle de Canfranc y el Aisa, más al oeste. Frente a nosotros el espectáculo visual es impresionante. Destaca grandemente el espectacular pico Aspe (2645 metros). A nuestros pies, el gran anfiteatro rocoso que desciende hacia el norte sobre Candanchú,

A la derecha, mirando a la derecha, hacia el norte, divisamos las instalaciones de la Estación Invernal de Candanchú. A la izquierda en la foto, el Ibón de Tortiellas, muy disminuido en verano.
Aún desde este collado podríamos caminar hacia el sur siguiendo esta arista por encima de los dos mil metros, descendiendo progresivamente. El camino de regreso a Canfranc-Estación lo realizamos por el mismo itinerario.

Espectacular vista sobre el pìco Aspe desde el Collado de Estiviellas (Canfranc, Huesca).


DE CANFRANC AL COLLADO DE ESTIVIELLAS
Espacio natural
Valle de Canfranc en el Pirineo Aragonés.
Dificultad
Media por el elevado desnivel con gran pendiente que hay que salvar.
Tipo de camino
Senderos estrechos de montaña.
Ciclable
No.
Agua potable
No hay agua en todo el recorrido.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil, está señalizado.
Época recomendable
Todo el año, atención en invierno con nieve.
Inicio
Piscinas de Canfranc-Estación (Huesca).
Distancias
13,8 kilómetros.
Tiempo total
5 horas.
Tiempos de marcha
Canfranc-Collado de Estiviellas: 3 horas 10 minutos: Collado de Estiviellas-Canfranc: 1 hora 45 minutos.
Distancia total
13,8 kilómetros.
Interés
Paisajes de alta montaña del Pirineo Aragonés.
Altitud mínima
1147 m.
Altitud máxima
2059 m.
Desnivel acumulado
1554 m.
Mapas
1:50000: 0144 Ansó; 0145 Sallent de Gállego.
1:25000: 0144-4 Villanúa; 0145-1 Formigal.
h

h

Notas:
- Excursión fácil, la única complicación es superar la fuerte y prolongada pendiente.
- En Canfranc encontramos todo tipo de servicios.
- Canfranc se halla a media hora escasa de Jaca.


Entradas relacionadas:


Mapa topográfico


Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc

Powered by Wikiloc


domingo, 15 de octubre de 2017

Carmona y Araña desde Canicosa de la Sierra

Ascendemos a dos sencillas montañas desde la localidad serrana de Canicosa de la Sierra: los montes Carmona y Araña. Ambas se hallan en la Sierra de la Umbría, una sucesión de elevaciones paralela a las sierras de Neila y Urbión.

Canicosa de la Sierra, ubicada en la Tierra de Pinares, se halla a caballo entre la Sierra de Neila, al norte y la Sierra de Umbría al sur. El pueblo se halla flanqueado por dos montañas gemelas, el Carmona y Araña, ubicadas al norte y al sur de la localidad respectivamente. La ascensión es sencilla en ambos casos y podemos realizarlo en una misma mañana desde las casas del pueblo.


Carmona

Comenzamos con la ascensión al monte Carmona, de 1451 metros. Para ello, entrando en Canicosa de la Sierra, nos desviaremos a la derecha hacia la iglesia. La dejamos a nuestra izquierda y continuamos calle abajo hasta salir por el lado oeste del pueblo y llegar a la ermita de la Virgen del Carrascal. Ubicada en un agradable lugar, al pie del monte Carmona, hay mesas y una fuente. Dejamos el coche.

Ermita de la Virgen del Carrascal, en Canicosa de la Sierra.
Allí mismo, junto al templo, nace el camino que sube hacia lo alto.

Entorno de la ermita, con bancos y fuente.
La ladera del monte Carmona se presenta muy abigarrada de pinos. El camino gana altitud en zigzag. Dejamos la ermita y las casas de Canicosa, más lejanas, tras nosotros abajo. Tras describir el sendero dos giros, llegaremos a una pequeña explanada, un claro en el bosque, donde debemos continuar pendiente arriba dejando una alambrada a nuestra derecha.

Cruce de caminos con indicaciones.
La ascensión es sencilla, fácil, nos introducimos en los pinos y las vistas y referencias se ocultan, debiendo dejarnos llevar por las indicaciones de nuestro GPS, ya que el sendero que traemos se difumina de vez en cuando.
Llegaremos a una amplia pista que se dirige de sur a norte. La mejor referencia es que una línea de alta tensión se desarrolla en paralelo, por lo que solo tenemos que seguir por la ella algo más de un kilómetros hasta posicionarnos sobre un gran claro.

Continuamos ascendiendo siguiendo una línea de alta tensión.
Es en este punto, próximos ya al más alto del monte, donde debemos dejar la pista y desviarnos para introducirnos por nuestra izquierda por terreno libre, entre los pinos, al encuentro del punto más alto. El terreno es algo sucio, pero no tenemos ningún problema.

La cima del Carmona se halla en el interior de un recinto alambrado.
En apenas cinco minutos llegaremos al punto más alto. Con decepción, vemos que éste se encuentra dentro del recinto de una estación repetidora, totalmente aislada por una alambrada. No es posible entrar en su interior ni ver ningún tipo de hito o señal que nos indique que nos encontramos en la cumbre del Carmona (1451 metros).


No hay mucho más que hacer. Solo tenemos que descender. El monte está muy tupido, aunque hay algunas otras alternativas para descender a Canicosa, no son de gran interés y preferimos retornar exactamente por el mismo itinerario.

Durante el descenso disfrutamos de magníficas vistas de Canicosa de la Sierra, en primer término, y del monte Araña detrás.

Retornamos a la ermita de la Virgen del Carrascal

Una vez en el entorno de la ermita, buen lugar para descansar y reponernos, tomamos el coche y nos dirigiremos al punto opuesto, en el lado este de Canicosa, desde emprenderemos la ascensión la segundo monte, el Araña.


Araña

Atravesando el centro de Canicosa de la Sierra, comprobamos la buena construcción de sus casas, de recia y buena piedra arenisca. Salimos por su lado este y nos dirigimos hacia unas naves agrícolas, al lado de la desparecida ermita de San Roque. Tras atravesar una valla, dejaremos el coche, justo al pie de la ladera por la cual subiremos al Araña.


Hacia el este, afrontamos la ladera del Araña, totalmente arbolada. La cima es invisible desde donde estamos. Saliendo por el camino, primero giramos a nuestra izquierda ganando algo de altura. Tras pasar junto a un rebaño de vacas, nos desviamos a al derecha para afrontar una gran vaguada, al fondo de la cual comienza el bosque.


Salvando unos pequeños desniveles, nos plantamos en el bosque donde nace ya una amplia pista por la cual emprendemos la ascensión. En este primer tramo, el bosque se compone de robles de magníficos ejemplares.

La base del monte esta formada por magníficos ejemplares de roble.
El camino se introduce entre los árboles e inicia, girando hacia la derecha, una suave ascensión. Por aquí llegaremos prácticamente hasta la cima, por lo que no nos desviamos de él.


El camino, convertido en pista forestal, sube con decisión, agudizando la pendiente en algunos tramos. El bosque se presenta muy abigarrado y los pinos sustituyen pronto a los robles. Tras describir varias curvas, pasaremos junto a los restos de una antigua tenada y pasamos una alambrada.


Una vez pasada la alambrada, el camino se estrecha y se difumina algo, hay que prestar atención en no perder su traza porque continua entre los árboles zigzagueando y salvando a ratos, un fuerte desnivel. Poco a poco nos vamos acercando al unto más alto, totalmente oculto por los árboles, sin referencias.

Atravesamos un paso entre rocas para llegar a la explanada de la cumbre.
Poco antes de la cima, debemos continuar entre grandes piedras y salvando los árboles que nos salen al paso, el sendero final, algo desdibujado, es muy intuitivo, solo tenemos que seguir la máxima pendiente. Llegaremos por fin frente a un cumulo de piedras, a modo de pasadizo. Debemos pasar por su interior para plantarnos por fin en la parte superior del monte.


Cima del Araña (1492 metros). El GPS no sobrepasa los 1474 metros, lo cual es una gran diferencia con la altura oficial que viene en los mapas. Su punto más alto no es evidente ya que la cumbre es alomada, sin lugares sobresalientes. No hay hitos ni monolitos representando el punto más alto. Gran torre de vigilancia forestal, El vehículo de apoyo accede por una gran pista por el lado sur que sube desde la carretera de Canicosa de la Sierra a Navaleno.


De mayor interés que la cima del Carmona, las panorámicas que se disfrutan desde aquí son excepcionales. Nos encaramamos sobre los bloques más altos de los muchos que hay desperdigados y atisbamos a nuestro alrededor.
Si miramos hacia el este, la sierra en que nos encontramos, continua perdiendo altura por frondosas cimas. Es la Sierra de la Umbría y sigue una alineación paralela por el sur a las de Neila y Urbión por el norte pasando de Burgos a Soria.
Hacia el norte, a los pies de la Sierra de Neila, el gran caserío de Quintanar de la sierra.

Hacia el NE. visualizamos la Sierra de Urbión y el pueblo de Duruelo de la Sierra a sus pies.

Recorremos la cumbre asomándonos sobre sus laderas disfrutando del paisaje.

Bloques de arenisca sobre la cima del Araña.
Vista de la Sierra de Neila hacia el norte y el pueblo de Quintanar de la Sierra a sus pies.
Asomándonos hacia el lado de Canicosa, contemplamos ahora el monte Carmona detrás, casi a la misma distancia del pueblo de la que estamos ahora.

Panorámica sobre Canicosa de la Sierra y el monte Carmona detrás.
Tras descansar y deambular por la gran explanada de la cima, emprendemos el descenso a Canicosa que será por el mismo itinerario que hemos utilizado al subir.





CARMONA Y ARAÑA DESDE CANICOSA DE LA SIERRA
Espacio natural
Tierra de Pinares, en Canicosa de la Sierra. Sierra de la Umbría.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Senderos entre pinares.
Ciclable
No.
Agua potable
Hay agua en la ermita de la Virgen del Carrascal.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Difícil, no están señalizados.
Época recomendable
Todo el año, atramos mucha nieve.
Inicio
Canicosa de la Sierra.
Distancia de Burgos
87,2 kilómetros.
Tiempo total
Carmona: 1 hora 20 minutos. Araña: 1 hora 55 minutos.
Tiempos de marcha
Ermita de la Virgen del Carrascal-Carmona: 36 minutos; Carmona-Ermita: 35 minutos. Canicosa-Araña: 50 minutos; Araña-Canicosa: 30 minutos.
Distancia total
Carmona: 4,8 kilómetros. Araña: 5,3 kilómetros.
Interés
Pinares, panorámicas desde la cima del Araña. Ermita de XX.
Altitud mínima
1120 m (Canicosa de la Sierra).
Altitud máxima
Carmona: 1436 metros. Araña: 1474 metros.
Desnivel acumulado
Carmona:   Araña:  
Mapas
1:50000: 0316 Quintanar de la Sierra.
1:25000: 0316-1 Quintanar de la Sierra; 0316-2 Covaleda.

h
h

Notas:
- En la ermita de la Virgen del Carrascal hay mesas y fuente, podemos comer y reponer agua allí.
- Los caminos que suben a ambas cimas se difuminan en algunos tramos. Al caminar entre pinos hace que no haya referencias por lo que se recomienda llevar un GPS para evitar extraviarse.
- Tanto en Canicosa como en la vecina Quintanar de la Sierra, encontramos bares donde podemos comer.


Entradas relacionadas:


Mapa topográfico



Perfil de elevación


Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc

Carmona

Powered by Wikiloc


Araña

Powered by Wikiloc


sábado, 7 de octubre de 2017

Hoces del Duratón

El río Duratón nace en las laderas del Puerto de Somosierra y desciende por tierras segovianas. Nada más pasar la localidad de Sepúlveda ha excavado un alargado y serpenteante desfiladero, hogar de una de las mayores concentraciones de rapaces de Europa. Aparte de sus valores naturales y paisajísticos, en su interior se ubican la ermita de San Frutos y las ruinas del convento de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz, entre otros vestigios históricos.


Hoces del Duratón



La excursión por el interior de las hoces del Duratón comienza habitualmente en la bonita localidad segoviana de Sepúlveda. Desde Burgos, llegaremos por la autovía A-1 a Madrid. Tras pasar Aranda de Duero y entrar en la provincia de Segovia, poco antes de la subida a Somosierra, nos salimos por la derecha hacia Sepúlveda, donde llegamos en apenas diez minutos ya que se halla muy cerca de la autovía.


Sepúlveda


Aunque hay otras alternativas para visitar las hoces, el itinerario más frecuentado es partir desde el aparcamiento habilitado al efecto junto al Puente de Talcano.

El aparcamiento se encuentra en el lado oeste de la localidad, que se levanta sobre una muela rocosa sobre una hoz creada por el río Duratón, que discurre a sus pies. 

Así pues hay que entrar en el centro del pueblo y a través de sus estrechas calles salir por la carretera, que pegada al barranco, desciende hacia el aparcamiento. Si se tienen dudas, lo mejor es preguntar.
Dejamos el coche e iniciamos la excursión. En primer lugar, descendemos hacia la orilla del río, donde se halla el puente medieval de Talcano, de factura románica, hoy no utilizado.

Aparcamiento junto al Puente de Talcano, en Sepúlveda.
Junto a él, se encuentra una pasarela a través de la cual cruzamos el río para continuar por la otra orilla, siguiendo el sendero señalizado.

Puente medieval de Talcano, sobre el río Duratón.
Estamos dentro del desfiladero y ya solo tenemos que relajarnos y recorrer todo su interior, sin pérdida alguna, hasta su extremo en el Puente de Villaseca. Es temprano, no hay apenas gente, solo nos sobrepasan algunos grupos de ciclistas. Todo el recorrido entre los dos puentes es muy apropiado para ser recorrido sobre las dos ruedas.


Dejando el río siempre a nuestra izquierda, vamos avanzando siguiendo el sendero que discurre paralelo a él. El camino va describiendo sucesivas curvas, hoces, que imperceptiblemente vamos cubriendo.


En el tramo más cercano a Sepúlveda, inicio de la excursión, los riscos laterales no son demasiado elevados. Según nos vamos introduciendo en el interior y acercándonos al extremo contrario, las paredes laterales se van elevando y el desfiladero se hace más profundo y salvaje.


Hoces del Duratón


Pese a la extrema sequía, el río Duratón lleva bastante caudal y el rumor del agua nos acompaña. En algunos puntos incluso forma remansos en bellos rincones. La vegetación de ribera cubre toda la orilla y el río queda oculto a nuestros ojos, aunque siempre muy cercano. Junto al camino encontramos frutos silvestres, como moras, endrinas, y otros.

Agradables remansos en bellos rincones.
A medida que avanzamos, nos cruzamos con caminantes que recorren las hoces en sentido contrario. La marcha es sencilla, sosegada, disfrutando de la naturaleza.


Poco a poco nos vamos acercando al extremo contrario a Sepúlveda. Tras recorrer casi diez kilómetros, tenemos ya a la vista el puente de Villaseca, por donde la carretera asfaltada cruza el río uniendo las localidades segovianas de Sebúlcor y Villaseca. Pero justo antes de llegar a él, descubrimos a nuestra derecha, colgada sobre la pared rocosa, la llamada Cueva de los Siete Altares, a donde se puede subir por una escalera de madera instalada al efecto. Merece la pena desviarse del camino y subir hasta la boca de la gruta.

Cueva de los Siete Altares.



La boca de la cueva se halla enrejada, pero podemos ver su interior. Un panel nos explica que en el interior hay hasta siete nichos representando altares esculpidos en la roca. Efectivamente, podemos ver las hornacinas en las paredes interiores. El conjunto rupestre se remonta a la época visigoda. El lugar es excepcional.


Bajamos de nuevo al camino y pasamos por debajo del puente, para llegar al aparcamiento que se halla justo detrás. Hay un pequeño área recreativa con un bar y mesas.

Pasamos bajo el Puente de Villaseca, antes de llegar al área de descanso.
Es un perfecto lugar para comer y reponerse antes de emprender el regreso, que se produce exactamente por el mismo itinerario ya que no hay alternativa posible. El desnivel es casi imperceptible en cualquiera de los dos sentidos. En total recorreremos algo más de diez kilómetros en cada sentido.

Pero no podemos irnos de Sepúlveda sin visitar otros dos maravillosos lugares de las Hoces del Duratón: la ermita de San Frutos y las ruinas del monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz. A ambos lugares debemos acercarnos con el coche y disfrutaremos de las mejores vistas sobre las hoces desde su parte superior.



Ermita de San Frutos

La ermita se halla en el extremo de una península avanzada sobre un cerrado meandro del río. Para llegar debemos retornar a Sepúlveda para desde allí tomar la carretera que lleva a la cercana localidad de Castrillo de Sepúlveda. A la salida del pueblo, debemos tomar el desvío hacia Villaseca. A la entrada del pueblo, nos salimos del asfalto por la derecha para continuar por una pista que nos lleva hacia la ermita. Dejaremos el coche en un aparcamiento habilitado. Desde allí, sale el camino que se dirige hacia la ermita, ubicada en el extremo de un espolón rocoso.






En el camino a la ermita, disfrutamos de las mejores panorámicas sobre el sector más espectacular de las hoces, ya que estamos a una gran altura sobre el fondo del río.



La ermita de San Frutos esta cerrada a las visitas del público. Pero podemos entrar en el recinto del antiguo monasterio, hoy en ruinas y pasear por el extremo del espolón rocoso y asomarnos al río por ambas vertientes.





h

Ruinas del Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz

Una vez visitada la ermita, podemos acercarnos hasta las ruinas del antiguo convento de Nuestra de los Ángeles de la Hoz, ubicada en la orilla contraria y a no mucha distancia de San Frutos, aunque invisible desde la ermita.
Así pues salimos del aparcamiento y retornamos por la pista hasta Villaseca, donde torcemos hacia la derecha. Tras cruzar el río Duratón por el Puente de Villaseca (bajo el cual hemos pasado caminando apenas unas horas antes...) continuamos hasta la población de Sebúlcor. Dentro de la localidad, está señalizado el camino a coger por la derecha según entramos, que se dirige hacia las ruinas. Dejaremos el pueblo por una amplia pista entre pinos, que nos lleva en unos cuatro kilómetros hasta una pequeña explanada, donde debemos dejar el coche.
Desde allí, solo tenemos que caminar algo menos de un kilómetros para llegar al borde sur del desfiladero, hasta divisar desde arriba las ruinas del Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz, abajo junto a una curva del río. La ubicación de las ruinas, justo en el extremo de una curva rodeada de farallones rocosos, es espectacular.




Conjunto histórico-artístico de Sepúlveda

Por último, antes de irnos, para rematar la excursión, es obligatorio visitar la localidad de Sepúlveda, catalogada en muchas listas como uno de los pueblos más bonitos de España. De tortuosas calles, asomadas sobre una curva del río Duratón, destaca la iglesia románica de San Salvador (ubicada en la parte más alta) y la plaza mayor.



Sepúlveda





HOCES DEL DURATÓN
Espacio natural
Desfiladero creado por el río Duratón, en la provincia de Segovia.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Sendero de ribera.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Hay agua en los dos extremos del recorrido entre Sepúlveda y el Puente de Villaseca.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil.
Época recomendable
De julio a diciembre. De enero a junio está limitado su acceso por ser época de reproducción de las rapaces que habitan este espacio.
Inicio
Puente de Talcano (Sepúlveda, Segovia).
Distancia de Burgos
138 kilómetros.
Tiempo total
5 horas 30 minutos (incluyendo media hora para comer).
Tiempos de marcha
Puente de Talcano-Puente de Villaseca: 2 horas 20 minutos; Puente de Villaseca-Puente de Talcano: 2 horas 38 minutos.
Distancia total
21,2 kilómetros.
Interés
Desfiladero del río Duratón, Cueva de los Siete Altares, Ermita de San Frutos, Ruinas del monasterio de Nuestra Señora de la Hoz, aves rapaces, conjunto urbano tradicional de Sepúlveda.
Altitud mínima
871 m.
Altitud máxima
924 m.
Desnivel acumulado
797 m.
Mapas
1:50000: 0431 Sepúlveda.
1:25000: 0431-1 Sepúlveda.
h

h

Notas:
- Encontramos agua y comida en el área recreativa del Puente de Villaseca y, por supuesto, en Sepúlveda.
- El recorrido es sencillo, fácil y ameno, muy apropiado para familias con niños.
- Aunque es muy apto para bicicleta BTT, el recorrido es corto ya que solo son 20 kilómetros entre ida y vuelta. Más allá del Puente de Villaseca, no podremos continuar.

Entradas relacionadas:




Mapa topográfico


Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc


Powered by Wikiloc