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lunes, 12 de octubre de 2015

Monte Laisa

En esta excursión recorremos el monte Laisa, ubicado en la comarca de Lara. Se trata de un extenso bosque de encina y carrasca limitado por el triángulo formado por los Cubillos, junto a la carretera de Soria por el sur, la zona de los Ausines por el norte y los pueblos de Quintanalara y Torrelara por el este. La excursión tiene el atractivo de caminar por solitarios parajes dentro del bosque así visitar una bonita y sorprendente cárcava.

Podemos iniciar la excursión por su lado norte o sur. Optamos por esta segunda opción y para ello nos acercamos hasta la aldea de Cubillo del César, situada muy cerca de la carretera de Soria. Debemos salir de Burgos hasta Cuevas de San Clemente, donde aparece un cartel indicando la salida a Cubillo donde llegamos en apenas 35 minutos desde Burgos.

Cubillo del César


Entramos por al calle principal, yo diría única, del pueblo, hasta llegar junto a una bonita fuente románica junto a una amplia pista que nace justo allí. Dejamos el coche y emprendemos la excursión. El camino es amplio y en muy buen estado. Es utilizado frecuentemente por los vecinos del pueblo para acercarse a los pueblos de Quintanalara, Revilla del Campo y los Ausines, al otro lado del monte. La pista es cómoda de recorrer, continuamente salen caminos y senderos por ambos lados, siendo el paisaje en principio adejesado, salpicado de frondosas encinas.

Iniciamos el recorrido por amplias pistas entre las encinas.
La laguna del monte.
En algo menos de un kilómetro, nos saldremos de la pista principal por nuestra izquierda (¡sin señalizar!) siguiendo las indicaciones de nuestro GPS. Esta ruta no es sencilla si no disponemos de esta ayuda, ya que no hay señal alguna y en el monte podemos perdernos muy fácilmente, no hay referencias. Continuamos por otra pista también en buen estado.
El avance es cómodo, caminamos entre encinas y espacios muy amplios, el silencio nos acompaña. En menos de un kilómetro, desembocamos en un gran espacio abierto donde pasamos al lado de la llamada laguna del Monte, una gran charca con poca agua ya que estamos en agosto. La dejamos detrás y seguimos un poco más hasta desembocar de nuevo en un gran espacio despejado donde nos cruzamos con otra gran pista desde donde parecen salir muchos senderos. Cruzamos la pista y seguimos en dirección norte buscando el borde del páramo.

Divisamos Quintanalara al fondo en el valle.
La mejor referencia aquí es seguir junto a una zanja excavada que parece salir perpendicularmente de la pista que mencionamos antes. Podemos comprobar que nos acercamos a un vallejo que baja por nuestra izquierda. Seguimos junto a él dejando los árboles a nuestra derecha. Por este borde caminamos rodeando y esquivando los árboles que nos estorban el paso, en general sin grandes dificultades, hasta que en unos doscientos metros más adelante, éstos desaparecen a nuestra izquierda y podemos bajar por una ladera de piedra fina del páramo hacia el vallejo que se desarrolla a nuestra izquierda abajo.

Bajamos por la ladera hacia Los Riscos.
Descendemos así hasta un pequeño barranco, poblado de encinas, que viene del cercano Quintanalara. El pueblo sin embargo no es visto. Nos introducimos valle adentro siguiendo una estrecha pero evidente trocha hasta llegar de sopetón al fondo del valle: una bella cárcava compuesta por un muro de caliza horadada por múltiples cuevas. Son los riscos de Quintanalara. Es el hogar perfecto para los buitres que sin embargo no apreciamos. El lugar nos recuerda mucho el cercano Desfiladero de los Castros, cuya vista ya hemos publicado en este blog. Encontramos muchos huesos de animales, quizás ha sido usado como muladar o comedero de buitres.

El encantador paraje de Los Riscos, cerca de Quintanalara.

Video de Los Riscos de Quintanalara


Abandonamos la cárcava por nuestra izquierda, saliendo por una pedregosa ladera que en poco, nos deja de nuevo sobre el páramo arbolado.

Dejamos Los Riscos atrás y retornamos al páramo.
Ahora enlazamos con una pista siguiéndola por la izquierda según subimos para llegar al borde del páramo, precisamente sobre el pueblo de Quintanalara, que queda a nuestros pies abajo. Buen sitio para descansar, comer y disfrutar del paisaje. Al fondo contemplamos las siluetas de las Sierras del Casarejo y Mencilla detrás.

Quintanalara.


Disponemos de buenas vistas de la comarca de Lara norte.
Desde aquí, siguiendo siempre el borde del páramo, continuamos hasta la ermita de San Cristóbal, de la que nos separan casi tres kilómetros.

Nos incorporamos a la pista que sube desde Torrelara a la ermita de San Cristóbal.
El recorrido es fácil, ligero, a nuestra izquierda espléndidas vistas de la comarca de Lara, a nuestra derecha el espeso bosque que amenaza con llegar hasta el borde.
Antes de llegar a la ermita, nos incorporamos al camino que sube desde el pueblo de Torrelara, que vemos abajo a nuestra izquierda. Llegamos a la ermita de San Cristóbal, ubicada en un solitario emplazamiento. Se trata de un templo rural austero, emplazado en un bonito paraje entre encinas y en buen estado de conservación.


Justo al lado, nace el camino, en principio amplio, que nos debe llevar de vuelta a Cubillo del César a través del monte.

Retornamos a Cubillo del César siguiendo senderos del interior del Monte Laisa.
El itinerario hasta el pueblo es francamente retorcido porque se adentra en lo más profundo del monte. El sendero se abre paso entre la espesa vegetación que en algunos puntos solo deja pasar una persona e incluso llega a difuminarse en algunos lugares.


El sendero está afortunadamente señalizado y si nos fijamos, en todo momento aparecen montoncitos de piedras que indican a dirección correcta en cualquier cruce. Aún así, hay que estar atento para no despistarse.

Cruzamos con el sendero del Camino de San Olav.,
Así, poco a poco, vamos cubriendo el camino que nos separa de Cubillo del César por lo más profundo del bosque siguiendo estrechos senderos durante unos dos kilómetros. A medio kilómetro de la ermita, nos topamos con una amplia pista, la llamada "Camino de Burgos a Cubillejo" que seguimos unos metros para salirnos de nuevo un poco más adelante (siguiendo las indicaciones) e internarse de nuevo en lo más profundo del bosque. Tenemos la impresión de que en cualquier momento nos va a salir algún animal de entre la espesura.

Bajamos hacia Cubillo del César.
Ya cerca del pueblo, enlazamos con el llamado "Camino de San Olav", señalizado con un cartel. Se trata de una ruta recientemente habilitada que une las localidades de Burgos con Covarrubias y su famosa ermita. En mi opinión, esta ruta aún no ha tenido demasiado éxito quizás porque no se le ha dado mucha publicidad y el coincidir en muchos tramos con el Camino del Cid que le ha robado protagonismo.

Señales indicativas del Camino de San Olav, cerca de Cubillo del César.
Bajamos ya finalmente hasta Cubillo del César, cuyas casas vemos a través de los árboles.
Antes de irnos podemos visitar la fuente medieval y la bonita iglesia románica que hay a la entrada de la localidad. Todo el recorrido que hemos hecho más el viaje de ida y vuelta a Burgos podemos hacerlo en apenas tres horas.


MONTE LAISA
Dificultad
Media, por las dificultades de orientación.
Ciclable
No.
Circular
Sí.
Orientación
Difícil.
Época recomendable
Todo el año.
Inicio
Cubillo del César.
Distancia de Burgos
33,9 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 30 minutos.
Distancia total
9,3 kilómetros.
Interés
Monte de Laisa, cárcava de Quintanalara, ermita de San Cristóbal, paisajes de la comarca de Lara.
Altitud mínima
1014 m.
Altitud máxima
1109 m.
Mapas
1:50000: 0238 Villagonzalo-Pedernales; 0276 Lerma; 0277 Covarrubias.
1:25000: 0238-4 Revillarruz; 0276-2 Mecerreyes; 0277-1 Campolara.






Notas:
- Se trata de una ruta físicamente apta para todo el mundo. La dificultad proviene de las dificultades de orientación, ya que atraviesa largos trechos por monte cerrado en que no hay referencias claras y puede ser fácil extraviarse.
- Alternativas posibles es iniciar la excursión desde los pueblos de Quintanalara o Torrelara.
- Todo el bosque está surcado de pistas y caminos. Por el norte enlaza con el monte de los Ausines. Buenas posibilidades de realizar largas excursiones en BTT.
- La ermita de San Cristóbal, a donde podemos subir en coche, es también un buen punto de partida para subir a Peñalara. Desde allí solo tenemos que continuar siguiendo el borde del páramo y enlazar con el camino que sube de Cubillejo para ascender hasta la peña.



Iglesia románica de Cubillo del César.

Entradas relacionadas:


Mapa topográfico


Perfil de elevación


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lunes, 27 de mayo de 2013

Peñalara

La comarca de Lara encierra interesantes enclaves paisajísticos y etnográficos. En un reducido espacio, es posible encontrar restos que hablan de una continuidad en el tiempo de más de 5000 años. Peñalara se emplaza en el sector noroccidental de la comarca. Durante la Alta Edad Media, su entorno fue el alma de esta antigua comarca, embrión de la primitiva Castilla. No en vano, en el castillo de Lara, a escasa distancia de Peñalara, se dice que nació Fernán González.

Sierra de Peñalara y Castillo de Lara.
Peñalara es un extenso sinclinal colgado al que solo se puede acceder por sus extremos, ya que el resto de sus laderas caen a pico sobre el llano circundante. La ruta que mostramos comienza en las inmediaciones de Torrelara, junto a la ermita de San Cristóbal. Desde este emplazamiento, solo tenemos que caminar siguiendo la línea o cresta que forma la peña. Para llegar, debemos salir de Burgos por la carretera que conduce a Los Ausines. Tras sobrepasar Revilla del Campo, tomamos el desvío a la derecha al pueblo de Torrelara. Desde el otro extremo del pueblo, sale una pista que sube por la falda de la montaña a la montaraz ermita de San Cristóbal.

Torrelara: ermita de San Cristóbal.
Camino de Peñalara. Al fondo la Sierra de las Mamblas.
En su primer tramo, caminamos por un bonito monte de matorral bajo, hasta llegar a una marcada pista que baja por el lado derecho hasta las casas de Cubillejo, cuyos tejados divisamos muy cercanos desde donde estamos. Este pueblo es uno de los lugares más habituales para comenzar la ascensión también ya que de él sale la pista que sube a la peña.

Cubillejo de Lara.
Desde este cruce, obviamos la bajada y continuamos por la misma pista que sube con decisión hacia los llanos que forman lo más alto de la peña. La senda discurre por un monte de matorral y encinas y poco a poco va aumentando la pendiente pero no llega a ser fuerte en ningún momento. 

La senda de subida a Peñalara discurre por un monte de encina y carrascos.
Llegamos por fin al extremo del bosque y comienzo de la meseta, encontrándonos la primera sorpresa: una extensa alineación de piedras a izquierda y derecha de la pista por la que hemos subido. Lo que vemos no es más que los restos de la antigua muralla que defendía a los habitantes que habitaban sobre la peña en la Edad del Hierro (aproximadamente 400-200 años antes de Cristo). 


Porque Peñalara fue un antiguo castro celtibérico y a sus pies se construyó la villa romana de Lara, hoy en día, Lara de los Infantes. Superamos la alineación rocosa y avanzamos ya por terreno despejado por la cima, desolada y siempre solitaria.. Se halla completamente desarbolada y en su extremo más oriental se debió ubicar el antiguo asentamiento de la Edad del Hierro.

Restos de la muralla celtibérica.
Espectaculares vistas de lo alto de Peñalara.
Ermita de Nuestra Señora de las Viñas.
A medio camino, encontramos una trinchera de unos dos metros de profundidad de aspecto artificial, quizás una especie de foso defensivo, ya que recorre el tramo más estrecho de la peña de extremo a extremo. Quizás se trató de un segundo bastión defensivo tras la muralla.
Trinchera celtibérica.
Restos de vivienda.
Avanzando hacia el final de la plataforma que forma la peña, llegamos al punto más alto, donde existe un buzón. Junto a él, encontramos un foso arruinado, que bien pudo ser el fondo de una cabaña o incluso una fresquera.



Hito geodésico: Peñalara 1296 metros.
Desde el borde oriental de la peña, divisamos el resto del cordal, en cuyo extremo se halla el Picón de Lara, donde se ubican los escasos, pero significativos restos del viejo castillo de Lara. Descenderemos de la peña por un pequeño portillo pegado a la roca donde incluso se aprecian restos de escalones tallados. Ya solo nos queda andar por el cresterío hasta el picón. A medio camino, se halla la muela, un peñón rocoso donde se encontraron abundantes restos romanos.

Cordal oriental de la Sierra de Peñalara. Al fondo: el Picón de Lara.
Llegamos al picón y examinamos los restos del castillo de Lara. Aunque es poco lo que queda, el lugar resulta evocador por la importancia histórica que tuvo en la Alta Edad Media cuando se estaba formando Castilla. No hay que olvidar que las incursiones árabes llegaban hasta estos muros en la época de Fernán González, a mediados del siglo X. Las vistas desde el picón sobre la comarca de Lara y Arlanza son excepcionales.

Picón de Lara.
Restos de antigua edificación junto a los muros del castillo.

Restos del castillo de Lara.

Es poco lo que queda del primitivo castillo.
El retorno, se producirá básicamente por el mismo itinerario, pero decidimos esta vez recorrer el lado norte de la peña, para darle una nueva perspectiva a la ruta. Superada la meseta descarnada, avanzamos por el borde rocoso. En algunos tramos, la vegetación llega hasta el mismo precipicio y nos obliga a hacer pequeños rodeos por el interior del bosque pero sin grandes problemas.

El extremo este de Peñalara visto desde el Picón.
Dejamos la meseta que forma propiamente la peña y ya solo debemos llegar al coche ubicado en la ermita regresando por el mismo camino que recorrimos en la ida.


PEÑALARA
Espacio natural
Peñalara.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Senderos forestales, terreno rocoso.
Ciclable
No.
Agua potable
No encontraremos en todo el recorrido.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil. No está señalizado, pero todo el recorrido es muy evidente.
Época recomendable
Todo el año evitando los días ventosos de invierno así como tras lluvias.
Inicio
Ermita de San Cristóbal (Torrelara).
Distancia de Burgos
33,6 kilómetros.
Tiempo total
4 horas 30 minutos
Tiempos de marcha
Ermita de San Cristóbal-Peñalara: 1 hora 30 minutos; Peñalara-Picón de Lara: 40 minutos; Picón de Lara-Ermita de San Cristóbal: 1 hora 50 minutos.
Distancia total
15,1 kilómetros.
Interés
Monte de Peñalara, restos de murallas y asentamientos celtibéricos, castillo de Lara, panorámicas sobre las Mamblas y las peñas de Cervera.
Altitud mínima
1103 m.
Altitud máxima
1313 m.
Desnivel acumulado
676 m.
Mapas
1:50000: 0277 Salas de los Infantes. 
1:25000: 0277-1 Campolara.



Notas:
- El entorno de Peñalara, es rico en historia y arqueología. En apenas cinco kilómetros cuadrados es posible visitar las siguientes secuencias históricas:



- Se recomienda en especial visitar la ermita visigótica de Quintanilla de las Viñas, una de las cuatro que quedan en España. Se emplaza a medio camino entre Quintanilla y Lara y se puede visitar gratuitamente mostrándola un guarda de la Junta de Castilla y León.



Mapa topográfico


Perfil de elevación


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