Mostrando entradas con la etiqueta Salas de los Infantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Salas de los Infantes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de agosto de 2021

De Hacinas a la necrópolis de Saelices

Dentro de las necrópolis del Alto Arlanza, visitamos una de las más alejadas de núcleos urbanos y por tanto menos visitadas: la necrópolis de Saelices. Partiendo del bonito pueblo de Hacinas, transitamos por bosques y pasamos por roquedos hasta llegar al paraje donde se encuentran las tumbas excavadas en la roca. El recorrido discurre por terreno con señalización incompleta y alejados de vías y núcleos habitados. Es imprescindible llevar GPS para no extraviarse.


Hacinas


Llegaremos saliendo de Burgos por la N-234 a Soria. Tras rodear Salas de los Infantes, tomamos el desvío a la izquierda que nos lleva a Hacinas, ubicado muy cerca de la carretera. Dejamos el coche junto a la plaza, célebre por albergar los famosos árboles fósiles que han dado fama a esta localidad. Nos preparamos para la marcha.

Plaza de Hacinas y rollo jurisdiccional.
Salimos de Hacinas por su lado este, siguiendo un marcado camino que entre fincas va dejando las últimas casas del pueblo atrás.

Dejamos  Hacinas por un tranquilo soto.
En gran parte del trayecto, visualizaremos la Peña Carazo de fondo.
En unos diez minutos, cruzamos el río de Hacinas o de Gete y atravesamos un cercado metálico y continuar en dirección sur hacia unas granjas.

Pontón sobre el río de Hacinas.
Antes de llegar a ellas, torcemos a la izquierda para internarnos por el bosque. El sendero está señalizado, aunque en algunos puntos cuesta seguir las marcas entre la vegetación.

Curioso roquedo en el interior del bosque.
Tras subir un poco para superar un bonito roquedo en la zona de Villaisa, visualizamos a nuestras espaldas la última vista sobre las casas de Hacinas y la silueta de la gran Peña Carazo en un segundo término.


Desde aquí, continuamos por el interior del bosque, siguiendo la marca de un sendero que se abre paso entre los árboles. La señalización se deja ver a ratos, lo mejor es seguir fielmente las indicaciones del GPS.


En poco, salimos del bosque, siguiendo por terreno abierto. A la izquierda se ve al fondo Castrillo la Reina y más allá, hacia el norte, la silueta de la Sierra de Neila.


Cuarenta minutos después de haber salido de Hacinas, alcanzamos una gran vaguada donde se halla la fuente la Huevera.


Se trata de una surgencia a la que se le ha dado el nombre por el olor de sus aguas. La fuente ha sido vallada para su protección. Desde allí, por terreno algo encharcado, superamos un repecho y alcanzamos un gran lanchar de piedra. En sus cercanías unas curiosas formaciones rocosas. Particularmente en una de ella llaman la atención ciertas oquedades y rebajes que nos hacen pensar en su posible origen humano. Esta zona es llamada la Madalena, por haber estado aquí una antigua ermita hoy desaparecida.

Roquedo en el paraje de la Madalena.
Roquedos.
Deambulamos por el roquedo, descubriendo curiosas formas. Apreciamos el paisaje circundante.

Continuamos hacia el sur ahora siempre bajo las indicaciones del GPS.


Muy cerca, en un rincón del bosque encontramos las ruinas de las tenadas de las Cabezas, dos grandes construcciones hoy en ruina.


La última se encuentra sobre un pequeño alto desde donde podemos contemplar a nuestro alrededor que nos hallamos lejos de cualquier pueblo o vía de comunicación. 

Ruinas de la  tenada de las Cabezas.
Desde este punto, debemos descender entre la vegetación y sorteando los árboles hasta alcanzar una gran pradera que se extiende este a oeste.


Allí hay un cercado metálico. En este punto, debemos desviarnos hacia el este para alcanzar la necrópolis que buscamos pero debemos retornar al cercado porque el plan es retornar por aquí a Hacinas.


Así pues continuamos en dirección este siguiendo un marcada pista que parece provenir de la carretera a medio camino entre los pueblos de Castrillo de la Reina y Moncalvillo. En unos doscientos metros, debemos abandonar la vía por la izquierda para dirigirnos hacia el bosque donde seguimos unos tapiales de piedra abandonados que delimitan antiguas tierras de cultivos. En algunos puntos hay agua.


Pasamos una pequeña fuente o surgencia y alcanzamos, a mano izquierda, el paraje donde se halla la necrópolis de Saelices.

Paraje donde se ubica la necrópolis de Saelices.
Se trata de un conjunto de unas treinta tumbas excavadas en la roca viva, al estilo de las más conocidas de Quintanar de la Sierra.


Encontramos de todos los tamaños.


El conjunto es grande. la sensación de aislamiento y lejanía de este paraje añade encanto al lugar. Es buen sitio para parar, descansar y comer. Visitamos todos los sepulcros e iniciamos el regreso.


En primer lugar deshacemos el camino hasta la valla metálica para continuar por el paraje de los Valles, terreno abierto


Seguimos ahora por una amplia pista que se dirige de este a oeste, camino de Hacinas.


Tras pasar estos prados, entramos en el bosque de La Roblada discurriendo por su interior unos metros para reaparecer de nuevo por terreno abierto.



Entramos en la dehesa de Hacinas, compuesta por grandes ejemplares de roble.



Poco a poco vamos virando hacia el NO. y continuamos por una marcada pista, utilizada por ganaderos y cazadores.


A un kilómetro y medio de Hacinas, pasamos junto a las tenadas de Valdemolino, donde encontramos mucho ganado vacuno pastando plácidamente.




Unos metros más adelante, llegamos al humedal de Fuentepeña, compuesto por una gran laguna y observador, protegido todo por un cercado. Nos entretenemos leyendo los paneles informativos.

Humedal de Fuentepeña, muy cerca de Hacinas.

Seguimos por el paraje del Soto, cruzamos por un puente el río de Gete para desembocar ya a la vista de los roquedos que circundan Hacinas por el SE.



Tras virar hacia el norte, entramos en Hacinas. Callejeamos por su interior hasta llegar al coche.

Retornamos a Hacinas por su parte SE.



Hacinas

Si no se conoce la localidad, es recomendable antes de marchar darse una vuelta por Hacinas. En la plaza encontraremos además de un magnífico rollo jurisdiccional, dos árboles fósiles. Desde allí, subiremos hacia la iglesia de San Pedro Apóstol por una larga escalinata. Llama la atención la estatua de Cristo ubicada en lo alto de un monolito, a modo de espadaña y que en cierto modo se ha convertido en el icono del pueblo. Un paseo por el roquedo junto a la  iglesia, donde se ubicó el antiguo castillo, nos permite disfrutar de buenas vistas sobre la comarca.



DE HACINAS A LA NECRÓPOLIS DE SAELICES
Espacio natural
Alto Arlanza.
Dificultad
Media. La única dificultad será la orientación.
Tipo de camino
Pistas en las cercanías de Hacinas, senderos y sendas en el bosque.
Ciclable
En principio es posible, aunque en algunos puntos deberemos echar pie a tierra.
Agua potable
Encontraremos en las fuentes que encontramos (no recomendable beber de ellas) y en Hacinas.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Muy difícil. No hay una señalización consistente que nos lleve hasta la necrópolis. Llevar GPS para no extraviarse.
Época recomendable
En general todo el año, aunque hay que evitar épocas lluviosas en que pudiéramos encontrar barro en los caminos.
Inicio
Hacinas.
Distancia de Burgos
59,9 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 25 minutos.
Tiempos de marcha
Hacinas-La Madalena: 50 minutos; La Madalena-Necrópolis de Saelices: 45 minutos; Necrópolis de Saelices-Hacinas: 1 hora 20 minutos.
Distancia total
14,2 kilómetros.
Interés
Ermita rupestre de la Madalena, necrópolis de Saelices, bosques, tenadas tradicionales, humedal de Fuentepeña, arquitectura tradicional de Hacinas, árboles fósiles, iglesia de San Pedro, sepulturas y roquedos en el castillo.
Altitud mínima
938 m.
Altitud máxima
1043 m.
Desnivel acumulado
305 m.
Mapas
1:50000: 0135 Huerta de Rey.
1:25000: 0135-2 Castrillo de la Reina.


 
Notas:
- Excursión amable y gratificante, transcurre casi íntegramente por tranquilos bosques y roquedos sin apenas desnivel.
- La única dificultad que nos podemos encontrar es la orientación: es incompleta y confusa, es muy aconsejable llevar GPS ya que no hay referencias fáciles y es un área muy extensa.
- Hacinas es un interesante pueblo donde hay que visitar los árboles fósiles de la plaza y y roquedos junto a la iglesia.
- En la comarca del Alto Arlanza hay otros muchos restos de necrópolis, eremitorios y ermitas rupestres. Adjunto mapa de los más representativos (no incluye todos).






Entradas relacionadas:


Mapa topográfico



Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc






miércoles, 23 de septiembre de 2020

Alrededores de Castrovido

Al norte de Salas de los Infantes se encuentra el pueblo de Castrovido, emplazado a los pies de una antigua fortaleza. Partiendo de la localidad, subiremos hasta el castillo desde donde continuaremos siguiendo la línea de alturas hasta llegar a un mirador sobre el río Arlanza y la Presa de Castrovido. Retornamos enlazando caminos y senderos entre tenadas y robledales.


Castillo de Castrovido





Llegaremos a la localidad de Castrovido a través de Salas de los Infantes. Partiendo de Burgos, salimos por la N-234 a Soria. Una vez cerca de Salas, entramos en el pueblo entrando por la primera salida. Justo antes del puente sobre el río Arlanza, tomamos el desvío hacia Nájera. En apenas tres kilómetros, llegaremos junto al desvío a Castrovido, que se halla al otro lado del río. En cualquiera de sus estrechas calles, dejaremos el coche para iniciar la excursión.


Castrovido


En primer lugar, debemos ir a la zona alta del pueblo desde donde tomaremos el sendero, que junto a la iglesia, se dirige a la ermita de la Virgen del Campo. Ésta está  ubicada en claro del bosque que cubre la ladera, a medio camino entre las casas del pueblo y el castillo.


Llegamos a la ermita enseguida. Es de considerables dimensiones. Llaman la atención algunos sepulcros en roca junto al muro.

Ermita de la Virgen del Campo
Junto al templo, nace un estrecho sendero que entre los árboles, remonta la ladera.

Sepulcros junto al muro de la ermita.
Subimos por este sendero que se convierte en una escalinata con barandilla pronto, abriéndose paso entre los árboles. Fácilmente, accedemos a la plataforma superior, donde se ubica el castillo de Castrovido.

Castillo de Castrovido
La fortaleza fue restaurada de una ruina segura en 2007 y hoy presenta un buen aspecto. Para las visitas, se ha habilitado una escalera y una plataforma acristalada. Esta reforma, le ha quitado parte de su antiguo aspecto montaraz. Por su muro este baja una gran grieta que ha sido apuntalada.




EL CASTILLO DE CASTROVIDO

Se halla el castillo a orillas del río Arlanza, en donde en el pasado se encontraban las calzadas que se dirigían de Clunia a Canales, más otra secundaria que seguía las márgenes del río. El castillo se alza en la cima de un monte a más de 1000 m de altitud, a espaldas del caserío. Su forma es la de un cuadrado, de lados ligeramente desiguales, consecuencia de su adaptación a la base rocosa e irregular en que se asienta. Hoy día aún permanecen buena parte de los paramentos de sus cuatro lados, pero se encuentran agrietados y con peligro de desplome. Los muros alcanzan casi los dos metros de espesor.



Consta de sótano, tres plantas y adarve, del que aún quedan algunas almenas. Los vanos son escasos, algunos de época tardía, con obra del sido XVI. Excepto en vanos y esquinas, en las que predomina el sillarejo, en el resto de la torre abunda la mampostería. El interior de los lienzos es una mezcla de piedra, cal y tierra. De los restos actuales parece deducirse que también tuvo una cerca que bordeó el cerro, aunque de ella queda poco. También son escasos los restos de otras construcciones todavía mayores, difíciles de precisar y analizar. El hecho de que Pedro Fernández de Velasco incluyera esta casa fuerte en su mayorazgo de mediados del XV, hace pensar que fuera levantada por él en la primera mitad de este siglo. Aunque también podría retrotraerse a casi un centenar de años antes, pues en el mayorazgo organizado en 1380 por Juan de Velasco cita la casa de Castro Vidio que podría identificarse con este castillo. En siglos sucesivos continuó en poder de los duques de Frías.

El castillo ha sido remodelado y restaurado en 2007 y abierto turísticamente al público en 2008.

Nos encontramos en la parte superior de una alineación que se eleva sobre el valle alto del Arlanza y separa la llanada donde se ubica Salas de los Infantes por el sur, del propio río por su lado norte. Desde el mismo castillo sale un bonito camino, muy marcado, que recorre este espinazo.

Dejamos el castillo atrás siguiendo por la pista que lleva a las tenadas de Resellana.
Pronto, nos introducimos en el bosque. Dejamos a ambos lados algunos restos de cercados. El plan inicial era descender por la ladera norte hacia la orilla del río muy cerca de la presa de Castrovido (aún sin inaugurar). Desistimos de ello al comprobar que la vegetación es por este sector prácticamente impenetrable y no hay senderos o se han perdido.

Dejamos el castillo atrás.
Preferimos continuar por el camino que traíamos, muy cómodo y colorido en la primavera, hasta llegar a las tenadas de Resellana, ubicadas en una gran explanada.

Las tenadas de Resellana se hallan sobre una gran explanada.
Se trata de un gran conjunto de arquitectura pastoril, hoy en desuso, aún en relativo buen estado. Son varias las edificaciones que vemos. Nos acercamos hasta la más alejada y junto a ella, tomamos una trocha que se dirige hacia el norte. Abandonamos el área de las tenadas con el objetivo de asomarnos sobre el valle del Alto Arlanza, que discurre a poca distancia de donde nos hallamos.



Así pues, atravesamos en primer lugar un bosquete para continuar por una vaguada al fondo de la cual, vemos otra mancha de árboles. Cuando llegamos a su linde, nos incorporamos a una pista que parece venir por nuestra derecha. Ésta se dirige hacia el borde, muy cercano que cae sobre el lado norte. En breve nos asomamos ya sobre el río y la Presa de Castrovido.

Presa de Castrovido desde el mirador sobre el Arlanza.
Tenemos el futuro embalse a nuestros pies con la Sierra de Neila de fondo. El paisaje primaveral es muy gratificador, así que paramos a descansar sobre una gran piedra que a modo de mirador, se asoma sobre el valle. Tenemos la fortuna de ver incluso un buitre negro, especie recientemente introducida en la Sierra de la Demanda, con bastante éxito.

Buitre negro sobre el Arlanza.
Una vez hemos descansando, reemprendemos la excursión. En primer lugar, retrocedemos por el mismo camino hasta las tenadas de Resellana. Allí mismo, nace una amplia pista que desciende hacia el valle. Nos incorporamos a ella y comenzamos a descender.


Esta amplia pista aparece en los mapas bajo la denominación de Camino de la Peña Negra. Parece provenir del antiguo Monasterio de Alveinte, hoy en ruina y ubicado no muy lejos de donde estamos, al otro lado de la orilla del Arlanza (ver entrada: De Monasterio de la Sierra a las ruinas de Alveinte). 

Iniciamos el descenso hacia Salas de los Infantes por el camino de la Peña Negra.
La pista por la que bajamos es cómoda, muy amplia, parece ser transitada por vehículos de motor. Durante la bajada, disfrutamos de bellas vistas sobre el Valle de Arlanza, teniendo Salas de los Infantes a nuestros pies y la majestuosa Peña Carazo, junto con su compañera Peña Gayúbar, con sus característicos perfiles, cerrando el horizonte por el sur-suroeste.

Magníficas vistas durante todo el descenso sobre la Peña Carazo.
Vemos la torre del castillo sobresaliendo entre la vegetación.
Dejaremos a nuestra izquierda la ya inexistente tenada del Jardín para poco más adelante, abandonar la pista para salir por la derecha por un camino menos marcado. Este punto no es evidente, conviene estar atentos porque si continuamos por la pista, llegaremos hasta Salas.


Todo el recorrido ya hasta Castrovido se producirá por terreno abierto, entrando de vez en cuando en alguna mancha de roble. Al mantener cierta altura sobre el valle, tendremos siempre a la pista las casas de Salas de los Infantes a nuestra izquierda.

Tenada de Camarma.
Aunque el camino está erosionado en algunos puntos, en general se mantiene en buen estado y resulta cómodo caminar.


Durante este trayecto, dejaremos a la derecha las ruinas de las tenadas de Camarma y Castrovido, aún no desaparecidas por el abandono sufrido durante décadas.

Tenada de Castrovido.

Poco a poco nos vamos aproximando al pueblo de Castrovido. No llegaremos a  ver sus casas hasta que estemos muy cerca porque el bosque, que recubre toda la ladera del monte, nos oculta las casas.

Bonito pasillo entre rocas antes de llegar a Castrovido.
De hecho el último tramo justo antes de llegar al pueblo resulta algo confuso ya que el bosque es espeso y salen varios senderos que salvan algunos obstáculos rocosos. La silueta del castillo nos puede ayudar en la orientación.

Ya tenemos el castillo a la vista. El pueblo se halla a sus pies.
De una u otra manera, son muchas las sendas y trochas que confluyen en un amplio camino que ya sí, desemboca en las primeras casas del pueblo, donde llegamos unas tres horas después de haber iniciado la marcha.

Entramos de nuevo en Castrovido.
Iglesia de San Martín Obispo de Castrovido.


ALREDEDORES DE CASTROVIDO
Espacio natural
Curso alto del Arlanza al SO. de la Sierra de Neila.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pistas y caminos forestales.
Ciclable
Sí, todo el recorrido es ciclable.
Agua potable
Solo encontraremos en Castrovido.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Difícil. El recorrido inicial desde el castillo es sencillo, pero el camino hasta el mirador y el regreso a Castrovido se produce por parajes sin señalizar donde podemos extraviarnos.
Época recomendable
La primavera tardía será la mejor época.
Inicio
Castrovido.
Distancia de Burgos
59,9 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 40 minutos.
Tiempos de marcha
Castrovido-mirador: 1 hora 35 minutos; Mirador-Castrovido: 1 hora 30 minutos.
Distancia total
10,3 kilómetros.
Interés
Pueblo y castillo de Castrovido, panorámicas sobre el Valle del Arlanza, vistas de la Presa de Castrovido, tenadas tradicionales.
Altitud mínima
963 m.
Altitud máxima
1137 m.
Desnivel acumulado
318 m.
Mapas
1:50000: 0277 Covarrubias.
1:25000: 0277-4 Salas de los Infantes.

h
h
Notas:
- La excursión es sencilla físicamente, sólo debemos estar atentos en encontrar los desvíos correctos  hacia el mirador sobre el Arlanza así como el regreso por el camino de las tenadas.