domingo, 27 de julio de 2014

Peña Carazo desde Ahedo de la Sierra

La Peña Carazo es una gran meseta calcárea ubicada en la comarca de Lara. De perfil inconfundible, forma parte de la orla mesozoica de elevaciones que rodea la Sierra de la Demanda por el SO. La peña está dividida en dos mesetas, la de Carazo propiamente, también llamada Soncarazo, y San Carlos. Esta última, de menor tamaño, fue habitada desde muy antiguo y aún mantiene abundantes restos de antiguas fortificaciones. Pese a su aspecto inexpugnable, su ascenso es posible desde todas sus vertientes. La excursión la emprenderemos por su lado norte, desde el pueblo de Ahedo de la Sierra.


Peña Carazo


Para llegar a Ahedo de la Sierra, saldremos por la carretera de Burgos a Soria. Una vez pasado Barbadillo del Mercado, tomamos el desvío a la derecha que a través de La Revilla, nos acerca a Ahedo, donde muere la carretera.
Llegamos a Ahedo de la Sierra desde La Revilla.
Plaza de Ahedo de la Sierra.
El pueblo, se ubica inmediatamente a los pies del enorme cantil rocoso que forma la ladera norte. Como curiosidad, hay que decir que su especial ubicación origina que el pueblo disfrute de muchas menos horas de luz que sus vecinos, ya que la mole de la peña proporciona una temprana sombra que cubre el pueblo. Esta diferencia puede ser de casi dos horas y media diarias.
Dejamos el coche junto a la iglesia. Desde allí mismo tomamos el camino que justo detrás del templo inicia la ascensión hacia la ladera. Salimos del pueblo (1035 metros de altitud).


Rústico mirador junto a la Fuente de la Llanada.
En su primer tramo, el camino se estrecha, convirtiéndose en una senda que poco a poco va ganando altitud. Tenemos en todo momento la muralla rocosa a nuestra izquierda y nos dirigimos hacia el collado que hay entre Soncarazo y San Carlos. En quince minutos, llegaremos al mirador de la Llanada, donde se ha habilitado un pequeño descansadero en el lugar donde hubo una fuente. Desde aquí, tenemos ya buenas vistas sobre el Valle del Arlanza y la comarca de Salas-Lara. Proseguimos la marcha por el camino, que poco a poco se va ensanchando. A nuestra izquierda, nos acompaña permanentemente el colosal muro que cae a plomo de la meseta de Soncarazo. A nuestra derecha tenemos buenas vistas de la Sierra del GaýubarEsta sierra forma, junto a Carazo, las Mamblas, las Peñas de Cervera y otras elevaciones menores, la orla cretácica que bordea por su lado sur la Sierra de la Demanda burgalesa. Su origen y composición geológica es mucho más reciente que la Demanda.

Vista de la Sierra del Gayúbar.
Entre grandes bloques desgajados de la peña, emprendemos las cuestas finales que suben al collado, con elevada pendiente.
El collado de Carazo, es una gran superficie ladeada hacia el norte cubierta de hierba.Lo primero que nos sorprende, es la gran abundancia de buitres que sobrevuelan sobre nuestras cabezas, reclamando su territorio.


Los buitres sobrevuelan la peña constantemente.
Debemos subir por el collado y dirigirnos hacia la pared rocosa hacia la derecha a la búsqueda del portillo que nos suba a la meseta de San Carlos o Alto de Mirandilla
Fácilmente llegamos a su base y nos encaramamos entre las rocas hasta la plataforma superior.

Portillo de acceso al San Carlos.
El San Carlos es una planicie de menor entidad que Soncarazo. Tiene una longitud máxima de 1 kilómetro, en el eje de la peña y en su punto más ancho, algo más de 200 metros. A diferencia de Soncarazo, sin restos de presencia humana a lo largo de la historia, el San Carlos fue habitado desde antiguo y sirvió de atalaya de vigilancia sobre la comarca de Lara.
Así ha sido sucesivamente ocupado por romanos (seguramente ya hubo un castro celtibérico con anterioridad), musulmanes, cristianos. Su última utilización fue como puesto de vigilancia durante las Guerras Carlistas del siglo XIX. Caminamos por su borde sur hacia el extremo de la peña.


En primer lugar, dejamos las ruinas de un gran torreón cilíndrico, asomado directamente sobre el abismo por su lado sur. Su estado de conservación es bastante bueno y desde él se domina la comarca de Santo Domingo de Silos.


Siempre siguiendo el borde sur, continuamos. Dejaremos un hito montañero que señala el punto más alto de la peña (1466 metros) y  en poco llegamos al borde NO. Todo el extremo se halla cubierto por los restos de lo que debió ser una gran fortaleza ya que es perfectamente visible el contorno de los muros y la gran extensión que debió de ocupar.


Nos asomamos al borde y contemplamos el aislado pueblo de Contreras y el camino que sube a Santo Domingo de Silos. A la derecha, la Sierra del Gayúbar, de menor altitud que Carazo, completamente forestada. Aunque la pendiente a salvar es considerable, es posible descender hasta el pueblo de Contreras haciéndose paso entre las rocas que se desparraman por la ladera.
Para retornar al collado, continuamos por el borde norte, así visitaremos todas las torres de vigilancia. Aún encontramos dos más, perfectamente reconocibles, aunque peor conservadas. Las vistas desde ellas son inmejorables y dominan una enorme extensión hacia el norte.

Soncarazo desde San Carlos.
En la foto se aprecia el buzamiento del sinclinal de Carazo, ligeramente ladeado hacia el NE.
Llegamos al borde, desde donde tenemos buenas vistas de Soncarazo, frente a nosotros, y descendemos de nuevo al collado. Por él, cubrimos el escaso kilómetro que separa las dos peñas.

Canal de subida a la meseta de Soncarazo desde el collado.
Para ascender a Soncarazo, esta vez tenemos que superar un mayor desnivel. Para ello es necesario acceder por un estrecho pasillo que reconocemos fácilmente desde el collado. Nos encaramamos hasta él y por una angosta canal abierta en la roca, subimos a la meseta superior.

El suelo de la meseta de Carazo se halla cubierto de lapiaz y largas fallas
Toda la peña Soncarazo es una extensa llanura desolada de casi 2 kilómetros cuadrados de extensión. Su eje principal tiene 4 kilómetros de largo y algo menos de un kilómetro en su punto más ancho. En su punto más angosto, no llega a los doscientos metros.
El suelo se nos presenta cuarteado y cubierto de lapiaz, con profundas y afiladas grietas, por lo que es necesario caminar con precaución. Dado el carácter calizo del suelo, la peña es pobre en vegetación. Sin embargo más adelante, en las zonas centrales donde la sedimentación ha rellenado la roca, encontraremos manchas de sabinas.


Caminar por la meseta es toda una experiencia. Si estamos solos, el silencio lo invade todo, sólamente interrumpido por los trinos de las aves. Nos introducimos por el interior a la búsqueda del punto más alto que se ubica asomado sobre la ladera sur. Progresamos con cuidado, sorteando grietas y afiladas piedras que sobresalen del suelo. No hay problemas de orientación porque la referencia es siempre dirigirnos al borde derecho de la peña según avanzamos.

Caminamos entre sabinas por la meseta.
El punto más alto es intuible ya desde la lejanía, sobre un claro promontorio asomado al abismo. En la cima, buzón montañero del Club Mirandés de Montaña. Altitud: 1458 metros. Vistas sobre el valle de Silos y Carazo hacia el sur e imponentes panorámicas de la pared que cae a pico. La perspectiva desde donde estamos del San Carlos es magnífica. Por todo esto, la cima es buen lugar para comer, descansar y reponer fuerzas.

Cima de la Peña Carazo (1458 metros)
Pared sur de Soncarazo.
Panorámica del borde sur de la peña. Se aprecia perfectamente la alineación SE. - NO: de las dos peñas separadas por un collado.
Proseguimos la visita a la peña continuando hacia el este. Ahora nos alejamos del borde y continuamos internándonos en el bosque de sabinas, muy abierto, por lo que avanzamos con facilidad entre los árboles. En poco más de un kilómetro, llegamos al gran barranco que a modo de "bocado", divide Soncarazo en dos partes. En el fondo del barranco, se ubica la Fuente de la Mora, donde nace el río Mataviejas. Por este barranco, es también posible ascender a la peña desde el pueblo de Carazo y será objeto de una futura entrada en este blog. 
Los fenómenos geológicos que han creado este barranco, parecen haber formado superficies matemáticas dada la perfección de superficies que lo forman.

Barranco del arroyo Mataviejas.
Avanzamos por la peña bordeando el barranco a nuestra derecha. El día avanza y nuestro plan inicial de llegar al extremo SE. de la peña se nos presenta irrealizable. Queda aún considerable distancia y dado el carácter adusto del suelo, que hace lenta la progresión y el hecho de no quedar muchas horas de luz, hace que emprendamos el regreso a Ahedo de la Sierra. Esta vez lo haremos por el borde norte de la peña, que alcanzamos con facilidad caminando entre las sabinas.
Manteniendo el borde del acantilado a nuestra derecha, retornamos hacia la canal por donde subimos. Por este lado norte, las paredes se desploman en vertical hacia el llano. Son abundantes los buitres que anidan en sus oquedades y que remontan el vuelo al sentir nuestra presencia unos metros más arriba.

La cara sur de la peña se desploma al llano por un elevadas paredes verticales.
Llegamos a la canal, descendemos exactamente por el mismo sitio que subimos y desde el collado, enlazamos con el camino que baja a Ahedo y que utilizamos al subir.

Descendemos por la estrecha canal al collado.
Aunque aún quedan horas de luz, vemos como la sombra que provoca la peña comienza a cubrir las casas del pueblo.

La sombra que provoca la peña le quita muchas horas de sol al pueblo de Ahedo de la Sierra.
Cubrimos con rapidez la distancia que nos separa del pueblo adonde llegamos rápidamente.
Antes de partir, merece la pena pasear por sus calles, muy restauradas, y visitar la iglesia de San Esteban. También es aconsejable parar en el vecino pueblo de La Revilla, de obligado paso hacia la carretera principal Burgos-Soria. En su plaza hay bar.

Iglesia de Ahedo de la Sierra.



Peña Carazo desde Ahedo de la Sierra



Notas:

- Desde el pueblo de Contreras se puede ascender por el barranco de la Fuente de la Mora (pasando por el nacimiento del río Mataviejas y la ermita del sol) hasta Soncarazo o siguiendo el Camino de las Llanas hasta el collado que separa las dos peñas.
- Desde el pueblo de Contreras se asciende directamente por el espolón rocoso que baja desde la meseta de San Carlos.



Vista del San Carlos desde Contreras.

- El recorrido completo de la peña es muy atractivo, pero hay que invertir unas cinco horas y unos 15 kilómetros.
- No hay agua en todo el recorrido, prever llevar mucho líquido con tiempo cálido.
- En verano puede hacer mucho calor. En invierno, al contrario, podemos encontrar nieve y hielo en los cortados de acceso. 
- Las nieblas y nubes bajas son muy frecuentes también, lo que puede dificultar la orientación en la meseta.

La Revilla.

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Mapa topográfico


Perfil de elevación


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