sábado, 30 de abril de 2016

Senda del Tejo Milenario

Extraordinaria excursión, muy recomendable en invierno, en la que subimos siguiendo el arroyo Zarzabala hasta el encuentro del llamado tejo milenario. Se trata de un aislado gran árbol ubicado a casi 1500 metros de altitud aguas arriba de un escondido barranco de montaña. Durante la ascensión, visitamos la cascada de los Chapatales y otros saltos menores. Una vez en la cabecera del arroyo, cruzamos de valle y retornamos por el barranco del Pozo Negro siguiendo el curso del río Tirón.

Iniciamos la excursión en el refugio Tres Aguas, punto de confluencia de los arroyos del naciente río Tirón, Zarzabala y Rehoyo, en el extremo este de la Sierra de la Demanda. Para llegar aquí, debemos primero llegar a la localidad de Fresneda de la Sierra Tirón. Llegamos a este pueblo por Belorado o a través de la carreteras de los pantanos hasta Pradoluengo. Una vez en Fresneda, cogemos la carretera que se dirige a Ezcaray. Nada más cruzar el puente sobre el río Tirón, nos desviamos a la derecha por la pista que se introduce en el valle del alto Tirón. El camino se encuentra en buen estado y recorremos 5,5 kilómetros hasta llegar al refugio de Tres Aguas, recientemente restaurado.

Refugio de Tres Aguas, en Fresneda de la Sierra Tirón.
Es éste también el punto de inicio para los que visitan el Pozo Negro, la ruta senderista más frecuentada del Alto Tirón.

Puente sobre el arroyo Zarzabala.
Dejamos el refugio y continuamos un poco más siguiendo por la pista que sigue por la derecha, siguiendo el arroyo Rehoyo. En apenas trescientos metros, llegamos a un puente que cruza el río a nuestra izquierda. Es éste el sendero que sube por la margen del arroyo Zarzabala hasta el tejo que queremos visitar. Dejamos el coche junto a la pista y nos ponemos en camino.

Caminamos dejando el arroyo a nuestra derecha. En unos doscientos metros, alcanzamos un nuevo cruce y un sendero más estrecho que sube por nuestra izquierda aguas arriba. Aquí escuchamos ya las aguas del curso de agua que baja con ímpetu precipitándose con estrépito y formando un bonito salto.

Cascada de los Chapatales.
Es la llamada cascada de los Chapatales, que podemos admirar mejor si nos desviamos un poco y siguiendo la orilla del arroyo, saltando entre las piedras, llegamos hasta su misma base. El salto lleva mucho caudal y el entorno de la cascada es muy bello. Hacemos buenas fotos.


Volvemos al camino que sube paralelo al arroyo y emprendemos la ascensión ya continua barranco arriba. El Zarzabala desciende desde la cresta de la sierra, precisamente del entorno del pico del mismo nombre. El sendero está en buen estado vamos ganando altitud. Escuchamos el agradable rumor del agua que efectúa  continuos saltos en su camino hacia el valle.


Todo el camino tenemos el arroyo a nuestra izquierda, y el barranco poco a poco se va estrechando. No hay pérdida.


En unos quinientos metros, tenemos que vadear el arroyo. Al llevar mucho agua, nos cuesta un poco ya que no encontramos un lugar apropiado entre las rocas para poder saltar. Lo conseguimos y seguimos ladera arriba por la otra orilla. Al poco, una nueva cascada nos sorprende por su gran caudal y belleza.

El arroyo Zarzabala forma continuos saltos de agua valle arriba.
Poco más adelante, de nuevo tenemos que cruzar el arroyo, esta vez con más facilidad, y seguimos por la ladera derecha del barranco. Estamos ya a una altitud de 1400 metros y la nieve hace acto de presencia ya de manera permanente. En las zonas más sombrías y recodos del sendero, encontramos notables espesores.


Ganamos altitud con fuerza. En poco, caminamos ya permanentemente sobre nieve que presenta grandes espesores en algunos tramos. Nos encontramos ya cerca del llamado tejo milenario. El sendero gana altitud con mucha pendiente y describe cerradas curvas. Tenemos que superar fuertes rampas hundiendo nuestros pies en la nieve hasta la rodilla. En algunos tramos, los bordes del camino quedan difuminados.

Encontramos un primer tejo aislado, muy cerca del milenario.
Llegamos por fin al entorno donde hay un gran tejo aislado. Pensamos que es el llamado milenario, pero tras continuar unos metros más, encontramos un ejemplar mucho mayor y de aspecto más vetusto que es el que realmente buscamos. Se trata de un espléndido árbol, con una gran copa. Su tronco está compuesto de múltiples raíces unidas bajo la copa. Su estampa es magnífica asomado sobre el barranco. El entorno helado en que se ubica en esta época del año unido a su gran aislamiento, le da un cierto aire mágico. Hacemos muchas fotos.


El Tejo Milenario


Continuamos. Hay mucha nieve y no hemos venido convenientemente preparados. El camino que traíamos continua aún barranco arriba. No nos queda más remedio que continuar hundiendo la pierna hasta el muslo en algunos tramos porque la vuelta atrás quizás es peor. Estamos ya cerca de la cabecera del arroyo, adonde llegamos enseguida.


Descendemos desde el tejo milenario hacia el arroyo Zarzabala.

Video


Cruzamos el arroyo Zarzabala. Mirando hacia su tramo superior, apreciamos al fondo la cresta nevada de la sierra coronada por el pico del mismo nombre. Pasamos a la otra orilla y continuamos por el camino, más amplio. La nieve sigue siendo permanente y caminamos varios kilómetros por ella, bordeando el barranco por su lado oeste.


Cruzamos el arroyo Zarzabala por su cabecera.
Magnífica panorámica de las cumbres de la Demanda desde el camino que baja al barranco del Pozo Negro.
En veinte minutos, alcanzamos la loma del espolón que separa los barrancos de Zarzabala, de donde venimos, del del Pozo Negro. Aquí disponemos de magníficas panorámicas de los valles de Zarzabala, Rehoyo y Pozo Negro que descienden de la cresta de la Demanda hacia el norte.


Seguimos por la pista, bordeamos un pequeño collado y ya dentro del otro barranco, con otra perspectiva, continuamos, ya descendiendo inequívocamente hacia el valle perdiendo altitud.


Descendemos por una pista hacia el barranco del Pozo Negro.
Poco a poco la nieve va desapareciendo. La pista va zigzagueando buscando la mínima pendiente en su camino de descenso. Las vistas que disfrutamos son magníficas. Tenemos ante nosotros los barrancos de las Salecas, los Bañaderos y el más importante de todos, el barranco del Pozo Negro, recorrido por el naciente río Tirón. Las alturas nevadas de la sierra dominan el paisaje.

Retornamos al refugio de Tres Aguas por el camino que sigue paralelo al río Tirón.
Una vez ya en el fondo del valle, nos incorporamos a la pista que lo recorre. Ya sin pérdida alguna, solo tenemos que continuar por ella, siguiendo el curso del arroyo del Pozo Negro hasta el refugio de Tres Aguas, de donde nos separa aún casi dos kilómetros y medio.

El río Tirón formando continuos saltos en su camino hacia Tres Aguas.
Después de las dificultades pasadas caminando por la nieve, nos parece muy placentero caminar por esta pista. Las aguas del arroyo, a nuestra derecha, bajan impetuosas formando continuos saltos y pequeñas cascadas.
Llegamos al entorno de Tres Aguas en cuarenta minutos de caminata desde que alcanzamos el fondo del valle.

Retornamos a Tres Aguas.




SENDA DEL TEJO MILENARIO
Dificultad
Alta en invierno, por lo agreste del terreno, presencia de nieve y complicada orientación.
Ciclable
No.
Circular
Sí.
Orientación
Difícil.
Época recomendable
De febrero a abril, cuando la cascada baja con gran caudal.
Inicio
Refugio de Tres Aguas (Fresneda de la Sierra Tirón).
Distancia de Burgos
62 kilómetros.
Tiempo total
4 horas 10 minutos.
Distancia total
10,3 kilómetros.
Interés
Cascada de los Chapatales, arroyo Zarzabala, tejo milenario, cabecera del barranco y panorámicas del alto Tirón.
Altitud mínima
1106 m.
Altitud máxima
1536 m.
Mapas
1:50000: 0240 Ezcaray.
1:25000: 0240-1 Valgañón.
jk


g

jNotas:

- La excursión puede calificarse de dificultad alta en invierno: hay mucha nieve con elevada pendiente y el arroyo Zarzabala baja con mucha caudal, lo cual hace complicado su vadeo.


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Mapa topográfico


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