lunes, 21 de octubre de 2013

Ruta del Cares

La ruta del Cares es una de las excursiones más populares y frecuentadas de los Picos de Europa. La senda recorre la impresionante garganta formada por el río del mismo nombre que separa los Picos de Europa Occidentales de los Orientales. La ruta se inicia en Posada de Valdeón, en la provincia de León y termina en Poncebos, Asturias. En su punto medio se halla el encantador pueblo de Caín, que es la puerta de ingreso en la garganta.

Entre ambos puntos hay algo más de 22 kilómetros de distancia que se recorren en unas seis horas. La realización completa de la ruta tiene la dificultad de que por su gran extensión exige un coche en cada puesto. La distancia por carretera entre ambos extremos es de casi 100 kilómetros, ya que nos encontramos en pleno corazón de los Picos de Europa. Si no se dispone ni del tiempo ni los medios, es posible iniciar la ruta desde Caín llegando desde Posada de Valdeón con un taxi. El recorrido de ida y vuelta entre el pueblo y Poncebos se quedarían entonces en algo más de 26 kilómetros. Por supuesto es necesario volver desde Caín a Posada de Valdeón de nuevo mediante un taxi.
La garganta horadada por el río Cares es considerada como el límite o frontera entre los Picos de Europa Occidentales y los Orientales.


Para llegar a Posada de Valdeón desde Burgos, lo más rápido es salir por la A-231 de Burgos a León para una vez en Carrión de los Condes tomar el desvío hacia el norte a Saldaña. Pasado Guardo, tomamos la carretera que se dirige a Riaño y una vez pasado el pantano llegamos a Posada de Valdeón. En total hay 200 kilómetros desde Burgos que se recorren en aproximadamente tres horas de coche.
Una vez en Posada, nos ponemos los equipos y salimos caminando por la carretera que se dirige a Caín. A nuestra izquierda tenemos la Torre Ciega y las Torres de Arestas. A nuestra derecha dejaremos la Torre del Friero.

Salimos con niebla de Posada de Valdeón.
Recorremos los primeros dos kilómetros hasta Cordiñanes siguiendo la carretera y llegamos al Mirador del Tombo. En el centro se levantan dos monolitos rocosos rematados, uno por un rebeco y el otro por la rosa de los vientos. El monumento se erigió en 1964 en memoria de Julián Delgado Úbeda que fue presidente de la federación española de montañismo y un apasionado de los Picos de Europa.
Aquí dejaremos la carretera y continuamos un pequeño tramo por un sendero que sigue paralelo a la carretera y al río. Todo lo que nos queda hasta Caín tenemos que recorrerlo en su mayoría por la carretera, ya que a medida que vamos progresando hacia el norte, el valle se va estrechando no dejando apenas espacio más que el tramo de carretera que discurre paralelo al río. A medio camino dejamos a mano izquierda el llamado chorco de los lobos, una antigua trampa para estos animales.

Salimos de Posada de Valdeón por la carretera.
Mirador del Tombo.
Posada de Valdeón se sitúa a 908 metros sobre el nivel del mar. Caín se halla a 456 con lo que todo el recorrido se cubre en un suave a imperceptible descenso por la carretera.

Llegamos a Caín, puerta del Cares.
Tras recorrer los 9 kilómetros que nos separan de Caín, entramos en la aldea. Estamos aún en la provincia de León, pero ya muy cerca de su límite con Asturias y de la entrada a la garganta.
Caín fue en el pasado una aldea aislada, pero hoy se ha convertido en un potente reclamo turístico al ser visitado por multitud de caminantes y excursionistas durante todo el año.


Caín.
Así pues Caín es buen punto para descansar y comer ya que es el punto medio del recorrido completo.

Entramos en la garganta.
Emprendemos ya el recorrido definitivo por la garganta, que aparece ya nada más salir del pueblo. El primer tramo sorprende ya por su espectacularidad ya que el río se abre paso por una estrecha y profunda garganta desde al norte del ensanchamiento del valle donde se encuentra Caín. Ambas laderas de la garganta se estrechan tanto que el río queda encajonado en el fondo las paredes verticales. La senda se adentra por unos túneles a ambos lados excavados. Todo el sendero entre Caín y Poncebos se construyó en la primera mitad del siglo XX para el proyecto de aprovechamiento del agua de los ríos Cares, Tejo y Duje para abastecer una gran factoría siderúrgica en Riaño. Las obras comenzaron en 1916. La senda por la que hoy caminan los senderistas se construyó entre 1945 y 1950. Tras recorrer unos metros, pasamos al otro lado de la garganta por un puente colgado, desde donde se obtienen magníficas perspectivas.


Puente colgado dentro de la garganta.


La senda continua sin pérdida posible por el lado izquierdo. Dependiendo de los tramos, el camino ha sido excavado en la roca viva y tiene unos tres metros de anchura. No hay valla protectora. Aunque no hay peligro se ha prohibido el recorrido en bicicleta para no entorpecer el tránsito de personas y evitar accidentes.
Poco a poco nos vamos adentrando más y más en la garganta y entramos en la provincia de Asturias. Tras cada curva que realizamos, las perspectivas cambian y es inevitable parar y fotografiar porque las panorámicas son grandiosas.
Según avanzamos, la garganta tiende poco a poco a ensancharse. En algunos tramos se observan aún los túneles y conducciones excavados en la roca que siguen paralelos a la senda que seguimos, que en su día no fue más que una vía de servicio. Sin duda la magnitud de la obra de ingeniería realizada en los años 40 es impresionante.


Tramo en que la senda fue excavada a fuerza de pico y dinamita.



En su tramo final, a unos dos kilómetros ya del extremo, el valle se amplia y la profundidad por donde discurre el río va reduciéndose. No obstante las panorámicas no pierden un ápice en magnificencia ya que estamos flanqueados por inmensas moles graníticas. Existen algunas sendas que bajan al fondo del río e incluso es posible realizar el último tramo siguiendo su orilla aunque la mayoría de la gente continua por vía señalizada.

Acometemos el descenso final hacia Poncebos.
Antes de llegar a Poncebos, punto final de la ruta, dejaremos a nuestra derecha la senda que asciende por la Canal del Tejo al pueblo de Bulnes, emplazado en pleno corazón de los Picos de Europa.  Sus moradores hoy en día suben por un tren funicular subterráneo construido al efecto ya que no hay carretera de acceso.
Una frecuentada ruta senderista sube por el barranco salvando los casi 400 metros de desnivel en apenas dos kilómetros de recorrido.

Subida a Bulnes por la Canal del Tejo.
En Poncebos, fin de la ruta, hay establecimientos para comer y descansar. Es el punto habitual de recogida de personas y se halla repleto de autobuses y vehículos. Si queremos retornar en coche a Posada, tenemos nada menos que 100 kilómetros por carretera siendo necesario salvar varios puertos de montaña.

Rebaño de cabras cerca de Poncebos.


Ruta del Cares


Notas:
- Para realizar completamente la ruta es necesario disponer de transporte en los dos extremos. Existen taxis y servicio de autobuses que realizan los desplazamientos.
- Si se quiere comenzar en Caín, hay también servicio de taxis desde Posada de Valdeón.
- En el pueblo de Caín hay bares y restaurantes para comer.
- De Caín a Poncebos no está permitido el uso de bicicletas.
- En épocas estivales todo el recorrido puede estar atestado de gente.
- Antes de llegar a Poncebo se puede ascender al pueblo de Bulnes por una senda que sube por el barranco de la Riega del Tejo, superando un desnivel de casi 400 metros.

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Mapa topográfico: Posada de Valdeón - Caín



Mapa topográfico: Caín - Poncebos



Perfil de elevación


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2 comentarios:

  1. Hola Ángel. Nosotros, solemos hacer la ruta Poncebos-Caín y vuelta. Salimos de Gijón por la Autovía del Cantábrico y antes de llegar a Llanes nos desviamos a la derecha por Posada de Llanes salvando un pequeño puertecillo hasta Arenas de Cabrales; desde allí llegamos en un santiamén al párking de la base del funicular de Bulnes donde dejamos el coche. Y ahí empezamos a caminar carretera arriba hasta tomar la propia Ruta del Cares pocos cientos de metros a la dcha. Subimos las primeras, largas y empinadas rampas y caminamos hasta Caín. Allí solemos descansar y hasta metemos los pies en el río, comemos y retornamos por el mismo camino hasta la citada base del funicular. Un día estupendo. Hay que tener cuidado con las cabras porque hay accidentes que pueden resultar peligrosos ya que estos animales tiran piedras ladera abajo. Una vez hicimos el recorrido entero pero en dos grupos: Poncebos-Caín y Posada de Valdeón-Caín, que al cruzarse en Caín nos intercambiamos las llaves de ambos coches y nos encontramos luego en Ribadesella. En verano la Ruta es una auténtica romería, demasiado concurrida. Es mejor hacerla en primavera o en otoño. Un abrazo, Juanjo

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  2. Hola Ángel. Nosotros, solemos hacer la ruta Poncebos-Caín y vuelta. Salimos de Gijón por la Autovía del Cantábrico y antes de llegar a Llanes nos desviamos a la derecha por Posada de Llanes salvando un pequeño puertecillo hasta Arenas de Cabrales; desde allí llegamos en un santiamén al párking de la base del funicular de Bulnes donde dejamos el coche. Y ahí empezamos a caminar carretera arriba hasta tomar la propia Ruta del Cares pocos cientos de metros a la dcha. Subimos las primeras, largas y empinadas rampas y caminamos hasta Caín. Allí solemos descansar y hasta metemos los pies en el río, comemos y retornamos por el mismo camino hasta la citada base del funicular. Un día estupendo. Hay que tener cuidado con las cabras porque hay accidentes que pueden resultar peligrosos ya que estos animales tiran piedras ladera abajo. Una vez hicimos el recorrido entero pero en dos grupos: Poncebos-Caín y Posada de Valdeón-Caín, que al cruzarse en Caín nos intercambiamos las llaves de ambos coches y nos encontramos luego en Ribadesella. En verano la Ruta es una auténtica romería, demasiado concurrida. Es mejor hacerla en primavera o en otoño. Un abrazo, Juanjo

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