lunes, 29 de abril de 2013

Desfiladero de los Hocinos

El río Ebro, tras dejar el valle de Manzanedo, se encajona en una profunda garganta a su paso por los altos de la Mazorra y la Sierra de la Tesla para acceder al Valle de Valdivielso.  La ruta nos llevará a ascender desde Valdenoceda, en el lado de Valdivielso, hasta la Mazorra para descender por el desfiladero de los Hocinos.

Accedemos desde Burgos saliendo por la C-629 Burgos-Villarcayo. Tras pasar por el Páramo de Masa y descender el Puerto de la Mazorra, llegamos a Valdenoceda, origen de nuestra ruta.
Nada más llegar a las primeras casas del pueblo, salimos a mano derecha y aparcamos entre las casas. Desde este barrio, divisamos un arco que salva por debajo la carretera que traíamos descendiendo del puerto. Nos introducimos por una pista bien marcada que sube hacia la sierra.

Valdenoceda: arco bajo la carretera.

Llegamos enseguida a un pequeño cruce, en el cual tomaremos la senda (hay que fijarse bien porque no está muy bien marcada) que sale a nuestra izquierda. Esta senda sube en zigzag fuerte salvando el desnivel hacia los altos.


La senda se estrecha a ratos debido a la exuberante vegetación. Por ella accedemos en poco tiempo a los altos del macizo de la Torada, dentro de las mesetas que forman los altos de la Mazorra.







Según ascendemos, las panorámicas del Valle de Valdivielso se hacen más espectaculares.
Senda de subida a los altos de la Torada desde Valdenoceda.
Una vez alcanzada la meseta, las vistas que tenemos de la Sierra de la Tesla y el Valle de Valdivielso son excepcionales. A nuestra izquierda descubrimos las ruinas casi inidentificables de lo que fue la ermita de San Cristóbal, desaparecida no hace mucho tiempo.

Macizo de la Mazorra.
Caminamos por la meseta que forman estos altos. Aunque no hay una senda clara, no nos podemos perder si continuamos siempre a corta distancia de los cortados que quedan a nuestra derecha, siempre a la vista del Valle de Valdivielso. Poco a poco, comenzamos a bajar por un estrecho vallejo entre rocas y tenemos ya a la vista a nuestra derecha enfrente los cantiles rocosos de la Sierra de la Tesla que caen a pico sobre el Ebro.





El camino va descendiendo y llegamos a un cruce bien marcado con un camino más ancho que baja con decisión por un barranco hacia el río. Esta será la senda por donde descenderemos más delante.
No la tomamos y cogemos el desvío a mano izquierda para poder acceder a un bosquete.
En el extremo de este bosque, nos encontramos directamente por encima del río, que tenemos 400 metros más abajo. Las vistas que tenemos sobre el desfiladero de los Hocinos son excepcionales.
Hay que decir, que llegar a este mirador puede resultar algo dificultoso si no poseemos un GPS. Desde aquí, retomamos la senda por la que habíamos llegado y avanzando en paralelo al desfiladero, que queda ahora a nuestra izquierda accedemos al cruce mencionado anteriormente. Una vez en él, perdemos altura con rapidez descendiendo hacia el río abajo.

Antiguas construcciones pastoriles en lugares recónditos.
Desfiladero de los Hocinos. 
Cantiles rocosos en el descenso al desfiladero. 
Bella vista en el barranco bajando al desfiladero.
La bajada al desfiladero la realizamos por esta senda sin lugar a pérdida alguna. La pendiente es elevada, ya que tenemos que perder mucha altitud en poca distancia, pero el camino es seguro.

Senda de bajada a los Hocinos.
Vista del desfiladero.
Las vistas son magníficas, ya que las laderas rocosas del macizo de la Mazorra desde donde bajamos y la Sierra de la Tesla (frente a nosotros), se desploman literalmente sobre el río Ebro. Tras un breve caminata, llegamos a la misma orilla del río junto al magnífico puente decimonónico que lo cruza.
Desde aquí, sólamente tenemos que volver al pueblo siguiendo la carretera, del que aún nos separa unos dos kilómetros.

Valdenoceda.
Valdenoceda es un interesante pueblo en el que destaca su arquitectura tradicional, la torre de los Velasco y su iglesia románica. Ambos monumentos se hallan emplazados en un extenso prado muy cerca de donde hemos dejado el coche.

Torre de los Velasco.

Iglesia de San Miguel, de Valdenoceda.

Valdenoceda.

Desfiladero de los Hocinos


Notas:
- Ruta sencilla aunque algo larga.
- En invierno puede haber nieve y hielo en el barranco de bajada.
- En Valdenoceda hay bar y restaurante para comer.
- Se recomienda visitar la cercana ermita románica de San Pedro de Tejada (propiedad privada hoy) en el vecino pueblo de Puente-Arenas.


Entradas relacionadas:



Mapa topográfico



Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc


No hay comentarios:

Publicar un comentario