El río Mataviejas nace en la ladera sur de la Peña Carazo. Tras formar dos cañones y recorrer bellos parajes entre sabinares, desemboca en el Arlanza, en Puentedura. Corta y sencilla excursión donde visitamos sus fuentes, donde ha formado una vistosa cascada.
El río nace en la ladera sur de la Peña Carazo, en un impresionante entrante rocoso, de bellas formas redondeadas, donde ha originado un salto. La mejor forma de llegar partiendo de la localidad de Carazo, distante unos cinco kilómetros. La excursión es sencilla y agradable desde las casas del pueblo.
La Peña Carazo
La Peña Carazo
Llegaremos a la localidad de Carazo saliendo por la N-234 de Burgos a Soria. Pasado Salas de los Infantes, en el cruce de Hacinas, tomaremos el desvío por la derecha que se dirige a Santo Domingo de Silos. En algo más de cinco kilómetros, llegamos al pueblo. Podríamos dejar el coche, pero continuamos por la derecha saliendo por un amplio camino que se dirige a la peña. Unos trescientos metros después de haber dejado las casas, junto a un amplio cruce de pistas, dejaremos el coche.
Partimos del pueblo de Carazo, junto a la peña del mismo nombre.
Tenemos la cara sur de la Peña Carazo, en su sector oriental, frente a nosotros. Las laderas tienen en este extremo formas curiosamente redondeadas y están pobladas de sabinas. Solo tenemos que acercarnos hasta la ladera siguiendo el camino, en buen estado, que junto al recién nacido Mataviejas se dirige hacia ella.
Un camino junto al Mataviejas se dirige a la base de la peña.
En poco, cruzamos el río por un puentecito. Dejamos una caseta a nuestra izquierda y seguimos ya por un estrecho sendero que se abre camino entre las sabinas, iniciando al principio un suave ascenso.
Cruzamos el Mataviejas por un puente.
El sendero asciende abriéndose paso entre la vegetación, sin dificultad alguna. A ratos la pendiente es algo dura, pero caminamos con comodidad.
Vamos remontando la ladera de la peña por su lado sur, penetrando en el gran entrante que forman las laderas.
A medida que ascendemos, la vegetación es más abundante.
Vamos ganando altitud, la vegetación nos rodea y vamos apreciando arriba los espectaculares cortados que hay en esta parte de la montaña.
Unos 25 minutos después de haber iniciado la marcha, estamos a media ladera y muy cerca de la cascada del Mataviejas, cuyo rumor escuchamos ya desde lejos, aunque no la veamos.
Ya vemos la cascada a nuestra izquierda.
Efectivamente, a nuestra mano izquierda, sobre un pared vertical, contemplamos desde lejos la cascada. Aunque parece difícil y hay una fuerte pendiente, merece la pena salirnos del sendero y descender entre los árboles hasta llegar a la misma base de la pared rocosa por donde cae el agua.
El lugar es encantador. El agua del naciente río, no muy abundante aún, cae en vertical salvando unos diez metros de altura y diez o quince de ancho. En su fondo ha formado una pequeña laguna, de color verdoso, característico de la piedra de toba que ha ido formando.
Solo el silencio y el rumor del agua nos acompañará en este particular lugar. Esta cascada es el nacimiento principal del río, que también se alimenta de otros arroyos menores. Cerca del salto se halla la Fuente la Mora, considerada el nacimiento del Mataviejas.
Video
Podemos permanecer aquí el tiempo que haga falta, pues parece que éste se ha detenido. Retornamos al pueblo. Para ello, remontamos la ladera hasta el sendero por el que subíamos y descendemos, deshaciendo todo el camino hasta la caseta. Pero antes de dejar la ladera, queremos visitar la escondida Ermita de la Virgen del Sol, muy cercana a la cascada y ubicada en un pintoresco paraje, entre las sabinas.
Vista desde el sendero que sube a la cascada. Al fondo, los montes que cierran la comarca de Silos por el sur.
Junto al puentecito que cruza el río, nos salimos por la derecha siguiendo un camino bien marcado que remonta de nuevo la ladera y realiza un giro. Pronto, divisamos ya al fondo, entre los árboles, el edificio blanco de la Ermita de la Virgen del Sol, donde llegamos enseguida.
Camino de la Ermita de la Virgen del Sol.
Es curioso el nombre de esta ermita, el Sol, poco habitual entre las advocaciones habituales de santos o vírgenes. Más se asemeja a algún culto precristiano. El edificio en sí mismo está restaurado y no guarda ningún interés artístico. Sobre una ventana hay un símbolo solar.
Desde aquí, mirando hacia el sur, divisamos los montes que rodean Santo Domingo de Silos. Ya solo tenemos que deshacer el camino hasta el puente de nuevo y volver al coche en este sencilla pero gratificante excursión. Podemos completar esta salida y continuar hasta el cercano Santo Domingo de Silos donde podemos visitar el pueblo y su monasterio. Por el camino, atravesaremos el interesante cañón que ha formado el río Mataviejas en su curso alto.
FUENTES DEL MATAVIEJAS
Espacio natural
Peña Carazo, nacimiento del río Mataviejas.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Camino primero y sendero de montaña.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontraremos en la fuente de Carazo y el mismo río.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Media, aguas arriba hay que estar atentos a seguir el sendero correcto que sube aguas arriba por la ladera.
Época recomendable
Primavera, tras el deshielo, cuando la cascada va cargada de agua.
Inicio
Carazo.
Distancia de Burgos
65,9 kilómetros.
Tiempo total
1 hora.
Tiempos de marcha
Carazo-Nacimiento: 25 minutos; Nacimiento-Ermita del Sol: 15 minutos: Ermita del Sol-Carazo: 15 minutos.
Distancia total
3,12 kilómetros.
Interés
Nacimiento cascada del Mataviejas, Ermita del Sol.
Altitud mínima
1129 m.
Altitud máxima
1222 m.
Desnivel acumulado
157 m.
Mapas
1:50000: 0135 Huerta de Rey. 1:25000: 0135-1 Santo Domingo de Silos; 0135-2 Castrillo de la Reina.
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Notas: - La cascada del Mataviejas es estacional, así que prácticamente solo lleva agua durante los meses del verano y otoño suele estar seca. - Si continuamos ladera arriba siguiendo el sendero que lleva a la cascada, podemos llegar a la meseta superior de la Peña Carazo. Un recorrido por su planicia es muy recomendable (ver entrada Peña Carazo desde Ahedo de la Sierra). - El recorrido es sencillo y corto, para se completado con otras excursiones por la zona, como acercarse el cercano Santo Domingo de Silos.
Atractiva y variada excursión a caballo del páramo y el Cañón del Ebro. Partiendo de Huidobro, ubicado en el fondo de una gran depresión al borde del páramo, atravesaremos la garganta del Molinillo y el arroyo Turrientes para llegar hasta Cortiguera, colgado sobre el cañón. Retornamos a Huidobro siguiendo un antiguo camino pasando además por la Peña Otero. El descenso final dentro de la hoya se produce entre hayedos y minas abandonadas.
La Hoya de Huidobro
Para llegar al pueblo de Huidobro, debemos salir por la C-629 de Burgos a Villacarcayo. Nada más pasar Villalta, nos salimos por la izquierda hacia Sedano. Tras dejar Villaescusa del Butrón a nuestra izquierda, continuamos por el páramo hasta tomar el desvío a la derecha, que desciende a Huidobro. La carretera desciende por el interior de la hoya del mismo nombre, en el fondo de la cual se ubica el pueblo en un pintoresco paraje. Todo el camino de descenso por la carretera se produce a través de un magnífico bosque de hayas que en otoño lucen sus mejores colores.
Huidobro, estuvo a punto de ser abandonado y arruinado en el último tercio del siglo XX, pero hoy sigue vivo gracias a mantener cierta actividad agrícola. En la parte baja del pueblo, dejaremos el coche. Destaca sobremanera la iglesia de San Clemente, de estilo románico, que se ubica sobre un altozano que domina el caserío y es visible desde muy lejos.
Iniciamos la excursión en el pueblo de Huidobro.
El plan es llegar hasta Cortiguera, sobre el Cañón del Ebro siguiendo los cauces de los arroyos Molinillo y Turrientes. Retornaremos a Huidobro pasando por la Peña Otero. Junto a una gran nave agrícola, tomaremos la amplia pista que se dirige hacia la entrada del desfiladero o garganta del Molinillo o de los Horcajos.
La Peña Otero vista desde Huidobro a primera de la mañana entre brumas.
En apenas diez minutos, llegaremos a la garganta y nos introducimos en su interior siguiendo un cómodo camino.
Nos acercamos a la garganta del arroyo Molinillo o de los Horcajos.
El recorrido siguiendo el arroyo hasta su desembocadura es un precioso paseo entre hayas y farallones rocosos. El pequeño curso de agua se ha abierto paso entre las calizas del páramo sirviendo de único desagüe de la hoya y ha evacuado los materiales de la depresión a lo largo de millones de años.
Los riscos y farallones rocosos caen en vertical sobre la estrecha garganta. El camino poco a poco desciende hasta el punto en que las aguas del Molinillo desembocan en el Turrientes.
Cruzamos el arroyo y nos plantamos sobre su margen derecha, a elevada altura sobre el nivel del río y encaramos el camino hacia el Ebro, cuyo cañón vemos ya a lo lejos.
Ya dentro del barranco Turrientes, dejamos la garganta del Molinillo atrás.
Caminamos por la pista, en excelente estado, dejando el fondo del barranco, muy frondoso de vegetación, a nuestra izquierda. En treinta minutos, conectamos con la carretera que desciende del páramo hacia Pesquera de Ebro, por el llamado Puerto de la M. Solo tenemos que caminar por el asfalto unos cincuenta metros hasta salirnos de nuevo por la izquierda para incorporarnos a una amplia pista de tierra, pero en muy buen estado, que se dirige, ya sin interrupciones, hacia Cortiguera.
Divisamos el Cañón del Ebro al fondo.
Ya dentro de la margen derecha del Cañón del Ebro, seguimos por esta pista, muy utilizada por los vehículos que suben a Cortiguera. Tras un descenso inicial, para superar el cauce del barranco del Turrientes, encaramos una larga pendiente que nos deja a las puertas de las casas del pueblo.
En este blog ya hemos hablado de Cortiguera (ver las entradas: Cañón del Ebro y De Nocedo a Cortiguera), uno de los más pintorescos de la provincia de Burgos y famoso por haberse rodado en él algunas escenas de la película “El disputado voto del señor Cayo”. Hay que decir que otras imágenes de este filme se rodaron también precisamente junto a la iglesia de Huidobro, que hemos mencionado antes (ver fotos al final del artículo).
Cortiguera.
El camino de regreso a Huidobro parte justo desde la entrada según venimos y está perfectamente indicado por un gran panel explicativo. Pero Cortiguera es buen lugar para parar, descansar y reponerse, así que entramos. Frente a las ruinas de la iglesia reposamos un poco antes de continuar la marcha.
Panel indicativo de la ruta que estamos realizando a la salida de Cortiguera.
El antiguo camino a Huidobro, se halla en buen estado. Desde Cortiguera remonta la ladera buscando de nuevo la entrada al barranco del Turrientes, pero esta vez siguiendo la margen contraria a la que recorrimos anteriormente.
Camino de Cortiguera a Huidobro.
El camino poco a poco se va introduciendo en el barranco, emprendiendo una suave ascensión hacia el páramo. La subida es preciosa, el sendero se introduce en el hayedo y el barranco se va estrechando a medida que gana altura. Mirando atrás, dejamos bellas panorámicas sobre el fondo del gran barranco del Turrientes, pero esta vez desde otro ángulo y a más altura.
Subimos hacia el páramo por un pequeño barranco que deja el arroyo Turrientes atrás.
Tras una cuesta final, caminando bajo hayas, nos plantamos ya con vistas sobre la Hoya de Huidobro, que queda ahora a nuestra izquierda abajo.
Ya sobre el páramo, atravesamos un pequeño hayedo.
Llegaremos a un cruce de caminos. El de la izquierda desciende con rapidez hacia Huidobro. Pudiéramos bajar por él y terminar la excursión en apenas quince minutos, pero preferimos continuar por la pista que llevamos y subir hasta la Peña Otero, cima señera sobre el Páramo de Masa. Continuamos. Poco más adelante, tomaremos el desvío por la izquierda para seguir ya en llano ya a la vista de la Peña Otero, escondida entre los aerogeneradores.
Ya vemos la Peña Otero frente a nosotros.
Tras remontar la cuesta final que sube hasta la cumbre, llegaremos con facilidad a la cima de la Peña Otero (1205 metros). Hito geodésico, no hay buzón montañero.
Un hito marca el punto más alto de la Peña Otero (1205 metros).
Por fortuna el día está despejado y disfrutamos de inmejorables vistas sobre la Hoya de Huidobro, a nuestros pies, y que contemplamos en toda su extensión. Las casas del pueblo se encuentran 320 metros más abajo su fondo.
Video
Buen lugar para descansar y disfrutar del paisaje. Solo se oye el rumor de los molinos eólicos. Amplios horizontes sobre el páramo también tras la hoya.
El pueblo de Huidobro y la garganta del Molinillo desde la Peña Otero.
El descenso a Huidobro lo realizaremos en principio por la carretera asfaltada, para lo cual continuamos por el borde de la hoya. En este recorrido, no complicado en principio, no nos queda más remedio que atravesar algunas alambradas y cubrir algunos tramos difíciles por la vegetación.
Panel a la entrada de la carretera que baja a Huidobro.
En algo menos de veinte minutos desde la cima de la Peña Otero, llegamos a la carretera, justo en la curva que ésta traza para emprender el descenso hasta el pueblo de Huidobro. Justo allí, hay un panel interpretativo de la hoya y al lado nacen algunos caminos que se apartan del asfalto. Tomaremos el más hacia la izquierda, algo difuso entre la vegetación. Una vez dentro de él, se muestra bastante amplio y discurre casi en todo momento bajo los árboles. Iniciamos el descenso por la ladera norte, camino del pueblo.
Iniciamos el descenso dentro de la hoya a través de un bonito camino que se introduce en el hayedo.
Poco a poco vamos descendiendo, con pendiente suave. El sendero se estrecha y discurre muchos metros por el interior de una especie de trinchera excavada en la ladera. Parece ser el resto de un antiguo camino que remontaba la ladera de la hoya desde Huidobro hasta el páramo. Quizás era utilizado para la extracción de mineral. Hay que reseñar que dentro de la hoya existen antiguos yacimientos de manganeso, petróleo y cobre.
Bocamina abandonada.
Hoy todas estas extracciones están abandonadas y aún quedan algunos restos. Continuamos por la trinchera, que pierde altura realizando algunos zigzags. Ya cerca del llano, camino del pueblo, se abre, dejando el hayedo y el bosque atrás. El suelo cambia radicalmente y caminamos sobre areniscas, arcillas rojas y conglomerados. Estamos sobre terrenos del Triásico en facies Weald que conforman el núcleo del anticlinal de Huidobro, hoy arrasado y vaciado por la intensa erosión del arroyo Molinillo.
Mina de cobre abandonada, muy cerca de Huidobro.
A unos trescientos metros de llegar a la carretera, justo a la entrada del pueblo, dejaremos a la izquierda la boca de una antigua mina de cobre, de la que se sabe que se extraía mineral al menos desde el siglo XVIII. En el suelo que pisamos aún podemos ver restos de este mineral.
Entramos en Huidobro por la carretera.
Por fin, llegamos al fondo de la hoya y entramos en el pueblo de Huidobro, cuatro horas y cuarenta minutos de haber iniciado el recorrido. Fin de esta larga y muy interesante excursión.
DE HUIDOBRO A CORTIGUERA
Espacio natural
Hoya de Huidobro y Cañones del Ebro.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Caminos y sendas forestales.
Ciclable
Todo el recorrido es ciclable excepto el descenso de la Peña Otero a Huidobro, que se produce por terreno muy irregular.
Agua potable
Encontramos agua en los pueblos de Huidobro y Cortiguera.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Media, se recomienda llevar GPS para no despistarse en el retorno desde Cortiguera sobre todo.
Época recomendable
Preferible en el otoño tardío para contemplar el cambio de hoja de los hayedos.
Inicio
Huidobro.
Distancia de Burgos
60,2 kilómetros.
Tiempo total
4 horas 40 minutos.
Tiempos de marcha
Huidobro-Cortiguera: 1 hora 40 minutos; Cortiguera-Peña Otero: 1 hora 40 minutos; Peña Oterio:Huidobro: 52 minutos.
Distancia total
17,6 kilómetros.
Interés
Hoya de Huidobro, hayedos, Cañón del Ebro, Cortiguera, Peña Otero, hayedos, mina de cobre.
Altitud mínima
661 m.
Altitud máxima
1204 m.
Desnivel acumulado
755 m
Mapas
1:50000: 0135 Sedano. 1:25000: 0135-1 Escalada.
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Notas:
- También podemos visitar la Hoya partiendo del pueblo de Villaescusa del Butrón, en el páramo, desde donde un sendero une este pueblo con Huidobro. El regreso a Villaescusa lo realizaremos siguiendo el arroyo de Turrientes aguas arriba. (ver la entrada: Hoya de Huidobro). - Es recomendable visitar la iglesia de San Clemente en Huidobro, de estilo románico. A punto de desaparecer hace unos años. Se levanta sobre un altozano sobre el pueblo.
Iglesia de Huidobro
- Tanto en Huidobro como en Cortiguera se rodaron algunas escenas de la película "El disputado voto del Señor Cayo", realizada en 1986 por Antonio Giménez-Rico.
El disputado voto del Señor Cayo: escenas en Cortiguera.