viernes, 22 de noviembre de 2013

Barranco del Arroyo Matanza

El extremo NO. de la Sierra del Mencilla se eleva desde la comarca de Juarros. En este sector, la sierra comienza dividida en dos cordales separados por un profundo y frondoso barranco recorrido por el arroyo Matanza. Pese a que desde sus márgenes su aspecto es salvaje e impenetrable, en épocas en que lleva poca agua, puede ser recorrido en su totalidad siguiendo la margen del arroyo aguas arriba.

La mejor manera de adentrarse al arroyo Matanza es desde el pueblo de Palazuelos de la Sierra, enclavado en el valle del Río Seco.
Llegaremos saliendo de Burgos por la N-120 para desviarnos a la derecha en San Millán de Juarros. Pasado este pueblo, continuaremos sin desvío alguno por Cuzcurrita y Cueva de Juarros hacia Vizcaínos. En apenas 10 kilómetros llegaremos a la tranquila población de Palazuelos de la Sierra.


Palazuelos de la Sierra.
Dentro del pueblo, dejaremos el coche junto a la iglesia. Comenzamos la ruta saliendo por la calle que baja justo a la izquierda del templo según miramos su portada principal. La calle desciende rápido hacia el río y abandona el pueblo convirtiéndose en un sendero que discurre entre prados y arboledas.
En breve, llegamos a la orilla del arroyo Matanza, muy arbolada. Nos incorporamos a la amplia pista apta para vehículos que sale a la derecha dejando el arroyo a nuestra izquierda.

Seguimos la margen derecha del arroyo Matanza.
La zona debe ser frecuentada por pescadores ya que la pista parece que es transitada por vehículos y hay muchos carteles de veda.
Este camino será el que recorramos sin interrupción hasta la misma cabecera del barranco, unos siete kilómetros aguas arriba. En su curso alto, nos veremos obligados a cruzar el arroyo en repetidas ocasiones. La soledad y el silencio nos acompañan durante todo el recorrido dado lo recóndito del paraje.

Curso bajo del arroyo Matanza, muy frecuentado por los pescadores.
Continuamos unos kilómetros por una pista en bastante buen estado. La vegetación de ribera es exuberante y encontramos todo tipo de árboles como chopos, alisos, fresnos y otros. Según avanzamos y ascendemos suavemente de altitud, entramos en el terreno del robledal que desciende desde las laderas abriéndose paso entre las rocas.
En unos dos kilómetros, cruzaremos a la otra orilla por un puentecito y pasamos junto a una caseta de captación de aguas. Allí termina el camino carrozable.

Caminamos los primeros kilómetros por una cómoda pista.
A partir de este punto el barranco se estrecha y se vuelve más salvaje y agreste. La pista que traíamos con comodidad se torna en una estrecha senda que va cruzando de orilla a orilla adaptándose a las estrecheces del barranco y zigzagueando entre los árboles que lo ocupan todo entre el río y las paredes rocosas. Progresamos no obstante sin grandes dificultades, aunque debemos extremar las precauciones en los puntos en que cruzamos el río. 
Siempre encontraremos estratégicas piedras por las que vadearlo. En época de lluvias, como otoño tardío, invierno y primavera, el caudal puede ser demasiado fuerte como para poder cruzarlo, por eso la mejor época para recorrerlo es final del verano y sobre todo comienzos del otoño en que además disfrutamos de una auténtica sinfonía de colores por la caída de la hoja.

Nos acercamos a la cabecera del arroyo y descubrimos hermosos parajes.
Progresamos ganando lentamente altitud río arriba. Superada la cota de 1200 metros aproximadamente, encontraremos las primeras hayas. En esta época del año, comienzos del otoño, están iniciando el cambio de color desde el verde hasta el rojo intenso pasando por tonalidades amarillas.

Entramos en el hayedo.
La humedad es muy intensa, dada la espesa cubierta vegetal que cubre todo el fondo del barranco. Es octubre y se encuentran múltiples variedades de setas y hongos por todas partes.

Amanita Muscaria

Collybia fusipes
Lycoperdon perlatum
Tricholoma squarrulosum

Clitocybe odora
Nos acercamos poco a poco a la cabecera del arroyo. Tras superar los puntos más estrechos del barranco, éste se ensancha y entramos en un extenso pinar. Nos incorporamos a una amplia pista en la que vemos restos de actividad forestal. Este camino proviene de la amplia pista que va desde Cabañas-Matalindo a Pineda de la Sierra recorriendo toda la sierra y de la cual hemos dedicado una entrada en este blog.

Dejamos el arroyo y subimos por el camino de Valdefragua.
Recorremos el último kilómetro por el pinar. La pista torna a la izquierda y emprende una suave ascensión entre enormes pinos hasta la pista superior principal. Es el llamado camino de Valdefragua. Tan pintoresco nombre hace pensar que ¿pudiera tratarse de un antiguo camino para acceder a una fragua instalada en el fondo del barranco aprovechando los saltos de agua del arroyo? Durante el recorrido por el fondo del barranco no hemos llegado al nacimiento del arroyo, que debe situarse unos 500 metros aguas arriba. Dejamos para otra ocasión este recorrido final.
Nos incorporamos definitivamente al camino de Cabañas a Pineda de la Sierra. Estamos en otoño y la pista es frecuentada por cazadores y buscadores de setas por lo que escuchamos frecuentes disparos afortunadamente lejanos. Por la pista, aún nos queda la mitad del recorrido total hasta Palazuelos de la Sierra, del que aún nos separan unos nueve kilómetros.



El Barranco del arroyo Matanza visto desde la pista de Matalindo a Pineda de la Sierra.
Desde la pista, tenemos buenas panorámicas del barranco desde arriba. La vegetación nos impide ver las aguas del arroyo. Continuamos por la pista unos tres kilómetros más hasta salir definitivamente del barranco y llegar a los llanos donde se halla la iglesia de Cabañas y Matalindo, ya en la comarca de Juarros.

Iglesia de Cabañas y Matalindo.
Desde aquí, lo más rápido para llegar al pueblo de Cabañas hubiera sido bajar hasta la carretera y continuar por ella los seiscientos metros que nos separan, pero nos complicamos entre la vegetación intentando llegar por un camino que sale paralelo a ella. Llegamos al pueblo de Cabañas. Las casas se desparraman por una empinada ladera que baja desde la carretera.
Dentro de él, hay que seguir por la calle que lo recorre por su parte baja y salimos por un camino que nos debe llevar ya hasta Palazuelos de la Sierra.
En apenas medio kilómetro, se nos incorpora por la derecha el GR82 de la Sierra de la Demanda, que llega del cercano Santa Cruz de Juarros.

Vista sobre los Juarros. En primer término, Cabañas,
Atravesamos Cabañas por su calle baja.
Dejamos atrás el pueblo de Cabañas, camino de Palazuelos.
Continuamos entonces por el GR82. Antes de llegar a Palazuelos, discurre por un precioso robledal con enormes ejemplares a ambos lados del sendero que se torna en dehesa.
La llegada a Palazuelos la realizamos cruzando el arroyo Matanza por un rústico puente.

Atravesamos el arroyo Matanza y llegamos a Palazuelos.
Pastos junto al río.
Entramos en Palazuelos de la Sierra tras recorrer casi 17 kilómetros y haber empleado algo más de cuatro horas.



Barranco del arroyo Matanza


Notas:

- El fondo del barranco puede ser impracticable en época de lluvias.
- Es imprescindible llevar bastones o palos para ayudarse a cruzar el arroyo.
- La distancia a cubrir es algo larga, prever más de cuatro horas a ritmo normal con paradas.
- En otoño es frecuente la presencia de cazadores por la zona.


Entradas relacionadas:



Mapa topográfico


Perfil de elevación



Ver y descargar track en Wikiloc

No hay comentarios:

Publicar un comentario