miércoles, 10 de septiembre de 2014

Desfiladero de los Piscárdanos

El río Odra, tras su nacimiento y paso por el pueblo de Fuenteodra, forma un aislado desfiladero a medio camino de las peñas Ulaña y Amaya. Entre pequeños saltos y aguas impetuosas, el río logra abrirse paso entre las rocas calcáreas hasta salir junto al pueblo de Congosto. En su interior se forman interesantes cuevas que fueron habitadas en el pasado. Aunque en algunos puntos no haya caminos claros, se trata de una ruta fácil que tiene algo de aventura ya que se trata de salvar el recorrido entre el valle de Humada y el pueblo de Congosto.

El origen del llamativo nombre de los Piscárdanos, tiene varias teorías: para unos significaría "pies cárdenos" por lo agreste del camino, para otros, provendría del topónimo cántabro "pis" con el significado de río y "car" roca, con lo que sería "río de rocas". En el también burgalés Valle de Manzanedo, existe la llamada Hoya y Cueva del Piscarciano, supuestamente de origen similar.

Congosto

Iniciamos la ruta en el recóndito pueblo de Congosto, emplazado en la comarca de Amaya. Llegaremos saliendo por la autovía de León hasta tomar el desvío a Villadiego. En esta localidad, tomamos la carretera hacia Humada. Al llegar a los Ordejones, tomaremos la carretera local a nuestra izquierda que a través de Ordejón de Abajo nos lleva a la aldea de Congosto, donde muere la carretera. El pueblo, muy disminuido, conserva aún cierta vida ganadera. Su iglesia románica se mantiene en buen estado sobre una atalaya dominando el pueblo y la entrada del desfiladero. En el centro del pueblo, dejamos el coche.

Salimos de Congosto siguiendo la orilla del Odra hacia el desfiladero de los Piscárdanos.
Tomamos el camino que discurre a los pies del altozano de la iglesia, junto al río Odra, que queda a nuestra derecha.
Dejamos Congosto caminando por un ancho camino entre verdes prados. El desfiladero se intuye cercano ya que divisamos una gran muralla vegetal frente a nosotros flanqueada por paredes rocosas camufladas entre la espesura. Entramos en el desfiladero. El camino se convierte rápidamente en senda y caminamos sin dificultad por la orilla dejando el río siempre a nuestra derecha. El Odra se va encajonando y estrechando entre escarpadas peñas a los dos lados. Al ser su naturaleza caliza, como todas las montañas de las Loras, hay multitud de cuevas y oquedades en sus paredes.

Cuevas en las paredes de la margen derecha del río.
Tras recorrer apenas un kilómetro, la muralla rocosa forma un amplio arco a nuestra izquierda. Arriba divisamos grandes oquedades en la roca. Una de ellas, la más visible, es la llama Cueva del Cartujo porque cuenta la tradición que en ella vivió durante algún tiempo un ermitaño de esta orden. Es fácil encaramarse por la ladera y llegar hasta ella, ubicada unos 100 metros ladera arriba. Una cuerda en la entrada de la cueva, nos ayuda a penetrar en su interior donde hay restos inconfundibles de habitación y de haber servido de vivienda. Las vistas del desfiladero desde aquí son magníficas.

Cueva del Cartujo.
Descendemos y nos incorporamos de nuevo al camino y continuamos por la margen del río penetrando más en el desfiladero, cada vez más espeso de vegetación.

Iniciamos el recorrido dentro del desfiladero.
El camino está señalizado como PR y en cierto punto, señalizado, debemos cruzar el río. No hay gran dificultad porque en el punto indicado el Odra forma un pequeño vado. Sin duda en épocas lluviosas puede resultar dificultoso pues las orillas son bajas.

Cruzamos el río Odra.
Continuamos por la otra orilla, ya por terreno más despejado, ya que la senda se eleva unos metros sobre la ladera lo cual nos facilita el progreso. Las vistas sobre el desfiladero son mejores ya que estamos unos metros sobre el nivel del río.

Progresamos por el desfiladero hacia el Valle de Humada.
Poco a poco vamos progresamos dentro del desfiladero y dejamos atrás los tramos más angostos. Ya cerca de su extremo norte, pasaremos junto a un lugar llamado el Pozo de la Olla, en el cual el río forma una pequeña cascada que cae sobre un profundo pozo. 

Pozo de la Olla.
Seguimos y abandonamos el desfiladero atravesando una angostura entre enormes paredones rocosos, saliendo ya a campo abierto entre prados.

Dejamos el desfiladero atrás.
Desde aquí, no hay ya caminos marcados, y lo mejor es continuar siguiendo como referencia la margen del río, que queda ahora oculto bajo una muralla vegetal a nuestra izquierda y debemos cruzar. Buscamos el mejor sitio, tarea nada fácil ya que el lecho del río es profundo y la vegetación forma una espesa muralla difícil de atravesar. Con mucha precaución, encontramos un pequeño vado en el que conseguimos pasar a la otra orilla, incorporándonos a un camino que rápidamente gira a la izquierda.

En el camino de regreso, nos acompaña la mole de Peña Ulaña a nuestra izquierda.
El camino, gira hacia el oeste, ya a la vista de la Peña Amaya que queda frente a nosotros.

Divisamos la Peña Amaya en primer término y Albacastro detrás,
Este camino realmente se dirige al pueblo de Villamartín de Villadiego, ubicado en la misma base de la peña, por lo que debemos salirnos de él por una linde tierra para ascender hacia las elevaciones rocosas directamente sobre el desfiladero, que queda ahora a nuestra izquierda oculto. La subida por caminos inciertos es sencilla y sin ninguna dificultad. Desde esta altura, contemplamos mirando al norte el Valle de Humada, hacia el oeste las Peñas Amaya y Albacastro y hacia el el este las Peñas Castillo y Ulaña.

Valle de Humada.
Por este cordal rocoso, emprendemos el regreso definitivo hacia el sur. La orientación es fácil por que siempre tendremos el desfiladero y el río a nuestra izquierda y la inconfundible silueta de la Peña Amaya como referencia a nuestra derecha.


Video


Vista de la Peña Amaya desde el camino de vuelta a Congosto.
En seguida, visualizamos un camino que viene por nuestra derecha, al cual nos incorporamos. Por él, llegaremos al pueblo de Congosto en apenas quince minutos. Divisamos el caserío ya desde lejos abajo.

Volvemos a Congosto por la parte alta del desfiladero.

Desfiladero de los Piscárdanos




Notas:
- Son muchos los lugares que pueden visitarse en el entorno del desfiladero de los Piscárdanos: las peñas Amaya y Ulaña están cercanas, los pueblos de Villadiego y Sasamón son lugar de paso donde podemos parar y comer.
- Tras pasar el desfiladero, no hay un camino claro para dar la vuelta hacia Congosto. La referencia es que hay que cruzar el río en el lugar más apropiado y retornar teniendo la Peña Amaya a nuestra derecha y el desfiladero a nuestra izquierda.
- En época de lluvias como la primavera o el otoño tardío e invierno, el río Odra puede ir muy crecido y ser imposible realizar esta ruta. La mejor estación es por tanto el verano.

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jueves, 4 de septiembre de 2014

Los Pancrudos

Dentro del sector riojano de la Sierra de la Demanda, muy cerca del San Lorenzo, se hallan los Pancrudos, tres cimas de altitud superior a los 2000 metros. Se ubican en una estribación de la sierra que desciende de norte a sur hacia el río Najerilla. Ascenderemos a la primera y más alta de estas tres cumbres, el llamado Alto de Pancrudo (2079 m.), por su vertiente este, remontando el bonito valle del río Cárdenas.

El acceso al Valle de Cárdenas se realiza desde el Monasterio de San Millán de la Cogolla. Para llegar desde Burgos, debemos tomar la carretera N-120 hasta
Santo Domingo de la Calzada, donde nos desviamos a la derecha por una carretera local que a través de Cirueña y Villar de Torre, nos deja en el monasterio. Desde aquí, solo tenemos que continuar por la carretera que se adentra en el valle, que se va estrechando y ganando altitud a medida que progresamos. Tras pasar por la población de El Río, en unos 7 kilómetros, se convierte en pista de montaña que asciende en zigzag por la ladera oriental de la sierra.
El estado del piso es bueno y en buenas condiciones sería posible ascender hasta la misma cresta de la Sierra de la Demanda. Nos encontramos en abril y hay nieve desde la cota 1400 por lo que dejamos el coche en la cota 1480 y emprendemos la marcha caminando.

Subimos por una pista hacia las cumbres de la Demanda Riojana.
El recorrido se desarrolla entre robledales y manchas de hayedos, hasta salir a cielo abierto y continuar por desnudas pistas, ya a la vista de las cumbres que nos rodean. El Valle de Cárdenas se muestra a nuestra derecha atrás sumergido en la vegetación. Recorremos las últimas curvas hasta alcanzar la amplia pista que recorre toda la línea de cumbres de la Demanda Riojana. Estamos en el Portillo de Nestaza (1829 m.), a medio camino entre el pico San Lorenzo y la zona de Valdezcaray y los Pancrudos.


Desde aquí, visualizamos hacia el oeste el pico San Lorenzo (2271 metros) y apreciamos incluso el remonte que sube desde la cercana pista de Valdezcaray. Los Pancrudos se emplazan a nuestra izquierda hacia el sur. Mirando hacia el N-NO. tenemos una impresionante panorámica de la Sierra de la Demanda sobre el Valle de Ezcaray y divisamos incluso las cumbres más lejanas de su tramo burgalés, con el pico San Millán (2131 m.) de fondo.

Divisamos el San Lorenzo desde el Portillo de Nestaza.

Video desde la cumbre del Alto del Pancrudo


Continuamos por la pista a la izquierda siguiendo el cordal que se separa de la línea principal y baja hacia el sur. Los Pancrudos están a casi 2100 metros, por lo que la pista incrementa la pendiente desde el portillo.

Debemos superar una fuerte pendiente hacia el Alto del Pancrudo.
Tras pasar un primer alto a 1964 metros y bajar a un collado, emprendemos el ascenso definitivo al primer Pancrudo por una larga cuesta ganando 150 metros de desnivel. Llegamos al Alto de Pancrudo (2079 metros). Buzón en la cima. Es el primero de las tres cimas. Las dos siguientes se visualizan mirando hacia el sur. Observamos en esa dirección tras ellas el Pantano de Mansilla y la zona de los Viniegras y la Sierra de Urbión de fondo.

Cumbre del Alto del Pancrudo (2079 m.) el más alto de la cadena de cumbres.
Hacia el N.-NO. divisamos el cordal principal de la Sierra de la Demanda, destacando claramente su máxima altura, el pico San Lorenzo. Hacia el E. el Valle de Río Tobía y las últimas estribaciones de la Demanda que pierde altitud en sus límites con la Tierra de Cameros.

Mirando hacia el SE. divisamos las últimas estribaciones de la Demanda. Detrás: la Sierra Cebollera.
Sierra del San Lorenzo desde el Alto del Pancrudo.
Aunque existen alternativas para retornar al Valle de Cárdenas, desde donde hemos empezado la excursión, la manera más rápida de retornar al vehículo es volver por el mismo itinerario.

Bonita vista del Valle de Cárdenas regresando hacia el coche.

Los Pancrudos



Notas:
- La excursión se puede combinar con una visita al Monasterio de San Millán de la Cogolla, que se halla en la cabecera del Valle de Cárdenas y es de obligado paso.
- Otra posible ascensión a los Pancrudos podría hacerse desde Ezcaray ascendiendo a las pistas de esquí y desde allí acercarse hasta el Portillo de Nestaza por la pista que recorre la sierra (sería posible llegar incluso en coche).
- Desde el sur también es posible subir a los Pancrudos desde las inmediaciones del Pantano de Mansilla remontando toda la línea de cumbres.


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martes, 26 de agosto de 2014

Mogosa desde el Puerto del Manquillo

En este blog ya se ha publicado una entrada sobre la ascensión al pico Mogosa por su cara sur desde el pueblo de Barbadillo del Pez. Pero el pico Mogosa, máxima altura de la Sierra del Mencilla oriental, permite otro cómodo acceso por su vertiente norte desde el Puerto del Manquillo. El recorrido es muy apropiado para realizarse en invierno, por lo que podremos disfrutar de un magnífico paseo entre pistas y bosques nevados así como de excepcionales panorámicas de la Sierra de la Demanda.

Mogosa
( Vista desde el Puerto del Manquillo )

Llegaremos al Puerto del Manquillo tomando la carretera de Burgos a Pineda de la Sierra. Pasada esta localidad, en 9 kilómetros más, llegaremos a la cumbre del puerto. Es éste el mismo sitio donde podemos ascender al pico San Millán. El Mogosa, se sitúa justo enfrente de la máxima cima de la provincia de Burgos.
En el mismo puerto, dejaremos el coche junto a una caseta de pastores. Justo ahí nace el camino que se dirige a la sierra, ya a la vista frente a nosotros.

Dejaremos el coche en el Puerto del Manquillo.
Salimos por el camino y nos dirigimos por él acercándonos a la ladera arbolada de la sierra,
El camino es amplio y cómodo. La cima del Mogosa, sumergida entre pinos, queda a nuestra izquierda relativamente cercana y no hay pérdida posible.

Dejamos el Manquillo atrás.
El camino va ascendiendo con lentitud y se introduce en un robledal ya en la ladera oeste del Mogosa. Hay mucha nieve, por lo que avanzamos con las raquetas entre los árboles. Esta pista recorre la ladera norte de la Sierra del Mencilla durante muchos kilómetros.

Subimos por el camino que nace en el Manquillo y recorre la ladera norte de la Sierra del Mencilla.
A nuestra izquierda, los árboles se asoman sobre un talud. Continuamos por el camino buscando un hueco o vaguada que nos permita atacar la ladera para iniciar la ascensión. Aunque es posible en varios puntos, encontramos un entrante casi en una pronunciada curva que realizar la pista. Nos salimos de ella y emprendemos la ascensión subiendo por al ladera entre los árboles sin pérdida alguna.


Según avanzamos, la pendiente se va agudizando. Las raquetas nos permitan avanzar con comodidad pero en algunos sitios se echan de menos los crampones ya que el terreno se presenta muy helado y con fuerte pendiente. 

Subimos por el bosque hacia la cumbre del Mogosa
Los troncos de los árboles en ocasiones nos ayudan a sujetarnos y superar algunos taludes. Poco a poco vamos dejando el bosque atrás y salimos a terreno despejado, ya a la vista de la cima, difusa ya que es redondeada. Tras un pequeño esfuerzo más, alcanzamos la cumbre del Mogosa (1781 metros). 

Vista del San Millán desde la cumbre del Mogosa.
Las vistas desde la cima son espléndidas. Tenemos hacia el norte, sin obstáculos la Sierra de la Demanda. Mirando hacia el este, a nuestros pies, el río Pedroso separa la Sierra del Mencilla de la de Neila, que visualizamos detrás. Más alejado, la Sierra de Urbión. Hacia el sur, las Peñas de Cervera y hacia el oeste, el cordal de la Sierra del Mencilla.

Bajamos de la cima por el bosque.
Para retornar, pudiéramos deshacer el camino que hemos realizado, pero las laderas norte se presentan suaves y accesibles ya que el bosque parece menos denso. Iniciamos el descenso en esta dirección. Atravesamos el bosque fácilmente y nos incorporamos a la pista que traíamos del Manquillo.

Las vistas sobre la Sierra del San Millán son excepcionales.
Una vez en la base de la montaña, solo tenemos que deshacer el camino hasta el aparcamiento del Puerto del Manquillo.




Mogosa desde el Puerto del Manquillo




Notas:
- El recorrido es muy sencillo y puede realizarse en todas las épocas del año. Al partir de una altitud elevada (el Puerto del Manquillo está a 1410 metros) podemos emplazarnos en una gran altura con poco esfuerzo.
- Desde el Mogosa se puede iniciar la travesía de la Sierra del Mencilla. Hasta el pico Mencilla (1932 metros) tenemos unos 7 kilómetros por la cresta. Desde allí, podemos descender a Pineda de la Sierra y retornar el Puerto del Manquillo por la Vía Verde de la Sierra de la Demanda. El recorrido completo Puerto del Manquillo-Mogosa-Mencilla-Pineda de la Sierra-Puerto del Manquillo supone casi 24 kilómetros y algo más de 8 horas (sin presencia de nieve).

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martes, 19 de agosto de 2014

Humión y Flor desde Orbañanos

El pico Humión (1434 metros) es un hito de primer orden en el norte burgalés, ya que es una cumbre muy panorámica, la segunda en prominencia tras Castro Valnera. Su ascensión por su cara norte desde el Valle de Tobalina tiene gran interés pero requiere salvar un desnivel superior a los 800 metros. Las vistas desde su cima compensan con mucho el esfuerzo empleado ya que es la montaña más alta en muchos kilómetros a la redonda. La excursión combinará también la visita a la cercana cumbre del Flor (1338 metros).



Humión (1434 metros)
La excursión parte de la aldea de Orbañanos, pequeño pueblo del Valle de Tobalina, en las Merindades. Para acceder desde Burgos, debemos llegar primero a Frías. Saldremos de Burgos por la carretera de Poza de la Sal, desde donde tomamos el desvío a Cornudilla-Oña. Seguimos por la N-629 hasta Trespaderne, donde cogemos el desvío por la carretera comarcal BU-530 a Frías que recorre el valle. Ya desde aquí divisamos el pico Humión a nuestra derecha pues destaca entre todas las elevaciones cercanas. Una vez en Frías, debemos seguir la carretera hacia Tobera rodeando la localidad, para tomar el desvío a la izquierda que conduce a Valderrama y Montejo de Cebas. Tras algo más de 13 kilómetros y pasar varios pueblecitos, llegaremos a la aldea de Orbañanos.
El pueblo se emplaza precisamente junto a la base del Humión, por lo cual, dejaremos el coche en la parte más alta, junto a un panel informativo junto al sendero PRC-BU-111.
Salimos de Orbañanos (604 metros) hacia la base del monte. El pico se presenta frente a nosotros, deberemos salvar por consiguiente un desnivel de más de 800 metros.

Salimos de Orbañanos por un camino bien marcado
Al poco, tomamos el desvío de la izquierda
Tras pasar junto al cementerio, el camino se adentra en el monte. En breve, llegamos a un cruce de caminos y tomamos el desvío a la izquierda, siempre siguiendo las señalizaciones del PR. Comenzamos la ascensión por la senda dentro del bosque y la pendiente comienza a incrementarse. Desde aquí, ya no tenemos llano que nos dé tregua para el descanso. El bosque está cubierto de boj, encinas y algunos madroños. Avanzamos en general cómodamente, ganamos altitud con rapidez. Caminamos mucha distancia bajo constante cubierta vegetal.

Espolón rocoso de Peña Aguda
En la cota 780 metros, visualizamos a nuestra derecha el peñón rocoso de Peña Aguda, inalcanzable, testigo de las grandes erosiones que debió sufrir el anticlinal que formó esta sierra. La senda sale y entra alternativamente en el bosque. Cruzamos un pequeño bosquete de hayas jóvenes. Estamos en verano, con lo que entre la fuerte pendiente por la que subimos y la gran humedad del bosque, nos hará sudar.
Se disipa la niebla y visualizamos la cumbre del Humión
Bosque de hayas antes del collado
A partir de los 1100 metros, dejamos el bosque definitivamente atrás y salimos a terreno despejado. Seguimos subiendo por terreno menos empinado hacia el collado que se halla entre el Humión y el Flor. La cumbre del primero queda a nuestra derecha, pero aún no podemos verla nítidamente por la gran niebla reinante a primera hora de la mañana.

El último tramo hacia la cumbre es una ladera pedregosa
Ganado pastando en el portillo entre el Humión y Flor
Encontramos ganado pastando. Poco a poco nos vamos desviando a nuestra derecha, progresando por una ladera pedregosa. Aunque hay piedras que muestran el camino hasta la misma cima, no hay pérdida posible porque es evidente desde muy lejos..
El tramo final es un estrecho espolón pedregoso, sin peligro alguno. En la cima hay una gran cruz metálica. Llegaremos a la cumbre del Humión (1434 metros) tras algo más de hora y media de ascensión y recorrer 5 kilómetros desde Orbañanos.

Cumbre del Humión (1434 metros)
En todo el entorno de la cima hay varios buzones montañeros aparte de la gran cruz metálica.



Video desde la cumbre del Humión



Dada su gran prominencia, miremos por donde miremos, obtenemos extensas panorámicas.
Hacia el norte, tenemos espectaculares vistas del Valle de Tobalina, la llanada de Villarcayo, las Sierras de Árcena en primer término y Salvada y Montes de la Peña detrás. También vemos mirando hacia el NO. las primeras estribaciones de la Cordillera Cantábrica con las montañas de Castro Valnera en primer plano.

La continuación del Humión hacia el NO. es una cresta rocosa que desciende hacia Valderrama-Frías
Vista hacia el norte: Valle de Tobalina y Sierra de Árcena con el río Ebro en primer término.
Hacia el E. vemos las Hoces del Sobrón, las montañas vascas y en primer término el pico Flor, del que nos separa un gran collado. Hacia el E-SE. visualizamos la alineaciones montañosas de la Sierra de Pancorbo - Montes Obarenes. El pueblo de Cubilla de la Sierra se halla cercano sobre la ladera sur, pero no está oculto desde la cima. Detrás de las montañas, se atisba la llanada de la Bureba con la silueta de las cumbres de la Demanda de fondo. Hacia el O. divisamos la prolongación de la cresta rocosa que desciende hacia Valderrama-Frías y detrás, la inconfundible silueta de la escarpada Sierra de la Tesla.

Vista hacia el sur: panorámica de los Montes Obarenes (el pueblo de Cubilla, no se llega a ver)
Tras reponernos y hacer las fotos correspondientes, emprendemos la marcha de nuevo. En vez de deshacer el camino y bajar a Orbañanos, visitaremos la cumbre del cercano pico Flor. Para ellos, descendemos por el cordal hacia el collado siguiendo la llamada Risca del Humión, que separa las dos cimas.

Camino del Flor desde el Humión
La cima del Flor es visible desde el Humión, así que no tenemos pérdida alguna y cubrimos la distancia de casi tres kilómetros en un agradable paseo de alrededor de tres cuartos de hora. La cuesta final es menos empinada que la del Humión y llegamos a la cima del Flor (1340 metros) con cierta facilidad. Buzón con forma de cohete.



De nuevo, buenas vistas sobre el Valle de Tobalina y el mismo Humión. Hacia el este, vemos cercano el Mancubo (1186 m.) y Recuenco (1069 m.), que se precipitan en acantilados verticales sobre el Ebro en las Hoces del Sobrón. Para retornar a Orbañanos, no es necesario retroceder hasta el collado, sino que acortamos por terreno indefinido hasta el camino de subida, enlazando con él en las inmediaciones del bosque de hayas. Ya solo tenemos que descender hacia Orbañanos por el mismo camino que hicimos en la subida. El regreso ofrece otras perspectivas diferentes y lógicamente es mucho más rápido que la ascensión.

Magnífica perspectiva del Valle de Tobalina según bajamos a Orbañanos.
Tras algo más de cuatro horas, llegamos a Orbañanos. En el pueblo, reponemos agua, descansamos. Hay bar (en verano). Esta localidad está lo suficientemente alejada de Burgos como para aprovechar nuestra visita y visitar el Valle de Tobalina (ver notas).

Orbañanos
Ruinas del antiguo monasterio semiocultas entre la vegetación
El pueblo de Orbañanos visto desde la carretera




HUMIÓN Y FLOR DESDE ORBAÑANOS
Espacio natural
Montes Obarenes.
Dificultad
Media-alta. La subida desde Orbañanos hasta el Humión es muy empinada sin apenas descanso.
Tipo de camino
Senderos de montaña y por terreno libre entre las dos cimas.
Ciclable
No.
Agua potable
No encontraremos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil, está señalizado y el recorrido es bastante intuitivo. En todo caso, es siempre recomendable llevar GPS. Atención días de niebla, muy frecuentes, en que podemos perder la orientación en la cresta.
Época recomendable
De abril a octubre. Evitar días nublados y de mucho frío y viento en invierno.
Inicio
Orbañanos.
Distancia de Burgos
97 kilómetros (por Pancorbo); 122 kilómetros (a través de Poza-Oña-Frías).
Tiempo total
4 horas.
Tiempos de marcha
Orbañanos-Humión: 1 hora 35 minutos: Humión-Flor: 45 minutos; Flor-Orbañanos: 1 hora.
Distancia total
11,6 kilómetros.
Interés
Panorámicas sobre el norte desde la cima del Humión, roquedos en sendero de subida, pueblo de Orbañanos y su entorno.
Altitud mínima
611 m.
Altitud máxima
1434 m.
Desnivel acumulado
902 m. (pendiente max: 42,7%; media: 14,6%).
Mapas
1:50000: 0136 Oña; 0137 Miranda de Ebro.
1:25000: 0136-4 Miraveche; 0137-1 Puentelarrá; 0137-3 Santa Gadea del Cid.


Notas:
- En invierno puede haber nieve y hielo en la cumbre, con lo que el último tramo, estrecho y rocoso puede resultar peligroso sin el conveniente equipo de raquetas, crampones y ropa de invierno.
- Con tiempo cálido y lluvioso, el tránsito por el bosque es muy húmedo, por lo que hay que llevar suficiente agua.
- La ruta más fácil de ascensión al pico Humión, aunque menos atractiva, se realiza por su ladera sur desde el pueblo de Cubilla de la Sierra (1020 m.) desde el cuál solo hay que salvar un desnivel de algo más de 400 metros con menor pendiente.
- Se recomienda enlazar la ascensión el Humión enlazando con el pico Flor como se ha descrito, ya que desde éste último se aprecian buenas panorámicas de las Hoces del Sobrón y la Sierra de Pancorbo.
- Una alternativa de regreso desde el Flor a Orbañanos es a través del Portillo de Valmayor, una salvaje y espectacular barranco al que se accede por un estrecho sendero que baja desde la cima y enlaza con un montaraz camino que viene de Bozoo.
- Se puede aprovechar el viaje para visitar la ciudad de Frías y el Valle de Tobalina. En el retorno a Frías, se recomienda visitar la necrópolis de Montejo de Cebas, emplazada a poca distancia de la carretera.

Necrópolis de Montejo de Cebas
Frías
- Es posible retornar a Trespaderne por la otra orilla del Ebro. Para ellos nos dirigimos desde Orbañanos hasta el cercano pueblo de Tobalinilla por donde cruzamos el río Ebro por un puente. Buenas vistas sobre las Hoces del Sobrón.

Hoces del Sobrón desde el puente de Tobalinilla

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