domingo, 6 de octubre de 2019

Sierra de Vienda

Cumbre agreste, elevada 400 metros sobre el río Jerea, que separa los valles de Tobalina, al sur, del de Losa al norte. Junto con el vecino Alto del Pino, forma uno de los flancos de la impresionante cluse excavada por el río en su salida desde el anticlinal de Losa hacia el sur. El Vienda es una montaña salvaje, sin caminos. De modesta altitud, alcanzar su cima tiene cierta dificultad. Para llegar a su punto más alto, hay que recorrer una escarpada arista con fuertes abismos a ambos lados. Desde la cumbre, se disfrutan impresionantes vistas sobre varios valles y sierras de las Merindades y la vecina Álava.


Sierra de Vienda
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Cumbre poco visitada, su practicamente única posibilidad de ascenso se realiza desde la pequeña localidad tobalinesa de Quintanilla-Montecabezas, enclavada en un idílico subvalle rodeado de montañas.


El Vienda se eleva más de cuatrocientos metros sobre el río Jerea.
Para llegar, saldremos de Burgos para a través de Briviesca y Oña llegar a la localidad de Trespaderne, ya en las Merindades. Desde esta localidad, tomaremos la carretera hacia Quincoces de Yuso y Arceniega. En apenas 7 kilómetros desde Trespaderne, a la altura de La Orden, tomamos el desvío hacia Extramiana. Una vez pasadas sus casas, continuamos por una carretera local que muere por fin en Quintanilla-Montecabezas. Pequeña población compuesta prácticamente de una única calle, dejaremos el coche a la entrada, a mano derecha, sobre un llano junto a la tapia de la iglesia románica que preside la localidad.

Quintanilla-Montecabezas.
Por el otro extremo del pueblo, salimos por una amplia pista hábil para vehículos todoterreno. Por ella ganamos altura poco a poco y caminamos ya por la ladera oeste de la sierra. Tras describir un par de curvas, llegamos a un marcado cruce. Por la derecha parte un vial arbolado que desciende hacia el estrecho valle del arroyo del Juncal, que obviamos. Continuamos por la pista que traíamos y pronto iniciamos una larga y empinada cuesta. Ganamos altura con rapidez, progresamos cómodamente. Las vistas sobre el valle y la Sierra de Árcena a nuestra derecha y detrás, se van engrandeciendo. Destaca la Peña Vallegrull, ya en territorio alavés.


En unos minutos, llegamos al portillo de Cejuelo, un amplio espacio desde donde ya visualizamos al fondo el crestón calizo que conforma la parte más alta del Vienda. A nuestra izquierda tenemos el roquedo de la cresta, por donde tenemos que acceder. A la derecha, territorio arbolado salvaje que desciende hacia el fondo del valle.

Camino del Vienda.
En este punto, podemos dudar un poco porque la pista desaparece y no es evidente como continuar. Pero solo tenemos que subir siguiendo una estrecha trocha entre la vegetación por la izquierda para alcanzar, con cierta facilidad, la pared rocosa.

Desde el Portillo de Cejuelo, subimos por un senderito hasta alcanzar la pared rocosa.
Así que pegados a su base, avanzamos unos metros hasta encaramarnos a la cresta.

Caminamos unos metros pegados a la pared hasta alcanzar la cresta.
Avanzamos por una arista muy afilada.
Ya sobre terreno abierto, tomamos constancia de donde nos encontramos. Estamos en la arista de la sierra y para llegar hasta la cima, que se vislumbra unos dos kilómetros más adelante, deberemos progresar por terreno abrupto.

La progresión no es peligrosa si avanzamos unos metros por la izquierda de la arista para evitar el patio que cae sobre el valle.
Continuamos. Dada la estrechez de la cresta, no hay caminos evidentes ni señalización alguna, así que no nos queda más remedio que avanzar siguiendo estrechos pasillos entre la vegetación. A la derecha, la sierra cae a pico sobre el valle por lo que debemos mantenernos a una prudente distancia.


Aunque en un principio nos parece inaccesible, la progresión es más fluida de lo que pensábamos y avanzamos abriéndonos paso entre la vegetación. Sin grandes obstáculos, vamos remontando lentamente la cresta camino del punto más alto de esta sierra salvaje.

Buzón montañero en la cima del Vienda (1070 metros) y panorámica sobre el Valle de Losa meridional
Por fin, salvamos todas las dificultades y algo magullados por los arañazos de la vegetación, alcanzamos la cima del Vienda (1070 metros). Buzón del club mirandés de montaña. La cumbre se sitúa muy cerca del borde rocoso que cae en vertical sobre el valle. Debemos tener un mínimo de precaución en nuestros movimientos.

Vista sobre el vallejo del arroyo del Juncal. Al otro lado, las montañas alavesas que cierran Valderejo por el oeste.
No obstante, la cima en sí es cómoda, podemos sentarnos y disfrutar del paisaje. Las vistas desde aquí abarcan gran parte del Valle de Losa, en su sector más meridional, la Sierra de Árcena al este y el Valle de Tobalina al sur.

Valle de Losa.
Las Sierras de la Tesla y Humión cerrarán el horizonte por el sur. También vemos gran parte de la llanada Medina de Pomar-Villarcayo y las montañas que se desparraman por el centro de las Merindades.

El desfiladero del Jerea.
Hacia el noreste, al otro lado de la garganta del Jerea observamos la cresta rocosa de la Peña del Buitre cumbre gemela del Vienda. La cresta aún se prolonga unos metros más para comenzar a perder altura. Pero llegar hasta el borde norte para intentar asomarnos sobre el desfiladero del Jerea podría resultar arriesgado.


Emprendemos el regreso. Será por el mismo itinerario. Cualquier otra opción resulta inviable o harto complicada. Aunque en un principio habíamos planeado intentar descender hacia el valle del arroyo del Juncal, bajando por un cortafuegos, comprobamos en el recorrido por la arista que hay un gran escalón hasta su inicio y es inviable.

Al otro lado del desfiladero del Jerea, la Peña del Buitre, cumbre gemela del Vienda.

Del lado del Jerea, la ladera es más suave pero se presenta totalmente salvaje. Cualquier tentativa de descender hacia Quintana-Entrepeñas, parece harto arriesgada.

Durante el retorno por la arista, disfrutamos de buenas vistas sobre la Sierra de Árcena. La cumbre más alta, al fondo, es la peña Vallegrull, ya en territorio alavés.
Así pues, deshacemos el recorrido inicial hasta retornar a Quintanilla-Montecabezas, finalizando esta ascensión a otra cumbre menor, pero no menos interesante, de las siempre atractivas Merindades.

El aspecto del Vienda visto desde el Alto del Pino es sobrecogedor.
Iglesia románica de San Martín Obispo, en Quintanilla-Montecabezas.



SIERRA DE VIENDA
Espacio natural
Sierra de Vienda, entre los valles de Tobalina y Losa.
Dificultad
Media. Se trata de unja montaña muy agreste en la que deberemos caminar entre la vegetación por una escarpada arista.
Tipo de camino
Pista a la salida del pueblo, libre por monte bajo y roquedo.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontraremos en Quintanilla-Montecabezas.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil, aunque no está señalizado, todo el recorrido es muy intuitivo.
Época recomendable
De marzo a octubre.
Inicio
Quintanilla-Montecabezas.
Distancia de Burgos
95,2 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 10 minutos.
Tiempos de marcha
Quintanilla-Montecabezas-Vienda: 1 hora 25 minutos; Vienda-Quintanilla-Montecabezas: 1 hora 5 minutos.
Distancia total
6,7 kilómetros.
Interés
Travesía por la arista del Vienda, panorámica sobre las Merindades desde la cima.
Altitud mínima
718 m.
Altitud máxima
1065 m.
Desnivel acumulado
423 m.
Mapas
1:50000: 0110 Medina de Pomar.
1:25000: 0110-4 Pedrosa de Tobalina.
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Mapa topográfico
Notas:
- Una vez más hay que insistir que la excursión es compleja si no se está acostumbrado a caminar por terreno agreste. El avance por la arista tiene riesgos.
- Podemos visitar las peñas vecinas al Vienda al otro lado del Jerea: el Alto del Pino y Peña del Buitre (ver entrada en este blog).




- Si queremos permanecer en la zona y visitar lugares interesantes, se recomienda sobre todo la ermita templaria de San Pantaleón de Losa (muy cercana valle arriba) y subir a la fortaleza de Tedeja, en Trespaderne, desde donde disfrutaremos de espectaculares vistas sobre la Sierra de la Tesla y el desfiladero de la Horadada. También es recomendable acercarse a la cascada del Peñón en el río Jerea, en Pedrosa de Tobalina.

San Pantaleón de Losa.
Ermita románica.
Castillo de Tedeja.
Cascada del Peñón.


Entradas relacionadas:


Mapa topográfico


Perfil de elevación

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jueves, 26 de septiembre de 2019

Montaña Palentina: Peña Abismo

Preciosa cima, muy poco visitada, de la Montaña Palentina. Su contemplación desde el cercano Puerto de Piedrasluengas, impresiona por su porte y aires de gran montaña. Ascendemos hasta su cumbre partiendo del pueblo palentino de Camasobres.


Peña Abismo
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La Peña Abismo vista desde el mirador de Piedrasluengas.

El nombre Peña Abismo, muy sugerente, parece que no es más que una aberración de la denominación original Peña Vizmo, de donde realmente procede. En cualquier caso así aparece hoy en los mapas y guías y con este nombre tan atractivo llamaremos a esta montaña. Aunque la ruta normal hasta la cima parte del pueblo de Piedrasluengas, partiremos desde la localidad vecina de Camasobres. El pueblo se ubica unos pocos kilómetros antes del puerto que desciende a Potes. Llegaremos desde Burgos saliendo por la carretera de Aguilar, desde donde continuamos hasta Cervera de Pisuerga. Una vez allí, tomamos el vial que se dirige hacia el Puerto de Piedrasluengas-Potes. En 15 kilómetros llegaremos a Camasobres. Dejamos el coche en cualquiera de las calles que componen esta pequeña y bien arreglada población palentina.

Camasobres, en la Montaña Palentina.
Ya llegando a Camasobres disfrutamos de un precioso paisaje de peñas y montañas. La Peña Abismo no es visible desde la carretera al quedar oculta por otras peñas de similar porte.

Dejamos Camasobres caminando por la carretera unos metros.
Desde Camasobres, caminamos por la carretera en dirección a Piedrasluengas. En unos 300 metros, salimos del asfalto por la derecha bajando hacia unos prados y siguiendo una gran vaguada que sube hacia el este. La vista de la peña Basa, nos acompaña desde la carretera. Seguimos en dirección a otro risco, la peña Lampados. Caminamos entre solitarios pastizales siguiendo la orilla del arroyo Riocerezo.


El camino vaguada arriba es fácil y agradable. Encontramos muchas vacas pastando en estos tranquilos parajes.

Pastizales junto al arroyo Riocerezo.
Poco a poco remontamos valle arriba. Tras cruzar un arroyo, el sendero se interna en el bosque por nuestra izquierda. La traza se difumina entre los árboles pero es fácil mantenerse a poca distancia de la orilla del curso de agua.

Las peñas Lampados y Basa.

Continuamos sin ganar altura hasta salir poco más adelante de nuevo junto a la orilla del arroyo. Estamos muy cerca de la impresionante pirámide de la cota 1449, frente a la Peña Abismo, nuestro destino, que se resiste aún a ser vista.

Dejamos el bosque y salimos de nuevo al valle.
Continuamos siguiendo la orilla del arroyo Riocerezo. Tras describir una pronunciada curva a la izquierda, aparece por fin el imponente espinazo rocoso que corona la Peña Abismo.

Visualizamos ya la peña Abismo a nuestra izquierda.
Seguimos por el sendero, siguiendo la orilla del río, que ha excavado una bella hoz entre las dos peñas. Buscamos el punto donde debemos atacar para emprender la ascensión. Salimos por la izquierda y comenzamos a subir. Ganamos altura con rapidez aunque la pendiente es fuerte. Ascendemos siguiendo una estrecha vereda que se desarrolla en paralelo a la línea del bosque a su derecha.


A nuestra izquierda nos acompaña la cresta rocosa a la cual deberemos incorporarnos más tarde o más temprano.

Iniciamos la ascensión desde la base siguiendo un estrecho pasillo entre la cresta y la línea de bosque.

La senda sigue subiendo y la vaguada de ascensión se estrecha.

Subimos por la ladera de la peña.
A una altura de 1380, al llegar a una línea de árboles, dejamos esta trocha y nos desviamos por la izquierda para aproximarnos al roquedo. Llegamos a la pared del contrafuerte y seguimos ganando altura, con cierta dificultad por la fuerte pendiente. Afortunadamente el terreno no es complicado y el suelo es firme.

Ya vemos la cumbre.
Atravesamos una pequeña mancha de hayas y salimos de nuevo a terreno abierto ya a la vista del contrafuerte final donde se halla la cima. Una brecha sobre la cresta, abre ante nuestros ojos un magnífico paisaje.

Sobre un saliente de la cresta, obtenemos esta magnífica vista.
Es posible llegar a la cima ascendiendo a la cresta  por nuestra izquierda y progresar por ella, en un ambiente más técnico y alpino, pero preferimos continuar por la amplia y cómoda vaguada herbosa que por el este sigue la línea de roca.


Este pasillo nos deja pronto sobre en la cota 1600. La cresta se estrecha mucho en su tramo final. El sendero por el que vamos se desarrolla manteniendo un gran patio sobre el valle a nuestra derecha.


Muy próximos ya al borde norte de la peña, nos situamos sobre la vertical de la cumbre, aún a nuestra vista. Es el momento del ataque final. Tras una pequeña trepada, sin ninguna dificultad, alcanzamos la cima de Peña Abismo (1717 metros). Cumbre amplia, rocosa, con un gran cercado de piedras a modo de refugio en su lado sur. No hay buzón. Acumulación de piedras.


Las vistas son excepcionales. Hacia el norte tenemos a nuestros pies el pueblo de Piedrasluengas, muy cercano al puerto de descenso al Valle de Liébana. Hacia el norte, la línea de los Picos de Europa en su sector oriental.


Hacia el este, visualizamos la Peña Sagra y más cercana, Peña Labra. Frente a nuestra posición. Hacia el E. y SE. el conjunto de cimas y valles que componen el Alto Pisuerga. Hacia el sur, la prolongación de la sierra y el conjunto de altura y peñas que conforman la Pernía.


Video desde la cima


Peña Abismo: panorámica hacia el norte.
Vista hacia el este: Peña Labra.

Hacia el oeste, las mejores vistas sobre la Montaña Palentina. Divisamos prácticamente todas sus cumbres más importantes: Bistruey, Lezna, Carazo, Horca de Lores, Curavacas, Cuartas... Hacia el SO., al fondo, la silueta de la Sierra de la Peña donde destaca la silueta inconfundible de Peña Redonda.

Refugio de piedras en la cumbre de Peña Abismo.
La cima es pues una magnífica atalaya. Después de los esfuerzos de la ascensión, se presta a pasar un buen rato disfrutando del paisaje. Iniciamos el retorno. En primer lugar, tenemos que destrepar por el hombro anterior a la cumbre. Seguimos bajando por la línea de cresta que cierra la montaña por el norte. Este descenso, por terreno impreciso, es seguro. Perdemos altura con rapidez. Es la ruta habitual por la que se subiría si hubiéramos partido de Piedrasluengas, pero en sentido contrario.


En breve, alcanzamos la cabecera del curso alto del arroyo de Riocerezo o simplemente Cerezo, que por esta zona tiene su nacedero. A la altura de un gran crestón calizo aislado, abandonamos la cresta y nos desviamos por la derecha camino del fondo del valle.


Llegamos a lo más profundo del valle, cruzamos el arroyo y continuamos por la otra orilla, aproximándonos a la línea de bosque, que desde lejos será nuestra referencia. Aquí nos incorporamos a una pista por la cual nos internamos en el bosque.

Valle alto del arroyo Riocerezo.
Seguimos por este camino por el interior del bosque, compuesto de hayas y robles. El sendero gira hacia el SO. y sale de nuevo a zonas abiertas. Continuamos por la misma pista, muy amplia y cómoda. Tras pasar a los restos de una antigua mina, iniciamos un suave descenso. En esta zona, disfrutamos, disfrutamos de las mejores vistas de la Peña Abismo y Peña Labra, que contemplamos en su totalidad.


Llegamos a las inmediaciones de la base de la cota 1449, cuya mole vemos desde muy lejos. Es el lado contrario a la cluse que atravesamos en la ida justo anterior al inicio de la ascensión.



Obviamos subir a su cumbre, donde sin duda obtendríamos de nuevo buenas vistas sobre los valles que circundan Peña Abismo y continuamos por la izquierda.



Seguimos bajando por una amplia vaguada hasta llegar al Collado Sinmiedo, a 1343 metros.

Descenso hacia el Collado Sinmiedo.
Podríamos bajar por el bosque hacia la orilla del arroyo y los pastizales por donde vinimos pero hay tiempo y preferimos alargar la excursión continuando por el bosque, a gran altura y manteniendo el valle abajo a la derecha.


De nuevo dentro del bosque, progresamos bastante distancia por su interior. En un principio la pìsta se mantiene evidente y el avance es cómodo. Pero poco a poco esta senda se va difuminando y no nos queda más remedio que continuar por terreno bastante áspero, empinado. Tenemos que luchar para mantener la altura y seguir el track ya que la tendencia es desviarnos por la derecha y bajar al valle.


Tras llegar junto a una gran roca, la bordeamos y continuamos por el bosque por terreno aún más áspero si cabe. Por fin, llegamos a la salida unos metros más adelante, justo donde se sitúa una alambrada, que atravesamos.

Cruzamos una alambrada a la salida del bosque y continuamos hacia un collado.
Seguimos por el camino, llegamos a un gran collado, y salimos ya a la vertiente occidental de esta alineación montañosa.


Lo que nos queda es ya continuar rodeando la gran Peña Basa, que queda a nuestra izquierda, seguimos estrechas pero cómodas sendas de ganado. El camino es muy evidente y solo tenemos que progresar, descendiendo suavemente. En la lejanía, contemplamos la silueta triangular de la bonita Peña Tresmaya, de menor entidad que la que hemos visitado, pero similar en belleza.

La Peña Tresmaya.
Tras atravesar una alambrada y llegar a unos postes eléctricos, nos presentamos ya sobre la vertical del pueblo de Camasobres.


Después de un suave descenso por los pastizales, llegaremos a la carretera de Cervera a Piedrasluengas, al otro lado de la cual entramos de nuevo en las primeras casas de Camasobres, de donde hemos partido a primera hora de la mañana.


Finalizamos esta magnífica excursión por una zona muy poco visitada de la Montaña Palentina pero que nada tiene que envidiar a otras cumbres más populares.

Camasobres: iglesia de San Pantaleón de origen románico.


PEÑA ABISMO
Espacio natural
Montaña Palentina.
Dificultad
Media-alta.
Tipo de camino
Senderos de montaña, campo libre.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontramos en Camasobres y en el arroyo de Riocerezo.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Muy difícil. No está señalizado y el retorno se produce por bosques y veredas con continuos cruces. Necesario GPS.
Época recomendable
De mayo a octubre. El resto del año puede haber hielo en la cumbre y estar los terrenos embarrados.
Inicio
Camasobres (Palencia).
Distancias
150 kilómetros.
Tiempo total
Algo más de 5 horas.
Tiempos de marcha
Camasobres-Peña Abismo: 2 horas; Peña Abismo-Camasobres: 2 horas 45 minutos.
Distancia total
13,5 kilómetros.
Interés
Peña Abismo, panorámicas sobre la Montaña Palentina, hayedos, pueblo pintorescos.
Altitud mínima
1198 m.
Altitud máxima
1708 m.
Desnivel acumulado
882 m.
Mapas
1:50000: 0082 Tudanca.
1:25000: 0082-3 Valdeprado.

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Notas:
-La ascensión no ofrece especiales dificultades técnica pero sí transcurre por terrenos agrestes sin señalizar ni referencias claras.
-La orientación tanto a la ida, como sobre todo en la vuelta, es particularmente complicada. Si no se conoce bien la zona, no se recomienda hacer esta excursión sin un GPS.
-El retorno por el bosque es particularmente largo y en algunos tramos complicado. Puede abreviarse la vuelta descendiendo desde el collado Sinmiedo hacia el arroyo Riocerezo y retornando por el valle hasta la carretera.
-A la Peña Abismo se puede también ascender partiendo del pueblo de Piedrasluengas, por su cara norte. En esta ocasión la aproximación y subida final es más sencilla y evidente.


Entradas relacionadas:
  • Valdecebollas.
  • Peña Carazo
  • Tres Mares.
  • Fuente del Cobre.
  • Sierra de Peña Labra.




  • Mapa topográfico



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