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lunes, 11 de diciembre de 2017

Prepirineo Aragonés: Sierra de San Juan de la Peña

El monasterio de San Juan de la Peña, ubicado en la sierra del mismo nombre, en Huesca, es la cuna histórico del Reino de Aragón. Los montes en que se halla forman parte del Prepirineo Aragonés, una gran cadena montañesa que flanquea los Pirineos por su lado sur. Partiendo del monasterio nuevo, recorremos la cresta hasta la ermita de San Salvador.


Sierra de San Juan de la Peña




Al suroeste de la ciudad de Jaca, en Huesca, se encuentra la Sierra de San Juan de la Peña. Se trata de un largo espinazo rocoso, que se desarrolla de este a oeste paralelamente por el sur al Pirineo. En sus montes se halla el antiguo Monasterio de San Juan de la Peña, ubicado en pintoresco lugar y cuna del Reino de Aragón. Un poco más arriba, sobre la llamada explanada de San Indalecio, se construyó el monasterio alto o nuevo, formando parte de un gran área recreativa. Es hoy centro de interpretación del reino de Aragón. Llegaremos fácilmente desde Jaca saliendo por al carretera N-240. En unos 20 kilómetros, tomamos el desvío a la izquierda al pueblo de Santa Cruz de la Serós. Desde él, asciende la carretera hacia los monasterios. En el aparcamiento del área recreativa, dejaremos el coche.

Monasterio Nuevo.
Explanada de San Indalecio.
Aunque nuestro objetivo es recorrer la cresta y llegar hasta el pico y ermita de San Salvador, a 1545 metros de altura, en un primer recorrido, nos queremos acercar hasta el mirador del monte sobre la ladera norte.

Para ello, saldremos del aparcamiento y tomaremos el sendero señalizado. A través del bosque, llegaremos en menos de quince minutos al mirador, llamado el Balcón de los Pirineos.


Allí, disfrutamos de un magnífico panorama. Frente a nosotros el amplio valle del río Aragón, que recorre la Canal de Berdún y un buen número de altas cumbres de los Pirineos, abarcando desde el navarro hasta el Monte Perdido.

Panorámica hacia el norte desde el mirador.
Extraordinario aperitivo a la excursión y buen lugar para permanecer un rato disfrutando del paisaje.


Abandonamos el mirador y retornamos por un sendero paralelo, dentro del bosque, hasta la carretera del monasterio, muy cerca de él en un gran cruce. Un gran panel nos indica las diferente opciones. Nuestro objetivo es acceder primero a la cresta de la sierra, desde donde caminaremos hasta el pico San Salvador. Continuamos entonces por una pista forestal, bien acondicionada, que inicia una suave ascensión.


En algo más de un kilómetro de cómoda marcha, la abandonamos por la izquierda la pista para plantarnos, fácilmente, sobre la cresta de la sierra. Tenemos ya a la vista la vertiente sur de la sierra, recorrida por un salvaje valle abajo, que va de este a oeste y que nos acompañará por nuestra izquierda todo el recorrido hasta la ermita de San Salvador. Si nos fijamos, mirando hacia el NO., podemos distinguir las alturas de los Mallos de Riglos. El recorrido por la cresta es sencillo, solo el viento fuerte nos incomoda un poco.

Dejamos atrás el Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña.
El recorrido por la cresta es relativamente sencillo. El sendero que seguimos va ganando altura con suavidad. En algunos puntos, la pendiente se agudiza, en líneas generales podemos caminar con comodidad. Vamos disfrutando de las extensas vistas que tenemos sobre ambas vertientes. Hacia el sur, a nuestra izquierda, la sierra presenta un abrupto escalón de casi doscientos metros sobre el valle. Hacia el norte, a nuestra derecha, la ladera se presenta más suave y tapizada de árboles.

Antena de telecomunicaciones sobre la cresta, que dejamos atrás.
Tras sobrepasar una estación de comunicaciones, la cuerda se ensancha y los pinos nos acompañan por la izquierda.

La sierra cae abruptamente hacia el sur.
El camino es cómodo, sólo tenemos que cubrir la distancia que nos queda ya de la solitaria ermita de San Salvador, ubicada en el extremo de la cresta que estamos recorriendo.

Panorámicas hacia el sur.
Un kilómetro antes de nuestro objetivo, el camino se interna en el bosque, por nuestra derecha. Seguimos ganando altura y de nuevo, salimos a la cresta.

Últimos tramos por la cresta hacia la ermita de San Salvador.
Tras salir de los árboles, debemos superar una pequeña cuesta con fuerte desnivel, aunque cómoda, que dos horas después de haber iniciado la marcha, nos deja junto al edificio de la ermita de San Salvador, ubicada en el pico del mismo nombre a 1545 metros de altitud. El templo pertenece a Santa Cruz de la Serós y su fábrica actual es del siglo XVI o principios del XVII. Su advocación es a Cristo Salvador del Mundo y del Hombre.

Ya llegamos a la ermita.
La ermita de San Salvador, ubicada a 1545 metros de altitud.
Las vistas desde aquí son espectaculares. La sierra aún se prolonga hasta la Atalaya /1536 metros), un picacho próximo a nosotros. Hacia el sur, continua por un estrecho espolón hasta el Cuculo (1540 metros). Buen sitio para descansar. Si tenemos suerte, encontraremos la ermita abierta. Su interior es sencillo y suele guarda una talla del Santo Entierro de Cristo. El día 26 de julio se asciende hasta la ermita en romería desde el pueblo de Santa Cruz de la Serós.

Pico San Salvador (1545 metros), junto a la ermita. Al fondo, la Atalaya.
El regreso al Monasterio Nuevo lo realizaremos por una variante, tomando la pista que próxima a la ermita, se desarrolla en paralelo por el bosque unos metros por debajo de la cresta.

El regreso al Monasterio Nuevo los realizamos por una pista forestal.
Vista sobre la Sierra de San Juan de la Peña. En primer término: el Monasterio Nuevo. Al fondo, la Peña Oroel.
El recorrido es largo. La pista está en buen estado, ya que por ella pueden subir vehículos autorizados hasta la misma ermita.


Unos dos kilómetros antes de iniciar el descenso final, la pista desemboca en terreno abierto, continuando ya por asfalto. En una curva de la carretera disponemos de magníficas vistas sobre la sierra y el Prepirineo. Al fondo destaca la silueta inconfundible de la Peña Oroel.

Retornamos al Monasterio Nuevo, fin de nuestra excursión.
Llegamos al cruce desde el cual iniciamos la marcha. Siguiendo la carretera, llegaremos a la parte trasera del Monasterio Nuevo y la explanada de San Indalecio, algo más de cuatro horas después de haber comenzado la excursión.



SIERRA DE SAN JUAN DE LA PEÑA
Espacio natural
Sierra de San Juan de la Peña, en el Prepirineo Aragonés (Huesca).
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pistas forestales y senderos de montaña.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Encontraremos en el área recreativa del monasterio nuevo.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Aunque está señalizado, hay que estar atentos a los desvíos para no equivocarse porque no es intuitivo el recorrido.
Época recomendable
Todo el año. Evitar días calurosos del verano y nieblas invernales.
Inicio
Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña (Huesca).
Distancias
Desde Jaca: 33 kilómetros. Desde Burgos: 318 kilómetros. Desde Zaragoza: 155 kilómetros.
Tiempo total
4 horas 10 minutos.
Tiempos de marcha
Monasterio nuevo-Mirador: Mirador-Ermita de San Salvador:  Ermita de San Salvador-Monasterio nuevo: 
Distancia total
12,5 kilmetros.
Interés
Senderos de la Sierra de San Juan de la Peña; panorámicas sobre el Prepirineo y el Pirineo Aragonés; monasterios de San Juan de la Peña (nuevo y viejo); pueblo de Santa Cruz de la Serós.
Altitud mínima
1144 m.
Altitud máxima
1545 m.
Desnivel acumulado
m.
Mapas
1:50000: 0239
1:25000: 0239-

h

h
Notas:
- La ruta es sencilla y accesible en general para todas las personas.
- Por supuesto, la joya de la sierra es el Monasterio Viejo de San de la Peña, del siglo IX, cuna del Reino de Aragón. Si no se ha estado nunca, es obligatoria su visita.


MONASTERIO VIEJO DE SAN JUAN DE LA PEÑA

- También es muy recomendable hacer una parada en el pueblo de Santa Cruz de la Serós, donde hay que visitar sus iglesias románicas de Santa María y San Caprasio.

Iglesia de Santa María, de Santa Cruz de la Serós.
San Caprasio.


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Mapa topográfico


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jueves, 14 de agosto de 2014

Pirineo Aragonés: Ibones Azules desde Panticosa

El entorno de Panticosa, es ideal para recorrer y explorar el sector oriental del Valle de Tena, en el Pirineo Aragonés. La ruta que se describe, se inicia en Baños de Panticosa remontando el río Caldarés para acceder al embalse de Bachimaña. Desde allí, ascenderemos a los ibones (lagos de montaña) Azules, a 2416 metros de altitud.

Situación de Panticosa en el Pirineo Aragonés.
La ruta la iniciaremos en Baños de Panticosa, una extensa pradera rodeada de altas montañas junto al Ibón de los Baños, donde se ubican los balnearios y establecimientos turísticos de Panticosa.
Podemos acercarnos fácilmente desde Jaca, Sabiñánigo o la misma ciudad de Huesca. Siguiendo la carretera que recorre el Valle de Tena de sur a norte y tras pasar la población de Biescas, tomamos el desvío a mano derecha que nos lleva al pueblo de Panticosa (1182 m). Dejamos el pueblo a nuestra derecha y continuamos por una angosta carretera para dirigirnos a Baños de Panticosa (1580 m.).

Partimos de Baños de Panticosa.
Baños de Panticosa se compone en realidad de un complejo de edificaciones balnearias emplazadas junto al Ibón de los Baños. Aparcamos el coche junto al refugio y emprendemos la marcha.
Justo al lado del refugio, nace la senda señalizada que asciende en zigzag, ganando altitud con rapidez y dejando abajo detrás nuestro el balneario y el lago.

Subimos por el barranco del arroyo Caldarés.
Saltos de agua.
El sendero asciende por el barranco formado por el río o arroyo Caldarés, que forma continuos saltos de agua salvando el fuerte desnivel que debe cubrir desde los lagos superiores hasta el Ibón de Baños.
Superada esta cuesta inicial, llegamos a los llamados Llanos del Bozuelo, una extensa pradera, antesala de la definitiva ascensión hacia el embalse de Bachimaña. Reponemos fuerza y continuamos por el sendero, siempre señalizado y sin pérdida alguna.

Los Llanos del Bozuelo, antesala de la cuesta del Fraile.
El sendero asciende por la roca dejando a la derecha un profundo barranco por donde discurre el arroyo.


Continuamos camino siguiendo el barranco del arroyo Caldarés.
Al fondo ya divisamos la cascada del Fraile.
El valle se abre y nos situamos justo en la parte inferior de la cascada y la cuesta del Fraile. Estamos en agosto y el salto de agua mantiene aún un considerable caudal. Debemos ascender por la cuesta a su izquierda, para salvar el desnivel de 200 metros respecto al embalse por una pendiente cercana al 20%.


Subiendo en zigzag, ganamos altura acompañados por la copiosa cascada a nuestra derecha. Llegamos por fin a la cola del embalse de Bachimaña, que en realidad se componen de dos subembalses, el bajo y el alto, separados por un dique contenedor de aguas

Video desde la Cuesta del Fraile

 

Estamos pues junto a la presa del embalse de Bachimaña Bajo (2162 m.). Al otro lado del muro, se halla un refugio de alta montaña, recientemente habilitado. Su estilo es muy acorde con el entorno y su emplazamiento sobre la cabecera del arroyo Caldarés, excelente.

Embalse de Bachimaña y refugio de alta montaña.
No nos quedamos aquí, sino que proseguimos por la senda a la búsqueda del embalse superior. Siguiendo el camino, cómodo, rodeamos el embalse por su margen izquierda.

Bordeamos el embalse de Bachimaña Alto por su margen oeste.
El paisaje que disfrutamos ya es de alta montaña.

Dejamos el embalse atrás y continuamos por un camino pedregoso hacia los Ibones Azules.
Bordeando el lago, llegamos por fin al entorno de la Cascada de los Azules (2219 m.), por donde el agua desciende de los ibones superiores, aún no visibles, pero que se intuyen ya cercanos.
Justo aquí, a la vista de la cascada, es preciso pasar el río y continuar por la pista. Un poste de señalización al otro lado del río nos guiará. Dependiendo de la época del año, puede llevar más o menos caudal el río y ser más dificultoso su vadeamiento.

Cruzamos el río Caldarés antes de la cascada de los Azules.
Continuamos pues por el sendero, siguiendo el cauce del arroyo que queda ahora a nuestra izquierda. El sendero asciende entre las rocas y alcanzamos el llano donde se ubica el Ibón Azul Inferior (2360 m.).

Ibón Azul Inferior.
Este pequeño lago de montaña se ubica en un pequeño circo rocoso, cuyas paredes se hallan ya cubiertas de neveros.. El color de sus aguas dan testimonio de su nombre. Continuamos, ya que aún nos queda superar un pequeño portillo para acceder al destino final de nuestra excursión, el ibón superior. Para ello continuamos sin pérdida alguna por el lado derecho del lago, subiendo por un estrecho y difuso sendero, que a ratos se estrecha. En apenas quince minutos, llegamos por fin al Ibón Azul Superior (2402 m.).

El Ibón Azul Superior.
Lo mismo que su antecesor, el lago se sitúa en un pequeño circo rocoso circundado por cumbres de más de 2800 metros. Mirando hacia el SO. visualizamos la muralla rocosa de los Picos de los Infiernos (3081 m.). Es de notar que aún conserva un pequeño glaciar junto a la cumbre principal.
Hacia el oeste, la senda continua ascendiendo por una vaguada hacia el llamado Cuello del Infierno, collado donde se ubica el Ibón de Tebarray (2692 m.). La vaguada sube por un angosto canal cubierto de nieve-hielo, por lo que una teórica ascensión requeriría equipo apropiado. Por este collado, pudiéramos enlazar con el embalse de Respumoso, completando una ruta circular que enlazaría Baños de Panticosa-Embalse de Bachimaña-Ibones.Azules-Ibón de Tebarray-Ibón de Llena Cantal-Embalse de Respumoso- Arroyo de Aguas Limpias-Sallent de Gállego. Todo el recorrido podría exigir unas 10 horas de dura caminata.

Hacia el este divisamos el Vignemale entre las nubes.
Si miramos hacia el este, vemos nítidamente la cumbre del pico Vignemale (3298 m), máxima cumbre del Pirineo francés, aunque compartida con España, donde se la conoce también con el nombre de Comachibosa.

Descendemos por la Cuesta del Fraile de regreso a Baños de Panticosa.
Desde aquí, sólo tenemos que descansar y disfrutar del magnífico entorno que nos rodea.
El retorno se hará exactamente por el mismo itinerario que hemos realizado. Sin embargo, llegados a los llanos del Bozuelo, realizaremos el descenso por un camino alternativo. Así, cruzamos el barranco del Caldarés por un pequeño puente, continuando el descenso por un sendero a través de un pinar.

Atravesamos el barranco Caldarés por un puente.
Esta alternativa se muestra más atractiva, ya que las vistas sobre Baños de Panticosa y las cumbres circundantes son impresionantes. Podemos contemplar a nuestra derecha la cumbre del Garmo Negro (3064 m), máxima cumbre del Macizo de las Argualas. El sendero va descendiendo suavemente hacia entre pinares. Llegamos a los Baños precisamente junto a las primigenias edificaciones del balneario, hoy abandonadas. Desde aquí estamos a solo cinco minutos del refugio, donde habíamos dejado el coche.

Panorámica de Baños de Panticosa. A la derecha, el Garmo Negro (3081 m.).


Ibones Azules desde Panticosa



Notas:
- La ruta es exigente por larga y por tener que superar fuertes pendientes. En verano puede hacer calor. En invierno puede ser impracticable por la nieve y el hielo.

Balneario de Panticosa.
- Es posible aprovisionarse de agua en el arroyo Caldarés o cualquiera los ibones.
- Desde el Ibón Azul Superior podemos subir siguiendo la vaguada al norte de los Picos del Infierno hasta el collado junto al Ibón de Tebarray. Desde allí podemos descender hacia el norte y enlazar con el embalse de Respumoso.
- En Baños de Panticosa hay establecimientos hoteleros, restaurantes y bares.
- Desde Baños de Panticosa sale la ruta hacia la cumbre del Garmo Negro (3081 m.), debiendo superar un desnivel de 1500 metros.

Embalse de Respomuso.

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