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lunes, 18 de noviembre de 2024

Condado de Treviño: Bosques de Bajauri y Obécuri

El este del Condado de Treviño está tapizado de espesos y bien conservados bosques caducifolios muy apropiados para ser visitados en otoño. En esta ocasión realizamos una atractiva travesía entre las localidades treviñesas de Bajauri y Obécuri, las más orientales del enclave. Completamos el recorrido visitando la arquitectura tradicional del casco urbano de Obécuri, subiendo a la ermita de San Víctor, donde tenemos buenas vistas sobre la zona.


Obécurif

 
La ruta comienza en el pueblo más oriental del Condado de Treviño, en la pequeña localidad de Obécuri. Llegaremos desde Burgos saliendo por la AP-1 hasta La Puebla de Arganzón. En esta localidad nos salimos de la autopista para continuar por la carretera que atraviesa el Condado de Treviño de oeste a este. En una media hora, en la cual atravesamos varios pueblos del enclave, llegaremos al punto de inicio. 


Ya unos kilómetros antes, la carretera atraviesa espesos bosques caducifolios, anticipándonos los parajes por los que discurrirá la excursión.

Obécuri.
En la entrada de la localidad, junto a la carretera, hay sitio de sobra para aparcar el coche y prepararnos para la marcha.

Iniciaremos el recorrido saliendo por una marcada pista al norte del pueblo que sigue en paralelo a un pequeño cauce.
En unos pocos minutos dejamos a nuestra derecha el sendero que se dirige a la ermita y monte de San Victor, continuando hacia el norte. La visitaremos más tarde.

Camino de Obécuri a la laguna.
Al llegar a una granja, torcemos a la izquierda y subimos durante unos metros dirigiéndonos a la línea de bosque ya vemos cercana. Pero antes de entrar en él, nos desviamos unos metros a nuestra izquierda hasta la orilla de una bonita laguna. Encontramos algunas aves rupícolas. Bello paraje. Continuamos.

Laguna de Obécuri.
Retornamos al camino y penetramos en el bosque. En un principio, es un tupido pinar.

Entramos en el bosque por un pinar.
Tras caminar casi un kilómetro por un estrecho sendero, el camino gira hacia el sur y descendemos unos metros para penetrar en un bosque de caducifolias donde encontramos varias especies. Pasamos del verde al rojo-amarillo.

Encontramos algunas hayas y otras especies  camino de Bajauri.

Salimos del bosque y continuamos ahora por una cómoda pista entre amplios sembrados. En algo menos de dos kilómetros, la pista desemboca en la carretera. Tenemos Bajauri a la vista y llegamos en diez minutos a su casco urbano.

Bajauri a nuestra derecha.
Bajauri es una pequeña localidad treviñesa con buenas y bien arregladas casas tradicionales. Paseamos por sus calles. Lo más interesante es la pequeña plaza con una gran fuente-pilón, algunas buenas casonas y la iglesia con su portada de arco apuntado. Podemos repostar agua y continuar.

Iglesia de Bajauri.
Dejamos el pueblo por una gran pista que sale por su parte oriental y pronto emprende un largo y suave descenso, camino de la línea de bosque.

Dejamos el caserío de Bajauri atrás.


En un kilómetro aproximadamente, dejamos esta gran pista por nuestra derecha y nos incorporamos a un bonito y estrecho sendero que se abre paso entre la orilla de otra gran laguna, a nuestra izquierda, y el bosque, a nuestra derecha.

Sendero junto a la laguna.

Laguna de Bajauri.
Nada más llegar a la cola de la laguna, alimentada por el arroyo de las Fuentes, la dejamos atrás y nos internamos en el bosque. Caminamos por cubierta vegetal muchos metros.


Pronto el hayedo nos invade y los colores rojizos se muestran en todo su esplendor. Caminamos siguiendo la orilla del arroyo, que baja bastante cargado de agua por un profundo cauce que se abre paso entre las raíces de los árboles.


Seguimos permanentemente la orilla del arroyo de las Fuentes.
Aunque en algún punto pudiéramos despistarnos porque el terreno es irregular y el sendero desaparece en algunos puntos, la mejor indicación es seguir siempre la orilla del arroyo. Si hace falta, podemos cambiamos de orilla, aunque no es sencillo por la anchura del arroyo.


Poco a poco, el arroyo y el camino que llevamos va girando hacia el NE. y emprende un ligero descenso. Seguimos ahora por una pista más marcada y cómoda.

Puente de piedra.
Dejamos un vetusto puentecito de piedra, de aspecto muy antiguo y seguimos por la pista forestal. Nos cruzamos con algún todoterreno.


Por él, continuamos hasta desembocar casi repentinamente en un claro muy cerca de las casas de Obécuri, en donde entramos ahora por su lado sur.

De nuevo en Obécuri.
Terminamos esta atractiva ruta. Pero antes de irnos, damos una vuelta por el caserío de Obécuri, muy interesante por varios motivos. En primer lugar nos llama la atención la iglesia, con una curiosa portada partida y otra cegada, ambas góticas, además de su gran torre-fortaleza.

Torre-fortaleza y portada truncada de la iglesia de Obécuri.
Gran portada gótica partida.
Portada cegada.

Terminamos la visita acercándonos hasta la ermita-humilladero del Cristo, al sur del pueblo, ubicada a corta distancia junto al camino que se dirige hacia la sierra. Además de su interior sencillo, llama la atención la columnata del pórtico con sus basamentos ¿romanos?.



Excursión adicional: Subida a la ermita de San Victor

Si tenemos tiempo y ganas, es recomendable acercarse a la ermita-humilladero de San Victor. Se halla cerca del pueblo y podemos ir caminando. Si vamos en coche, atención a la estrechez del sendero porque nos costará dar la vuelta. Saldremos por la misma pista por donde iniciamos la excursión y en unos pocos metros, continuamos por un camino, menos marcado, que sigue la vertiente sur del monte Arrugaza. En algo menos de un kilómetro,  vemos la señal por la izquierda que nos indica el sendero que asciende hasta la ermita. Es una sencilla subida por el bosque con espléndidas vistas sobre Obécuri y la parte oriental del condado. De fondo, divisamos la impresionante silueta recortada de la Sierra de Toloño, (también llamada Sierra de Cantabria), que destaca mucho sobre las alturas del Condado.

Ermita-humilladero de San Victor.


BOSQUES DE OBÉCURI Y BAJAURI
Espacio natural
Condado de Treviño oriental.
Dificultad
Baja. La ruta no tiene ninguna dificultad más allá de la orientación.
Tipo de camino
Pistas forestales, pequeños tramos por camino y carretera antes de y después de llegar a Bajauri.
Ciclable
Sí, aunque en algunos tramos por el hayedo entre Bajauri y Obécuri tenemos que echar pie a tierra.
Agua potable
Encontraremos en los dos pueblos por los que pasamos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Media. Aunque hay señalización en algunos puntos es incompleta y podemos dudar en algunos cruces,. La orientación en el interior de los bosques por los que discurrimos es complicada. Es muy aconsejable llevar GPS:
Época recomendable
El otoño es sin duda la época más indicada para visitar esta zona.
Inicio
Obécuri, Condado de Treviño (Burgos)
Distancia de Burgos
128 kilómetros (Treviño: 23,6 kms; Vitoria: 35,4 kms).
Tiempo total
Unas dos horas y media (dependiendo el tiempo que nos detengamos en Bajauri). No incluye el paseo por Obécuri ni la subida a la ermita de San Victor.
Tiempos de marcha
Obécuri-Bajauri: 1 hora 10 minutos; Bajauri-Obécuri: 1 hora 15 minutos.
Distancia total
10 kilómetros.
Interés
Bosques caducifolios (hayedos), lagunas, arquitectura tradicional y ermitas de Obécuri.
Altitud mínima
719 m.
Altitud máxima
811 m.
Desnivel acumulado
383 m.

h
h
Notas:
- Excursión fácil, agradable, en la que única dificultad que tenemos es la orientación. Son muchos los cambios que hay que hacer por lo que hay que llevar GPS.
- Ya que nos desplazamos una gran distancia, es muy recomendable aprovechar el día y visitar el Condado de Treviño si aún no lo conocemos. Una sugerencia para completar el día y que no requiere más de 3 o 4 horas:
* La Puebla de Arganzón y Treviño - casco urbano tradicional, templos renacentistas.
* Las Gobas de Laño y Santorcaria - conjuntos eremíticos excavados en la roca que sorprenden por su magnitud
* Cucho - arquitectura tradicional.
* Ermita de San Vicentejo - el mejor templo románico del condado.


Ermita de San Vicentejo


Conjunto eremítico de las Gobas de Laño.


Entradas relacionadas:



Mapa topográfico


Perfil de elevación



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domingo, 31 de diciembre de 2023

Monte Hijedo

Excursión otoñal por uno de los bosques mejor conservados de la provincia de Burgos y también de la Cordillera Cantábrica: el Monte Hijedo. Partiendo del área de aparcamiento, pasamos junto a las Cabañas de Hijedo y recorremos su interior descubriendo muchas especies caducifolias (las reinas del otoño) y también perennes, como los tejos y los acebos. Todo el trayecto es sencillo, agradable y muy interesante.



Monte Hijedof

El Monte Hijedo es una gran masa forestal compartida entre las provincias de Burgos y Cantabria. Si iniciamos la ruta desde el lado burgalés, debemos acceder a la localidad de Santa Gadea de Alfoz, en el extremo NO. de la provincia. Para ello, saldremos por la N-623 hasta Cilleruelo de Bezana, donde nos desviamos por la izquierda hacia Santa Gadea de Alfoz. Antes de llegar a esta bonita localidad, nos desviamos por un vial asfaltado que nos lleva hasta el aparcamiento habilitado justo a la entrada de la pista que se dirige a las Cabañas de Hijedo.

Pista de grava que se dirige a las Cabañas de Hijedo.
Iniciamos la excursión caminando por una muy amplia pista que se dirige hacia el sur por terreno llano. Desde aquí, podemos ver hacia el norte la muralla montañosa que cierra el valle del Ebro por esa vertiente. 

Nieblas matutinas en el el embalse del Ebro.
En unos veinte minutos, alcanzamos una gran campa donde se hallan las famosas Cabañas de Hijedo. Se trata de un bellísimo conjunto de edificaciones, edificadas por un indiano, donde encontramos un palacio con dos torres, cuadras, corrales y una capilla particular o ermita dedicada a la Sagrada Familia. Todo el conjunto fue construido entre los años 1910 y 1925 por un indiano, al parecer sobre restos de edificaciones anteriores. Hoy sigue siendo utilizada como granja y es propiedad privada, por lo que no se puede visitar su interior. Desde la pista por la que llegamos, podemos observar bien todo el conjunto. Aquí comienza propiamente el recorrido por el interior del bosque.

Las Cabañas de Hijedo.

Continuamos bordeando el cercado de la finca hasta unos metros más adelante llegar a un cruce señalizando informándonos que entramos en el monte. Siguiendo las indicaciones, opotamos por seguir por la derecha. Penetramos rápidamente en el interior del bosque.

Sendero de descenso hacia el arroyo Hijedo.
En un primer momento, el sendero se abre paso siguiendo un estrecho pasillo entre los árboles, siempre viable, que poco a poco inicia un descenso hacia el vallejo formado por el arroyo Hijedo. El camino gira noventa grados a nuestra izquierda y continua perdiendo altura hacia el fondo del valle.

Numerosas especies arbóreas nos acompañan en todo momento.
El otoño está muy avanzado y encontramos el lecho del camino cubierto con un espeso manto de hojas, principalmente de roble albar, hayas y otras especies. Son muchas más las que vamos a ver, como alisos, abedules, avellanos, fresnos, nogales, y como veremos más adelante, las joyas del bosque por su rareza: los acebos y tejos.

Alcanzamos el arroyo Hijedo.
Alcanzamos el lecho del arroyo de Hijedo, justo en un cruce de caminos. Torcemos hacia nuestra izquierda, cruzamos un puentecito de madera y seguimos por un marcado camino siguiendo el curso de agua.


Enseguida, aparecen los tejos, diseminados, en ambas orillas. Podemos contemplar buenos ejemplares de más de 800 años afianzados sobre el roquedo que cubre las laderas.

Los tejos aparecen a ambos lados del camino.
El sendero se dirige hacia el norte, es amplio y cómodo y en todo momento discurre paralelo al curso de agua.


En unos 30 minutos por el interior del valle, saldremos del bosque a un espacio abierto, al fondo del cual se halla un conjunto de roquedos denominado Peña Rota.

Saliendo del bosque por la parte norte.
El camino se incorpora a una gran pista que viene desde la carretera y gira 180 grados. Subimos poco a poco de nivel por él entre ganado paciendo.

Dejamos el valle del arroyo Hijedo atrás.
Estamos en el punto más alejado del recorrido. Es buen sitio para parar, descansar y comer algo disfrutando del paraje donde nos encontramos.

Roquedos de Peña Rota.
Continuamos. Penetramos de nuevo en el bosque y nos dirigimos en dirección sur, desandando en esta dirección lo recorrido por el fondo del arroyo unos minutos antes, pero ahora  pero ahora unos quinientos metros más al este y una altura superior. En esta parte del bosque, encontramos muchos acebos, de hecho, atravesamos un enorme acebal que nos acompaña durante casi un klómetros.

Entramos de nuevo en el bosque.
El camino se estrecha en muchos puntos y va dejando a la derecha algunos pequeños arroyos y barrancos rocosos que sobrepasamos sin dificultad. En todo momento hay señalización y no hay posibilidad de extravío.

Caminamos por el interior de un inmenso acebal.
No tenemos ningún problema para caminar y disfrutar del entorno.


Poco a poco nos vamos acercando de nuevo a las Cabañas de Hijedo. En este último tramo anterior a llegar a la campa, encontramos más ejemplares de tejo, estos incluso de mayor tamaño que los que vimos junto al arroyo.


Llaman la atención las formas caprichosas de sus troncos, muestra de la larga vida que tiene estos árboles. Algunos parecen haber brotado de la misma roca.



A punto de alcanzar el llano donde se encuentran las cabañas, nos asomamos a un mirador a nuestra izquierda, con buenas vistas sobre una gran parte del Monte Hijedo. Se alcanza a ver gran parte del bosque a caballo de las dos provincias de Burgos y Cantabria.

Vista desde el mirador.
Antes de llegar a las cabañas, encontramos algunas cabras de gruesa y larga cornamenta que nos miran con atención.



Una vez en las cabañas, solo tenemos que continuar por la amplia pista por la que vinimos para volver al aparcamiento.



Terminamos esta magnífica excursión por uno de los bosques mejor conservados y más variados tanto de Burgos-Cantabria como de la Cordillera Cantábrica.


MONTE HIJEDO
Espacio natural
Monte Hijedo.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Senderos y pistas forestales.
Ciclable
Sí, aunque no se recomienda al haber tramos estrechos con vegetación cerrada.
Agua potable
Encontramos en los arroyos que vamos encontrando.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil. Está bien señalizado.
Época recomendable
Otoño.
Inicio
Área de aparcamiento cerca de Santa Gadea de Alfoz.
Distancia de Burgos
96,9 kilómetros
Tiempo total
Unas 3 horas.
Tiempos de marcha
Aparcamiento-Cabañas de Hijedo: 20 minutos; Cabañas de Hijedo-Peña Rota: 1 hora 5 minutos; Peña Rota.Aparcamiento: 1 hora 10 minutos.
Distancia total
11,6 kilómetros.
Interés
Bosques caducifolios (donde destacan las hayas, tejos y acebos), cabañas de Hijedo, paisajes.
Altitud mínima
864 m.
Altitud máxima
1064 m.
Desnivel acumulado
427 m.    


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Notas:
- La excursión es sencilla, está bien señalizada. Podemos calificarla de un gran paseo por un gran jardín arbóreo donde veremos muchas especies.
- Las cabañas de Hijedo es una propiedad privada, hoy granja agropecuaria, donde no podemos entrar.
- Podemos completar la excursión a esta alejada zona de Burgos visitando, entre otros, los pueblos de Santa Gadea del Alfoz y el también muy interesante Arija, junto al gran embalse del Ebro.


Arija


Santa Gadea de Alfoz



Mapa topográfico



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