Mostrando entradas con la etiqueta Megalitos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Megalitos. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de agosto de 2020

Dólmenes de Fuentepecina

La comarca de Sedano es rica en megalitos. Muchos de ellos permanecen aún enterrados ocultos en un túmulo que con el paso de los milenios taparon todo vestigio. Otros, han sido restaurados y libres ya de cobertura terrosa, muestran las lajas y piedras con las que fueron construidos. En esta ocasión, visitaremos el conjunto de Fuentepecina, compuesto de cuatro dólmenes, uno de los cuales ha sido restaurado. El lugar está muy apartado y los caminos de ida y vuelta se produce por densos bosques lo que añade interés a su visita.


Dólmenes de Fuentepecina



Los dólmenes de Fuentepecina se ubican en un apartado paraje del Valle de Sedano, a medio camino del Páramo de Masa, sobre un llano. Para llegar, hay que salir de Burgos por la N-623, que cogemos pasado a Ubierna. Dos kilómetros después del cruce de Masa-Villadiego, tomamos el desvío a la derecha hacia Sedano. La carretera enseguida desciende hacia un estrecho vallejo. En unos 4 kilómetros, poco antes del desvío a Mozuelos de Sedano, veremos a nuestra derecha una pista que desciende por la derecha. Lo más cerca posible de allí (no es fácil porque la carretera apenas tiene cuneta), dejaremos el coche y nos incorporamos a esta pista que sigue la orilla del arroyo de la Canaleja, abandonando el asfalto.

Carretera de Sedano, cerca del desvío a Mozuelos.
Esta pista es carrozable, pero, como hemos dicho, es mejor dejar el coche en la cuneta de la carretera ya que la entrada desde ella es algo problemática al haber poca visibilidad y ser muy estrecha.
Una pista parte de la carretera y baja hacia el arroyo de la Canaleja.
Dujos tradicionales.
El arroyo de la Canaleja ha horadado un bonito barranco en su descenso desde el páramo hasta el valle.
La pista sube en paralelo al arroyo de la Canaleja, que se ha ido abriendo paso entre las duras calizas del páramo en su descenso desde su nacimiento, cerca del paraje de Fuentepecina.

Fuente de la Vega.
Así pues el camino desde su inicio en la carretera hasta el páramo donde se ubican los dólmenes es un agradable paseo, pleno de silencio, muy apartado de cualquier núcleo o vía de comunicación.


Tras dejar a la derecha el pilón de la Fuente de la Vega, llegamos a un cruce, en donde deberemos tomar el ramal izquierdo. La pista enseguida describe un amplio giro, comenzando a ascender por la pista que se abre paso entre la dura roca de la paramera.

Dejamos el vallejo del arroyo de la Canaleja y subimos al páramo.
Una vez en el páramo, la vista se ensancha y toca encontrar los cuatro dólmenes.

Paraje de Fuentepecina, donde buscaremos los cuatro dólmenes o túmulos de Fuentepecina.
Esta labor no es sencilla. Hay multitud de acumulaciones de piedras, restos de tierra removida, antiguas tapias y muros hoy abandonados, etc... Para estar seguros de encontrar la posición correcta de estos monumentos del Neolítico, hemos introducido en el GPS las coordenadas exactas de los cuatro megalitos.


Fuentepecina 1

El primero de ellos, bautizado como Fuentepecina 1, es el que se halla más cerca de la pista por donde hemos venido. Se trata en realidad de un gran túmulo que destaca sobre el llano. Encontramos mucho ganado pastando a su alrededor, dándole un aspecto muy rústico al paraje. Un panel explicativo, nos confirma que estamos en el megalito correcto. Subimos a la parte superior del montículo, encontramos piedras desperdigadas, pero no asoman lajas o piedras que nos indiquen que se trate verdaderamente de un dolmen. A la espera de ser desenterrado y restaurado. La cámara tiene un diámetro de solo 2,.5 metros y el túmulo no levanta más de 1 metro, siendo uno de los dólmenes más pequeños de la Lora.

Túmulo de Fuentepecina 1.


Hay un pequeño cráter en la parte superior del túmulo.


Fuentepecina 2

Dejamos el primer megalito y guiados por el GPS, continuamos por la pista, amplia, camino del segundo de la serie. Muy cerca nos paramos a leer un gran panel interpretativo de los megalitos de Sedano y del conjunto que visitamos en particular. Interesante lectura. Poco más adelante, llegamos a Fuentepecina 2, indicado también con un panel explicativo que vemos desde lejos y nos ayuda a su localización..Esta vez sí que nos llevamos la grata sorpresa de ver un dolmen desenterrado y restaurado. La capa de tierra del túmulo que lo recubría ha sido removida y aparece la cámara mortuoria y su pasillo de entrada. Lo vemos tal como era, aunque sin la cobertura de tierra, obviamente. Tal como reza el panel, no es propiamente un dolmen de tipo de corredor, ya que al pasillo que se ve, solo se puede acceder desde la parte superior. El túmulo tiene un diámetro máximo de 17,5 metros y una altura máxima de 1,5 metros.

Dolmen de corredor Fuentepecina 2.



Cámara mortuoria del dolmen de Fuentepecina, compuesta de lajas de piedra talladas e hincadas verticalmente.


Fuentepecina 3

Según nuestro GPS, el tercero de la serie se halla apenas a 150 metros del segundo. Siguiendo en la dirección que nos muestra la pantalla, dudamos entre un par de pequeñas acumulaciones de piedras cercanas. Pero entre estos amontonamientos destaca mucho un túmulo junto a una antigua construcción en piedra. Debe de tratarse de Fuentepecina 3 pues no hay nada cercano que destaque más. Poco hay que decir o ver: el dolmen parece haber sido descubierto y enterrado de nuevo para su conservación, solo vemos una gran acumulación de tierra y ningún panel de interpretación.




Fuentepecina 4

Al igual que el anterior, del cuarto tenemos poco que decir también. Nos guiamos por el GPS hasta llegar hasta el lugar indicado, que se halla muy cerca de Fuentepecina 1. Se trata de otro gran túmulo con acumulación de piedras alrededor que destaca sobre su entorno. Fuentepecina 4 permanece también a la espera de excavación, limpieza y restauración. Tampoco hay panel interpretativo.

Túmulo de Fuentepecina 4.

Una vez visitado este campo funerario de hace cinco mil años, no nos queda más que volver a la carretera donde hemos dejado el coche. Pero esta vez no volveremos por el mismo camino sino que alargaremos la excursión caminando por los espléndidos pinares que cubren las márgenes de los arroyos que descienden desde el páramo.

Volvemos por el bosque.
Subimos por una pista hacia el pinar dejando el fondo del arroyo de la Canaleja abajo a nuestra izquierda.
En primer lugar descendemos del páramo por el mismo camino que trajimos, atravesando el callejón calizo hasta el cruce mencionado anteriormente. Aquí tomaremos la otra dirección que obviamos en la ida, continuando por una pista en buen estado. Dejamos el valle del arroyo de la Canaleja atrás y penetramos en el bosque.

Pinar.
El camino hasta el coche será ahora una caminata siguiendo pistas por el interior del pinar. No hay señalización alguna, únicamente nos vamos guiando por el GPS y seleccionando el cada cruce la pista más conveniente que nos acerque a la carretera. Es evidente que estos senderos tuvieron que ser usados en el pasado para acceder al páramo, hoy se hallan abandonados.

Caminamos por bellos y solitarios parajes camino de la carretera de Sedano.
Pese a que el Valle de Sedano puede parecer descarnado y ralo en vegetación en muchas zonas (sobre todo visto desde las alturas del páramo), nos sorprenden los enormes ejemplares de pinos que pueblan esta zona.

Descendemos hacia la carretera.
Tras realizar correctamente todos los desvíos y siguiendo las indicaciones del GPS, enlazaremos con la pista inicial que bajaba desde la carretera hacia el vallejo del arroyo de la Canaleja. Finalizamos esta corta pero atractiva excursión.



DÓLMENES DE FUENTEPECINA
Espacio natural
Valle de Sedano.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Caminos y pistas forestales
Ciclable
Sí.
Agua potable
Encontraremos en la Fuente de la Vega.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil hasta la zona de los megalitos, siguiendo la pista. Pero difícil encontrar todos los megalitos y retornar por el bosque sin la ayuda del GPS.
Época recomendable
Todo el año excepto épocas lluviosas en que los caminos pueden estar embarrados.
Inicio
Carretera de Sedano, a un kilómetro del desvío a Mozuelos de Sedano.
Distancia de Burgos
41 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 35 minutos (incluye el tiempo de visita de los monumentos).
Tiempos de marcha
Carretera-Fuentepecina 1: 38 minutos; Fuentepecina 4-Carretera: 1 hora.
Distancia total
7,8 kilómetros.
Interés
Megalitos del Neolítico, parajes solitarios del Valle de Sedano, pinares, arroyo de la Canaleja.
Altitud mínima
869 m.
Altitud máxima
1004 m.
Desnivel acumulado
276 m.
Mapas
1:50000: 0135 Sedano.
1:25000: 0135-3 Sedano.



h
Notas:
- El recorrido es sencillo hasta la explanada donde se ubican los dólmenes. Fuentepecina 1 y 2 son fáciles de encontrar al haber paneles informativos.
- El regreso por el pinar es complicado si no conocemos la zona, ya que son muchos los desvíos que hay que tomar con la posibilidad de extraviarnos. Es preferible volver por el mismo camino a la carretera si no disponemos de un GPS.
- Es muy recomendable pasar la jornada visitando más dólmenes de la comarca de Sedano. Entre ellos, destacan el de las Arnillas y la Nava Negra (Gredilla de Sedano), Valdemuriel (Tubilla del Agua), la Cotorrita (Porquera del Butrón) y el Moreco (Huidobro). A los dos últimos podemos acceder muy fácilmente por carretera.


Entradas relacionadas:



Mapa topográfico


Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc




sábado, 14 de junio de 2014

Monte de Castrillo del Val

La población de Castrillo del Val, muy cercana a Burgos, se emplaza a medio camino entre el valle del Arlanzón y las primeras estribaciones de la Sierra de la Demanda. En término su municipal, se halla también el Monasterio de San Pedro de Cardeña. Entre el pueblo y la comarca de los Juarros, existe un espléndido monte relicto poblado de roble y encina. Recorriendo su interior, podemos encontrar interesantes cuevas así como un impresionante menhir, que nos hacen saber que estas tierras fueron habitadas en la prehistoria. No en vano, se hallan muy cercanas a la Sierra de Atapuerca.

La ruta partirá del pueblo de Castrillo del Val, recorrerá el interior del bosque para terminar visitando la Cueva del Portal de Belén, una sorprendente oquedad habitada desde la prehistoria, muy cerca del pueblo. Llegamos a Castrillo del Val saliendo de Burgos por la carretera de Logroño. Nada más sobrepasar el barrio de Castañares y el desvío a San Medel, tomamos a mano derecha la carretera que nos deja en el pueblo. También podemos ir a través del parque de Fuentes Blancas hasta Cardeñajimeno. Desde este pueblo, una carretera local nos deja en Castrillo del Val en apenas dos kilómetros.


Castrillo del Val


Podemos aparcar el coche en cualquier rincón del espacioso centro del pueblo. Dejaremos el pueblo por su lado sur, saliendo por la plaza de la fuente. Nada más dejar la última casa, dejamos la pista que sigue hacia el páramo por el fondo del valle y se dirige a las canteras Bernardo, para tomar la pista que sale a nuestra izquierda y gana altura con decisión Dejamos una granja atrás y continuamos por la pista, que se presenta muy amplia y en buen estado.

Salimos del pueblo por una amplia pista.
A nuestra izquierda tendremos las elevaciones que nos separan del valle del Arlanzón. A nuestra derecha, una amplia vaguada salpicada de encinas y monte bajo recorrida por el arroyo de la Pasaderilla. El camino es cómodo, amplio y por terreno abierto, avanzamos hacia el bosque de Castrillo, que se atisba al fondo.

A la izquierda del camino se divisan las peñas megalíticas.
Recorridos unos dos kilómetros desde el pueblo, visitaremos el primer y sorprendente hito de la ruta: el menhir de Peñalada. A nuestra izquierda, sobre la ladera del monte, divisamos desde la pista un montículo rocoso, visible entre la vegetación. Es allí donde se ubican varios abrigos en el roquedo así como un magnífico megalito vertical, un menhir, descubierto no hace muchos años. Para visitarlo, tenemos simplemente que salir del camino a la izquierda y por terreno indefinido, salvar el desnivel que hay desde la pista. Sin grandes dificultades, salvamos la ladera entre la vegetación y alcanzamos la peña. Lo primero que vemos, es una gran roca plana con un gran abrigo interior. Es el llamado Abrigo de las Cocinas. En su parte central se aprecia un gran rebaje artificial posiblemente destinado a fijar un poste vertical que ampliase algún tipo de techado. Según el catálogo de cuevas y cavidades del grupo espeleológico Edelweiss, de aquí se extrajo material arqueológico que está depositado en el ayuntamiento de Castrillo del Val. Todo indica que fue habitado en fases recientes de la Prehistoria.

Abrigo de las Cocinas.
Apenas a 50 metros del Abrigo de las Cocinas, localizamos un gran menhir compuesto por una gran piedra caliza, de más de 2 metros de altura. A su lado, hay un gran fragmento, que parece haberse desprendido del mayor. Se trata de una parte del estrato desgajado del abrigo y que ha sido desplazado y recolocado verticalmente. Es el llamado Menhir de Peñalada.

Menhir de Peñalada.
La verdad que no hay muchas dudas de su origen artificial y no natural. Las piedras aparentan haber sido labradas y transportadas a esta posición de manera predeterminada. Dada la cercanía de la Sierra de Atapuerca, habitada con continuidad a lo largo del último millón daños (incluyendo el Neolítico), no debe sorprendernos que estos lugares fueran habitados por gentes de la prehistoria. Desde este punto, tenemos buenas vistas del monte.

Vista del valle desde las inmediaciones del menhir de Peñalada.
Desandamos la ladera abajo y nos incorporamos de nuevo al camino que discurre por el fondo del valle por terreno despejado. Continuamos por él y penetramos en el monte.

Seguimos por el camino hacia el monte de Castrillo.
Continuamos por la pista, que discurre entre carrascas, encina y monte bajo, hasta llegar a un marcado cruce. Debemos torcer a mano derecha para adentrarnos por el llamado camino de los Molineros. Si siguiéramos por la pista que traíamos de frente, llegaríamos hasta el borde del páramo directamente sobre la comarca de Juarros. La pista se convierte en camino y senda ya que la vegetación se cierra cada vez más. En algunos rincones, podemos observar viejos restos de muretes, acumulaciones de piedras, incluso en los lugares más inaccesibles, lo que nos indica debió haber mucha actividad en un pasado muy remoto. Al estar estos restos confundidos con la vegetación, nos sugiere que quizás no existía el bosque cuando se producía esta actividad.

Se hallan restos de muros y edificaciones confundidos entre la vegetación.
Siguiendo el camino de los Molineros, llegaremos a un cruce donde surge una estrecha trocha a nuestra derecha. Al ser muy estrecha y estar camuflada por la vegetación, hay que tener cuidado de no pasarse de largo. Nos salimos del camino principal y avanzamos por la senda.

Continuamos por el bosque.
Este camino, muy estrecho, no es más que una senda que entre robles y quejigos nos lleva en quinientos metros a un claro en que se asienta, sobre la ladera rocosa, el conjunto de cavidades formados por las Cuevas del Carrascal y del Portal de Belén I, II y III. El conjunto forma un amplio con cuatro amplias aperturas. Su anchura máxima es de 26 metros y su profundidad de 25 metros. Todos sus accesos cuentan con pequeños muros, denotando que han sido habitadas. De nuevo, el ayuntamiento de Castrillo del Val conserva algunos restos arqueológicos recogidos en su interior. Las cavidades son muy amplias y pueden visitarse sin peligro alguno. El entorno de las cuevas es buen sitio para descansar y comer algo antes de continuar. Desde la del Carrascal, siguiendo el camino que traíamos, en apenas quinientos metros nos incorporaríamos a la amplia pista por la que salimos de Castrillo del Val y recorría el valle del arroyo de la Pasaderilla. Es ésta la mejor opción para retornar al pueblo si no disponemos de GPS y tenemos problemas de orientación.

Cuevas del Carrascal y del Portal de Belén

Cueva del Carrascal.


Nosotros, siguiendo las indicaciones de nuestro GPS, decidimos visitar el monte "perdiéndonos" por sus rincones más escondidos. Para ello, retomamos una senda que realizando un giro de 180 grados nos devuelve entre la vegetación hasta el camino de los Molineros y siguiendo el trazo de antiguos caminos, realizamos un recorrido por lo más profundo del bosque. Algunas sendas que vemos en los mapas han desaparecido totalmente. Surgen otros que tomamos, dejándonos llevar por la intuición y los claros que vamos descubriendo. Aprovechando aperturas en el bosque y pequeñas trochas semiocultas, recorremos la parte central del monte. Poco a poco, vamos acercándonos de nuevo hacia la zona de las cuevas para incorporarnos en sus cercanías al camino mencionado anteriormente que las conecta con la pista principal.

Monte de Castrillo del Val.
Por esta vía, retornamos al pueblo tras recorrer dos kilómetros más.

Regresamos a Castrillo del Val.


MONTE DE CASTRILLO DEL VAL
Espacio natural
Valle del Arlanzón.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pistas y sendas por monte bajo.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Solo encontraremos en Castrillo del Val.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Difícil. Llevar GPS:
Época recomendable
Todo el año, excepto épocas lluviosas donde podemos encontrar mucho barro.
Inicio
Castrillo del Val.
Distancia de Burgos
13,6 kilómetros.
Tiempo total
3 horas,
Distancia total
9,2 kilómetros.
Interés
Monte de encinas y robles, menhir de Peñalada, cuevas del Carrascal y del Portal del Belén.
Altitud mínima
859 m.
Altitud máxima
1067 m.
Desnivel acumulado
(inapreciable)



Notas:
- El regreso desde las cuevas por la ruta indicada es problemático al no haber caminos claros. Si no se dispone de GPS es mejor volver a la pista principal desde ellas.
- La ruta es muy recomendable en bicicleta. Una interesante alternativa sería no tomar el Camino de los Molineros y continuar de frente para tras llegar al borde del páramo, descender a San Millán de Juarros. Desde allí, a través de Ibeas de Juarros, es fácil retornar a Burgos completando un gran recorrido circular de unos 30 kilómetros.


Entradas relacionadas:


Mapa topográfico

Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc



sábado, 17 de mayo de 2014

Dolmen de Valdemuriel desde Tubilla del Agua

La comarca de Sedano es rica en restos megalíticos. Algunos de ellos están restaurados y pueden visitarse, otros siguen esperando a ser desenterrados y ver la luz. El más antiguo de los dólmenes conocidos se ubica en las cercanías de Tubilla del Agua y se le calcula una antigüedad de 5720 años. Su ubicación en pleno monte y su acceso a través de un cómodo sendero, hacen de la excursión un agradable paseo.

Para llegar a Tubilla del Agua hay que tomar la carretera Burgos-Santander. Una vez sobrepasado Ubierna, tomamos el desvío a la derecha por la N-623. En 27 kilómetros, llegamos al pueblo.

Tubilla del Agua

El caserío de Tubilla del Agua se desparrama a ambos lados de la carretera, dividiéndose en varios barrios alineados siguiendo el curso del Rudrón. Nosotros continuamos por la carretera hasta casi sobrepasar el pueblo para penetrar en el barrio de la derecha, mucho más reducido. Seguimos por su calle principal y única hasta la última casa, donde dejamos el coche.
La carretera se convierte en camino y deja las últimas casas del pueblo tras describir una amplia curva, introduciéndose en un vallejo que se va estrechando a medida que progresamos por él cuesta arriba.

Salimos por un marcado camino de Tubilla del Agua hacia el barranco de Valdemuriel.
El sendero se halla flanqueado por antiguas tapias de sembrados y restos de colmenas, actividades prácticamente abandonadas. Por su centro discurre en época de lluvias el arroyo Valdemuriel, que baja a su encuentro con el Hornillo que a su vez desagüa en el Rudrón. En la época en que hacemos esta excursión se presenta completamente seco.

Colmenas en el valle de Valdemuriel.

La caminata es agradable y la pendiente no excesiva. Ascendemos de altitud hacia el páramo, visible al fondo, sin grandes dificultades.
Casi llegados al último escalón dejando atrás el vallejo, encontraremos una señal que nos indica el camino al dolmen, que queda a nuestra izquierda. Nos desviamos siguiendo la indicación y continuamos por una estrecha trocha que remonta definitivamente el valle entrando en un pinar. No nos debemos perder por él, porque en apenas 100 metros, nos topamos con el megalito, ubicado en un claro del bosque, en un aislado y recóndito paraje.

El dolmen de Valdemuriel

El sepulcro de Valdemuriel se sitúa en los páramos que dominan el pueblo de Tubilla del Agua. A través de la técnica del carbono 14, fue datado hace 5720 años, lo cual, unido a sus características arcaicas, le convierten en el primero y más antiguo encontrado en la comarca burgalesa. Presenta un túmulo de forma troncocónica, pero el resto del sepulcro muestra una tipología que se aleja del modelo común de la zona. La cámara sepulcral tiene forma de hexágono irregular, y el pasillo se construye con losas apiladas en vez de lajas alineadas en sentido longitudinal.
El aspecto de este megalito es más tosco que el de sus vecinos, parquedad que se extiende incluso a la valla que lo delimita. El corredor de acceso a la cámara está muy poco definido, y se realiza con piedras apiladas y no con grandes lastras.



Hay que imaginarse este entorno, este bosque, esta comarca hace 5700 años. Qué tipo de gentes poblaban estos terrenos y por qué construían estos sepulcros, que sin duda les debían suponer una gran inversión material y humana, no hay más que darse cuenta de las grandes y pesadas piedras que tenían que transportar.


Video


Tümulo de la cámara sepulcral.
Pese a que en línea recta no nos hallamos lejos de Tubilla del Agua, el descenso por el pinar puede resultar complicado y además hay un gran desnivel, por lo que lo mejor es regresar por el mismo camino que hemos tomado en la ida.

Retornamos a Tubilla del Agua por el camino de Valdemuriel.


Dolmen de Valdemuriel desde Tubilla del Agua


Notas:
-También es posible llegar al dolmen desde la localidad de Sedano, aunque el acceso es mucho más complicado.
-Otros megalitos cercanos visitables en la comarca de Sedano-Loras son:
  • Dolmen de la Nava Negra - junto a la carretera de Gredilla de Sedano.
  • Dolmen de las Arnillas - entre Moradillo de Sedano, Quintanaloma y Villalta.
  • Dolmen de la Cotorrita - junto a la carretera, cerca de Porquera del Butrón.
  • Dolmen del Moreco - en la bajada a Huidobro, junto a la carretera.
  • Dolmen de la Cabaña - cerca de Sargentes de la Lora.
  • Menhir de la Piedra Alta - cerca de San Pedro Samuel.
  • Menhir de la Buena Moza (las Atalayas) - entre Avellanosa del Páramo y las Hormazas.

Entradas relacionadas:


Mapa topográfico


Perfil de elevación

Ver y descargar track en Wikiloc