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miércoles, 22 de mayo de 2019

De Sedano a Mozuelos de Sedano

Excursión por el Valle de Sedano. Partiendo del pueblo de Mozuelos de Sedano, ubicado en el páramo y felizmente recuperado hoy en día, descenderemos hasta Sedano, desde donde retornaremos por el valle del arroyo de Valdefuente.


Valle de Sedano
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El Valle de Sedano se compone de un conjunto de barrancos formados por la erosión del páramo por el río Sedanillo (también llamado Moradillo) y sus arroyos. Visto desde la altura, se presenta como una gran cicatriz en el centro del Páramo de Masa. En esta excursión, alternamos el valle y el páramo. Una buena opción es partir del pueblo de Mozuelos de Sedano, ubicado en un solitario y venteado lugar, sobre el páramo y a pocos kilómetros de la carretera N-623. Llegaremos saliendo de Burgos por la carretera de Aguilar de Campoo. Tras pasar Ubierna, tomamos el desvío a la derecha hacia el Puerto de Carrales/Santander. Una vez subidos al páramo, tras cruzar la carretera de Masa-Villadiego, tomaremos el desvío por la derecha que se dirige a Sedano. La carretera desciende rápidamente al fondo del valle. En apenas 6 kilómetros, tomamos el desvío por la izquierda, que en unos dos kilómetros, remonta de nuevo el páramo y nos deja en las casas del pueblo.


Mozuelos de Sedano


Mozuelos de Sedano a punto estuvo de desaparecer a finales del siglo XX pero hoy en día ha sido felizmente recuperado como segunda residencia y luce unas cuantas casas rehabilitadas. Su iglesia ha sido también salvada de la ruina. Junto a ella, dejaremos el coche e iniciamos la excursión.

Camino del páramo de Mozuelos a Sedano.

En un primer tramo, debemos salir por la carretera por la que hemos venido, para en unos doscientos metros, abandonarla por la izquierda e incorporarnos a una marcada y amplia pista que se dirige ya a Sedano. Caminamos por el páramo, donde la planitud y los horizontes amplios dominan el paisaje. Pero enseguida, iniciamos el descenso. Tenemos frente a nosotros, abajo, el largo valle del río Sedanillo.

Caminamos por el páramo. Al fondo, sobre el valle, se atisba la iglesia de Sedano.
Las laderas se presentan muy redondeadas, con pendientes suaves, señal de la intensa erosión que el río Sedanillo y sus afluentes han practicado pacientemente sobre las rocas subyacente del Cretácico a lo largo de millones de años y es de anterior formación a los más agrestes cañones del Rudrón y Ebro que vemos hoy. Continuamos por la pista, muy cómoda, en dirección a una instalación de telecomunicaciones, que se ve desde muy lejos. Estas antenas se halla precisamente junto a la vertical de las casas de Sedano, que ya se halla frente a nosotros en los más profundo del valle. Si seguimos por la pista, llegamos al pueblo, pero esta vez preferimos salir por la izquierda, pasar junto a las antenas y descender por terreno abierto por la ladera.

Camino de Mozuelos a Sedano por el páramo.
Restos del dolmen de Rosadillo, aún perfectamente identificables.
Una tenue trocha nos indica la dirección a seguir, aunque no hay posible equivocación. Llegamos al borde del páramo (señalizado con un castillo de piedras). Precisamente en este punto, a unos diez metros a la izquierda, observamos una extraña alineación de piedras en forma circular. Son los restos, aún identificables, del dolmen de Rosadillo. No olvidemos que el Valle de Sedano es zona rica en monumentos megalíticos. Emprendemos el descenso por terreno abierto.

Descenso hacia Sedano por terreno abierto.

Aunque la pendiente es fuerte, no tenemos problemas en ir perdiendo altura con un mínimo de precaución. Según bajamos, nos vamos acercando a la barranquera que discurre por la izquierda, donde baja una mancha de vegetación.

Llegando a las primeras casas de Sedano.


En el último tramo, muy cerca ya del pueblo, nos topamos con mucha maleza y nos cuesta avanzar. No obstante, alcanzamos el asfalto de las calles de Sedano sin mayores inconvenientes.

Atravesamos Sedano por la carretera que recorre el pueblo.
Una vez en el pueblo, debemos recorrer su calle principal, atravesada por la carretera que recorre el valle hasta acercarnos a la plaza mayor. Sedano es famoso por sus casonas, muchas de las cuales lucen magníficos blasones en sus fachadas, testigos de un gran pasado.

Arquitectura tradicional.


Sedano, casas blasonadas



Si no tenemos prisa, podemos entretenernos en admirar muchos de ellos, una auténtica lección de heráldica.

Plaza mayor de Sedano.
Una vez en la plaza mayor, asoportalada, tomaremos la calle, con casas balconadas que desciende hacia el oeste y baja hacia el molino.

Calle de casas con balcones, junto a la plaza.
Molino.
Enseguida, dejamos la últimas casas de Sedano atrás, saliendo ya por una marcada pista que sigue a lo largo el valle del río de Valdepuente, afluente del Sedanillo. Siguiendo su margen, continuaremos unos dos kilómetros. A mano derecha, en las parcelas más cercanas al pueblo, encontramos varias fincas con huertos frutales.

Abandonamos Sedano siguiendo el curso del arroyo de Valdepuente.
El valle, más adelante, se va ampliando y tornando más salvaje, al desaparecer los cultivos. La pista se mantiene en buen estado.


La pista que recorre el valle de Valdepuente es amplia y cómoda.
Debemos estar atentos al punto en que debemos abandonar por la izquierda la pista para subir a Mozuelos. Ya desde lejos, divisamos el vallejo lateral que sube, aunque no se ven las casas del pueblo. Llegamos al punto previsto de desvío, pero no hay camino visible.


Así pues salimos por la izquierda siguiendo una pequeña trocha que desciende hasta la orilla del arroyo, que por fortuna podemos vadear saltando entre las piedras. La subida a Mozuelos es fácil ya. Nos incorporamos a un camino de piedras, de aspecto ancestral, que sube por la ladera hacia el pueblo.

Senda de ascenso desde el valle de Valdepuente a Mozuelos
Alcanzamos el páramo cerca del cementerio de Mozuelos.
Esta antiguo camino seguramente era utilizado por los vecinos de Mozuelos para bajar al valle, aprovisionarse de agua y desplazarse a “su capital” Sedano.

Entramos en Mozuelos.
Este ascenso es suave, entramos en las primeras casas de Mozuelos por la parte del cementerio, asomado sobre el valle, finalizando la excursión.


Portada románica de la iglesia.

DE SEDANO A MOZUELOS DE SEDANO
Espacio natural
Valle de Sedano.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pistas por el páramo, caminos en el valle.
Ciclable
No (el descenso transcurre por terreno abrupto).
Agua potable
Encontramos en los pueblos de Barrio y Renedo de Bricia.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil, todo el recorrido es muy intuitivo. Atención a tomar el barranco correcto que sube a Mozuelos desde el valle de Valdepuente.
Época recomendable
Todo el año. En verano puede hacer demasiado calor sobre el páramo. En invierno encontraremos nieve y terrenos embarrados.
Inicio
Mozuelos de Sedano.
Distancia de Burgos
42,7 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 5 minutos.
Tiempos de marcha
Mozuelos-Sedano: 54 minutos; Sedano-Mozuelos: 59 minutos.
Distancia total
8,6 kilómetros.
Interés
Casco urbano de Sedano, pueblo recuperado de Mozuelos de Sedano, panorámicas sobre el Valle del Sedanillo, dolmen de Rosadillo.
Altitud mínima
747 m.
Altitud máxima
974 m.
Desnivel acumulado
301 m.
Mapas
1:50000: 0135 Sedano.
1:25000: 0135-3 Sedano.
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Notas:
- La excursión es sencilla y fácil. El único punto en que debemos prestar algo de atención es en el tramo final de descenso a Sedano en que encontraremos un poco de maleza, por otra parte, fácil de superar.
- En Sedano encontramos bar y otros servicios donde podemos descansar y comer.
- El páramo de Masa es rico en restos megalíticos. Si tenemos tiempo y la información adecuada, podemos visitar, entre otros, los cercanos dólmenes de Valdemuriel (Tubilla del Agua), la Cotorrita (Porquera del Butrón), el Moreco (Huidobro) y las Arnillas (Gredilla de Sedano).



Mozuelos de Sedano en 2005


Dolmen de Valdemuriel
Dolmen del Moreco
Dolmen de las Arnillas
Dolmen de la Cotorrita


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Mapa topográfico



Perfil de elevación


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sábado, 4 de junio de 2016

Cañón del Rudrón: de Tubilla del Agua a Covanera

El río Rudrón, es el gran afluente del Ebro en su curso alto y su recorrido transcurre íntegramente por la provincia de Burgos. En su recorrido ha labrado un espectacular cañón, parte del cual ya hemos visitado en algunas entradas en este blog. En esta ocasión, lo contemplaremos desde su parte superior. Partiendo del bonito pueblo de Tubilla del Agua, subiremos por difusos senderos hasta el páramo para a través de él buscar el descenso a Covanera. Regresaremos siguiendo el río por un camino paralelo a la carretera.

Llegamos a Tubilla del Agua saliendo de Burgos por la carretera de Santander. Pasado Ubierna, tomaremos el desvío a Valdelateja. Tras subir el Páramo de Masa, descenderemos al Rudrón llegando a la primera localidad del cañón: Tubilla del Agua.

Se trata de un antiguo pueblo con muchos elementos interesantes. Su caserío se halla desparramado por ambos lados de la carretera y cuenta con tres iglesias, dos de ellas hoy lamentablemente en ruinas. Además cuenta aún con restos de murallas. Junto a la carretera, en la plazuela de la iglesia, dejaremos el coche.

Tubilla del Agua


Para entrar en el cañón, debemos descender hacia el río bajando por las callejuelas que componen el pueblo. Desde la iglesia, cruzamos el arco de la antigua muralla y por unas escaleras vamos bajando de nivel siguiendo la calle principal. Dejaremos en primer lugar las ruinas de la iglesia de San Miguel para continuar por una larga calle que sigue bajando hacia el río. Tras dejar las últimas casas del pueblo, continuamos ya siguiendo la orilla del río Hornillo, que queda a nuestra izquierda. En doscientos metros, llegamos a un puente sobre el río Rudrón, muy cerca de su confluencia con el anterior. Cruzamos y continuamos.

Dejamos Tubilla del Agua atrás.
El recorrido desde aquí ya es en gran medido incierto sin caminos claros. Nuestro objetivo es subir al páramo, por lo que indagamos a nuestra derecha la ladera buscando la mejor opción para comenzar el ascenso.

Salimos de Tubilla siguiendo la orilla del Rudrón.
Fácilmente encontramos un buen claro por donde parece subir un sendero. Nos salimos del río y comenzamos a subir. Así, vamos ganando altitud y ampliando las vistas sobre el Rudrón abajo, que se muestra en todo su esplendor. El sendero que en principio era bastante evidente desaparece y se difumina y no nos queda otra que ir ascendiendo por la ladera entre la vegetación, encontrando en cada momento los huecos y pasillos que nos permitan progresar. Afortunadamente, excepto en un par de ocasiones en que parece no haber salida, conseguimos con facilidad ganar altura sin grandes dificultades. La vegetación nunca llega a ser demasiado espesa. Llegamos en algo más de una hora desde el inicio al borde rocoso del páramo.

Ganamos altura sobre el río Rudrón.
Tras la subida por libre, descansamos y recomponemos mientras disfrutamos de las impresionantes panorámicas que se muestran a nuestro pies. El Cañón del Rudrón, en su curso más alto, se despliega a nuestros pies.

El Cañón del Rudrón.

Hacia la derecha vemos la amplia curva que describe antes de la población de Tablada del Rudrón, que no vemos, y hacia la derecha, solo vegetación y río, ya que Tubilla del Agua está ya oculta a nuestras espaldas.

Espectacular meandro del Rudrón entre Tablada y Tubilla del Agua.
Una vez en el páramo, debemos avanzar por él buscando el camino que nos haga bajar al pueblo de Covanera. En un principio, debemos enlazar con el itinerario que aparece en nuestro GPS y por el cuál nos guiaremos hasta encontrarlo. El páramo es llano, el terreno limpio, podemos encontrar fácilmente este camino. Por él, progresamos por el desolado páramo. A ambos lados, descubrimos enormes tapiales y extrañas acumulaciones de piedras, en una gran extensión, que nos hacen pensar que debió haber aquí una gran actividad en tiempos antiguos, dado lo vetusto de los restos que encontramos. Los muros se presentan semiderruidos, muy erosionados, dan la impresión de llevar muchos años abandonados.

Restos megalíticos del dolmen de Tablada, hoy poco reconocibles.
Tras recorrer unos dos kilómetros desde el borde del páramo, llegamos al cruce del camino que baja por nuestra derecha a Covanera. Pero antes de desviarnos y bajar por él, continuamos a la búsqueda del dolmen de Tablada, que debe ubicarse aproximadamente un kilómetro más adelante. Seguimos pues por la misma pista a su encuentro. En apenas un kilómetro, llegamos a un amplio cruce de caminos donde en teoría se debe ubicar el dolmen como viene indicado en nuestro GPS. Lo que descubrimos no es más que una enorme acumulación de enormes piedras. No hay manera de descubrir si forman efectivamente parte de un antiguo megalito o han tenido otro uso, ya que no están en posición vertical, sino desperdigada. En cualquier modo no tienen nada que ver con otros dólmenes que existen y hemos visitado ya en la comarca de Sedano.

Covanera.
Tras la visita, deshacemos el kilómetro recorrido hasta el cruce de Covanera y nos desviamos por él. El camino en poco emprende el descender introduciéndose por un estrecho barranco, transformándose en un pedregal. Aunque no es complicado, tenemos que progresar salvando grandes piedras, perdiendo altitud. Por fin, llegamos al lecho del río Rudrón, desembocando en la bonita población de Covanera.
Esta localidad es una bella población enclavada en uno de los tramos más bellos del Cañón del Rudrón. El pueblo es famoso por estar rodeado de acantilados rocosos, entre los cuales destaca el llamado "Dedo de Covanera", una elevada espiga visible desde cualquier punto. Pero lo que verdaderamente ha hecho famosa a la población, es el llamado Pozo Azul: una bellísima surgencia kárstica que desagüa en el Rudrón y emplazada en un encantador rincón a poca distancia de la localidad. El Pozo Azul ha sido explorado buceando hasta 11,4 kilómetros sin haberse llegado a día de hoy a su extremo, por lo que su longitud total es desconocida.

El dedo de Covanera.
El Pozo Azul.
Desde Covanera, ya sólo tenemos que retornar a Tubilla del Agua siguiendo un camino que se desarrolla paralelo a la carretera, a nuestra izquierda. Este sendero, desaparece a ratos entre la vegetación, pero no hay grandes dificultades ni pérdida posible. En algo más de cuatro kilómetros y casi una hora desde Covanera, llegamos a las primeras casas de Tubilla del Agua, punto inicial de nuestra ruta de hoy por el bellísimo Cañón del Rudrón.

Tubilla del Agua.


DE TUBILLA DEL AGUA A COVANERA
Dificultad
Media, por transcurrir por terreno agreste y sin señalizar.
Ciclable
No.
Circular
Sí.
Orientación
Difícil, sobre todo en el páramo no hay referencias claras para bajar a Covanera.
Época recomendable
De abril a noviembre. En invierno podemos encontrar nieve y terrenos impracticables.
Inicio
Tubilla del Agua.
Distancia de Burgos
46,9 kilómetros.
Tiempo total
4 horas 15 minutos.
Distancia total
14,7 kilómetros.
Interés
Paisajes del Cañón del Rudrón, pueblos pintorescos de Tubilla del Agua y Covanera.
Altitud mínima
660 m.
Altitud máxima
1035 m.
Mapas
1:50000: 0135 Sedano.
1:25000: 0135-3 Sedano.

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Notas:
- La ladera por la que subimos desde Tubilla del Agua al páramo no tiene caminos ni senderos marcados por lo que puede resultar dificultosa y ardua. Puede ser especialmente complicada en verano por la abundante vegetación.
- La orientación en el páramo no es sencilla y no hay indicaciones. Imprescindible GPS para encontrar sobre todo el correcto camino de descenso a Covanera.
- Los pueblos de Covanera y Tubilla del Agua tienen en sí mismos muchos atractivos y bien merecen un paseo por sus calles.


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Mapa topográfico


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