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martes, 19 de agosto de 2014

Humión y Flor desde Orbañanos

El pico Humión (1434 metros) es un hito de primer orden en el norte burgalés, ya que es una cumbre muy panorámica, la segunda en prominencia tras Castro Valnera. Su ascensión por su cara norte desde el Valle de Tobalina tiene gran interés pero requiere salvar un desnivel superior a los 800 metros. Las vistas desde su cima compensan con mucho el esfuerzo empleado ya que es la montaña más alta en muchos kilómetros a la redonda. La excursión combinará también la visita a la cercana cumbre del Flor (1338 metros).



Humión (1434 metros)
La excursión parte de la aldea de Orbañanos, pequeño pueblo del Valle de Tobalina, en las Merindades. Para acceder desde Burgos, debemos llegar primero a Frías. Saldremos de Burgos por la carretera de Poza de la Sal, desde donde tomamos el desvío a Cornudilla-Oña. Seguimos por la N-629 hasta Trespaderne, donde cogemos el desvío por la carretera comarcal BU-530 a Frías que recorre el valle. Ya desde aquí divisamos el pico Humión a nuestra derecha pues destaca entre todas las elevaciones cercanas. Una vez en Frías, debemos seguir la carretera hacia Tobera rodeando la localidad, para tomar el desvío a la izquierda que conduce a Valderrama y Montejo de Cebas. Tras algo más de 13 kilómetros y pasar varios pueblecitos, llegaremos a la aldea de Orbañanos.
El pueblo se emplaza precisamente junto a la base del Humión, por lo cual, dejaremos el coche en la parte más alta, junto a un panel informativo junto al sendero PRC-BU-111.
Salimos de Orbañanos (604 metros) hacia la base del monte. El pico se presenta frente a nosotros, deberemos salvar por consiguiente un desnivel de más de 800 metros.

Salimos de Orbañanos por un camino bien marcado
Al poco, tomamos el desvío de la izquierda
Tras pasar junto al cementerio, el camino se adentra en el monte. En breve, llegamos a un cruce de caminos y tomamos el desvío a la izquierda, siempre siguiendo las señalizaciones del PR. Comenzamos la ascensión por la senda dentro del bosque y la pendiente comienza a incrementarse. Desde aquí, ya no tenemos llano que nos dé tregua para el descanso. El bosque está cubierto de boj, encinas y algunos madroños. Avanzamos en general cómodamente, ganamos altitud con rapidez. Caminamos mucha distancia bajo constante cubierta vegetal.

Espolón rocoso de Peña Aguda
En la cota 780 metros, visualizamos a nuestra derecha el peñón rocoso de Peña Aguda, inalcanzable, testigo de las grandes erosiones que debió sufrir el anticlinal que formó esta sierra. La senda sale y entra alternativamente en el bosque. Cruzamos un pequeño bosquete de hayas jóvenes. Estamos en verano, con lo que entre la fuerte pendiente por la que subimos y la gran humedad del bosque, nos hará sudar.
Se disipa la niebla y visualizamos la cumbre del Humión
Bosque de hayas antes del collado
A partir de los 1100 metros, dejamos el bosque definitivamente atrás y salimos a terreno despejado. Seguimos subiendo por terreno menos empinado hacia el collado que se halla entre el Humión y el Flor. La cumbre del primero queda a nuestra derecha, pero aún no podemos verla nítidamente por la gran niebla reinante a primera hora de la mañana.

El último tramo hacia la cumbre es una ladera pedregosa
Ganado pastando en el portillo entre el Humión y Flor
Encontramos ganado pastando. Poco a poco nos vamos desviando a nuestra derecha, progresando por una ladera pedregosa. Aunque hay piedras que muestran el camino hasta la misma cima, no hay pérdida posible porque es evidente desde muy lejos..
El tramo final es un estrecho espolón pedregoso, sin peligro alguno. En la cima hay una gran cruz metálica. Llegaremos a la cumbre del Humión (1434 metros) tras algo más de hora y media de ascensión y recorrer 5 kilómetros desde Orbañanos.

Cumbre del Humión (1434 metros)
En todo el entorno de la cima hay varios buzones montañeros aparte de la gran cruz metálica.



Video desde la cumbre del Humión



Dada su gran prominencia, miremos por donde miremos, obtenemos extensas panorámicas.
Hacia el norte, tenemos espectaculares vistas del Valle de Tobalina, la llanada de Villarcayo, las Sierras de Árcena en primer término y Salvada y Montes de la Peña detrás. También vemos mirando hacia el NO. las primeras estribaciones de la Cordillera Cantábrica con las montañas de Castro Valnera en primer plano.

La continuación del Humión hacia el NO. es una cresta rocosa que desciende hacia Valderrama-Frías
Vista hacia el norte: Valle de Tobalina y Sierra de Árcena con el río Ebro en primer término.
Hacia el E. vemos las Hoces del Sobrón, las montañas vascas y en primer término el pico Flor, del que nos separa un gran collado. Hacia el E-SE. visualizamos la alineaciones montañosas de la Sierra de Pancorbo - Montes Obarenes. El pueblo de Cubilla de la Sierra se halla cercano sobre la ladera sur, pero no está oculto desde la cima. Detrás de las montañas, se atisba la llanada de la Bureba con la silueta de las cumbres de la Demanda de fondo. Hacia el O. divisamos la prolongación de la cresta rocosa que desciende hacia Valderrama-Frías y detrás, la inconfundible silueta de la escarpada Sierra de la Tesla.

Vista hacia el sur: panorámica de los Montes Obarenes (el pueblo de Cubilla, no se llega a ver)
Tras reponernos y hacer las fotos correspondientes, emprendemos la marcha de nuevo. En vez de deshacer el camino y bajar a Orbañanos, visitaremos la cumbre del cercano pico Flor. Para ellos, descendemos por el cordal hacia el collado siguiendo la llamada Risca del Humión, que separa las dos cimas.

Camino del Flor desde el Humión
La cima del Flor es visible desde el Humión, así que no tenemos pérdida alguna y cubrimos la distancia de casi tres kilómetros en un agradable paseo de alrededor de tres cuartos de hora. La cuesta final es menos empinada que la del Humión y llegamos a la cima del Flor (1340 metros) con cierta facilidad. Buzón con forma de cohete.



De nuevo, buenas vistas sobre el Valle de Tobalina y el mismo Humión. Hacia el este, vemos cercano el Mancubo (1186 m.) y Recuenco (1069 m.), que se precipitan en acantilados verticales sobre el Ebro en las Hoces del Sobrón. Para retornar a Orbañanos, no es necesario retroceder hasta el collado, sino que acortamos por terreno indefinido hasta el camino de subida, enlazando con él en las inmediaciones del bosque de hayas. Ya solo tenemos que descender hacia Orbañanos por el mismo camino que hicimos en la subida. El regreso ofrece otras perspectivas diferentes y lógicamente es mucho más rápido que la ascensión.

Magnífica perspectiva del Valle de Tobalina según bajamos a Orbañanos.
Tras algo más de cuatro horas, llegamos a Orbañanos. En el pueblo, reponemos agua, descansamos. Hay bar (en verano). Esta localidad está lo suficientemente alejada de Burgos como para aprovechar nuestra visita y visitar el Valle de Tobalina (ver notas).

Orbañanos
Ruinas del antiguo monasterio semiocultas entre la vegetación
El pueblo de Orbañanos visto desde la carretera




HUMIÓN Y FLOR DESDE ORBAÑANOS
Espacio natural
Montes Obarenes.
Dificultad
Media-alta. La subida desde Orbañanos hasta el Humión es muy empinada sin apenas descanso.
Tipo de camino
Senderos de montaña y por terreno libre entre las dos cimas.
Ciclable
No.
Agua potable
No encontraremos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil, está señalizado y el recorrido es bastante intuitivo. En todo caso, es siempre recomendable llevar GPS. Atención días de niebla, muy frecuentes, en que podemos perder la orientación en la cresta.
Época recomendable
De abril a octubre. Evitar días nublados y de mucho frío y viento en invierno.
Inicio
Orbañanos.
Distancia de Burgos
97 kilómetros (por Pancorbo); 122 kilómetros (a través de Poza-Oña-Frías).
Tiempo total
4 horas.
Tiempos de marcha
Orbañanos-Humión: 1 hora 35 minutos: Humión-Flor: 45 minutos; Flor-Orbañanos: 1 hora.
Distancia total
11,6 kilómetros.
Interés
Panorámicas sobre el norte desde la cima del Humión, roquedos en sendero de subida, pueblo de Orbañanos y su entorno.
Altitud mínima
611 m.
Altitud máxima
1434 m.
Desnivel acumulado
902 m. (pendiente max: 42,7%; media: 14,6%).
Mapas
1:50000: 0136 Oña; 0137 Miranda de Ebro.
1:25000: 0136-4 Miraveche; 0137-1 Puentelarrá; 0137-3 Santa Gadea del Cid.


Notas:
- En invierno puede haber nieve y hielo en la cumbre, con lo que el último tramo, estrecho y rocoso puede resultar peligroso sin el conveniente equipo de raquetas, crampones y ropa de invierno.
- Con tiempo cálido y lluvioso, el tránsito por el bosque es muy húmedo, por lo que hay que llevar suficiente agua.
- La ruta más fácil de ascensión al pico Humión, aunque menos atractiva, se realiza por su ladera sur desde el pueblo de Cubilla de la Sierra (1020 m.) desde el cuál solo hay que salvar un desnivel de algo más de 400 metros con menor pendiente.
- Se recomienda enlazar la ascensión el Humión enlazando con el pico Flor como se ha descrito, ya que desde éste último se aprecian buenas panorámicas de las Hoces del Sobrón y la Sierra de Pancorbo.
- Una alternativa de regreso desde el Flor a Orbañanos es a través del Portillo de Valmayor, una salvaje y espectacular barranco al que se accede por un estrecho sendero que baja desde la cima y enlaza con un montaraz camino que viene de Bozoo.
- Se puede aprovechar el viaje para visitar la ciudad de Frías y el Valle de Tobalina. En el retorno a Frías, se recomienda visitar la necrópolis de Montejo de Cebas, emplazada a poca distancia de la carretera.

Necrópolis de Montejo de Cebas
Frías
- Es posible retornar a Trespaderne por la otra orilla del Ebro. Para ellos nos dirigimos desde Orbañanos hasta el cercano pueblo de Tobalinilla por donde cruzamos el río Ebro por un puente. Buenas vistas sobre las Hoces del Sobrón.

Hoces del Sobrón desde el puente de Tobalinilla

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Mapa topográfico


Perfil de elevación

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domingo, 27 de octubre de 2013

Recuenco

El pico Recuenco es la cumbre más oriental de los Montes Obarenes. Su ascensión se efectúa atravesando frondosos bosques. Desde su cima se disfrutan una de las mejores vistas de las Hoces del Sobrón, el desfiladero que el río Ebro forma en el límite de las provincias de Burgos y Álava.

La ascensión al Recuenco puede realizarse desde su vertiente norte, en las inmediaciones del balneario del Sobrón junto al Ebro o por su lado SE. Realizaremos el recorrido desde esta última vertiente partiendo del pueblecito de Bozoo.
Para llegar desde Burgos, hay que salir por la N-1. Una vez pasado el desfiladero de Pancorbo, hay que tomar el desvío a mano izquierda indicado a Puentelarrá y Santa Gadea del Cid. Nada más pasar Encio, tomaremos el desvío indicado a mano izquierda a Bozoo, emplazado en la misma base de los Montes Arenes. El extraño nombre del pueblo, no tiene un origen claro.

Bozoo
Plaza de Bozoo.
Portada románica de la iglesia de San Julián y Santa Basilisa.
Aparcamos en la enorme plaza del pueblo y nos dirigimos por la calle que se encamina hacia la montaña. Las últimas casas del pueblo se emplazan justo debajo de unas peñas rocosas que nos indican ya el carácter quebrado y agreste de este sector de los Obarenes.
Dejamos el pueblo y seguimos por una pista que se introduce pronto en un frondoso bosque. Este, en apenas un kilómetro, desemboca en un gran espacio abierto entre praderas con buenas vistas al sur y las montañas al oeste de la sierra.

Salimos de Bozoo camino de los Obarenes.
Caminamos por el sendero, bien indicado. A nuestra derecha observamos las laderas que caen del Recuenco entre espesos bosques. A nuestra izquierda, tenemos los altos de la Bureba en la zona de Pancorbo.

Caminamos por el llano con el monte Ramal a la derecha.
Al fondo, según caminamos hacia el oeste, divisamos las cumbres boscosas y salvajes del Flor, Mancubo y Buey, cimas del sector oriental de los Montes Obarenes, también llamada Sierra de Pancorbo.

Cumbres de la Sierra de Pancorbo.
La senda llega al borde de la llanada y gira hacia el norte.. Nos adentramos por una estrecha vereda dentro de un espeso bosque. Esta senda continua bajo cubierta vegetal un gran trecho peor si continuamos por ella, descenderíamos hacia la vertiente norte hacia el Ebro, por ello, tras recorrer alrededor de un kilómetro, nos desviamos de la senda y subimos por la ladera arriba en búsqueda de otro sendero, más marcado, que discurre junto a las llamadas Peñas del Castro.
La orientación en este tramo no es clara, pero en cuanto salimos del bosque a terreno despejado encontramos fácilmente el camino que lleva a las peñas.

Espeso bosque bajo las peñas del Castro.
Una vez en este nuevo sendero, que se convierte en pista, progresamos ya por terreno descubierto hacia las cumbres rocosas donde se asienta el Recuenco (aún invisible) y las peñas cercanas.



Continuamos por una pista hacia el Recuenco.
Llegamos a un amplio cruce llamado Las Roturas. Desde aquí, divisamos hacia el sur un ancho y marcado cortafuegos que con fuerte pendiente sube ladera arriba frente a nosotros.
Subimos. La pendiente es elevada, pero afortunadamente el tramo no es muy largo. En su extremo superior, hay que hacer una pequeña trepada por su lado derecha y alcanzamos la cresta, muy poblada de monte bajo y matorral. A nuestra derecha, tenemos el frondoso bosque de el Bujarillo, que baja del Recuenco.



Subimos por el cortafuegos.
Una vez en la cresta, debemos girar a la izquierda y avanzar siguiendo el borde rocoso de la peña. Vamos caminando dejando a nuestra izquierda impresionantes vistas sobre el río Ebro. Desgraciadamente el día está nublado y no apreciamos en toda su extensión las panorámicas que se nos ofrecen.
Recorremos algo más de un kilómetro por esta cresta, avanzando entre aulagas y matorral bajo hasta desembocar de nuevo en un amplio cortafuegos que baja a nuestra derecha. en este punto nos encontramos algo desorientados, pero solo tenemos que ascender a la izquierda unos metros para encontrar un marcado paso a la derecha entre la vegetación para introducirnos por él en un pinar.
Seguimos  las indicaciones del GPS para avanzar dentro del pinar ya sin pérdida hacia la cumbre, cada vez más cercana, pero siempre oculta. En algo más de un kilómetro entre pinos llegamos a la cima.

Cima del Recuenco entre la niebla.
La cima del Recuenco está señalizada con un hito sobre terreno despejado. 
Hacia el norte, tenemos las Hoces del Sobrón, del que nos separa un escalón de más de 500 metros de cortados. Divisamos bajo nuestros pies enormes farallones rocosos que caen a plomo sobre el río Ebro. Estamos justo en la confluencia de las provincias de Burgos y Álava. Justo en el lado alavés visualizamos balneario del Sobrón y el puente sobre el Ebro. La central nuclear de Santa María de Garoña quedaría hacia nuestra izquierda pero está oculta desde nuestra posición.

Vista del Ebro en su salida a la provincia de Alava.
Agreste paisaje de las Hoces del Sobrón desde el Recuenco.
Para retornar a Bozoo, seguiremos otro itinerario para hacer la ruta circular. Así como el camino que hemos traído tiene difícil orientación, el regreso no tiene pérdida alguna ya que desde la cima en que nos encontramos solo tenemos que descender muchos metros de altitud por un amplio y cómodo cortafuegos que baja con fuerza hacia el sur sin pérdida alguna.
Progresamos con rapidez. En aproximadamente kilómetro y medio, el cortafuegos desemboca sobre una marcada pista transversal. Nos incorporamos a ella y proseguimos por la izquierda. 

Regresamos a Bozoo.
Esta pista nos lleva sin pérdida alguna hacia la original por la que salimos del pueblo. Llegaremos a Bozoo por la misma calle por donde salimos


Recuenco


Notas:
- Cerca de Bozoo merece la pena acercarse el pueblo medieval de Santa Gadea del Cid, donde hay que visitar los restos de murallas, castillo y ermita románica.
- En Pancorbo destacan sus calles medievales, la fortaleza de Santa Engracia y los restos de su castillo medieval colgado sobre los riscos del desfiladero.
- En el pueblo de Encio hay que ver su espléndida iglesia románica emplazada sobre un escarpado otero a la salida del pueblo.

Desfiladero de Pancorbo.
Santa Gadea del Cid.

Mapa topográfico


Perfil de elevación


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