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martes, 27 de febrero de 2024

Geosenda de Montorio

Interesante excursión por la llamada Geosenda de Montorio, una ruta recientemente inaugurada que nos sorprenderá por la diversidad de parajes por la que transita. Partiendo del pueblo, recorremos bosques y roquedos, pasando por algunas cuevas.  La ruta es circular, bien señalizada y variada, deteniéndonos en todos los paneles interpretativos que iremos encontrando.


Montoriof

  
Llegaremos a Montorio rápidamente desde Burgos saliendo por la carretera de Aguilar de Campoo. Nada más sobrepasar el cruce a Huérmeces, llegamos al desvío a Montorio. Aparcamos en la amplia plaza del pueblo y nos disponemos para la marcha.

Panel informativo sobre la Geosenda de Montorio.
Antes, leemos el panel informativo sobre la recientemente inaugurada Geosenda de Montorio, tomando datos sobre los sitios que vamos a visitar, nos ambientamos.

Abandonamos Montorio por su lado sur siguiendo la carretera que se dirige a la ermita.
Abandonamos entonces Montorio por su lado este, siguiendo siguiendo en un primer momento la carretera que se dirige a la ermita las Mercedes y que continua hacia Quintanilla-Sobresierra. En apenas kilómetro y medio, abandonamos el asfalto por la derecha y continuamos ahora por una amplia pista camino del monte.

Seguimos por una amplia pista.
Este vial, llamado en los mapas como Camino de la Calzada, se halla en buen estado y es transitado por vehículos. Enseguida, inicia la ascensión hacia las alturas que cierran el valle donde se asienta Montorio por el este. Penetramos en el bosque. En unos metros, dejamos la pista por la derecha (atención al punto exacto que está señalizado), continuando ahora por un estrecho sendero que va rodeando el monte bajo cubierta vegetal.

Camino de la Calzada.

Siguiendo esta trocha, hay que estar atentos para encontrar el desvío por la izquierda que nos sube hasta el mirador del Arenal. Está bien señalizado y lo encontramos fácilmente. Tras superar una breve cuesta, salimos al exterior sobre un alto y alcanzamos el mirador. Bien señalizado-Visualizamos desde él las casas de Montorio y la enorme cantera que hay al sur de la localidad que nos pasó inadvertido. Leemos los paneles y retornamos al sendero que traíamos unos minutos antes.

Mirador del Arenal.
Tras continuar unos metros, salimos del bosque y nos internamos en un área de sembrados. Caminamos por la linde.


Este camino, desemboca en el bonito paraje de Fuenterrebejo, donde encontramos agua. Visualizamos al fondo ya la línea de roquedos a la que tenemos que acercarnos.


Continuamos, ahora por un camino más marcado y bien señalizado. Iniciamos un suave descenso.


Camino de la garganta de Güidivilli.
El sendero gira 180 grados a la izquierda para llegar al paso del arroyo de Güidivilli, que en esta época del año (fin del verano) encontramos prácticamente seco.


Atravesamos una estrecha garganta, saliendo del vallejo en que nos encontrábamos para continuar ahora siguiendo la base de la ladera en dirección S-SE. Durante muchos metros, nos mantendremos en paralelo a la carretera de Aguilar, que tenemos unos cien metros a nuestra derecha. La vegetación es tupida, pero el sendero se mantiene claro siempre.

Acceso cerrado a la cueva de la Quebrantada.
Tras pasar junto a los restos de una antigua yesera, hoy en desuso, alcanzamos la cueva de la Quebrantada. Se halla a nuestra izquierda unos metros por encima del sendero y está bien señalizado el desvío. Subimos al paraje donde se halla. La particularidad de esta oquedad es que fue usada durante siglos para enterrar a los muertos por lo que se encontraron en su interior gran cantidad de restos Leemos el panel explicativo que es muy interesante.


La entrada está cercada por una reja de protección. Nos reincorporamos al sendero y continuamos manteniendo la línea de roca a nuestra izquierda.

Paraje de Santa Cecilia.
Poco más adelante, llegamos al paraje donde se ubicó la ermita rupestre de Santa Cecilia, hoy desaparecida. Un gran panel informativo nos explica la historia de esta ermita. Desgraciadamente no es posible visibilizar hoy ningún resto (o si lo hay, es inaccesible desde el sendero y no conseguimos visualizar nada).


Continuamos. En diez minutos, llegamos a uno de los parajes más sugestivos de esta ruta y que se aprecia muy bien por todos los conductores que transitan por la carretera de Aguilar: la Cuevatona.


Pese a su aspecto impenetrable, visto desde la carretera, el acceso a esta enorme oquedad es sencillo por el sendero que traemos. Nos internamos en la espesura y alcanzamos la pared rocosa en desplome. Es un gran refugio que pudo ser usado para refugio de ganado en el pasado.


El lugar es muy sugestivo y es buen sitio para parar, descansar y comer algo.


Disfrutamos del silencio del lugar.



Para continuar, tenemos que trepar un poco por el lado sur de la pared y encaramarnos a una repisa pegada a la roca. Unos metros más adelante, descendemos por la derecha al sendero y nos internamos de nuevo en el bosque. 


Unos metros más adelante, tras dejar una fuente a nuestra derecha, alcanzamos el punto donde debemos ascender por la izquierda y abandonar el sendero. Lo encontramos fácilmente y subimos unos metros por una pequeña barranquera hasta acceder a la parte superior del roquedo que nos ha acompañado durante mucho tiempo. Estamos en el punto más alejado de la ruta e iniciamos ahora el retorno. Este primer tramo, se produce por el borde del páramo, entre rocas.


Tras destrepar fácilmente a un graderío inferior, atravesamos un bonito arco natural tras el cual nos plantamos sobre el páramo desnudo. Dejamos el roquedo atrás.


El retorno a Montorio se producirá en un primer momento por el páramo. Debemos cubrir largos tramos por terreno llano.  siguiendo largos tramos desnudos por una amplia pista. Aunque no hay referencias visuales, está bien señalizado y no deberíamos perdernos.

Antigua cabaña de piedra llamada hoy "Casa de Cultura".
En unos dos kilómetros y tras incorporarnos a otra amplia pista que viene por nuestra derecha, llegamos a una bonita cabaña de piedra, donde encontramos libros en su interior. Es llamada la "Casa de Cultura". Seguimos y enlazamos con otro camino.


Esta pista inicia un descenso hacia el llano donde se halla Montorio, que vemos en la lejanía. En un primer momento, caminamos unos metros bajo cubierta vegetal hasta alcanzar la carretera asfaltada por la que salimos de Montorio. Aún antes de llegar al pueblo, nos destenemos en un área recreativa a nuestra izquierda donde hay mesas. Allí se encuentra la "Roblencina", un enorme árbol centenario con el tronco abierto, pero que aún se mantiene con vida. 

La roblencina.
Unos metros más adelante enlazamos con el punto por donde salimos de Montorio, llegando enseguida a las primeras casas. Finalizamos la ruta en la plaza donde dejamos el coche.


GEOSENDA DE MONTORIO
Espacio natural
Páramos y roquedos de Montorio.
Dificultad
Media. La ruta es larga y transcurre en gran parte por terreno agreste.
Tipo de camino
Pistas en el llano, senderos de monte, asfalto en las cercanías de Montorio.
Ciclable
Sí, aunque en algunos tramos escarpados debemos echar pie a tierra.
Agua potable
Solo encontraremos en el pueblo y en algún arroyo ocasional u tiene agua.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Aunque está bien señalizado, son muchos los desvíos a tomar por lo que es mejor llevar GPS.
Época recomendable
Todo el año. Evitar épocas lluviosas y los días calurosos del verano.
Inicio
Montorio.
Distancia de Burgos
30,7 kilómetros.
Tiempo total
Algo más de 4 horas parando frecuentemente para hacer fotos, leer los paneles informativos y comer.
Tiempos de marcha
Montorio-Cuevatona: 2 horas; Cuevatona-Montorio: 1 hora 55 minutos.
Distancia total
13,4 kilómetros.
Interés
Montorio, Cuevatona, Cueva de la Quebrantada, Santa Cecilia, miradores.
Altitud mínima
872 m.
Altitud máxima
1038 m.
Desnivel acumulado
489 m.
h
h
Notas:
- La excursión es larga, con continuos desvíos y puntos de visita, pero está bien señalizada. Aún así, es conveniente llevar GPS para no despistarnos sobre todo en el páramo, donde no ha referencias.
- En el área recreativa podemos parar y descansar en las mesas.
- En Montorio podemos dar una vuelta por el pueblo, de amplias calles y acercarnos a la iglesia, ubicada en la parte alta del pueblo-. También podemos tomar algo en el bar e la plaza.

Plaza de Montorio

Iglesia de San Juan Bautista



Entradas relacionadas:


Mapa topográfico



Perfil de elevación



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domingo, 23 de diciembre de 2018

De Montorio al Nido del Buitre

A mano derecha de la carretera de Burgos a Aguilar, poco antes de llegar pasar Ubierna, llama la atención una frondosa grieta en el roquedo. Se trata del llamado Nido del Buitre. En su interior, oculta por la vegetación, se halla la Covatona. Desde la localidad de Montorio, recorremos la cresta paralela a la carretera hasta este bonito paraje.


El Nido del Buitre
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Llegaremos a Montorio saliendo de Burgos por la carretera de Aguilar. En apenas 26 kilómetros, tomamos el desvío a la derecha y entramos en la población, que se halla muy cerca de la carretera principal.


En la amplia calle principal, dejaremos el coche. El plan es salir del pueblo y llegar a las inmediaciones del Nido del Buitre siguiendo la cresta caliza que discurre paralela a la antigua cañada, hoy carretera.

Plaza de Montorio
El retorno queda abierto ... haremos una ruta circular intentando volver por los páramos del interior.


En primer lugar, salimos del pueblo por el ramal asfaltado primero que se dirige hacia la cercana cantera de grava.

Subimos a la cresta, dejando las casas de Montorio y la cantera atrás.
En poco, llegamos a una gran explanada, junto a la entrada de la cantera. Intentamos cruzar por algún lugar el arroyo que nos separa de la línea de rocas por la que queremos continuar. Retrocedemos un poco siguiendo la orilla hasta la carretera de entrada.


Siguiendo el asfalto, en unos metros, pasamos un puentecito sobre el arroyo y comenzamos a ascender, por terreno abierto, hacia la cresta rocosa. Fácilmente alcanzamos su parte superior, agreste, pero cómoda de recorrer.

Alcanzamos la línea de cresta y avanzamos por ella.
Ya vemos desde aquí las casas de Montorio a los pies del monte del Cerro detrás nuestro. En dirección SE, hacia donde nos dirigimos, se distingue también la gran antena instalada sobre la Peña Ladilla (que visitaremos en el retorno).


A la derecha divisamos la carretera de Burgos-Aguilar, paralela a la línea de rocas. Al otro lado, las peñas de la comarca de Huérmeces y el desfiladero del Úrbel.

Seguimos en paralelo a la carretera de Burgos a Aguilar, que queda a nuestra derecha.
Avanzamos. Es primavera avanzada y los campos lucen verde intenso en todo su esplendor. En algo más de un kilómetro, la cresta emprende un escarpado descenso hacia el arroyo Güidivilli, que la ha horadado y conformado una bonita cluse visible desde la carretera.

Nos descolgamos de la cresta siguiendo tenues trochas.
En este punto, no nos queda más remedio que descolgarnos por la ladera derecha, perdiendo altura siguiendo trochas y evitando los árboles que nos salen al paso. Poco a poco, nos vamos acercando al lecho del curso de agua, no muy lejos de la carretera. El lugar es impactante, el arroyo Güidivilli ha horadado aquí una bonita garganta formando una espectacular cluse. Los riscos del lado contrario se levantan en vertical, por lo que parece complicado seguir la línea de la cresta. Continuamos entonces siguiendo primero la orilla del arroyo y bordeando la cresta por el lado contrario de la carretera. A la izquierda, se hallan unos campos de labor.

Vertical sobre la hoz del arroyo Güidivilli.
Continuamos por el borde la línea de cresta.
Hacemos algún intento en remontar la ladera por nuestra derecha, pero el terreno está muy sucio y complicado. Desistimos y continuamos por el valle, buscando un acceso más sencillo en algún punto.

Aspecto primaveral del valle.
Bordeamos los campos de labor buscando el fondo del valle, donde podemos ver que es posible subir con más facilidad. Accedemos de nuevo a la línea de altura paralela a la carretera, en este sector más llana.

Nos plantamos en la zona alta de nuevo.
La cresta efectivamente es más amplia, avanzamos con comodidad, por terreno abierto, guiados por el GPS al encuentro del paraje del Nido del Buitre. La orientación es evidente, solo tenemos que caminar en paralelo al borde rocoso a nuestra derecha. Poco a poco nos vamos acercando a nuestro objetivo, cuya cercanía intuimos al divisar a nuestra izquierda el vallejo del arroyo de Santa Cecilia que desagüa al valle en el Nido.

Nos posicionamos sobre el Nido del Buitre.
Llegamos por fin a la parte superior del paraje del Nido del Buitre. Se trata de una gran oquedad en la línea de roca, que ha sido horadada por el arroyo en su salida al valle.

Vertical sobre el Nido del Buitre.
El cresterío rocoso se desploma formando paredes verticales y curiosas formaciones rocosas. Destaca la cueva de la Covatona, en su base. Esta oquedad tiene hasta 26 metros de desarrollo y 11 de desnivel. Su acceso, como puede comprobarse por la fotos, solo puede realizarse descolgándose con cuerda. La hiedra recubre gran parte de la superficie de la roca.

En la base de la pared se halla la Covatona.
El lugar es cautivador, buen lugar para detenerse y descansar. A primera vista no parece sencillo el descenso hacia la base y la carretera desde aquí. La vegetación lo recubre todo y peligroso intentar descolgarse entre las rocas.

Salida del arroyo de Santa Cecilia hacia el valle.
Emprendemos el retorno. Lo haremos por el valle colgado, que parece seco, formado por el arroyo de Santa Cecilia. En su tramo inmediatamente anterior a la hoz, ha creado un mini cañón por el cuál nos descolgamos. Por el lecho del regato emprendemos el regreso.

Regresamos por el lecho seco del arroyo.
El camino que seguimos por el interior de este pasillo es encantador.  Poco a poco, vamos saliendo del vallejo, ganando altura y posicionándonos de nuevo sobre el páramo. Al fondo, distinguimos ya la Peña Ladilla, al otro lado de los campos de labor que atravesamos antes.

Subimos hacia el páramo.
Tras dejar una gran pista a nuestra derecha, que parece dirigirse hacia el pueblo de Quintanilla-Sobresierra, nos acercamos a la Peña Ladilla que tenemos enfrente. Sus laderas, arboladas, parecen accesibles por su lado sur.

La peña Ladilla desde el páramo.
Pero antes, tenemos que descender del páramo al valle de nuevo, lo cual realizamos descolgándonos entre los árboles con más dificultades de las esperadas. El desnivel es pequeño en todo caso y llegamos con alivio a la orilla del arroyo Güidivilli que bordea la peña por su vertiente SE. No nos queda más remedio que cruzarlo, pero parece infranqueable por la pantalla vegetal que recubre sus orillas. Lo seguimos a poca distancia hasta encontrar un vado. Ya en la otra orilla, nos plantamos al pie de la peña Ladilla, cuyo ascenso emprendemos inmediatamente.

Ascendemos a la peña Ladilla por su ladera SE.
La ladera se presenta limpia en su base inferior. Ascendemos con comodidad, virando hacia la derecha, evitando los matorrales. Siguiendo por el borde del acantilado, llegamos en poco a la meseta cimera de la peña Ladilla, de altitud irrelevante aunque dominante sobre su entorno. Caseta y antena de telecomunicaciones, visibles desde lejos. Buenas vistas sobre el pueblo de Montorio y su entorno. A la izquierda, observamos de nuevo la cluse del arroyo Güidivilli, la carretera y el conjunto de alturas que flanquean el desfiladero del Úrbel.



El camino de descenso sale desde la misma antena, una arbolada pista de servicio baja hasta el pueblo.


Descendemos hasta las inmediaciones de la cantera primero, y las casas de Montorio después, donde terminamos esta corta pero interesante  excursión que muy bien podría catalogarse de "exploratoria"-

Camino de vuelta a Montorio.
El monte del Cerro se yergue altivo sobre el caserío de Montorio.



EL NIDO DEL BUITRE DESDE MONTORIO
Espacio natural
Sierra de Ubierna.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Caminos y terreno abierto.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontraremos sólamente en Montorio.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil, el recorrido no está señalizado, aunque es bastante intuitivo.
Época recomendable
De junio a octubre.
Inicio
Montorio.
Distancia de Burgos
31,7 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 50 minutos.
Tiempos de marcha
Montorio-Nido del Buitre: 1 hora 30 minutos; Nido del Buitre: 1 hora 5 minutos.
Distancia total
10 kilómetros.
Interés
Arroyo y hoz de Güidivilli, Nido del Buitre y Covatona, pueblo de Montorio, Peña Ladilla. Paisaje primaveral.
Altitud mínima
915 m.
Altitud máxima
1033 m.
Desnivel acumulado
394 m.
Mapas
1:50000: 0167 Montorio.
1:25000: 0167-3 Huérmeces.
h
hNotas:
- Aunque la orientación es en líneas generales muy intuitiva y sencilla, la excursión discurre en gran parte por terreno muy agreste. Se recomienda descargar el track y atenerse a su traza para no divagar y deshacer camino.
- Montorio se encuentra muy cerca de Burgos, la excursión puede realizarse perfectamente en tres horas y media contando el viaje de ida y vuelta.


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