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miércoles, 2 de diciembre de 2015

De Nocedo a Cortiguera por la Peña Otero

En esta nueva excursión, volvemos a bajar del páramo de Masa al Valle del Ebro. Esta vez descenderemos al pintoresco pueblo de Cortiguera asomado sobre el gran Cañón del Ebro. Por el camino, pasaremos por la Peña Otero desde donde disfrutaremos de una magnífica vista sobre la Hoya de Huidobro. Todo el itinerario resulta muy ameno dada la variedad de paisajes y entornos que atravesamos.

Comenzamos la excursión en el pueblo de Nocedo. Éste se halla en un muy aislado emplazamiento del Páramo de Masa, no muy lejos de Sedano. Hasta hace pocos años estuvo a punto de ser abadonado y desaparecer. Sin población permanente, hoy algunos moradores de fin de semana aún le dan vida.
Llegaremos desde Burgos saliendo por la carretera de Aguilar para tomar el desvío en Ubierna. Justo antes de llegar a Covanera, tomaremos el desvío a la derecha hacia Sedano. En cuatro kilómetros, tomamos de nuevo el desvío a la izquierda, para subir a Nocedo.

Nocedo

Precisamente en una de las curvas que describe la carretera para superar el desnivel que hay con el páramo, podemos encontrar los restos de un gran menhir que fue abandonado y derribado. Una vez en el páramo, llegamos a Nocedo, donde se termina la carretera.

El nombre de la localidad significa “lugar de nueces”.

Sobrecoge la soledad y apartamiento del pueblo. Esto sumado a su gran altitud sobre el desolado páramo (1020 metros), hace pensar en lo duro que debió ser la vida de sus antiguos moradores.
Dejaremos el coche junto a la plaza. El camino hacia la Peña Otero sale del extremo oriental de la localidad, partiendo de la plaza. Salimos de Nocedo por un sendero entre huertos y cultivos hoy abandonados. Al poco de abandonar el pueblo, divisamos ya al fondo el perfil de la peña. El paisaje del páramo es austero, áspero, caminamos dejando a ambos lados muretes arruinados, zanjas invadidas por la maleza, etc.. restos de una forma de vida hoy totalmente abandonada.

Salimos de Nocedo por un camino en buen estado.
Poco a poco vamos llegando a las inmediaciones de la peña, que no es más que un gran espigón calizo asomado sobre la depresión de la Hoya de Huidobro, que comenzamos a vislumbrar a nuestra derecha entre brumas.

Paisaje paramero.
Tras escalar un graderío de rocas, nos plantamos ya directamente sobre la planicie caminando entre los molinos eólicos que cubren esta parte del páramo. Seguimos el borde, dejando abajo a nuestra derecha el fondo de la impresionante Hoya de Huidobro, un enorme anticlinal que ha sido erosionado, arrasado y vaciado por el arroyo Turrientes. Este ha drenado y evacuado todos los materiales del interior del pliegue sobre el río Ebro, donde desemboca (entre Cortiguera y Pesquera (ver la entrada Hoya de Huidobro).
Llegamos a la Peña Otero (1205 metros), buzón montañero. Amplias vistas sobre la hoya a nuestros pies. Aunque la peña no destaca demasiado desde el páramo, si es muy visible desde amplias zonas del Páramo de Masa. Antiguamente servía de reloj para los lugareños ya que contabilizaban las horas según la posición del sol respecto a la cima de la peña, que servía de referencia.

Cima de la Peña Otero. A la derecha: la Hoya de Huidobro.
Las laderas de la Hoya de Huidobro se encuentran tapizadas de hayas y podemos ver la salida natural hacia el oeste que ha labrado el arroyo. 

La Hoya de Huidobro.

Video de la Hoya de Huidobro desde la Peña Otero



Aunque la cima es buen sitio para hacer una parada y comer algo, aún queda mucho recorrido, así que emprendemos la marcha hacia Cortiguera. El camino desde aquí es ciertamente complicado, por lo que no es fácil orientarse sin un GPS. Primero descendemos de la meseta de la Peña Otero hacia el norte, caminando entre los gigantescos aerogeneradores. Buscamos el sendero que discurre por unas praderas más al oeste y vemos en nuestro GPS. Enlazamos con él tras quince minutos y proseguimos en dirección norte a la búsqueda de la ladera del páramo por la cual bajaremos al Ebro en el pueblo de Cortiguera. La pista que tomamos desciende por un delicioso vallejo entre hayas para enlazar con otra gran pista que corre en paralelo al desfiladero y se dirige hacia Nocedo.


Cruzamos esta pista para incorporarnos a otra de menor entidad que se dirige hacia el norte. Tras superar un pequeño repecho, iniciamos al otro lado el descenso. La orientación desde aquí ya es nula. Nos introducimos en el bosque, compuesto principalmente por encina y matorral, pasando por algunos cercados abandonados.

Iniciamos el descenso hacia Cortiguera.
Afortunadamente nos vamos abriendo paso sin grandes dificultades, aunque no vemos el fondo del cañón. Nos guiamos siguiendo la pantalla de nuestro GPS buscando el camino más recto y lógico a Cortiguera, que no está lejos.

Cañón del Ebro y pueblo de Pesquera en primer término.
Puesto que caminamos por terrenos muy poco frecuentados y abandonados desde hace décadas encontramos construcciones pastoriles abandonadas, viejos muros difuminados entre la maleza, rastros de antiguos senderos hoy cubiertos de vegetación. Según descendemos, vamos visualizando poco a poco el río Ebro abajo entre verticales paredes. Cortiguera está aún más abajo, descendemos con ciertas dificultades por un empinado vallejo que se dirige al pueblo. Contemplamos el majestuoso Cañón del Ebro desde otra perspectiva más inusual. Al fondo a nuestra derecha se halla Pesquera junto a la gran curva que describe el río. Poco a poco vamos perdiendo altura y aproximándonos más a las primeras casas de Cortiguera.

Descendemos a Cortiguera desde el páramo.
Antiguo palacio blasonado en Cortiguera.
Ya muy cerca del pueblo aún tenemos que superar una gran barrera de vegetación junto a un cauce que nos impide llegar a las calles del pueblo. Llegamos finalmente con cierto alivio por las dificultades y penurias pasadas a Cortiguera.

Ruinas de la iglesia de Cortiguera.
Plaza de Cortiguera.
Descansamos sobre un banco frente a la iglesia, relajándonos con el silencio y la paz que emana este lugar. Cortiguera ha pasado del casi total abandono a estar en franca recuperación. En cada nueva visita son más visibles los avances y restauraciones que poco a poco están sacando este bonito pueblo del olvido y el abandono, convirtiéndolo en un destino turístico.

Grandes vistas sobre el Cañón del Ebro en el camino de Cortiguera a Valdelateja.
Pero aún nos queda un largo camino para regresar a Nocedo. El primer tramo es sencillo y fácil ya que solo tenemos que continuar por el sendero señalizado que se dirige pegado a la ladera del cañón hacia Valdelateja (ver la entradaCañón del Ebro: de Valdelateja a Pesquera de Ebro). Tras llegar al desvío a la derecha que baja a Valdelateja, lo obviamos y continuamos por el camino a la búsqueda de Nocedo, aún lejano a 4,5 kilómetros.


El regreso de nuevo no es sencillo si no tenemos GPS ya que aunque aún continuamos por el camino unos metros, más adelante se difumina y tenemos que recorrer unos dos kilómetros por senderos difusos sin referencias claras sobre el páramo abierto.
Poco a poco, nos acercamos al pueblo, divisando desde lejos la silueta de su iglesia. Tras pasar junto a ella, llegamos a Nocedo, donde finalizamos la magnífica marcha que hemos realizado hoy.


El recorrido total ha supuesto 15,5 kilómetros y no menos de 4 horas.


Esta ruta es una de las más amenas e interesantes de la zona de Sedano y las Loras. Hemos visitado dos pueblos pintorescos, hemos pasado del páramo al valle y atravesado hayedos, parameras desoladas y monte bajo. Además, hemos disfrutado de inusuales panorámicas sobre dos de los entornos más bellos del norte: el Cañón del Ebro y la Hoya de Huidobro.



DE NOCEDO A CORTIGUERA POR LA PEÑA OTERO
Dificultad
Media-alta. Transcurre por terreno muy agreste.
Ciclable
No.
Circular
Sí.
Orientación
Difícil.
Época recomendable
De abril a octubre. El resto del año las condiciones climáticas pueden ser muy adversas.
Inicio
Nocedo
Distancia de Burgos
58,7 kilómetros.
Tiempo total
4 horas.
Distancia total
15,5 kilómetros.
Interés
Paisaje paramero, vistas sobre la Hoya de Huidobro y el Cañón del Ebro, pueblos de Cortiguera y Nocedo.
Altitud mínima
775 m.
Altitud máxima
1203 m.
Mapas
1:50000: 0135 Sedano.
1:25000: 0135-1 Escalada.
h
h
Notas:
- La ruta puede resultar muy complicada por su gran longitud transcurriendo por terrenos agrestes y sin ningún tipo de señalización. La sensación de recorrer terrenos ignotos y salvajes es muy grande. No se recomienda caminar por estos lugares sin un buen GPS o en su defecto planos.
- Merece la pena detenerse un rato en Cortiguera y descubrir sus rincones y casas blasonadas.
- Sedano está muy cerca de Nocedo. Podemos parar en el bar del pueblo y visitar sus calles repletas de casas señoriales adornadas con blasones.



Sedano



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Mapa topográfico



Perfil de elevación



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sábado, 11 de mayo de 2013

Hoya de Huidobro

La Hoya de Huidobro (con el significado de "Hoyo del Ebro") es una profunda depresión abierta en la plataforma de los Páramos. Geológicamente se trata de una combe de anticlinal de eje E-O que ha sido erosionado y vaciado por el arroyo Molinillos, en su extremo norte. En su centro, se mantienen las ruinas de Huidobro, despoblado que da nombre al lugar. La mejor época de visitar la hoya es en el otoño, ya que la densa vegetación de sus laderas, auténtica isla vegetal dentro de los páramos, muestra sus mejores colores.


La Hoya de Huidobro

La Hoya de Huidobro vista desde la Peña Otero.
Para visitar el interior de la hoya, saldremos desde el pueblo de Villaescusa del Butrón, en el páramo de Masa. Desde él, descenderemos por una boscosa senda hasta el fondo. Después de atravesar las casas de Huidobro, saldremos por el desfiladero del arroyo Molinillo. Enlazando con el arroyo Turriente, seguiremos hasta retornar a Villaescusa. Accedemos a Villaescusa por la C-629 de Burgos a Villarcayo. Tras recorrer el Páramo de Masa, antes de Pesadas de Burgos, tomamos el desvío a la izquierda a Sedano. En unos cuatro kilómetros, cogeremos el ramal a Villaescusa del Butrón donde muere la carretera. El pueblo tuvo magníficas casas señoriales de buena sillería, que aún muestran bonitos escudos blasonados, aunque muchos de sus edificios lamentablemente se hallan en estado de ruina y abandono por la intensa despoblación de la zona. Dejamos el coche en la plaza y salimos por la carretera de entrada unos metros hasta desviarnos después de un corto tramo, a la derecha. Tomamos una marcada senda que comienza a descender con rapidez. El camino se introduce en la depresión por su lado norte. En su inicio, la senda se halla bordeada de robles y hayas, por lo que caminaremos bajo cubierta vegetal.

Villaescusa del Butrón.
El camino discurre por terreno boscoso en gran parte. En poco tiempo, nos encontramos en la parte inferior de la hoya, tupida de verde y envuelta en la niebla en la época en que la visitamos (el otoño). Aún son visibles los pozos petrolíferos abandonados.

Senda de descenso hacia la hoya desde Villaescusa del Butrón. 
La Hoya de Huidobro entre brumas otoñales.
Continuamos por la pista que nos lleva sin pérdida hacia la parte más oriental, donde se encuentra, ya a la vista, los restos del despoblado de Huidobro, con su magnífica iglesia románica en lo alto, dominando el entorno.

Verdes pastos en el interior de la hoya. 
Restos del pueblo de Huidobro, hoy utilizado como granja ganadera.
El templo, se halla desgraciadamente en estado de avanzada ruina y corre peligro de desaparecer si no se toman medidas. Hasta pocos años un árbol había crecido en su interior y atravesado el tejado (en una posterior visita he comprobado que este árbol ha sido afortunadamente retirado). Entramos en las calles del pueblo, no del todo despoblado, ya que mantiene una granja ganadera con cierta actividad. Atención a los perros que campean a sus anchas por las calles.

Iglesia de San Clemente, de Huidobro, de estilo románico, en avanzado estado de ruina.
El desfiladero del arroyo Molinillo o de los Horcajos, desagüe natural de la hoya.
Desde las inmediaciones del templo, tomamos un camino que se dirige hacia el oeste de la depresión, buscando la orilla del arroyo Molinillos. Siguiendo su orilla saldremos de la hoya. Llegamos a la entrada del desfiladero de los Horcajos. en su interior nos sumergimos pronto en un precioso bosquete de hayas y robles. Este camino es una auténtica delicia de colores sobre todo en otoño. Las tonalidades de los árboles contrastan vivamente con el grisáceo rojizo de los peñascos. Tras atravesar el pasadizo, llegaremos al cruce donde el arroyo Molinillos desagüa en el arroyo Turriente, de mayor entidad, que ha elaborado un gran barranco en dirección E-O, en su descenso hacia el Ebro desde el páramo.

Desfiladero del arroyo Molinillos, también llamado de los Horcajos.




Si siguiéramos por la izquierda, siguiendo una senda que discurre paralela al arroyo, llegaríamos a la carretera que baja del páramo a Pesquera de Ebro, cerca del desvío a CortigueraContinuamos por el lado derecho, manteniendo el arroyo Turriente a nuestra derecha y progresando por terreno indeterminado por el monte.


Senda de salida de Huidobro.
Roquedos del desfiladero.




El barranco Turriente está intensamente carstificado..


En todo momento, la vegetación que nos acompaña es frondosa y abundante. A ratos, la senda desaparece para volver a reaparecer. La orientación en cualquier caso es sencilla, ya que siempre avanzamos por el interior del barranco dejando las aguas del arroyo abajo a nuestra derecha.







Vista de la salida del arroyo Turriente hacia el Ebro.
Tras descender hasta el fondo del barranco, ya muy cerca de su extremo, solo tenemos que continuar por una pequeña senda pegada a la pared que nos llevará en poco tiempo al páramo después de una suave subida. Aparecemos en breve junto a las primeras casas de Villaescusa del Butrón, origen de nuestra ruta.

Blasón sobre fachada de casa en Villaescusa del Butrón..


HOYA DE HUIDOBRO
Espacio natural
Hoya de Huidobro, Páramo de Masa.
Dificultad
Media. El recorrido no está bien señalizado y el regreso por el barranco del arroyo Turriente no es sencillo.
Tipo de camino
Sendero en la bajada de Villaescusa hasta Huidobro, camino hasta el arroyo Molinillos y su interior, terreno libre en el retorno por el arroyo Turriente.
Ciclable
Sí, excepto algunos tramos del arroyo Turriente.
Agua potable
Encontramos agua en los pueblos de Huidobro y Villaescusa del Butrón.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Difícil, no está señalizado.
Época recomendable
Todo el año, aunque sin duda la mejor época es el otoño, donde los hayedos muestran plenitud de colores.
Inicio
Villaescusa del Butrón.
Distancia de Burgos
54,2 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 45 minutos.
Tiempos de marcha
Villaescusa del Butrón-Huidobro: 55 minutos; Huidobro-Villaescusa del Butrón: 2 horas 30 minutos.
Distancia total
8,3 kilómetros.
Interés
Hoya de Huidobro, hayedos, iglesia románica de Huidobro, desfiladero de los Horcajos (arroyo Molinillo), barranco del arroyo Turriente, blasones en fachadas de Villaescusa del Butrón.
Altitud mínima
1124 m.
Altitud máxima
1419 m.
Desnivel acumulado
682 m.
Mapas
1:50000: 0135 Sedano.
1:25000: 0135-1 Escalada; 0135-2 Dobro.

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Notas:
- Cerca de Villaescusa, junto a la carretera que baja a Huidobro, se halla el dolmen del Moreco, que bien merece una visita.
- Las mejores vistas sobre la hoya se disfrutan desde la Peña Otero, en su lado sur.



Dolmen del Moreco.


Mapa topográfico



Mapa topográfico



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