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martes, 11 de febrero de 2020

Sierra de Béjar

La Sierra de Béjar o Candelario forma parte del sector noroccidental de la Sierra de Gredos y está separado de ésta por el Puerto de Tornavacas. Compartida por las provincias de Salamanca, Ávila y Cáceres, sus cumbres principales (por encima de los 2400 metros) se ubican dentro de la primera de ellas. Partiendo de su vertiente salmantina, al norte, subiremos hasta la cresta principal de la sierra y visitamos sus cumbres más importantes.



Sierra de Béjar
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El mejor punto de acceso a esta sierra y sus cumbres principales se produce desde la localidad salmantina de Candelario, muy cercana a Béjar.


Llegados a esta localidad, tomamos la carretera local que asciende por la ladera sur ganando mucha altura entre los pinares. Este vial llega a la llamada plataforma de El Travieso, una amplia explanada donde se ubica un aparcamiento y un albergue. Aunque téoricamente está vetado, la carretera asciende unos tres kilómetros hasta alcanzar un llano donde podemos dejar el coche.

Alcanzamos la parte alta de la sierra.
Estamos a una altura de 1854 metros. Merece la pena llegar hasta aquí si queremos aprovechar más el tiempo y ahorrar fuerzas para poder recorrer íntegramente la cuerda de la sierra, como es nuestra intención. Allí mismo, nace en sendero, señalizado con hitos de piedras, que sube casi sin descanso hasta lo más alto de la sierra. Este camino es estrecho pero cómodo porque realiza muchos zigzags para aminorar la pendiente. En algo menos de una hora, superamos los más de 400 metros de desnivel y nos plantamos en la llamada Cuerda del Calvitero, como se la llama a la cresta de la sierra en este sector salmantino.

Panorámicas hacia el SE desde la vertiente oriental de la sierra.
Estamos en invierno y a partir de los 2000 metros, encontramos ya nieve, en forma de grandes neveros. La Cuerda del Calvitero es una enorme y vasta meseta, por encima de los 2400 metros, salpicada de rocas sueltas y piornal. Las panorámicas hacia ambas vertientes, la salmantina hacia el este y la abulense hacia el oeste, son espléndidas.


Nos acercamos al borde occidental y obtenemos ya magníficas panorámicas sobre los barrancos que suben por esta vertiente.

Magnífica panorámica con mar de nubes sobre el lado occidental. Mar de nubes y perfil invernal de la Sierra de Gredos.
De fondo asoman los perfiles de la Sierra de Gredos y la Paramera, íntegramente dentro de la provincia de Ávila. Todas estas cadenas montañosas tienen alturas superiores a los 2200 metros y sobresalen sobre el mar de nubes que cubren los valles.

Vista sobre Gredos central desde la Cuerda del Calvitero.
Volvemos a la parte central, eje de la cuerda, y nos movemos de norte a sur, buscando las cumbres mayores. Nuestro primer objetivo es el Calvitero, que ya vemos no lejos de donde estamos.
Mirador con torre de piedras cerca del Calvitero.
Buzón montañero en la cima del Calvitero (2404 metros).
La cumbre no es más que un desordenado castillo de piedras de granito que se levanta sobre la paramera y adonde nos encaramamos fácilmente. El Calvitero (2397 metros) fue considerado en muchos mapas y guías como la máxima cota de toda la Sierra de Béjar. La altura que aparece en los mapas coincide casi exactamente con lo que marca nuestro GPS, aunque en el buzón aparece 2404 metros. Pero no es la máxima altura de la Sierra de Béjar, sino que ésta lo alcanza en el Canchal de la Ceja, ubicado unos 1500 metros más hacia el sur. En el Calvitero no obstante, merece la pena detenerse, descansar y disfrutar de las espectaculares vistas que hay sobre sobre su lado salmantino, al este, donde se halla la ciudad de Béjar en primer lugar, y la extensa llanura salmantina de fondo.

Buzón del Calvitero (2397 metros). Al fondo, el Canchal de la Ceja, máxima altura.
Descendemos de este otero y seguimos por la cresta esta vez acercándonos a la cornisa o borde este. Podemos apreciar la espectacular garganta del Trampal donde contemplamos la laguna del mismo nombre completamente congelada, además de otras menores. Continuamos hacia el sur siguiendo pasillos cubiertos de nieve entre piornales.

El piorno cubre gran parte de la superficie cimera.
Enseguida, torcemos a la izquierda y remontamos por un caos de piedras, sin ninguna dificultad, hasta llegar a un primer gran amojonamiento de bloques, que erróneamente pudiéramos adjudicar como el punto más alto, pero no lo es. Pasamos al lado y en unos doscientos metros, alcanzamos por fin la cima del Canchal de la Ceja (2428 metros). Máxima cumbre de toda la Sierra de Béjar y de la provincia de Salamanca. El apellido Ceja viene al caso por estar al borde de una cornisa, o ceja.

Las inmediaciones del Canchal de la Ceja se hallan sembrados de grandes bloques de granito.
Castillo de bloques cerca del Canchal de la Ceja.
Debió haber aquí un buzón montañero con forma de cohete, pero no encontramos ni rastro de él. Cima cómoda, asomada sobre el barranco del Trampal, que queda a sus pies. Magníficas panorámicas en 360 grados a la redonda. Destacan las sierra de Gredos y la Paramera hacia el S-SE. Hacia el sur, la continuación de la cuerda que culmina en la cumbre del Torreón y el conjunto de los Hermanitos. Nubes persistentes en los valles.

El Canchal de la Ceja no destaca sobre su entorno. Un simple montón de piedras indica su localización. No hay rastro del buzón que hubo aquí.
En los día claros, posiblemente se pueda visualizar hacia el N-NO. la Peña de Francia y el macizo de Sanabria, pero hoy la niebla impide comprobarlo. De nuevo, perfecto lugar para descansar y recrearse con el paisaje.

Garganta del Trampal y lagunas del mismo nombre.
Continuamos. Para poder llegar hasta el Torreón, debemos primero descender un poco, para volver a subir y atravesar el estrecho collado que separa Hoya Moros, al oeste, del barranco y laguna del Duque, al este.

Continuamos desde el Canchal camino del Torreón.
Descendemos entonces primero del Canchal de la Ceja. En pocos minutos, llegamos al borde donde se ubican las Agujas, unas espectaculares torres graníticas que caen en picado sobre Hoya Moros, que vemos ya a nuestra derecha abajo.

Las Agujas y Hoya Moros detrás.
Continuamos y comenzamos a ascender en dirección al Torreón. Pero antes, se ubica la cumbre de Portilla de Talamanca. De nuevo tenemos que subir, y esta vez, el hielo acumulado y la pendiente, hace que sea obligado el uso de crampones.



Con toda facilidad, nos plantamos en la base del Talamanca y atravesamos el collado que se halla a sus pies. En su punto más estrecho, no sobrepasa los 3 o 4 metros de anchura, y cae sobre sus dos vertientes con fuerte pendiente.

Camino del Torreón.
Hoya Moros vista desde el collado.

Hacia el este, la ladera se desploma hacia la gran Hoya Moros. Hacia el oeste, el barranco del arroyo Malillo que desciende hacia la Laguna del Duque, que podemos contemplar de nuevo

Vista desde el collado sobre Hoya Moros.
Precisamente en este collado, junto al promontorio del Talamanca, nos ubicamos en el punto exacto donde se juntan las provincias de Salamanca, Cáceres y Ávila, por lo que bien pudiéramos denominarlo collado "Tres Provincias".



Atravesamos el collado, congelado, sin dificultades, continuando hacia el Torreón, muy cercano ya.



Pero, tal como nos habíamos informado, para alcanzar el Torreón hay que superar antes el llamado Paso del Diablo. Es obligado aquí hacer un fuerte destrepe para lo que hay ayudarse de una cadena habilitada al efecto.

Paseo del Diablo y cadena. Al fondo: el Torreón.
Las condiciones de hielo y nieve hacen que atravesar este paso sea algo arriesgado, por lo que damos por finalizada la travesía de la cresta. Sin llegar pues al Torreón, que contemplamos a unos doscientos metros de donde estamos, iniciamos el retorno.



Aunque podemos volver al aparcamiento por el mismo itinerario que hemos llevado, es decir, deshaciendo toda la cresta, preferimos acortar bajando directamente por la ladera. Retornamos hasta las inmediaciones del Canchal de la Ceja y emprendemos el descenso en un principio por terreno abierto.



Un camino recorre transversalmente la ladera este de la sierra y llega hasta el mismo aparcamiento. A él queremos incorporarnos. Perdemos altura poco a poco.

Bajamos por terreno abierto por la ladera este entre bloques de piedra.
En algunos puntos, debemos dar rodeos para salvar escalones y grandes piedras así como neveros aislados.



Poco a poco nos vamos acercamos al sendero arriba mencionado. Llegamos a él, y ya por terreno más estable, entre piornos, progresamos de sur a norte por la ladera. El recorrido es cómodo. Atravesamos algunos arroyos de montaña, bien surtidos de agua en esta época del año.

El camino de regreso al aparcamiento es largo y por terreno quebrado.

A nuestra izquierda, abajo, tenemos el valle donde se asienta Béjar y las montañas, de menor entidad, que circundan la localidad. Aunque este último recorrido se nos hace algo largo, llegamos por fin al aparcamiento donde dejamos el coche a primera hora de la mañana.

Ya vemos el área de aparcamiento. Finalizamos la excursión.
Agradecemos haberlo dejado en este llano. De haberlo hecho en el albergue del Travieso, aún nos hubieran quedado más de tres kilómetros de recorrido por asfalto.



SIERRA DE BÉJAR
Espacio natural
Sierra de Béjar (o sector occidental de Gredos).
Dificultad
Media. Con nieve y hielo, alta.
Tipo de camino
Estrechos senderos de montaña, terreno libre.
Ciclable
No.
Agua potable
No encontraremos.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil.
Época recomendable
Primavera-verano.
Inicio
Carretera de acceso desde Candelario (Salamanca).
Distancias
Salamanca (87,1 kms); Ávila (123 kms); Burgos (334 kms).
Tiempo total
6 horas 40 minutos.
Tiempos de marcha
Aparcamiento-Calvitero: 1 hora 40 minutos; Calvitero-Canchal de la Ceja: 40 minutos; Canchal de la Ceja-Collado Tres Provincias: 1 hora 20 minutos; Collado Tres-provincias-Aparcamiento: 2 hora 35 minutos.
Distancia total
13,44 kilómetros.
Interés
Alta montaña de la Sierra de Gredos, panorámicas sobre Ávila, Cáceres y Salamanca, lagunas de alta montaña.
Altitud mínima
1854 m.
Altitud máxima
2432 m.
Desnivel acumulado
913 m.
Mapas
1:50000: 0553-Béjar; 0576 Cabezuela del Valle.
1:25000: 0553-3 Béjar; 0576-1 Tornavacas.





Notas:
- Sin presencia de nieve, la excursión no presenta grandes dificultades técnicas, aunque sí es larga y requiere un mínimo de preparación física. Con nieve y hielo, es necesario utilizar los crampones, sobre todo en la subida al Talamanca y Torreón.
- A la cresta de la sierra también se puede acceder desde su lado abulense remontando las gargantas del Trampal y del arroyo Malillo. Hay que superar fuertes desniveles si preferimos esta opción.
- El acceso al Torreón en verano, sin nieve y hielo, no debiera guardar dificultad.


Entradas relacionadas:

  • Sierra de la Serrota.
  • Sierra de Villafranca.
  • Valle de las Batuecas.



  • Mapa topográfico



    Perfil de elevación


    Ver y descargar track en Wikiloc



    martes, 8 de octubre de 2013

    Valle de las Batuecas

    La comarca de las Batuecas se ubica al sur de la provincia de Salamanca dentro del espacio delimitado por la Sierra de Francia. Sobre la cara sur de la sierra y limitando con la comarca de las Hurdes, en la provincia de Cáceres, se encuentra el profundo y solitario Valle de las Batuecas. Existe una ruta senderista, recientemente habilitada, que desde el fondo del valle remonta el río Batuecas, pasando junto al convento eremítico de San José y alcanzando el llamado Canchal de las Cabras Pintadas río arriba. El entorno en que se desarrolla el recorrido es un espacio natural protegido.


    Valle de las Batuecas



    El lugar más habitual para acceder el Valle de las Batuecas es la bonita población salmantina de La Alberca, emplazado en el corazón de la Sierra de Francia. Desde Salamanca hay que recorrer 94 kilómetros por la SA-215. Si se accede desde el entorno de Madrid o Avila por el este, hay que llegar a primer a Béjar, ubicada junto a la A-6, y desde allí recorrer 46 kilómetros siguiendo el valle del Alagón y bonitos parajes de la Sierra de Francia, como los pueblos de Miranda del Castañar, Monforte de la Sierra y Mogarraz.
    Desde La Alberca tomaremos la carretera comarcal SA-201, en buen estado, que nada más salir del pueblo sube al Puerto del Portillo a 1240 metros de altitud. Aquí nos encontramos sobre un balcón natural donde tenemos ya el Valle de las Batuecas casi 700 metros más abajo. La vista desde aquí es impresionante. Nos queda bajar por la sinuosa carretera que pierde altitud curva a curva.

    Descendemos los 700 metros de desnivel por el Puerto de las Batuecas.
    Panorámica del Valle de las Batuecas desde el puerto.
    Nada más llegar al fondo del valle, encontramos a mano derecha la entrada a la pista que conduce al Convento del Desierto de San José, monasterio carmelita de clausura. Junto al aparcamiento, nace la senda, perfectamente señalizada y restaurada, ya que su primer tramo discurre por una pasarela de madera que se adentra por el interior del bosque.
    Comenzamos el recorrido. Cada cien o doscientos metros encontramos carteles informativos sobre el valle y la vegetación que lo compone. Nos da la sensación que estamos en un jardín botánico.

    Por una pasarela recientemente habilitada y señalizada nos dirigimos al convento del Desierto de San José.
    En apenas dos kilómetros, la pasarela cruza el río y desemboca en la ancha pista que nacía desde la carretera. En apenas doscientos metros, llegamos al entorno del convento de San José de Batuecas, también llamado el Desierto de San José o simplemente Santuario de las Batuecas.
    No puede haber mejor entorno para ubicar un convento de estricta clausura, ya que el convento está activo. En su portada leemos que no es visitable, ya que los monjes pretenden el más absoluto retiro y se indica claramente que "no hay nada que mostrar en su interior".
    Convento de San José.
    Desde el monasterio continuamos la senda, ya siguiendo siempre el río hacia el llamado Canchal de las Cabras Pintadas, ubicado valle arriba. Se trata de un yacimiento del Paleolítico compuesto por unas pinturas rupestres realizadas y conservadas sobre una pared rocosa colgada sobre un risco sobre el río. Realmente su visita es la mejor escusa para recorrer este bello paraje, en la más pura naturaleza.

    Pista que conduce por el interior del valle hacia el Convento de San José de las Batuecas.
    Tras recorrer el largo muro del monasterio por su exterior, cruzamos de nuevo el río, dejamos una ermita a la derecha y continuamos por el camino, siempre señalizado, que recorre su tramo final, siguiendo la margen izquierda del río valle arriba.

    Bellas panorámicas del valle río arriba.
    Según avanzamos, vamos ganando altitud con suavidad. Las vistas panorámicas del valle se van ensanchando. El camino está bastante frecuentado en estos meses de verano. Es muy frecuentado por familias.

    El río Batuecas nos acompaña en todo el recorrido.
    Llegamos al tramo final. Ayudados por unas escaleras entalladas en la roca y una cuerda que hace de barandilla, ascendemos por la ladera rocosa al encuentro de la pared donde encontramos por fin las pinturas. Se trata de una gran panel natural donde se pintaron multitud de trazos representando escenas de cazadores y animales. Realmente el estado de conservación no es muy bueno. Esto añadido al vandalismo, ya que las pinturas se confunden con los grafftis, hace que sea difícil reconocer las escenas.

    El Canchal de las Cabras Pintadas.
    Bonita salamanquesa sobre la pared del canchal.
    Un panel indicativo de todos modos ayuda a entender el cuadro pictórico. Realmente lo de menos es el valor del yacimiento en sí, algo decepcionante, sino el entorno y la excursión que hemos hecho. Justo debajo de la terraza elevada en que nos hallamos, el río Batuecas ha creado multitud de piscinas naturales donde encontramos a muchos bañistas. El lugar es encantador e invita a pasar el día entero refrescándose en las aguas.

    Bañistas en las pozas junto al Canchal.

    Podríamos continuar la senda aún más subiendo valle arriba para llegar a la cascada del Chorro, cerca de su nacimiento, pero en esta época del año (finales de agosto) seguramente llevará muy poca agua, así que emprendemos el regreso por el mismo recorrido hasta el aparcamiento. Disfrutamos del tranquilo paseo y de la naturaleza pura que ofrece este valle.

    Entorno de la senda junto al convento de San José.



    VALLE DE LAS BATUECAS
    Espacio natural
    Valle de las Batuecas-Sierra de Francia (Salamanca)
    Dificultad
    Baja.
    Tipo de camino
    Sendero.
    Ciclable
    No.
    Agua potable
    Encontraremos en el arroyo Batuecas.
    Tipo de marcha
    Ida y vuelta.
    Orientación
    Fácil, todo el recorrido está señalizado.
    Época recomendable
    Todo el año.
    Inicio
    Aparcamiento junto a la carretera SA-201 entre La Alberca (Salamanca) y Las Mestas (Cáceres).
    Distancias
    La Alberca: 13,8 kilómetros; Salamanca: 89,9 kilómetros; Burgos: 339 kilómetros.
    Tiempo total
    1 hora 20 minutos.
    Distancia total
    4,6 kilómetros.
    Interés
    Entorno de naturaleza pura del calle, convento eremítico de San José, pinturas rupestres del Paleolítico, canchales, pozas naturales..
    Altitud mínima
    560 m.
    Altitud máxima
    652 m.
    Desnivel acumulado
    Inapreciable.
    Mapas
    1:50000: 0552 Miranda del Castañar.
    1:25000: 0552-1 La Alberca.


    Notas:
    - En los alrededores del Valle de las Batuecas merece la pena visitar la peña de Francia y el pueblo de La Alberca.
    - Cerca de La Alberca merece la pena visitar el pueblo medieval de Miranda del Castañar.
    - Siguiendo el valle abajo por la misma carretera, en apenas tres kilómetros se puede entrar en la comarca de las Hurdes, en Cáceres, que bien merece una visita aunque más prolongada.
    - Béjar es buen lugar para acceder a esta comarca.

    Peña de Francia.


    La Alberca.



    Miranda del Castañar.


    Las Hurdes.

    Mapa topográfico


    Perfil de elevación

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