sábado, 26 de mayo de 2018

Dehesa de Mambrillas de Lara

Fácil y agradable excursión por los bosques de la Comarca de Lara. Partiendo de la localidad de Mambrillas de Lara, ubicada junto a la carretera de Burgos a Soria, recorremos una bonita dehesa de robles por la ladera norte de la Sierra de las Mamblas. Especialmente recomendable en otoño durante la caída de la hoja.


Mambrillas de Lara
f


Llegamos a Mambrillas de Lara saliendo por la N-234 de Burgos a Soria. En 40 kilómetros, llegamos al pueblo. Podemos dejar el coche en cualquiera de sus calles o, directamente, a mano derecha junto a la carretera. Justo enfrente del pueblo, nace la pista que se dirige hacia la ladera de la Sierra de las Mamblas y la dehesa.

Salimos de Mambrillas de Lara por una pista hacia la dehesa.
Iniciamos la excursión por este camino. A nuestra izquierda, vemos el amplio bosque que recubre la ladera de la sierra, cuyas cumbres asoman sobre él. La pista pronto inicia un fuerte ascenso y un giro a la izquierda, penetrando ya en el bosque.


Entramos en la dehesa de robles. Ya desde el principio, observamos el gran porte y prestancia de los ejemplares que conforman este bosque de robles centenarios.

Las cumbres de las Mamblas nos acompañan a nuestra derecha.
Este camino forestal, se desarrolla en paralelo a la vertiente sur de la Sierra de las Mamblas. Las cumbres de esta alineación quedarán a nuestra derecha, inaccesibles desde donde estamos por las fuertes pendientes. El bosque se presenta cerrado por ese lado. A la izquierda, en algún claro del bosque, observamos el valle y las cumbres de la Demanda de fondo. Las casas de Mambrillas de Lara quedan atrás también. El sendero avanza por lo más profundo del bosque.

Mambrillas de Lara con la Sierra del Mencilla de fondo.
El camino recorre el interior de la dehesa.
Todo el recorrido es fácil y placentero por la dehesa. De vez en cuando, nos detenemos para fotografiar algún vetusto ejemplar de roble, llaman la atención los troncos retorcidos y huecos de muchos de sus árboles.


Unos 40 minutos después de haber penetrado en el bosque y recorrer algo más de dos kilómetros y medio por su interior, iniciamos el retorno. Aún pudiéramos haber continuado, pero el camino pronto inicia un descenso hacia el llano en dirección a la localidad de Hotigüela, no lejana de donde nos encontramos y queremos aún visitar otras zonas de la dehesa. Tras deshacer algo menos de un kilómetro por el mismo camino, nos salimos por nuestra derecha, continuando por senderos menos marcados el descenso por el interior del bosque.

Viejos ejemplares en el interior de la dehesa.
No tenemos un plan claro de por donde seguir, ya que nacen senderos continuamente. Pero la orientación es sencilla ya que siempre tenemos el valle y la carretera a nuestra derecha. Así que nos dejamos llevar por los caminos que van apareciendo. Descubrimos muchos interesantes y bellos rincones.


Una vez hemos descendido suficientemente de altitud, dejaremos la dehesa de robles atrás para entrar en una chopera, ya en terreno más abierto. No estamos lejos de la carretera y el pueblo.

El otoño tiñe de amarillo los chopos.
Pero no hay pérdida ya que enseguida salimos al llano y a la vista del camino que trajimos desde la carretera, en donde enlazamos enseguida. En algo menos de dos horas del inicio, llegaremos a Mambrillas de Lara, finalizando este sencillo y agradable paseo.




DEHESA DE MAMBRILLAS DE LARA
Espacio natural
Comarca de Lara y Sierra de las Mamblas.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Senderos por bosques.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Encontraremos en Mambrillas de Lara.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Media, no hay referencias y caminamos por el interior del bosque. Recomendable llevar GPS.
Época recomendable
Sin ninguna duda durante el otoño en la época de la caída de la hoja (mediados de noviembre).
Inicio
Mambrillas de Lara.
Distancia de Burgos
40,3 kilómetros.
Tiempo total
1 hora 50 minutos.
Tiempos de marcha
1 hora 5 minutos; Mozuelos de Sedano-Sedano: 1 hora 5 minutos.
Distancia total
7,46 kilómetros.
Interés
Dehesa de robles. Pueblo de Mambrillas de Lara.
Altitud mínima
970 m.
Altitud máxima
1142 m.
Desnivel acumulado
302 m.
Mapas
1:50000: 0277 Covarrubias.
1:25000: 0277-1 Campolara; 0277-3 Covarrubias.

h

h
Notas:
- La excursión es sencilla y fácil. Aunque no está señalizada, no hay grandes problemas de orientación ya que las referencias son claras pues nos movemos entre la línea de la sierra y la carretera.
- Desde Mambrillas de Lara podemos visitar otros lugares de la comarca. Cerca del pueblo se halla un yacimiento de icnitas.

Yacimiento de icnitas junto a la carretera de Mambrillas de Lara a Campolara.


Entradas relacionadas:


Mapa topográfico


Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc



lunes, 21 de mayo de 2018

Cascadas del Odra

Nueva visita a las fuentes del río Odra, en la comarca de las Loras. Esta vez, nos concentramos en visitar la sucesión de fuentes, surgencias y cascadas y en su momento de mayor plenitud, tras los deshielos primaverales. La excursión es sencilla y muy gratificante ya que visitamos una gran concentración de saltos de agua en un espacio muy reducido.


Cascada de la Yeguamea
f


Como continuación a la entrada ya publicada sobre la zona  (ver Fuentes del Odra), esta vez visitamos detenidamente todos los saltos que conforman su nacimiento. Para ello recorremos el gran anfiteatro rocoso donde tiene sus fuentes.

Las peñas Amaya (izquierda) y Albacastro (derecha).
El pueblo más cercano es Fuenteodra, ubicado en la comarca de Amaya. Saldremos de Burgos por la carretera N-627 a Aguilar de Campóo. Pasado Basconcillos del Tozo, nos desviamos por la izquierda hacia La Riba de Valdelucio, desde donde subimos el portillo que nos deja cerca de Humada, ya en la comarca de Amaya. Tras pasar el pueblo, nos dirigimos al cercano Fuenteodra. Antes de llegar a las primeras casas del pueblo, tomaremos el desvío por la derecha a través de una pista que sube hacia la Peña Lora. En apenas trescientos metros, cuando la pendiente se agudiza, dejaremos el coche a un lado. Emprendemos la excursión caminando hacia el anfiteatro rocoso que tenemos delante nuestro. Dependiendo de la época, esta pista puede estar ya algo embarrada por lo que no es conveniente apurar mucho con el coche.

Subimos por una pista hacia el anfiteatro rocoso donde nace el río Odra y se hallan los saltos de agua que queremos visitar.
Ya de lejos, podemos escuchar el rumor del agua cayendo. Tras remontar una rasante, ya divisamos frente a nosotros a la izquierda el espectacular chorro de la cascada de la Yeguamea, brotando directamente de la pared de la peña. Es un caso singular entre todos los saltos de la provincia de Burgos. Su mera visión desde la lejanía ya es impactante.

Magnífica vista de la Yeguamea brotando de la roca.
Podemos llegar a su misma base descendiendo por la ladera sin dificultad. Nos posicionamos junto al chorro, admirando el gran caudal que lleva. Podemos pasar incluso por debajo, mojándonos levemente. Observamos que hay otros chorros menores que brotan de la roca también junto al salto principal.

La cascada de la Yeguamea brotando con estrépito de la pared rocosa.
Continuamos por el sendero en el que estamos, que recorre todo el anfiteatro. Sin salirnos de él, visitaremos el resto de saltos. Muy cercano, tras una curva, divisamos ya la surgencia de Manapites. El agua brota de la roca a nivel del suelo y parece "hervir" en su discurrir ladera abajo salvando las diferentes terrazas.

Surgencia de Manapites.


Continuamos por el sendero, dejando Manapites atrás. Poco más adelante, podemos ya escuchar el rumor del salto del Pozo de las Aceites, a la izquierda. Se halla algo oculto bajo la grada rocosa por la que nos movemos.


Hay más gente. El riachuelo que forma hace difícil pasar pero conseguimos bajar al pequeño vallecito que hay y seguir hasta el paraje donde está la cascada. Cae esta vez plena de agua, en un idílico lugar. Para visitarla debemos descolgarnos por la ladera hasta su base. La dejamos para el regreso y continuamos.

Camino del Pozo del Corral.

Poco más adelante, cruzamos el río del recién nacido Odra y nos descendemos sin dificultad sobre un pequeño y curioso vallejo, siguiendo el curso del agua. Tras pasar una curva, ya vemos desde lejos la cascada del Pozo del Corral. Se trata de un caudaloso salto de agua ubicado en un rincón. Su caudal es muy efímero y solo puede disfrutarse con agua tras un fuerte deshielo y solo si las precipitaciones han sido abundantes, porque rápidamente se seca.

El Pozo del Corral.
El lugar es muy bello e invita a sentarse y disfrutar contemplando el salto. También es posible, tras una pequeña trepada, colocarse sobre su cabecera.
Desde aquí, emprendemos ya el regreso al coche que se producirá por el mismo itinerario.

Pozo de las Aceites.
Llegado a la altura del Pozo de las Aceites, muy cercano, nos destrepamos por la ladera hasta su misma base. Aunque parece que la vegetación nos impide llegar al borde de la charca que ha formado, es posible acceder sin gran dificultad. El salto es importante y el lugar evocador, ya que la poza formada es de un color verde intenso.

El Pozo de las Aceites visto desde el sendero de arriba.
Desde aquí, solo nos queda remontar la ladera hasta el sendero y deshacer el camino hasta la Yeguamea.



Video


Podemos subir un poco por las gradas hasta posicionarnos exactamente sobre la vertical de la Yeguamea, para poder admirar su chorro de agua desde otro ángulo de visión.

Contemplamos otro bonito salto desde la vertical de la Yeguamea.
A nuestra izquierda, muy cerca, contemplamos otro bonito salto que parece brotar también de la roca.


Bajo por el camino que sube a la Lora, haciendo fotos del otro salto, muy bonito también, que hay junto a la Yeguamea.

Salto junto a la Yeguamea.
Merece la pena descender por el sendero hasta la pista por la que hemos venido y aún descender más hasta situarnos en la base de este último salto. Vemos que también ha formado una pequeña poza de color verdoso, similar al Pozo de las Aceites.


Tras visitar este último salto, ya solo tenemos que desandar por la pista hasta el coche.


Esta excursión es rápida y muy gratificante. En la comarca de las Loras, hay aún otros saltos que merecen la pena visitar. Si tenemos tiempo, podemos acercarnos hasta el pueblo de Ordejón de Abajo. Poco antes del pueblo, a la izquierda, el arroyo de los Ordejones forma una sucesión de cascadas en su descenso desde lo alto de la peña Ulaña. También, no muy lejos de aquí, cerca de Rebolledillo de la Orden, podemos visitar un magnífico salto. Cerca de Solanas de Valdelucio, junto a la carretera, se halla el curioso salto de la Chorramea. Por último, en Villaescobedo, ya en el Valle de Valdelucio, se encuentra la magnífica cascada de la Cueva.


CASCADAS DEL ODRA
Espacio natural
Anfiteatro del nacimiento del río Odra, en la Peña Lora, comarca de las Loras.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pista de acceso y sendero de montaña.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontramos en todas las cascadas y arroyos que visitamos.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil, la ubicación de las cascadas está señalizada.
Época recomendable
Marzo-abril, tras el deshielo y las lluvias primaverales.
Inicio
Pista a la derecha antes de entrar en Fuenteodra llegando desde Humada.
Distancia de Burgos
65,9 kilómetros.
Tiempo total
Una hora.
Distancia total
2,6 kilómetros.
Interés
Cascadas de la Yeguamea, Pozo de las Ollas, Poza de Corrales y Manapites.
Altitud mínima
956 m.
Altitud máxima
998 m.
Mapas
1:50000: 0134 Polientes.
1:25000: 0134-3 Quintanas de Valdelucio.


h
Notas:
- Todo el recorrido es muy sencillo y apto para todo el mundo. Solo hay que tener cierta precaución en los puntos más estrechos del sendero que recorre el fondo del valle.
- Todos los pueblos de la zona son muy pequeños y cuentan con muy poca población. Si queremos descansar o tomar algo, debemos acercarnos a Villadiego.
- Hay otros saltos cercanos en la comarca de las Loras. Entre otras podemos mencionar la cascada de la Chorramea (Solanas de Valdelucio), el río de los Ordejones (Ordejón de Arriba), la cascada de Rebolledillo de la Orden y de la Cueva (Villaescobedo).
- Aguas abajo del Odra,en el desfiladero de los Piscárdanos (Congosto), podemos encontrar aún algunos saltos menores como el Pozo de la Olla.

La Chorramea
La Cueva de Villaescobedo
Arroyo de los Ordejones
Rebolledillo de la Orden

Entradas relacionadas:


Mapa topográfico

Ver y descargar track en Wikiloc


Powered by Wikiloc


domingo, 6 de mayo de 2018

Montes de Oca desde Valdefuentes

Nueva aproximación a los poco visitados Montes de Oca. Esta vez acometemos la excursión desde Valdefuentes, junto al Puerto de la Pedraja. Partiendo del área de descanso junto a la carretera, recorreremos el sector central a través de extensos pinares, visitando también la misteriosa laguna de las Grullas. Retornamos a través de un tramo del Camino de Santiago visitando la ermita de Valdefuentes antes de volver al coche. Toda la ruta discurre por sitios alejados de cualquier población o carretera.


Valdefuentes
f

Saldremos de Burgos por la N-620 a Logroño. En algo menos de 29 kilómetros de Burgos, antes de llegar a la subida al Puerto de la Pedraja, llegamos al área de descanso de Valdefuentes, a las derecha de la carretera, donde hay una fuente de piedra y mesas y muy conocido por quienes frecuentan esta carretera.

Área de Valdefuentes junto a la Fuente del Carnero.
Allí, en la rotonda, dejaremos el coche. El nombre del área le viene dado por la ermita medieval que hay al otro lado de la carretera y fue hito muy importante del Camino de Santiago, que discurre en paralelo al otro lado de la carretera.

Salimos de Valdefuentes por un sendero en dirección a los bosques del interior.
Desde la zona del merendero, nace una camino, bien marcado, que discurre los primeros metros paralelo a la carretera en dirección a Villafranca. Nos incorporamos a él. Pronto, gira a la derecha, tomando dirección sur, alejándose del área y de la carretera y adentrándose en el pinar. El plan inicial es recorrer los bosques de la zona del Oca e intentar visitar dos lagunas que vemos en los mapas, la de las Grullas y Bargallanta. Como hay muchas pistas y senderos, no tenemos una idea definitiva del itinerario a seguir e iremos siguiendo atentamente nuestro GPS.

Caminamos hacia el sur siguiendo pistas forestales.
La pista que llevamos discurre entre espesos pinares. Es amplia y cómoda. La soledad y el silencio nos acompañan. Sólamente tenemos que preocuparnos de salvar algunos charcos y zonas embarradas por lo cual tenemos que salir y vadear entre los árboles.

Encontramos algunos tramos embarrados.
Media hora después de haber iniciado la marcha, llegaremos a un amplio cruce de pistas, muy anchas, donde debemos tomar el enlace correcto y continuar hacia el sur. En primer lugar torcemos a la izquierda para, en unos doscientos metros, salir por la derecha para continuar por otra pista forestal que se dirige hacia el sur. Estamos atentos a llegar a la vertical de laguna de Bargallanta, cuya posición exacta llevamos marcada en el GPS.

Camino del sur por una pista forestal.
Llegados a la vertical de la laguna, que queda a nuestra derecha, a unos doscientos metros, nos salimos de la pista y nos metemos en el bosque. Afortunadamente no está muy tupido y podemos avanzar por el interior a la búsqueda de la laguna. Pero llegamos al punto exacto donde debiera estar y vemos en la pantalla de nuestro GPS, observando que no hay rastro de laguna alguna, solo hay árboles. Si hubo aquí alguna vez una, ha desaparecido completamente. Retornamos a la pista y continuamos en el mismo sentido que traíamos.


Pronto iniciamos un acusado descenso hacia el lecho del río Valdecarros, que ha formado un profundo valle de oeste a este. Este vallejo divide los Montes de Oca en dos sectores norte y sur. Llegamos a su ribera y nos incorporamos a otra pista, muy amplia también, que se desarrolla paralela al río. Ésta procede de la zona de Villasur de Herreros y se dirige hacia el este, camino del despoblado de Haedillo y el pueblo de Villamudria. Continuamos por la izquierda, en esta última dirección.

Continuamos por una pista que recorre el valle del río Valdecarros.
El río Valdecarros ha formado un delicioso vallejo. La vegetación recubre sus orillas componiendo bellos rincones naturales. El silencio nos acompañará, nos hallamos muy lejos de cualquier carretera o población.

El río Valdecarros ha formado un profundo vallejo.
El buen estado de esta pistas que estamos recorriendo nos hace pensar en las grandes posibilidades que tiene esta zona de los Montes de Oca para hacer recorridos más ambiciosos en bicicleta. Podemos recorrer muchos kilómetros cómodamente a través de los bosques, sin grandes desniveles. El paraíso de la BTT.


Continuamos siempre siguiendo la ribera del río que queda a nuestra derecha, hasta llegar al punto en que la pista gira brúscamente a la izquierda, tomando dirección norte. Un camino menos marcado continua aún la orilla del río, pero lo obviamos y torcemos por la noventa grados a la izquierda para continuar.

Cruce de caminos junto al arroyo Valdecarros. Tomaremos el de la izquierda hacia el norte.
Avanzamos ahora hacia el norte. Tenemos muchos kilómetros aún por delante pues estamos lejos de la carretera. la progresión es rápida y fácil. En los mapas aparece esta pista bajo la denominación camino de Uzquiza. Seguramente era utilizado por los vecinos de Villafranca para atravesar los Montes de Oca y llegar al desaparecido pueblo de Uzquiza, ya en la Demanda. Nuestro objetivo es llegar a la segunda laguna, la de las Grullas, que supuestamente está en la dirección que llevamos, dentro del bosque también. Llegados a su vertical, desistimos de cualquier intento de penetrar entre los árboles: hay muchos helechos y puede ser muy complicado avanzar. 
Continuamos por la pista hasta desembocar en otra transversal, muy amplia también.
Nos incorporamos a ella por la derecha y seguimos paralelos a la línea del bosque que se sigue presentando muy abigarrado e impenetrable a nuestra derecha. No parece posible llegar a la laguna.


La pista llega de nuevo a un gran cruce de caminos, muy amplio y despejado. A la izquierda sube otra que se dirige a la carretera. De frente, continua hacia la zona de la Presa de Alba. Por la derecha hay entrantes que parece pudieran dirigirse hasta la laguna, que no está muy lejos.



En los mapas vemos que hay un sendero que se dirige a ella. Nos metemos en el bosque e intentamos seguir la traza del camino entre los árboles. Hay restos del sendero, que a tramos aparece engullido por la vegetación. En unos diez minutos, llegaremos por fin al gran claro del bosque donde, efectivamente, se halla la laguna de las Grullas.  Y esta vez no nos decepciona porque es de grandes dimensiones y tiene mucha agua .Se halla completamente circundada por la línea de árboles que llegan hasta la misma orilla. El lugar es encantador y solitario, poseyendo un cierto halo misterioso.

La laguna de las Grullas.
El lugar invita a estar un rato descansando sobre la orilla. Deshacemos el camino hasta el cruce y tomamos la pista que sube hacia el norte, en dirección a  la carretera.


Retornamos a la carretera por una amplia pista.
Llegamos al asfalto unos dos kilómetros más arriba de Valdefuentes, al pie del Puerto de la Pedraja. Podríamos fácilmente retornar siguiendo la carretera, pero al otro lado a muy poca distancia, discurre el Camino de Santiago. Optamos por volver por él. Cruzamos y nos incorporamos. Al igual que las pistas que hemos recorrido, en este tramo discurre entre los pinares.

Cruzamos la carretera.
Tramo del Camino de Santiago a la altura de Valdefuentes.
En esta zona el firme es endeble y hay grandes zonas encharcadas y embarradas. Poco a poco vamos acercándonos a la vertical del área donde hemos dejado el coche y lo sobrepasamos, buscando el sendero que debe salir a nuestra izquierda y descienda a la carretera. Llegamos a él y bajamos hasta la ermita de Valdefuentes. Lo que queda del templo no es más que el resto de lo que fue un cenobio medieval que ya existía al menos en 1169. En los siglos medievales fue un albergue para peregrinos, del que fue huésped el mismo rey Fernando III el Santo en el 1219 mientras recorría el Camino de Santiago. Tras su visita, lo dotó de importantes privilegios.

Ermita de Valdefuentes.
Una vez visitado el templo, ya solo tenemos que cubrir los escasos doscientos metros que nos separan del área de Valdefuentes, donde hemos dejado el coche, al otro lado de la carretera y que vemos desde la misma ermita.
El área es un perfecto lugar para comer, descansar. Hay mesas y una fuente con agua.



MONTES DE OCA DESDE VALDEFUENTES
Espacio natural
Montes de Oca
Dificultad
Solo tenemos que preocuparnos en no extraviarnos.
Tipo de camino
Pistas forestales.
Ciclable
Sí, aunque atención en pocas lluviosas con el barro.
Agua potable
Encontramos en el área de descanso de Valdefuentes, junto a la carretera.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Recorreremos extensas áreas forestales siguiendo pistas sin referencias claras. Llevar GPS.
Época recomendable
De junio a noviembre. El resto del año pueden estar los caminos embarrados.
Inicio
Área de Valdefuentes, al comienzo del Puerto de la Pedraja.
Distancia de Burgos
28,7 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 10 minutos.
Tiempos de marcha
Valdefuentes
Distancia total
14,7 kilómetros.
Interés
Ermita y área de Valdefuentes, bosques de los Montes de Oca, laguna de las Grullas, camino de Santiago.
Altitud mínima
1101 m.
Altitud máxima
1213 m.
Desnivel acumulado
378 m
Mapas
1:50000: 0201 Belorado
1:25000: 0201-3 Atapuerca; 0201-4 Villafranca Montes de Oca.
h hha

hNotas:
- Aunque físicamente la excursión es sencilla, sí lo es en términos de orientación, Todo el recorrido discurre por pistas forestales sin ningún referencia ni indicación alguna. Es imprescindible llegar un GPS para no extraviarse entre los bosques.
- Como se ha comentado, el interior de los Montes de Oca ofrece grandes posibilidades para ser recorridos en bicicleta BTT.
- En el área de Valdefuentes podemos comer, descansar ya que hay agua y mesas para sentarse.

Lecho de la laguna de las Grullas, totalmente seca en diciembre.

Entradas relacionadas:



Mapa topográfico


Perfil de elevación

Ver y descargar track en Wikiloc