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viernes, 18 de febrero de 2022

Sierra de Segura: Ruta de las esculturas de Bogarra

Nueva entrega de excursiones por la magnífica Sierra de Segura, en la provincia de Albacete. En esta ocasión, partiendo del pintoresco pueblo de Bogarra, recorremos el desfiladero del río del mismo nombre, afluente del Mundo. Este sendero ha cobrado fama por las gran cantidad de esculturas, erigidas en sus orillas. En su extremo más alejado del pueblo, remontamos por el roquedo para visitar un bellísimo conjunto de cascadas. La excursión es una de las más clásicas y concurridas de la Sierra de Segura.


Hoz de Bogarra

La localidad se ubica en un pintoresco paraje y se desparrama sobre la ladera que cae con fuerte pendiente hacia el barranco excavado por el río Bogarra, afluente del Mundo. Llegamos desde Albacete por la carretera CM-3203 que se dirige hacia el sur. En poco más de una hora, alcanzamos esta pequeña y encantadora localidad, que se ubica muy cerca de la muy conocida Ayna, de la cual ya hemos hablado en este blog.


Bogarra

Abigarrado caserío de Bogarra.
El pueblo se compone de alargadas y estrechas calles, no es sencillo aparcar. Al final de la calle principal, en la plazuela, conseguimos estacionar el coche para iniciar la excursión.

La ruta de las esculturas comienza en el puente sobre el río Bogarra.
El plan es descender hasta el río Bogarra, donde seguiremos su orilla, siguiendo la llamada ruta de las estatuas, hasta las Casas del Batán, en el extremo final, donde ascenderemos visitando varios saltos de agua que dan origen al río. Retornaremos por la orilla contraria, admirando más estatuas.


Así pues, en un primer momento, callejeamos entre el laberinto de casas hasta la orilla del río. Desde allí divisamos el caserío desparramado por la ladera, que en cierto modo nos recuerda a la vecina localidad de Ayna. El trazado de las calles de Bogarra nos parece aún más caótico.

Iniciamos la caminata siguiendo la orilla del Bogarra.
Una vez en el camino, bien señalizado, que transcurre en paralelo a la orilla del río, solamente tenemos que pasear por él hasta llegar a las casas del Batán, unos 3 kilómetros y medio más adelante.

Paisaje escarpado en ambas orillas del río Bogarra.
Durante este recorrido, se nos irán presentando a ambos lados del sendero sucesivas esculturas, presentando todo tipo de motivos, que se han ido colocando en los últimos años (y aún se siguen instalando).

Nos internamos en la zona más estrecha de todo el recorrido.
En apenas un kilómetro, el río atraviesa una estrecha garganta, la Hoz de Bogarra. Justo entes de un repecho, disfrutamos de una gran vista sobre el desfiladero. 


Descendemos y continuamos, ahora más cerca de la orilla del río.


La vegetación aumenta y en unos metros más, debemos cruzar el río por la derecha. Lleva poca agua y es sencillo vadearlo por un puentecito de piedras. 


Continuamos ahora por la otra orilla siguiendo una antigua canalización.


Vamos viendo continuamente esculturas representando curiosos motivos. El paseo es muy agradable. En unos cuatrocientos metros, dejamos esta orilla y cruzamos a la contraria. por un pontón. Continuamos ahora por un más estrecho sendero que se pega a la roca.


Caminamos un tramo junto a una antigua acequia.

Durante unos metros hay que aferrarse a una cadena para superar unos pasos estrechos  donde el agua llega hasta casi la pared.

Pontones en la orilla para superar los pasos más angostos.


Nada más salir, el valle se abre de nuevo. Pasamos el arroyo saltando entre piedras, una de las cuales es un curioso cocodrilo.


Alcanzamos el paraje de las Casas del Batán, donde encontramos muchos coches aparcados.

Cruce del Bogarra cerca del Batán.
Podríamos volver desde aquí al pueblo pero el principal atractivo de este paraje son tres saltos de agua que se descuelgan por el lado sur del paraje. Un sistema de pasarelas y senderos permite el acceso a todos ellos.

Aparcamiento en las Casas del Batán, en el extremo oeste de la ruta.
Al primer salto se accede desde la misma explanada del aparcamiento donde se han habilitado unas pasarelas para acceder a una bonita cascada, baja de caudal en esta época del año, y ubicada en la parte inferior del arroyo.

Salto inferior,  junto al aparcamiento.

Estanque se aguas verdosas.
Un estrecho sendero remonta la abrupta ladera. Está bien habilitado, aunque no es peligroso, si  hay cuerdas y apoyos para ir afianzándose. A la izquierda, el arroyo que desagua en el Bogarra se va despeñando formando pequeños saltos y pozas.

Cueva La Mora, junto al salto del mismo nombre.
A media ladera, cruzamos el arroyo para acceder hasta la Cueva de La Mora, cerca de la cual hay un pequeño salto. Retornando al camino, continuamos subiendo, con fuerte pendiente.


Unos metros arroyo arriba, hay que salir del camino para continuar pasando por un pasadizo inundado entre altos paredones calizos. 

Pasillo entre las rocas camino del salto del Chorraero.
Es necesario avanzar sobre las piedras hasta llegar a una escondida poza donde se encuentran varias saltos, es la Cascada del Chorraero. El paraje natural es excepcional.





Video de la cascada del Chorraero


Aún es posible subir más arriba, el sendero gira a la izquierda y desciende hacia la Hoz de Bogarra a medio camino del pueblo. Sería una buena opción para retornar pero es algo tarde y tardaríamos mucho, el terreno es abrupto y el avance es lento.


Una vez visitadas las cascadas, retornamos al aparcamiento de las Casas del Batán y retornamos a Bogarra siguiendo el camino que sigue el río.


Atravesamos de nuevo la Hoz de Bogarra y vamos descubriendo nuevas esculturas, ya que esta  vez volvemos por la otra contraria al pueblo, donde entramos algo menos de tres horas de haber partido.





Aún antes de irnos podemos callejear por el laberíntico caserío de Bogarra, de calles estrechas y empinadas, donde la arquitectura tradicional se entremezcla con construcciones de nueva construcción.





RUTA DE LAS ESTATUAS DE BOGARRA
Espacio natural
Sierra de Segura.
Dificultad
Baja. Solo debemos prestar un mínimo de atención en el estrecho sendero que sube hacia los saltos de agua.
Tipo de camino
Senderos de montaña.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontraremos en el arroyo Bogarra.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil, está señalizado.
Época recomendable
En general todo el año. Para ver los saltos con mucha agua, acudir en primavera.
Inicio
Bogarra (Albacete)
Distancia de Albacete
75,2 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 45 minutos.
Tiempos de marcha
Bogarra-Casas del Batán: 1 hora 10 minutos; Subida a las cascadas: 50 minutos; Casas del Batán-Bogarra: 40 minutos.
Distancia total
7,7 kilómetros.
Interés
Desfiladero y Hoz de Bogarra, esculturas, saltos de agua de las casa del Batán, caserío pintoresco de Bogarra.
Altitud mínima
799 m.
Altitud máxima
1013 m.
Desnivel acumulado
419 m.



Notas:
- El trayecto entre la localidad de Bogarra y las Casas del Batán a través de la Hoz de Bogarra es un agradable y sencillo paseo de poca duración en las que nos detendremos continuamente a admirar las muchas esculturas que salpican ambos lados del río.
- El ascenso por las cascadas, está algo expuesto en algunos puntos. Hay que subir por el roquedo con cierta precaución.
- Cerca de Bogarra se halla Ayna, una de los pueblos más bonitos de España y que ha saltado a la fama por haberse rodeado en sus calles muchas imágenes de la conocida película "Amanece que no es poco".


Entradas relacionadas:



Mapa topográfico


    Perfil de elevación

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miércoles, 17 de noviembre de 2021

Sierra de Segura: Desfiladero del Mundo desde Ayna

El río Mundo, afluente del Júcar, recorre la parte sur de la provincia de Albacete. En su curso alto, ha formado un agreste y espectacular desfiladero en cuyas empinadas laderas se aferran pueblos pintorescos. Entre ellos, destaca Ayna, catalogado como uno de los bonitos de España. La localidad es también conocida por haberse rodado en sus calles y junto al río muchas escenas de la película española “Amanece que no es poco”. Partiendo de Ayna, bajaremos hasta la margen del río Mundo que cruzamos para remontar el Monte de la Fontezuela. Recorremos por su cuerda entre bosques en paralelo al  desfiladero y descendemos hasta la localidad de Royo Odrea. Retornaremos a Ayna parte por la carretera, y en su tramo final, por la orilla del río.


Ayna

Ayna y el río Mundo desde el Mirador del Diablo.
Llegaremos a Ayna desde la capital provincial Albacete, saliendo por la carretera comarcal CM-3203, que se dirige hacia el sur. En este recorrido, de poco más de 60 kilómetros, pasaremos desde los llanos de La Mancha a las primeras estribaciones septentrionales de la Sierra de Segura.

Mapa de posición de la Sierra de Segura
Llegamos a las inmediaciones de Ayna, cuyo caserío se desparrama sobre la orilla izquierda del río Mundo, en un espectacular paraje. Antes de iniciar el descenso a la localidad, muy pronunciado, nos asomamos en el Mirador del Diablo, desde donde disfrutaremos de impresionantes vistas sobre el pueblo y el desfiladero labrado por el río Mundo a su paso.

Vista de Ayna y el desfiladero del Mundo desde el Mirador del Diablo.
En la última curva antes de entrar en las primeras casas del pueblo, se halla el Mirador del Sidecar de la Rodea Grande, donde merece también la pena parar también, leer los paneles y disfrutar del paisaje.


Mirador del Sidecar de la Rodea Grande, con guiños a la película Amanece que no es poco


Otra vista de Ayna desde la carretera de acceso.
Las empinadas calles de Ayna se desparraman en sucesivos graderíos por la ladera asomados sobre la orilla del río Mundo. El acceso a ellas está vetado para los no residentes ,por lo que aparcamos el coche en la parte alta.

Calles de Ayna.

Nos preparamos para la excursión y entramos en el pueblo por su calle principal.  A medida que la recorremos, vamos parándonos en los diferentes escenarios de la película, bien indicados sobre puertas, muros y paredes.


Para llegar hasta la ribera, tenemos que enlazar varias calles unidas por estrechos pasadizos. Descendemos hasta la ribera.

Seguimos la orilla del río hasta el puente.
Ayna desde la orilla del Mundo.
Desde la ribera observamos ahora el caserío por encima, desparramado sobre la empinada ladera. Un camino asfaltado discurre junto a la ribera y es utilizado para el cuidado de los muchos huertos y acequias que hay. Cruzamos el río Mundo por un pequeño puente y continuamos aguas abajo por la otra orilla, en dirección a la vecina localidad de Liétor. Llama la atención la gran cantidad de huertos y acequias que encontramos, testigo del pasado agrícola, que tuvo esta localidad y que en parte aún se mantiene. El sendero sigue la orilla a cierta altura y poca distancia del cauce. Estamos a comienzo del otoño, el verano ha sido bastante seco y el río va muy bajo de caudal, aun así, el rumor de la corriente precipitándose en pequeños saltos nos acompaña. Al otro lado, las vistas sobre el caserío de Ayna son magníficas a medida que nos vamos alejando.

 
Llegamos enseguida a un cruce señalizado donde optamos el llamado Sendero de la Umbría, que inmediatamente comienza a remontar la ladera, en su primer tramo, por un camino bien empedrado. El desnivel a cubrir es de casi 400 metros en apenas dos kilómetros y medio.

El camino de ascenso al Monte de la Fontezuela está perfectamente empedrado en su primer tramo.

Las vistas de Ayna sobre el desfiladero desde los altos de la orilla contraria son espectaculares.
Ganamos altitud con fuerza al realizar este camino cerradas curvas. Un poco más arriba, desaparece el empedrado y se torna en sendero de montaña. Por fortuna se halla limpio y en muy buen estado, vamos ganando altura realizando innumerables curvas de 180 grados.


A medida que ascendemos, vamos disfrutando de inmejorables vistas sobre el caserío de Ayna y el desfiladero.

Seguimos unos metros por una amplia pista.
Casi en los 1000 metros de altitud, alcanzamos la parte superior del monte, que forma parte de la Sierra de la Fontezuela. Nos incorporamos a una gran pista que transcurre longitudinalmente, siguiendo la cuerda y en paralelo al río. Pero solo caminamos uno doscientos metros por esta vía, carrozable, ya que en la siguiente curva, justo donde hay un pequeño balcón sobre el desfiladero y junto a un viejo pilón-fuente, abandonamos el camino. Es justo este punto buen lugar para parar, descansar y comer algo disfrutando del paisaje.


Estamos sobre la vertical del pueblo de Ayna, unos 400 metros por encima y es uno de los mejores puntos para visualizarlo. Continuamos. ahora seguimos por un estrecho sendero por el interior del pinar, siguiendo las indicaciones del PR. En los siguientes kilómetros no veremos el desfiladero al quedar oculto por los árboles.


Poco a poco vamos dejando Ayna atrás y avanzamos aguas arriba del desfiladero.

El camino se ensancha a medida que inicia el descenso hacia Royo Odrea.
El sendero se adapta a la ladera y zigzagueando entre los pinos. La marcha es cómoda en todo caso porque apenas tiene desnivel. En unos quince minutos, el camino se transforma en pista e inicia el descenso al desfiladero.

Al fondo atisbamos Royo Odrea a los pies de dos imponentes peñas.
Visualizamos de nuevo el desfiladero del Mundo, esta vez aguas arriba de Ayna. Descendemos cómodamente hacia la población de Royo Odrea, flanqueada por las impresionantes Peñas del Pico, que protegen el caserío por su lado norte. La vista desde donde estamos es espectacular.
 
La carretera salva el río Mundo antes de llegar a Royo Odrea.
La pista, en un principio, pierde altura con suavidad. A medida que nos acercamos al río, se torna más empinada.


Alcanzamos la carretera que se dirige a Elche de la Sierra, caminamos por ella unos metros. Antes de llegar al pueblo, nos asomamos sobre el desfiladero desde el Mirador del Infierno que queda a nuestra derecha.

El Mirador del Infierno, sobre el desfiladero del río Mundo.


Bajamos más, pero no entramos en Royo Odrea, sino que siguiendo las indicaciones del PR y de nuestro GPS, dejaremos las casas a nuestra izquierda.

Tramo final hacia Royo Odrea.
Abandonamos la carretera por la derecha bajando hacia unas fincas tras las cuales desembocamos en un olivar.


Según el track que llevamos preparado, el camino de retorno a Ayna se produce (y así es nuestra intención inicial) por la orilla del río Mundo, siguiendo el fondo del desfiladero.

Viaducto sobre el Mundo, en Royo Odrea.
Pero tras cruzar el puente, comprobamos que la carretera discurre, al menos en este sector, muy por encima del nivel del río y no encontramos manera de salir al no haber aperturas en el pretil de la carretera, No nos queda más remedio que continuar por el asfalto.


La carretera, en buen estado, se va estrechando, siguiendo el desfiladero, no se hace arduo el recorrido. En algunos entrantes que vemos, hacemos algún intento de bajar por la derecha, pero no parece viable ningún sendero más allá de acercarse a algunas fincas cercanas a la carretera. Seguimos. Tras pasar un túnel de unos 10 metros, cruzamos el río Mundo por un rústico puente y continuamos unos metros, pero de nuevo vemos que el sendero está en malas condiciones, hay mucho barro y encharcamientos, siendo muy complicado avanzar siguiendo el río. Tenemos que deshacer unos metros para retornar a la carretera y continuar sobre el asfalto. Ya nos queda poco en todo caso para llegar a Ayna.


Continuamos unos metros más por la carretera hasta que, justo en la curva anterior al paraje donde se halla Ayna, entre verticales farallones rocosos, atravesamos un estrechamiento y salimos de la carretera de nuevo. Esta vez sí, podemos caminar fácilmente por una amplia pista carrozable que sigue la orilla. Esta vía es utilizada por vehículos de motor que se acercan a las numerosas fincas y plantaciones (entre ellas algunos olivares). En apenas dos kilómetros, alcanzamos la parte baja de Ayna, cuyas casas vemos ahora desde una perspectiva muy inferior. Llegamos al mismo puente que atravesamos en la ida y ascendemos a la parte superior del pueblo remontando las callejuelas hasta alcanzar el coche. Finalizamos está interesantísima excursión por una de las zonas más bonitas de la provincia de Albacete y la Sierra de Segura.

Centro de Ayna.

DESFILADERO DEL MUNDO DESDE AYNA
Espacio natural
Sierra de Segura y Alcaraz.
Dificultad
Media.
Tipo de camino
Senderos de montaña, carretera, pista.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Encontraremos en Ayna y Royo Odrea.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
En general todo el recorrido es muy intuitivo.
Época recomendable
Primavera y otoño. Evitar los días calurosos de verano.
Inicio
Ayna (Albacete).
Distancias
Albacete (60,8 kms).
Tiempo total
Alrededor de 4 horas y media.
Tiempos de marcha
Ayna-Pista Fontezuela:  Pista Fontezuela-Royo Odrea:  Royo Odrea-.Ayna:
Distancia total
15,3 kilómetros.
Interés
Pueblo pintoresco de Ayna, Desfiladero del Mundo, Vistas sobre el desfiladero.
Altitud mínima
596 m.
Altitud máxima
987 m.
Desnivel acumulado
988 m.
Mapas
1:50000: 0842 Liétor.
1:25000: 0842-3 Ayna.


Notas:
- El recorrido no ofrece dificultades técnicas relevantes. La única dificultad física será remontar los casi 400  metros de desnivel desde la orilla del río Mundo hasta lo alto del la Sierra de la Fontezuela.
- El regreso por la carretera no es en absoluto anodino ni se hace largo. Atención a los coches en los puntos con poco arcén.
- Por supuesto, merece la pena deambular por las calles de Ayna y descubrir bonitos rincones pintorescos.
- El desfiladero del río Mundo pasa por otros pueblos pintorescos que bien merece la pena visitar, como el cercano Liétor y Bogarra, este último ubicado en un barranco lateral.




Bogarra.




Mapa topográfico



Perfil de elevación.


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