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lunes, 7 de marzo de 2022

Sierra de la Tesla: Castillo de Montealegre

Visitamos el que es con toda seguridad el castillo de más difícil acceso de toda la provincia de Burgos, el castillo de Montealegre, también llamado de Urría o de Valdelacuesta. Partiendo precisamente de este último pueblo, ubicado a los pies de la Sierra de la Tesla, ascendemos por empinadas cuestas hasta los muros de la fortaleza, emplazado en un auténtico nido de águilas rodeado de abismos. Continuamos la ruta subiendo hasta enlazar con el antiguo camino que bajaba del Portillo de Medina hasta  la población de Quintanalacuesta. La ruta es muy interesante, aunque hay que decir que transcurre por terreno muy abrupto y fuerte pendiente en gran parte de su recorrido.


Castillo de Montealegre
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El castillo de Montealegre de incierto origen, se ubica junto al llamado Portillo de Medina, una vía montaraz que superaba el escollo de la Sierra de la Tesla y enlazaba la meseta con la costa cantábrica. Se utilizaba  cuando el principal, que trascurría por el desfiladero de los Hocinos, quedaba impracticable por las frecuentes crecidas del Ebro. El castillo, como veremos luego, se ubica cerca de él y "supuestamente" vigilaba el tránsito por esta vía medieval. Podemos acceder a él descendiendo desde el portillo, en las cercanías del pico San Mamés, o desde el valle por la vertiente norte de la sierra, partiendo las localidades de Valdelacuesta, Urría o Quintanalacuesta. Elegimos Valdelacuesta al ser quizás el más habitual y corto, aunque, como veremos, no es la más sencilla. Llegamos desde Burgos a esta localidad por dos vías: la primera a través de Briviesca-Oña-Trespaderne, la segunda opción, por el Páramo de Masa-la Mazorra-Bisjueces. Elegimos la primera por ser quizás la más rápida y un poquito más corta.

El castillo visto desde la carretera de Urría a Valdelacuesta.
Llegados a Oña desde Briviesca, continuamos por el desfiladero de la Horadada en dirección a Trespaderne. Justo antes, tomamos un desvío por la izquierda que nos lleva hasta Mijangos, ubicado en la misma base de la Tesla. Pasamos esta localidad y continuamos hacia Urría y finalmente Valdelacuesta. Ya desde unos kilómetros antes de llegar, contemplamos el cerro cónico en cuya cúspide se levanta la fortaleza.

El castillo visto desde el pico San Mamés, en la cresta de la Tesla.
Valdelacuesta se halla hoy abandonado. Lo que queda de la antigua iglesia y sus casas se hallan prácticamente engullidas por la vegetación. Solo una pequeña granja junto a la carretera mantiene este lugar con vida. Aparcamos junto a ella e iniciamos la excursión.

Ruinas de Valdelacuesta.
En un primer momento salimos a la carretera. Justo al lado de una caseta cercada, nos introducimos en el bosque.

Recorremos doscientos metros por la carretera antes de entrar en el bosque.
Caminamos bajo cubierta vegetal en paralelo a la carretera durante unos trescientos metros. La traza de la trocha que seguimos se mantiene limpia y avanzamos cómodamente. Siguiendo nuestro GPS, una vez nos posicionamos en la vertical del barranco de subida, abandonamos el sendero por la derecha, superamos un pequeño talud y alcanzamos la orilla del arroyo. Seguimos ahora aguas arriba.

Caminamos por el bosque en paralelo a la carretera hasta llegar a la orilla del arroyo.
El sendero que sube es bastante evidente y de todos modos no hay pérdida posible: Continuamos barranco arriba siguiendo siempre la orilla del arroyo. Después de pasar un pequeño promontorio rocoso y superar una línea de matorral, salimos a terreno más abierto, contemplamos el cerro del castillo frente a nosotros.

Valle arriba hacia el otero del castillo.
Según nos vamos aproximando, nos da la sensación de que estamos siendo observados desde los muros de la fortaleza. A la derecha, por la ladera NO. del cerro, se ve una pequeña gargantilla que no parece viable. Siguiendo nuestro GPS, continuamos siempre junto al arroyo, seco en esta zona. Continuamos por su cauce, relleno de cascajo, alcanzamos enseguida la base del otero, justo donde empieza la cuesta de subida.

Tenemos el castillo frente a vosotros en la parte alta de un agreste cerro.
Pero desde la misma base, comprobamos la gran pendiente que tenemos que afrontar. Toda la ladera es una  gran cascajera de piedra menuda que dificulta mucho la ascensión. Pero no hay otra alternativa si queremos llegar hasta los muros del castillo.

La pendiente es tan fuerte que intentamos ayudarnos agarrándonos a las matas en las dos lindes de la gravera. La piedra es pequeña y es fácil resbalar. Poco a poco, extremando las precauciones, superamos el tramo inferior, pedregoso, y alcanzamos con cierto alivio la línea de roca por la derecha.

Se aprecia bien el carácter escarpado de la sierra.
 Visualizamos los muros a unos cien metros por encima de nosotros, pero aunque hayamos dejado la gravera atrás, el terreno no nos lo pone fácil, La línea de roca sigue teniendo una fuerte pendiente y no hay muchas agarres al ser bastante lisa. Tras unas pequeñas trepadas y ayudados por la vegetación, a la cual nos aferramos para sujetarnos, alcanzamos con mucho alivio la parte superior del cerro.

Último tramo hasta los muros.
Estamos al lado de los muros de la fortaleza. El lugar es impresionante. La base donde se asientan los muros es exigua y estos ocupan casi toda la superficie llana de la cima. Hay muy poco espacio entre los muros y la ladera. Nos hacemos una idea de lo complicado que tuvo que resultar la construcción de esta edificación allá por el siglo XIV. La puerta se halla en su lienzo sur, de espaldas a la ladera de la Tesla y se accede por una rampa lateral que supera un pequeño desnivel. Este es otro de los muchos enigmas de esta fortaleza, porque parece que lo normal hubiera sido que la entrada estuviese en el lado contrario, pues como comprobamos luego, hay algo más de espacio.


El interior del castillo está arruinado. Parece que hubo un saqueo generalizado a mediados del siglo XX y hoy solo encontramos piedras y maleza. Pero aún así podemos ver cómo pudo ser originalmente. Se conservan sus cuatro muros en razonable estado de conservación. Tres de ellos tienen torres cilíndricas y parece que la restante esquina tuvo que tener otra al ser su base más ancha.





Quizás la gran dificultad que supone acceder aquí y la escasa erosión natural ha preservado en cierta medida la integridad de los muros y ha evitado la reutilización de sus piedras, tal como solía acontecer a las fortalezas antiguas. Se aprecian muy bien los mechinales donde se apoyaban las vigas que soportaban el piso superior, hoy desaparecido. El silencio es sobrecogedor.

En esta foto se aprecia bien el exiguo espacio que hay entre los  muros y la empinadísima ladera.
Desde la puerta, las vistas hacia el norte son espectaculares. El día está despejado y es posible contemplar una enorme extensión de la comarca de las Merindades.

Las vistas desde el castillo son impresionantes.
Precisamente por esto, además de las supuestas funciones de vigilancia sobre el cercano Portillo de Medina, su excelente ubicación hubiera podido servir como signo de ostentación de poder al poderse ver sus muros desde un enorme área.

Historia del Castillo de Montealegre

También llamado castillo de Urría, fue mandado construir a fines del siglo XIV, sobre otro anterior altomedieval, por Pedro Fernández de Velasco. Su función se piensa era controlar el paso de la antigua vía medieval que servía para acarrear a Burgos y al resto de Castilla productos del Cantábrico  y, en sentido inverso, transportar la lana merina castellana hacia los puertos del mar. Sin embargo, la vía principal era lógicamente el cercano desfiladero de los Hocinos. Es plausible entonces pensar que esta agreste y peligrosa vía se utilizaba cuando el Ebro bajaba crecido e impedía el paso por el desfiladero, lo cual, según crónicas antiguas acontecía a menudo.



El castillo se alza en la vertiente noreste de la Sierra de la Tesla. La fuente de los Moros, a sus pies, servía para abastecerse de agua. Comparte varias similitudes con el no muy lejano de castillo de Malvecino, tanto en cuanto su incierto origen y falta de documentación, como en lo agreste de su situación, de muy difícil acceso y la belleza del entorno. 
La fortaleza ocupa la parte más nivelada de un cerro. Tiene forma de paralelogramo de lados desiguales y se adapta a la roca donde se encuentra ubicado. Está reforzado por cubos macizos en los ángulos, excepto al este, donde se hundió, y cuya esquina ha sido afianzada con sillarejo, actuando estos cubos como contrafuertes. En los muros no se conserva ningún vano, excepto la puerta. Se accedía por una especie de rampa adosada hasta la entrada.



Camino de Burgos a Laredo: Pasos del Ebro y la Tesla.


El espacio interior es de 12x9 metros, con un espesor de muros de 1,2 metros. Se observan bien los mechinales de los pisos superiores. Es una obra de mampostería de poca calidad pero maciza y resistente. Las variaciones constructivas que se aprecian, sugieren reparaciones en diferentes épocas. Su posición en un lugar de muy dificíl acceso, plantea dudas sobre sobre su verdadera funcionalidad. Más bien parece que su finalidad era simplemente disuasoria, de ostentación sobre los habitantes del valle.


( texto tomado del libro Burgos Castillos y Fortalezas, de Isaac Rilova y Francisco Heras Arroyo, publicado en 2017) 


 
Una vez visitada la fortaleza, pasamos a su parte trasera rodeando sus muros, de nuevo con ciertas precaución porque el espacio es muy exiguo. No nos apetece retornar a Valdelacuesta bajando por la cascajera de nuevo, así que nos planteamos ascender hasta la cresta de la Tesla para desde allí continuar hasta Peña Corva y bajar por otro barranco donde sabemos que hay sendero hasta la localidad de Baíllo.

Cortados por el lado NO. del cerro.
Pero el enlace con la laderano es tan sencillo como pudiera parecer.

Descendemos del castillo por su vertiente SO.
En primer lugar, tras dejar los muros a nuestra espalda, debemos atravesar una pantalla vegetal hasta alcanzar una pequeña lengua de tierra que une el cono del castillo con la  ladera de la sierra, que tiene también fuerte pendiente. Hacia la derecha desciende un barranco con fuerte pendiente hacia la garganta que veíamos en la subida. Hacia la izquierda baja otro empinado cortado y ni siquiera podemos ver su fondo.

La ladera de la Tesla presenta fuerte pendiente.
Pasamos por este pasadizo tras el cual atravesamos un pequeño bosquete hasta enlazar con la línea de roca.

Dejamos el castillo atrás.
Después de una pequeña trepada, nos encaramamos a un saliente rocoso tras el cual nos plantamos por fin sobre terreno "llano" sobre la ladera.


Según nos alejamos del cerro del castillo, obtenemos preciosas imágenes de la fortaleza. Tomamos conciencia una vez más de la excepcional emplazamiento desde la lejanía y nos parece que tuvo que ser prácticamente inexpugnable.


Estamos ahora sobre la ladera, unos metros por debajo de las cumbres del Alto de San Lázaro y el pico San Mamés. Continuamos ganando altitud, avanzando por terreno abierto y empinado, pero bastante limpio de vegetación.


Tras los esfuerzos pasados, la progresión por esta ladera, nos parece fácil y cómoda. La hierba nos ayuda a afianzar los pasos que damos.


A unos 50 metros por debajo del pico San Mamés, alcanzamos el sendero que desde él baja hacia el valle. Se trata del antiguo camino que atravesaba la sierra por el llamado Portillo de Medina y del que hemos hablado antes.

El castillo va quedando cada vez más atrás. Apreciamos desde la distancia su emplazamiento.
Comprobando nuestros mapas, vemos que este camino desciende hasta la localidad de Quintanalacuesta, no lejos de Valdelacuesta, de donde hemos partido. Subir hasta San Mamés y continuar hasta Peña Corva nos supone un largo trayecto¡. Además no estamos  completamente seguros de la viabilidad del camino de descenso hasta Baíllo, así que desestimamos subir y continuamos por el camino. Éste parece mantenerse en buen estado y su traza suaviza la fuerte pendiente. Bajamos con comodidad.

Bajamos por el antiguo camino que atravesaba la Tesla por el Portillo de Medina.
Las dudas iniciales se despejan cuando comprobamos que el camino no se interrumpe y se mantiene en buen estado. La pendiente no es tan elevada como la que sufrimos en la subida. Vamos perdiendo altura enlazando cerradas curvas que suavizan la pendiente.

Descenso hacia Quintanalacuesta.
Poco a poco vamos acercándonos a la línea de bosque. Entramos en el pinar y continuamos por su interior ahora siguiendo una cómoda y amplia pista forestal.



Más abajo, salimos del bosque y atravesamos una pequeña alineación rocosa por una bonita cluse. Poco más adelante, llegamos a la caseta de aguas del pueblo de Quintanalacuesta, cuyos tejados vemos a poca distancia.


Nos acercamos al pueblo: Bebemos agua, nos tranquilizamos recorriendo sus calles. Destacan la iglesia de Santa Leocadia, la arquitectura tradicional de unas cuantas casas y nos llama la atención un espectacular blasón ubicado sobre la fachada de una casona en la parte alta del pueblo. Retornamos al camino y seguimos ahora hacia el este, no lejos de la carretera. 



En unos doscientos metros, la pista alcanza un prado cercado. Debemos salirnos por la izquierda y continuar ahora por un estrecho sendero que se abre paso entre los árboles. Caminamos casi en paralelo a la carretera que se halla unos trescientos metros a nuestra izquierda. Solo nos resta cubrir el escaso kilómetro que nos separa de Valdelacuesta.

Sendero entre Quintanalacuesta y Valdelacuesta.
Antes de llegar a la carretera, pasamos junto a los restos de muros y casas del barrio de arriba del antiguo pueblo de Valdelacuesta, hoy devorados por la vegetación.


Ruinas de Valdelacuesta engullidas por la vegetación.

Llegamos por fin al asfalto y deshacemos los escasos metros hasta la entrada del pueblo, junto a la iglesia, donde dejamos el coche. Fin de esta interesante excursión donde hemos visitado el castillo de más difícil acceso de la provincia.



CASTILLO DE MONTEALEGRE
Espacio natural
Sierra de la Tesla
Dificultad
Alta en la subida por la cascajera hacia el castillo y enlace con la ladera de San Mamés. Baja en el descenso.
Tipo de camino
Terreno libre en la ascensión, senderos de montaña en el descenso.
Ciclable
No.
Agua potable
Encontraremos en el pueblo de Quintanalacuesta y en el arroyo de la Fuente de los Moros durante la subida.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
No hay señalización alguna en todo el recorrido. Llevar GPS.
Época recomendable
Con tiempo seco. Evitar los días de niebla, muy frecuentes en la zona.
Inicio
Valdelacuesta.
Distancia de Burgos
82 kilómetros.
Tiempo total
Unas 3 horas.
Tiempos de marcha
Valdelacuesta-castillo: 55 minutos; Castillo-Valdelacuesta: 1 hora 45 minutos.
Distancia total
6,9 kilómetros.
Interés
Castillo de Montealegre o Urría, panorámicas sobre la Tesla y las Merindades.
Altitud mínima
671 m.
Altitud máxima
1148 m.
Desnivel acumulado
595 m.


Notas:
- Como se ha explicado, la subida desde Valdelacuesta no es sencilla y muchos menos el descenso al tratarse de una gravera muy empinada y resbaladiza.
- Si tenemos más tiempo, es buena opción subir hasta el pico San Mamés y desde allí continuar por la cresta hasta su techo, Peña Corva. Desde allí podemos descender hacia Baíllo o mejor hasta Quintanalacuesta por el mismo itinerario (aunque haya que deshace runos metros de cresta).
- Existen otras vías para alcanzar el castillo y ninguno es sencillo: bajar desde el Portillo de Medina y desde el pueblo de Urría.
- En el cercano Valle de Valdivielso, al otro lado de la Tesla, se encuentra la fortaleza "gemela" de Toba, también llamado castillo de Malvecino, de sorprendentes similares características al de Montealegre, tanto en cuanto a su difícil acceso como en las características de su construcción. Ver entrada correspondiente en este blog.

Castillo de Malvecino.
 
- Encontramos más información sobre el castillo de Montealegre en el excelente blog de Zalez, ver entrada: CASTILLO DE URRIA (Montealegre) y su halo misterioso.





domingo, 2 de mayo de 2021

Rutas por castillos y fortalezas

La provincia de Burgos es rica en castillos y fortalezas. Desgraciadamente, un gran número de ellos se halla hoy en ruinas, otros incluso han desaparecido o dejado escasos restos.



Descartando los situados en el interior de núcleos habitados o a los que se puede llegar en coche, presentamos una lista de algunos castillos, y fortalezas a los que solo se puede acceder caminando. Incluimos también algunos que, aunque ya desaparecidos, la visita a su antiguo emplazamiento guarda un gran interés natural y paisajístico, como por ejemplo, el legendario castillo de Petralata. 




Castillo de Amaya
La Peña Amaya ha sido habitada desde la Edad del Hierro hasta la Edad Media. En la Muela, o el Castro, hubo un castillo medieval que durante siglos sirvió de vigía y guarda de las tierras castellanas. Su visita hoy, aunque solo queden escasos vestigios, es sumamente interesante. Desde los restos del poblado, podemos ascender hasta la muela donde aún pueden verse los cimientos de antiguas construcciones. Las vistas sobre la llanura castellana son inmejorables.


Localidad más cercana: Amaya.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: escasos restos de cimientos y fosos.
Emplazamiento: cima de la Muela en Peña Amaya.
Entrada del blog: Peña Amaya.


En lo alto de La Muela, se ubicó el castillo de Amaya.

Restos de cimientos en la cima de la Muela.



Castillo de Arreba
Castillo roquero por excelencia, fue edificado en lo alto de una escarpada hoz aprovechando parte de la roca a modo de muro. Fue la cabeza del alfoz de Arreba y desde su atalaya se tenía control sobre los valles de Manzanedo y Zamanzas en la frontera entre Castilla y Navarra. Su acceso, antaño complicado, ha sido recientemente rehabilitado instalando unas pasarelas que permiten llegar desde el pueblo de Arreba hasta la plataforma emplazada en la parte superior de la roca.


Localidad más cercana: Arreba.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: restos de muros.
Emplazamiento: sobre un crestón calizo junto a la carretera en el Portillo del Castillo (Valle de Zamanzas).
Entrada del blog: Castillo de Arreba.






Castillo de Burgos
Dominando el caserío de la capital, se erigen los restos, hoy en parte recuperados, del antiguo castillo de Burgos, que dio origen a la ciudad. Se dice que fue edificado por Diego Porcelos en el siglo IX. Tuvo uso militar hasta 1736 en que sufrió un gran incendio. Napoleón ordenó rehabilitarlo en 1808, siendo destruido en 1813 por las tropas francesas en su retirada. Podemos visitar sus restos subiendo desde la ciudad por varios caminos y senderos entre los pinos hasta alcanzar lo alto del cerro de El Castillo.


Localidad: Burgos.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: ruinas restauradas y consolidadas.
Entorno natural: cerro del Castillo (Burgos).





Torres de Carazo
En el Alto de Mirandilla, en el extremo SO. de la gran Peña Carazo, son aún muy visibles vestigios de fortificaciones que ocupan los bordes de la meseta cimera. De entre todos, destacan los restos de murallas de lo que fue el Castillo de Carazo, de supuesto origen musulmán y edificado en la Alta Edad Media con posteriores usos. De hecho es mencionado en el Cantar de Fernán González de este modo: " cuando Lara y Carazo..:". No sorprende su ubicación ya que domina el camino de Soria por el que provenían habitualmente las invasiones árabes y se hallaba muy cerca del castillo rival de Lara. Podemos subir hasta estas ruinas desde la localidad de Contreras ascendiendo por una empinada ladera hasta el Alto de Mirandilla o también, partiendo del cercano Ahedo de la Sierra, por su vertiente sur pasando antes por el collado que divide en dos la gran Peña Carazo.


Localidades más cercanas: 
Contreras, Ahedo de la Sierra
Tipo: castillo, torres.
Estado de conservación: restos de muros, una torre en pie
Entorno natural: Peña Carazo





Castillo de Castilviejo
Poco se sabe de este castillo, al cual se le ha dado el mismo nombre que al impresionante monte Castilviejo, que domina la zona central de las Caderechas. Pero el nombre es incorrecto, pues lo que queda se ubica realmente en la ladera del monte el Mazo, al otro lado del desfiladero del río Vadillo. Su acceso no es sencillo, ya que los restos de su torre, una escalera y poco más se sitúan al borde de los cortados, entre la espesa vegetación.


Localidad más cercana: Río-Quintanilla.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: escasas ruinas, torre.
Entorno natural: Valle de Caderechas.




Castillo de Castrovido
Los restos consolidados de este antiguo castillo (del que se dice que tiene origen romano) se levantan sobre una altura dominando la población de Castrovido, muy cerca de Salas de los Infantes. Formó parte de la línea de fortificaciones que se erigieron en la comarca del Arlanza durante la Reconquista (Lara, Hacinas, Carazo...). La torre es visible desde la lejanía y ha sido recientemente consolidada, pudiendo ser visitada con un guía. Saliendo del pueblo de Castrovido sube un cómodo sendero por la ladera entre los árboles hasta llegar a la plataforma donde se erige el castillo.


Localidad más cercana: Castrovido.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: restos consolidados.
Entorno natural: Sierra de Neila.




Castillo de Lara
Poco queda del antiguo castillo de Lara, solar de la importantísima familia nobiliaria medieval del mismo nombre. En sus muros, se dice que nació el mismo Fernán González. Hoy solo permanecen escasos restos alzados sobre un cerro junto al pueblo de Lara de los Infantes y muy cerca de la ermita visigótica de Quintanilla de las Viñas. La manera más interesante de llegar es acercándose desde la cercana cumbre de Peñalara, atravesando antes una agreste cresta. Desde su altura se domina una extensa área de la comarca de Lara.
 

Localidad más cercana: Lara de los Infantes.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: escasas ruinas.
Entorno natural: Sierra de Peñalara.
Entrada: Peñalara.


El Picón de Lara.



Castillo de Monasterio de Rodilla
Antiguo castillo, cabeza de un alfoz medieval, que perteneció al reino de Navarra allá por el siglo XI y que pasó posteriormente a manos castellanas. Tras perder su misión defensiva, sirvió de prisión en el siglo XVI. A mediados del siglo XIX estaba ya abandonado. Se sube con facilidad desde el cercano Monasterio de Rodilla o también del área donde se asienta la ermita de la Virgen del Valle ascendiendo por una cómoda pista y caminando por el páramo.


Localidad más cercana: Monasterio de Rodilla.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: ruinas.
Entorno natural: Bureba.





Castillo de Petralata
Hoy desaparecido, el antiguo castillo altomedieval de Petralata se erigía sobre  los cortados de los Montes Obarenes vigilando el paso entre la Bureba y el norte. Tras muchos años en que se no se tenía clara su ubicación, se ha confirmado casi al 100% su emplazamiento en el pico del mismo nombre, en el sector central de los Montes Obarenes, y en la vertical de la localidad de Soto de Bureba. Su acceso es muy complicado ya que hay que subir por empinados senderos hasta la cresta para cambiar de vertiente de la sierra. Aún son visibles algunos vestigios como aljibes y escalones tallados en la roca, un resto de muro y trozos de tejas diseminados entre la vegetación. Se asentaba en un auténtico nido de águilas.


Localidad más cercana: Soto de Bureba.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: desaparecido.
Entorno natural: Montes Obarenes.




Castillo de Montealegre
También llamado Castillo de Urria o de Valdelacuesta, se levanta sobre un empinado cerro ubicado en la falda norte de la Sierra de la Tesla. Los muros están adaptados a la roca en la que se asientan y está protegido por cortados por todos sus lados por lo que su acceso es extremadamente complicado. Además de las cuatro paredes, aún están en pie tres torres de las esquinas. Se puede llegar desde su lado norte subiendo por la agreste ladera y terreno sucio desde el pueblo de Valdelacuesta. Más largo, pero asequible, es descendiendo del cercano Portillo de Medina, en la cresta de la Sierra de la Tesla. Llegaremos a este histórico paso de montaña partiendo de la localidad de Tartalés de los Montes (ver entrada: Sendero de la Tesla).


Localidad más cercana: Valdelacuesta.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: ruinas.
Entorno natural: Sierra de la Tesla.





Castillo de Orbaneja
Sobre uno de los cortados que rodean Orbaneja del Castillo, precisamente donde el río Ebro realiza un espectacular meandro de 180 grados, aún se pueden ver restos de muros de lo que fue el antiguo castillo de Orbaneja. Muy poco es lo que se sabe de él. Partiendo de la carretera en la parte inferior del caserío, se cruza el Ebro por un puente y se continua por un estrecho sendero aferrado a la boca (¡precaución!) que va ganando altura entre los cortados. Las vistas sobre el pueblo y el Cañón del Ebro desde lo alto son excepcionales.


Localidad más cercana: Orbaneja del Castillo.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: vestigios.
Entorno natural: Cañones del Ebro.





Castillo de Pancorbo
Sobre uno de los riscos que se levantan encima de las casas de Pancorbo, a modo de vigía del desfiladero, aún se aprecian las ruinas de lo que fue la más importante fortaleza  de la frontera de Castilla en la alta Edad Media. Los restos del castillo de Santa Marta se han consolidado recientemente y pueden alcanzarse ascendiendo por un fácil sendero, aunque empinado, que parte del pueblo. La excursión se puede combinar visitando también la muy cercana fortaleza de Santa Engracia.
 

Localidad más cercana: Pancorbo.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: escasos restos de muros y escaleras consolidados.
Entorno natural: Desfiladero de Pancorbo.




Fortaleza de Santa Engracia
Sobre una meseta que se levanta por encima del pueblo de Pancorbo, vigilando el desfiladero, se desparraman los impresionantes restos de la fortaleza de Santa Engracia. Las obras se terminaron en 1797 y fue utilizado profusamente durante la Guerra de la Independencia. Fue arrasado y destruido en 1820 por los Cien Mil Hijos de San Luis. Se sube por la gran pista carrozable que sale del pueblo de Pancorbo. Más interés tiene ascender directamente desde el caserío por un empinado sendero y que pasa primero junto al castillo.


Localidad más cercana: Pancorbo.
Tipo: fortaleza.
Estado de conservación: ruinas.
Entorno natural: Desfiladero de Pancorbo (Montes Obarenes).





Castillo de Pino de Bureba
A medio camino entre la Sierra de Oña y las Caderechas, sobre una pequeña cresta rocosa junto al pueblo de Pino de Bureba, se aprecian perfectamente restos de  muros, fosos, hornacinas y de torreones asomados por encima de los cortados. Sin embargo no hay referencias históricas de que aquí hubo castillo o fortificación alguna. Desde Pino de Bureba, una cómoda pista forestal remonta la ladera entre los pinos hasta alcanzar la parte superior del castro donde se hallan los restos.


Localidad más cercana: Pino de Bureba.
Tipo: torre.
Estado de conservación: escasos restos de muros y pozos.
Entorno natural: Sierra de Oña.






Castillo de Poza de la Sal
Sobre el peñasco que domina el caserío se encuentra el castillo roquero de Poza de la Sal. Sus muros se hallan aún en relativo buen estado de conservación y es uno de los más visitados de la provincia. Dada la situación de la fortaleza, se le ha llamado balcón de la Bureba porque desde lo alto de su torre se contempla prácticamente toda la comarca. Es posible llegar por carretera hasta la explanada de su base aunque es más atractivo subir por el camino, que zigzagueando entre los cortados, parte de Poza de la Sal.
 

Localidad más cercana: Poza de la Sal.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: bueno.
Entorno natural: Diapiro de Poza de la Sal.





Castillo de Malvecino
Sobre un escarpado altozano, asomado al Valle de Valdivielso, se yerguen los restos del antiguo castillo de Malvecino, también llamado de Toba. Poco es lo que se conoce de su historia y  guarda muchas similitudes con el muy cercano de Montealegre, ubicado al otro lado de la Sierra de la Tesla. Partiendo desde la localidad de Toba de Valdivielso, junto al Ebro, se sube primero durante unos metros por una empinada pista que se abre paso entre la vegetación. En menos de un kilómetro, hay que abandonarla por la izquierda para acercarse hasta la base rocosa avanzando entre la espesa vegetación. De hecho, para alcanzar sus muros, asomados al vacío, hay que encaramarse sobre la plataforma donde se asienta el castillo. Desde él, las vistas del Valle de Valdivielso y la Sierra de la Tesla son impresionantes.


Localidad más cercana: Toba de Valdivielso.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: ruinas.
Entorno natural: Valle de Valdivielso.




Castillo de Tedeja
Poo se conoció las ubicación del muy antiguo castillo de Tedeja hasta prácticamente los años 90 del pasado siglo. Tras unas acertadas obras de limpieza y restauración, hoy pueden visitarse sus restos sobre un risco de la Tesla y asomados sobre el desfiladero de la Horadada.


Localidad más cercana: Trespaderne.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: ruinas recuperadas.
Entorno natural: Sierra de la Tesla.




Castillo de Úrbel del Castillo
Se trata de un torreón de planta pentagonal que se levanta imponente sobre un crestón calizo junto al pueblo de Úrbel del Castillo. En estado ruinoso, sus muros sin embargo resisten bien el paso del tiempo y su esbelta silueta es visible desde muchos kilómetros a la redonda. Por el lado que cae sobre el caserío, hay otros restos de una muralla y una torre de vigilancia. Se sube fácilmente, aunque manteniendo cierta precaución, por un empinado sendero que asciende entre las rocas desde las mismas casas del pueblo.


Localidad más cercana: Úrbel del Castillo.
Tipo: castillo.
Estado de conservación: restos consolidados.
Entorno natural: Loras / comarca del Úrbel.






OTROS RESTOS DE CASTILLOS Y FORTALEZAS


Son muchos los restos de antiguos castillos y también de otros hoy totalmente desaparecidos pero de los que hay referencias históricas. En esta pequeña relación, mencionamos solo algunos de ellos cuya visita o supuesto emplazamiento guarda cierto interés.




TORRE DE FRESNO DE NIDÁGUILA

(Nidáguila)


Solitario torreón ubicado en terreno llano alejado de todo núcleo habitado a la entrada del desfiladero de San Antón. Hay que caminar desde la carretera que va a Nidáguila para llegar hasta sus muros.

CASTILLO DE ROJAS

(Rojas de Bureba)


Los restos del castillo de Rojas, de gran importancia en la Edad Media, se levantan sobre un solitario altozano. Se llega hasta sus muros caminando por pistas agrarias y ascendiendo por una descarnada ladera.

CASTILLO DE UBIERNA

(Ubierna)


A las afueras de Ubierna, sobre un altozano, se hallan los pocos restos del antiguo castillo medieval de Ubierna y que jugó un importante papel como frontera entre Castilla y Navarra. Acceso sencillo subiendo por la ladera desde el pueblo.
CASTILLO DE URA

(Ura)



El desaparecido castillo del antiguo alfoz de Ura se cree que se erigía en un risco junto al pueblo de Ura. Sobre una repisa colgada por encima de los cortados y  asomado al Cañón del Mataviejas, se pueden apreciar restos de tejas y alineamientos.
CASTILLO DE ALBA

(despoblado de Alba)


El desaparecido castillo de Alba, se cree se ubicó en lo alto de un elevado cantil rocoso que cae sobre el pantano de Alba cerca del despoblado del mismo nombre que hoy puede verse. En su cúspide, de difícil acceso, se pueden encontrar abundantes tejas y restos de un murete.
CASTILLO DE TEDEJA

(Trespaderne)


No se conoció la ubicación del muy antiguo castillo de Tedeja hasta prácticamente los años 90. Tras unas acertadas obras de limpieza y restauración, hoy pueden visitarse sus restos sobre un risco de la Tesla y asomados al desfiladero de la Horadada.
CASTILLO DE ORDEJÓN

(Ordejón de Arriba)


El desaparecido castillo del antiguo alfoz medieval de Ordejón se cree se ubicó en lo alto de la peña Castillo, donde por otra parte hubo un castro de la Edad del Hierro. Sin embargo, aparte de una fresquera y rebajes en la roca, no queda nada que atestigüe que aquí hubo una fortaleza.

CASTILLO DE LA PIEDRA

(La Piedra)


El castillo del antiguo alfoz de La Piedra se ubicó sobre el gran peñasco calizo que se levanta junto al pueblo. Sin embargo, nada queda en su desnuda cumbre que nos confirme que hubo una fortaleza.


CASTILLO DE JUARROS

(Santa Cruz de Juarros)


El antiguo alfoz de Juarros poseyó también un castillo, aunque su localización es aún desconocida. Uno de los posibles emplazamiento es la solitaria ermita de San Pedro de Santa Cruz de Juarros. Sus gruesos muros, de aspecto fortificado, y su ubicación sobre un rocoso y elevado cerro, sugieren que pudo haberse edificado desde los restos del castillo.
CASTILLO DE SIERO

(Siero)


Nada se sabe de la localización del castillo cabeza del antiguo alfoz. Sobre lo alto de la espectacular peña de Castrosiero, junto al pueblo de Valdelateja, donde hoy se halla la ermita de Santa Centola, pudo haber estado ubicado esta fortaleza, aunque hoy no queda vestigio alguno.

CASTILLO DE BRICIA

(Barrio de Bricia)


Sobre la peña que los vecinos de Barrio de Bricia llaman "el Castro" se ubicó el antiguo castillo cabeza del alfoz de Bricia. Durante la última Guerra Civil fueron destruidos los escasos restos que aún quedaban.

CASTILLO DE AUSÍN

(Los Ausines)


El antiguo castillo del siglo XII, cabeza del Alfoz de Ausín, estuvo ubicado en el término del Castillejo, en lo alto de la peña que preside los tres barrios. Permanece hoy su recuerdo en el nombre de la actual ermita de Nuestra Señora del Castillo.
CASTILLO DE MANSILLA

(Mansilla de Burgos)


Sobre un otero de empinadas laderas y dominando la localidad de Mansilla de Burgos y gran parte del Valle de Santibáñez se ubicó el desaparecido castillo del antiguo alfoz de Mansilla. Aún hoy, pueden observarse restos de muretes, fosos y tejas en la explanada de la cumbre.
CASTILLO DE HUÉRMECES

(Huérmeces)


También tuvo Huérmeces su castillo que se emplazó en lo alto de un risco dominando la localidad y con buenas vistas sobre el valle y el cercano desfiladero del Úrbel. La ermita de Cuesta Castillo, ubicada muy cerca de su antiguo asentamiento, guarda en su nombre el recuerdo de esta fortaleza.