martes, 9 de mayo de 2023

Peña Horrero y Cerro Fresnedo

De vuelta a las Merindades, visitamos el asentamiento y necrópolis de Peña Horrero, quizás la más impresionante del norte burgalés. Desde allí, continuaremos para ascender al cerro Fresnedo, en cuya cima disfrutamos de una gran panorámica sobre esta zona de las Merindades. Retornamos al punto de partida descendiendo primero de la cumbre y continuando por la base de la montaña.


Peña Horrerof


Iniciaremos la excursión en el pueblo de Fresnedo, ubicado en la comarca de Villarcayo. Desde Burgos, saldremos por la C-629 de Burgos a Santander. Tras pasar el desfiladero de los Hocinos y llegar a Villarcayo, continuamos hacia Bocos. Antes de llegar a esta localidad e iniciar el ascenso del puerto, abandonamos la carretera por la izquierda para llegar a Fresnedo, a solo 7 kilómetros de Villarcayo.


Fresnedo

Centro de Fresnedo.

En cualquiera de las calles del pueblo, dejamos el coche y nos preparamos para la marcha.

Salimos de Fresnedo por su parte suroeste siguiendo un camino arbolado.
Saldremos del pueblo por el carreteril que se dirige hacia el cercano pueblo de Torme. Obviamos el desvío a esta localidad y continuamos ahora por una cómoda y amplia pista hacia el norte.

Vista primaveral desde el camino de Fresnedo a Peña Horrero.
Todo el recorrido está bien señalizado, aunque no hay pérdida alguna. Por esta pista, caminamos unos 1500 metros hasta alcanzar el punto, donde, desde lejos, podemos avizorar el conjunto de roquedos que conforman Peña Horrero, que destaca sobre su entorno.

Peña Horrero visto desde la pista.
Llegados a su altura, nos detenemos para leer un gran panel informativo sobre Peña Horrero. Dejamos la pista y cubrimos los escasos doscientos metros que nos separan de la base del roquedo. En realidad se trata de un conjunto de peñas, muy agrestes y aspecto inaccesible.


En su parte superior, sabemos se halla la necrópolis y los restos del asentamiento que hubo aquí. Pero no encontramos ningún punto de acceso, las paredes son verticales.



PEÑA HORRERO

Peña Horrero constituye un espacio habitacional de origen posiblemente prehistórico del que lo más conocido es su necrópolis, que no obstante, está considerado altomedieval. Del bosque surgen varios promontorios calcáreos que han sido profusamente tallados a lo largo de la historia. Además de la mencionada nécrópolis, de tumbas antropomorfas, existen numerosos restos que denotan una presencia intensa y continua a lo largo de los tiempos y en una amplia extensión de terreno que seguramente alcanzó a las lagunas de Antuzanos.
Los espacios habitacionales -fondos de edificaciones y numerosos restos Constructivos- se hallan en unas zonas fácilmente, defendibles, en algunos casos a modo de castilletes, que podrían retrotraerse a los últimos tiempos de la Edad del Hierro y que darían la razón a quienes, en tiempos pasados, denominaron a, este término la Peña de los Celtas.


Desde la parte este, por donde nos hemos acercado, no vemos acceso alguno.

Vista de las peñas desde la pista de Fresnedo.

Llegando a la base del conjunto rocoso.
Así que rodeamos el conjunto explorando y buscando un portillo o canal que nos permita subir.

Parte posterior de la peña.
En la base encontramos muchos huecos o mechinales practicados en la roca, restos de antiguas fijaciones de toldos o estructuras de madera.


Poco a poco rodeamos la peña y por fin hallamos el punto donde es posible subir. No hay otro posible. Para poder subir con seguridad, se ha instalado una maroma de ayuda. Es necesaria porque la ladera de esta canal tiene una fuerte pendiente.

Única canal de acceso y maroma de ayuda para ascender a lo alto del roquedo.
Por ella, no sin cierto cuidado, emprendemos la ascensión. Ayudados por la maroma, alcanzamos un primer piso. Nos movemos por él hacia el oeste, donde encontramos el conjunto de tumbas excavadas en la roca. Se trata de la necrópolis altomedieval.


Impresionante lugar, ubicado unos 50 metros sobre el nivel del suelo. Posiblemente data de la Alta Edad Media, aunque no es de descartar un origen anterior.

Necrópolis altomedieval.

Deshacemos unos metros y continuamos explorado la peña. Ahora continuamos hacia el borde norte y emprendemos una nueva ascensión para superar un pequeño desnivel de unos 10 metros, aferrándonos con cuidado a la roca. Alcanzamos un graderío superior.

Escalones tallados en la roca.
Esta zona está muy expuesta y hay mucho patio en ambos lados, si nos movemos con cuidado, no hay peligro. Seguimos subiendo por una pequeña canal donde encontramos escalones tallados en la roca.


Alcanzamos la parte superior del roquedo, donde encontramos una especie de mirador o balconada tallada en la roca. Estamos en la parte más alta. Buenas vistas sobre el valle.


Por todo el recorrido encontramos entalladuras, pequeñas hornacinas, escalones, huecos, restos de una antigua ocupación. De nuevo, hay que insistir en tener precaución cuando circulamos cerca de los bordes, no hay protección alguna .

Escalones tallados en la roca.
Una vez hemos visitado todos los rincones hasta donde hemos podido acceder, retornamos a la base. Para ello deshacemos con mucho cuidado el camino hasta la parte superior donde nos amarramos a la cuerda. Bajamos "rapelando" ayudados por ella. Si tenemos cuidado y bajamos despacio, no hay dificultad.

Bajamos por la canal por donde subimos ayudados de nuevo por la maroma.
Una vez en el llano, retornamos a la pista que venía de Fresnedo y continuamos, ahora por el llamado Camino de Gayangos.

Seguimos por el camino de Gayangos.
La pista continua amplia, cómoda. Dejamos Peña Horrero atrás y nos aproximamos a la carretera principal, ya cercana.



Alcanzamos la carretera, a la altura del Alto de Bocos, pero no nos incorporamos a ella sino que giramos a la derecha y seguimos unos metros en paralelo a ella por terreno abierto. Nos aproximamos a la ladera arbolada del Cerro Fresnedo. Veíamos su cima desde lo alto de Peña Horrero. Ahora subiremos  hasta la cumbre pero por el lado norte.

Continuamos ahora hacia el sur camino del Cerro Fresnedo.
Nos internamos en el sendero, que se estrecha, y rodea la base de la montaña. Llegamos a la canal donde debemos emprender el ataque de la cima. Abandonamos el camino por nuestra derecha. Subimos por una trocha fácil.

Cima de Cerro Fresnedo.
La subida es sencilla y la pendiente no es demasiado fuerte. En apenas 10 minutos, alcanzamos la cima de Cerro Fresnedo (862 metros). Gran hito geodésico. Grandes vistas en todas direcciones. Buen sitio para descansar.

Panorámica sobre las Merindades desde la cima de Cerro Fresnedo.


Una vez nos hemos recreado en la panorámica, retornamos al sendero que traíamos y continuamos progresando por la base de la montaña, girando poco a poco hacia el norte.


El sendero se retuerce y realiza muchas curvas adaptándose al contorno de la montaña. Poco a poco va girando  hacia el norte. En su tramo final, perdemos altura. Bajamos y entramos en las calles de Fresnedo algo más de tres horas de haber partido.

De vuelta a Fresnedo.
Terminamos esta interesante ruta. De regreso a Burgos, podemos parar en Villarcayo para comer y descansar,


PEÑA HORRERO Y CERRO FRESNEDO
Espacio natural
Merindades.
Dificultad
Baja, aunque la subida y visita a la Peña Horrero debe efectuarse con mucha precaución.
Tipo de camino
Pistas, senderos.
Ciclable
En general sí, excepto obviamente el acceso a la peña. Las laderas del cerro Fresnedo, resultan algo empinadas pero no inaccesibles.
Agua potable
No.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil.
Época recomendable
Todo el año con tiempo seco.
Inicio
Fresnedo.
Distancia de Burgos
81,5 kilómetros.
Tiempo total
Unas 3 horas, dependiendo del tiempo que nos entretengamos en Peña Horrero.
Tiempos de marcha
Fresnedo-Peña Horrero: 30 minutos; Peña Horrero-Cerro Fresnedo: 35 minutos; Cerro Fresnedo-Fresnedo: 38 minutos.
Distancia total
7,2 kilómetros.
Interés
Yacimiento de Peña Herrero, arquitectura tradicional de Fresnedo, cerro Fresnedo y panorámicas de la zona.
Altitud mínima
652 m.
Altitud máxima
860 m.
Desnivel acumulado
325 m.




Notas:
- El recorrido es en líneas generales sencillo y muy intuitivo.
- La subida hasta lo alto del roquedo de Peña Horrero solo puede realizarse  por un empinada canal ubicada en su lado sur. Como se ha explicado, hay que ayudarse de una maroma habilitada para superar la empinada rampa y acceder a su plataforma superior.  Aunque la distancia y el desnivel no es demasiado grande, hay que subir con decisión, aunque con mucha precaución evitando resbalar, ya que la roca está bastante pulida y no hay agarres. Hay que hacer lo mismo para bajar, esta vez "rapelando". Si se tienen dudas, no se está acostumbrado o se padece de vértigo, es mejor no subir.
- En los movimientos por la plataforma superior, donde se halla la necrópolis y el resto de asentamientos, hay que tener un mínimo de precaución pues todo el borde está muy expuesto, hay mucho patio sin protección alguna. Con un mínimo de cuidado, no hay peligro alguno.
-Podemos aprovechar la salida para visitar pueblos y lugares de la zona. Aparte de la capital, Villarcayo, es recomendable pararse en la cercana localidad de Bocos, donde destaca su palacio renacentista y sobre todo en Torme, famosa e histórica localidad  muy conocida por la abundancia de escudos blasonados en las fachadas de sus casonas.



Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc



lunes, 1 de mayo de 2023

Valle del Río Pico

Fácil y amena excursión por el Valle del Río Pico, muy cerca de Burgos, recorriendo parte del monte que lo separa del Valle del Arlanzón. Durante el trayecto visitamos tres de los cuatro pueblos que lo componen. La excursión parte de la localidad de Orbaneja-Riopico. Tras remontar el monte y visitar una laguna o bodón, desciende a Quintanilla. Retorno por Cardeñuela siguiendo el antiguo trazado del ferrocarril minero. Recorrido muy sencillo y apropiado para cualquier momento del año. La ruta sigue en parte el señalizado Sendero de los Bodones (PRC-BU-127).



Valle del Río Picof

Partiremos de la localidad de Orbaneja-Riopico, cercana a Burgos. Llegamos saliendo por la N-1 y cogiendo el desvío en el  barrio de Villafría. A la salida del pueblo, junto a la carretera, que sigue hacia Cardeñuela, dejamos el coche y emprendemos la marcha.

Dejamos el coche a la salida de Orbaneja junto a la carretera.
Junto al aparcamiento, vemos una amplia pista que sube hacia el monte, que tenemos frente a nosotros. Subimos por él. Ganamos altura rápdiamente y dejamos las casas de Orbaneja abajo. Bonito paisaje del valle.

Dejamos Orbaneja abajo.
Una vez en el páramo o monte, debemos torcer hacia el este. Hay varias pistas que pueden hacernos dudar en los cruces, conviene llevar un GPS. De cualquier modo, si nos perdemos, siempre podemos coger las que van saliendo a nuestra izquierda porque siempre se aproximan al borde sobre el valle, que sirve de referencia.

Una vez en el páramo, rodamos por terreno llano.
Unos 20 minutos caminando y enlazando pistas forestales (aunque en esta época los árboles aún están desprovistos de hoja), alcanzamos una gran laguna o, como llaman en la zona, "bodón". Estamos en primavera temprana y la encontramos llena de agua. Incluso divisamos un ave acuática. Estas lagunas se secan completamente en verano. Allí mismo hay una mesa y un banco habilitados como área recreativa. A unos 100 metros, nos podemos asomar sobre el valle, que queda a nuestros pies.

Laguna o bodón.
Área de descanso con mesa junto a la laguna.
Continuamos. Bordeamos la laguna y seguimos hacia el este enlzando pistas Muy pronto alcanzamos un gran descampado, de nuevo a poca distancia del borde del páramo. Más allá, encontramos un cercado que impide el paso por ser terreno militar. Nos encontramos cerca de la base militar de Castrillo del Val.



Torcemos hacia el norte, llegamos al borde y emprendemos el descenso al pueblo de Quintanilla-Riopico, que tenemos a nuestros pies.

Desde la lejanía vemos Quintanilla y Cardeñuela-Riopico.
Primavera incipiente en el valle
Entramos en la primeras casas de Quintanilla-Riopico, llegando enseguida a la gran plaza junto a la iglesia que ocupa la parte central del pueblo.

Bajando a Quintanilla-Riopico.
Nos acercamos a la iglesia dedicada a la Cátedra de San Pedro, en perfecto estado. Leemos los paneles informativos que vamos encontrando y nos explican la historia del pueblo. Gran plaza en pendiente a sus pies con jardines y zona recreativa.

Iglesia de la Cátedra de San Pedro de Quintanilla-Riopico.
Poco más hay que ver, salimos de Quintanilla por la carretera para en unos pocos metros, torcer a la derecha tomando la pista que se dirige al cercano Cardeñuela-Riopico cuyas casas tenemos a la vista.

Centro de Quintanilla-Riopico.
Cubrimos los escasos 600 metros que separan los dos pueblos por esta pista agrícola. Entramos en Cardeñuela-Riopico por su lado sur. Cruzamos el río Pico por un puente situado junto a un establecimiento hostelero enfocado al Camino de Santiago que pasa por aquí.

Llegamos a Cardeñuela-Riopico.
Vemos algunos peregrinos por las calles. Subimos a la iglesia de Santa Eulalia, emplazada en la parte más alta del pueblo y junto al albergue. Magníficas vistas sobre el calle desde este mirador.

Iglesia de Santa Eulalia de Mérida de Cardeñuela-Riopico.
Bajamos a la carretera de nuevo y salimos del pueblo.


En unos pocos metros, abandonamos la carretera por la derecha , incorporándonos a una gran pista que no es más que la traza del antiguo ferrocarril minero de la Sierra de la Demanda.


Por este camino, muy amplio y cómodo, cubrimos los 1800 metros que nos separan de Orbaneja, visible en la distancia. Al estar algo elevado sobre el valle, disfrutamos de bellas vistas sobre él.


Llegamos a Orbaneja-Riopico, localidad de partida de nuestra excursión. Entramos en sus primeras casas por su parte alta, donde se halla su iglesia, dedicada a San Millán Abad.

Iglesia de San Millán Abad de Orbaneja-Riopico.
Las casas de Orbaneja se desparraman a los pies del templo sobre la ladera. Bajamos por la escalinata de acceso, que cruza por un paso elevado la trinchera del antiguo ferrocarril minero.

Ermita de la Inmaculada.
Llegamos al centro de Orbaneja. Destaca la ermita de la Inmaculada. Casona en ruina con escudo de los Salamanca en la fachada. Ayuntamiento del municipio y jardín con fuente.

Centro de Orbaneja-Riopico.
Cruzamos la población por su calle principal siguiendo la carretera hasta alcanzar el punto donde dejamos el coche. Finalizamos la excursión.


VALLE DEL RÍO PICO
Espacio natural
Valle del Río Pico
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pistas.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Encontraremos en las tres localidades por las que pasamos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
En general fácil.
Época recomendable
Todo el año. En época de lluvias los terrenos en el monte pueden estar embarrados.
Inicio
Orbaneja-Riopico.
Distancia de Burgos
10,5 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 20 minutos.
Distancia total
8,4 kilómetros.
Interés
Valle del río Pico, arquitectura tradicional, lagunas, Vía Verde de la Sierra de la Demanda.
Altitud mínima
910 m.
Altitud máxima
970 m.
Desnivel acumulado
170 m.



h
Notas:
- La excursión es sencilla, muy intuitiva, pues siempre tendremos la referencia del valle estemos donde estemos.
- En época de lluvias podremos encontrar mucho barro en el páramo.
- El sendero de los Bodones es más extenso que la ruta descrita, ya que continua hasta la localidad de Villalval, emplazada a los pies de la Sierra de Atapuerca.