domingo, 1 de diciembre de 2013

Sendero de Valdeahedo

En el límite NE. del Páramo de Masa, el río Ebro se abre paso labrando gargantas y profundos cañones. En este espacio de transición, encontramos un bonito sendero que salva el desnivel entre el páramo y el valle a través de un recóndito desfiladero. Además de su interés paisajístico, visitamos las bonitas aldeas de Ahedo del Butrón y Tudanca.

El recorrido comenzará en el pueblo de Ahedo del Butrón, población perteneciente al municipio de Los Altos. En este blog ya hemos hablado de esta bonita localidad en la entrada De Dobro a Ahedo del Butrón. El sendero que presentamos une el pueblo con la aldea de Tudanca, junto al río Ebro, uno de los pueblos más pintorescos de la provincia de Burgos.
Llegamos a Ahedo del Butrón por la N-629 de Burgos a Villarcayo. Una vez sobrepasado Pesadas de Burgos, estamos atentos al desvío a mano izquierda a Pesquera de Ebro. Nada más pasar Dobro, tomamos la carretera local a la izquierda que baja hasta Ahedo del Butrón.
Dejamos el coche en un aparcamiento habilitado al efecto a la entrada de la población, precisamente junto al sendero donde comienza nuestra ruta.
Este tramo coincidirá con el sendero GR 85, con lo cual está perfectamente señalizado.

Ahedo del Butrón.
Salimos por el sendero GR junto a los prados y eras de Ahedo. El camino abandona enseguida el llano y penetramos en el bosque iniciando un acusado descenso. El sendero desciende hacia un estrecho valle que se dirige sin dilación hacia el Ebro, que se intuye al fondo.

El sendero desciende con rapidez hacia el Ebro. Al fondo, la Peña Corderiza.
Tras describir una curva, llegamos al fondo del vallejo junto a un rústico pilón. Continuamos por la senda adentrándonos en el bosquete que recubre todo el fondo del valle. 
Es el llamado sendero de Valdeahedo. Este discurre por el fondo del valle encajonado. A mano izquierda tenemos una vertical pared rocosa encajonada entre los arroyos de Valdemer y Vadeahedo y que es prolongación de la alineación formada por la Sierra de Albuera. A la mano derecha el borde occidental del macizo de la Mazorra, cae en un caos de vallejos, barrancos y torrenteras.
Su aislamiento hace que el silencio sea la norma en todo el recorrido.
Este sendero era utilizado como única vía de comunicación entre los vecinos de la comarca de Los Altos y otras poblaciones del páramo con las poblaciones ribereñas de Tudanca y Tubilleja. Por él se intercambiaban productos como pescados, ganado, etc...

Pilón.
En el bosque encontramos quejigos, enebros, arces y algún haya aislado, además de helechos, boj, brezo y aulagas. El sendero desciende suavemente por el bosque buscando el río, oculto aún y progresamos por él en total silencio. 


Transcurridos los escasos dos kilómetros que forman el fondo del valle, llegamos a su extremo norte donde se encuentra su única salida: un estrecho y empinado cortado en la roca que permite la salida del valle a la ribera del Ebro. Es el llamado Paso de Valdeahedo.



Paso de Valdeahedo, gran brecha abierta en la cresta rocosa.
El sendero continua entre antiguos campos de labor buscando la orilla del río, ya muy cercana. Estamos ya en la ribera del Ebro y los espacios se amplían. En quinientos metros, desembocamos en la carretera que une los pueblos de Tubilleja, ubicado a un kilómetro a mano izquierda, con el destino de nuestra ruta, la aldea de Tudanca. Nos incorporamos a la carretera. En este tramo, el Ebro se ve obligado a realizar un gran meandro para superar los cantiles rocosos que caen a plomo desde la abrupta Sierra de Albuera
Justo en el codo que forma el río, se ubica la curiosa peña el Castillo, de aspecto infranqueable.

Peñas Corderiza (936 metros) a la izquierda y Castillo (665 metros) a la derecha.
Recorremos el último tramo y entramos en la aldea de Tudanca. El pueblo se emplaza en uno de los enclaves más aislados y pintorescos de la provincia de Burgos. La carretera termina en el pueblo, junto a las aguas del río, que forma una gran ribera arbolada. Al ensancharse el río, disminuye su velocidad y profundidad, con lo que es un magnífico lugar para el bello y pasar un día de relax en el buen tiempo.


Tudanca y todo su entorno se halla literalmente rodeado de alturas y peñascos que caen escalonadamente por las laderas.
El Ebro, tras el meandro formado y posterior remansamiento, se dirige sin dilación hacia el desfiladero de los Tornos, que separará Tudanca del Valle de Manzanedo.

Tudanca.
En algunas épocas del año, la cantina está abierta. Pasadas las últimas casas, a mano izquierda junto al río encontramos mesas donde poder comer y descansar.


Tudanca: ribera del Ebro.
El camino de regreso a Ahedo del Butrón se realizará por el mismo itinerario. Lógicamente en el camino de vuelta debemos superar el desnivel a la inversa. 
A buen seguro descubrimos nuevas perspectivas y atractivos.

Retornamos a Ahedo atravesando de nuevo el Paso de Valdeahedo.


Sendero de Valdeahedo


Notas:
- Desde Tudanca el GR85 continua hasta Cidad de Ebro, ya en el Valle de Manzanedo, a través de Desfiladero de los Tornos. Será objeto de una nueva entrada en este blog.
- El entorno de Tudanca es perfecto para pasar un día de verano. Junto al río hay mesas y es posible el baño al tener el Ebro poca profundidad. Cerca podremos visitar las pintorescas poblaciones de Pesquera de Ebro, Tubilleja, Cortiguera entre otras.


Entradas relacionadas:

Carretera de acceso a Ahedo del Butrón.


Mapa topográfico


Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc



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