miércoles, 9 de febrero de 2022

Valle de los Ajos en bicicleta

Bonita y amena ruta ciclista recorriendo el Valle de los Ajos, hoy municipio Valle de Oca. Durante el trayecto, visitaremos todos sus pueblos. Una vez atravesado de sur a norte, subiremos hacia las alturas que cierran el valle por el oeste pasando por el arruinado Monumento a Mola. Continuaremos por tranquilas pistas descendiendo de nuevo al llano para visitar finalmente las pintorescas y escondidas localidades de Turrientes y Mozoncillo de Oca. Retornamos al punto inicial descendiendo de nuevo al valle.


Valle de los Ajos

El río Oca, tras su nacimiento en los Montes de Oca cerca de Villamudria y atravesar un estrecho cañón, realiza una curva para dirigirse hacia el norte en su camino hacia la Bureba. En su camino atraviesa un amplio y pintoresco valle de extremo a extremo, caracterizado por su paisaje de materiales yesíferos (hay varias canteras y explotaciones mineras en él). El río discurre mansamente  por su vega pasando junto a seis localidades.

Paisaje del Valle de los Ajos en verano.
Además de la carretera, una amplia y cómoda pista lo recorre por la margen derecha y será  la que utilicemos en este recorrido. Durante la ruta, atravesaremos continuamente el río para acceder a cada uno de sus pueblos. Las distancias entre ellos son cortas. La excursión, aparte de su carácter deportivo al realizarse en BTT, tiene una componente eminentemente cicloturista ya que son muchas las localidades por las que pasamos y paramos. Elegimos como punto de partida la población ubicada más al sur, Villalómez, muy cerca de Villafranca Montes de Oca. Llegamos desde Burgos por la N-120 de Burgos a Logroño atravesando el Puerto de la Pedraja. Nada más cruzar Villafranca Montes de Oca, tomamos el desvío a la izquierda hacia Briviesca, entrando en el Valle de los Ajos. Villalómez es el primer pueblo, al que accedemos tras salir de la carretera y atravesar el río Oca por un gran puente. 

Iniciamos la ruta ciclista en la localidad de Villalómez, muy cerca de Villafranca Montes de Oca.
En la amplia plaza de Villalómez, pueblo de amplias y espaciosas calles, dejaremos el coche y nos prepararemos para iniciar la marcha. Es temprano por la mañana, aún hay niebla y no podemos ver bien el paisaje circundante.

Llegada a Villanasur-Río de Oca.
Saldremos de Villalómez por la parte contraria al río Oca incorporándose a una amplia y cómoda pista y continuando hacia el norte. Será ésta por la que recorreremos el valle y desde la cual iremos visitando uno a uno los seis pueblos. Por este vial rodamos unos 5 minutos y alcanzamos el punto donde saldremos por la izquierda por el ramal, que tras cruzar el río Oca, entra en Villanasur-Río de Oca, la segunda localidad que visitamos.


Villanasur-Río de Oca

Villanasur-Río de Oca es la capital del municipio Valle del Oca por lo que el ayuntamiento se halla en esta localidad.


Iglesia de San Vicente en Villanasur-Río de Oca.
Visitamos sus calles y nos acercamos a la iglesia, de estilo renacentista.


Dejamos Villanasur y retornamos, cruzando el río de nuevo a la pista. Continuamos hacia el norte para en otros 5 minutos, llegar al desvío a Villalbos. Salimos y cruzamos el Oca.


Villalbos

Villalbos es una pequeña localidad, donde no encontramos a nadie por las calles. Su caserío conserva buenos ejemplos de arquitectura tradicional. La iglesia de Santo Tomás Apóstol, de cierto valor, se halla en la parte superior del pueblo, por lo que debemos superar una larga cuesta.


El templo se halla en ruina incipiente. Buenas vistas sobre el valle. Bajamos al caserío, deambulamos por sus calles y retornamos a la pista deshaciendo el camino hasta ella. Continuamos hacia el siguiente pueblo.


Villalmóndar

En otros 5 minutos, nos desviamos a la izquierda, cruzamos de nuevo el Oca y entramos en Villalmóndar, pequeña localidad, que encontramos bastante reformada. De pequeñas dimensiones, pero amplios espacios.

Llegada a Villalmóndar por el camino del río.
Rodeamos la iglesia de la Degollación de San Juan, junto a la cual hay un pequeño parque con bancos. Llama la atención la cúpula semicircular, algo poco habitual en los templos de  Burgos.


Una vez más, abandonamos el pueblo y retornamos por el mismo camino, cruzando el río Oca a la pista general que recorre el valle. Continuamos hacia el norte.

Cueva-Cardiel. Al fondo se atisba el monumento a Mola.
Durante el recorrido hacia Cueva-Cardiel, pasaremos junto a las instalaciones de una instalación de extracción de yeso, característico del valle, por lo que nos cruzamos con algunos camiones.


Cueva-Cardiel

En algo más de 7 minutos, abandonamos de nuevo la pista para ahora por asfalto, cruzar el río Oca y entrar en Cueva-Cardiel. Pueblo con cierta interés y de mayores dimensiones que los anteriores. Buena iglesia, dedicada a San Cucufate, devoción poco habitual en Burgos.

Iglesia de San Cucufate de Cueva-Cardiel.
Callejeamos por sus calles, donde encontramos buenas muestras de arquitectura tradicional y en buen estado de conservación.


Junto a la iglesia hay zona de sombra con bancos y fuente. Podemos descansar y reponer agua. Seguimos visitando el pueblo y retornamos a la pista. La última localidad del valle, Alcocero de Mola, ya próximo a la N-1, se halla algo más distante, rodamos unos 10 minutos para llegar a sus arrabales. entramos por la parte posterior del templo.


Alcocero de Mola

Alcocero de Mola es municipio propio. La localidad es de mayores dimensiones que los pueblos visitados. Entre ellos destaca la iglesia de la Santa Cruz, en la cual llaman atención las construcciones añadidas a sus muros de entramado de madera.

Iglesia de la Santa Cruz de Alcocero de Mola y plazuela anexa.
Callejeamos por su centro, con bastante actividad. La localidad está atravesada por el arroyo Valderio que desemboca en el cercano río Oca.


Si siguiéramos  hacia el norte, desembocaríamos en la comarca de la Bureba, cerca de la localidad de Castil de Peones, ubicada junto a la AP-1. Pero nuestro plan es abandonar el valle ascendiendo hacia las alturas que lo flanquean por su lado O-NO, donde visitaremos el venido a menos monumento a Mola, que dio apellido al pueblo en 1937.

Subimos por una pista en buen estado hacia el monumento a Mola.
Para ello salimos por la carretera en dirección Cueva-Cardiel. En apenas 200 metros nos salimos incorporándonos a una pista asfaltada que sube con fuerza hacia los cerros mencionados. Este vial, en mediano estado, es muy poco utilizada así que es perfecta para la bicicleta. 


Monumento a Mola

La pendiente no es excesiva pero constante sin descansos. Son unos 25 minutos los que tardamos en llegar a la parte superior, donde se encuentran los restos semiarruinados del Monumento a Mola.



Este mausoleo, de grandes dimensiones, se construyó tras la muerte el de junio de 1937 del general Emilio Mola Vidal en accidente de aviación. El monumento lleva muchos años abandonado y vandalizado. Merece la pena recorrer los graderíos superior e inferior. El paisaje y el entorno en que se encuentra es muy emotivo.



Una vez visitado este pintoresco lugar, continuamos. La carretera se transforma en pista y comienza un descenso por el lado SO. del monte. El estado del firme es bueno y rodamos con comodidad. Llegando al valle, se interna en el paraje de la Hoyada, un bonito bosque caducifolio en lo profundo de los Montes de Oca.

La pista desciende por el interior de un frondoso bosque.
Tras girar 180º, la pista continua en dirección  N-NE. hasta alcanzar en unos 2 kilómetros más la carretera que va desde el Valle de los Ajos hasta Cerratón de Juarros.

Camino de Turrientes.
Nos incorporamos y continuamos en dirección a este último pueblo.    


Turrientes

En apenas un kilómetros, abandonamos la carretera y el valle por la izquierda continuando por una pista de poca entidad que se abre paso por el bosque. Llegados a un marcado cruce (será por el que volveremos), seguimos por la derecha para entrar enseguida en las calles del pintoresco y muy aislado pueblo de Turrientes.


Turrientes estuvo en riesgo de abandonarse completamente hace unas décadas, hoy felizmente, aunque con pocos residentes habituales, mantiene cierta actividad. recorriendo la calle principal, muy amplia, contemplamos buenas muestras de arquitectura rural.

Iglesia de San Andrés, de Turrientes.
En el extremo sur del pueblo se halla la iglesia de San Andrés, en sorprendente buen estado de conservación.


Llama la atención la bien cuidada huerta junto al arroyo de la Cárcava, al sur del pueblo.  El paraje es idílico. Turrientes se halla rodeado de elevaciones cuyas laderas se hallan tupidas de espesa vegetación, lo que da una viva sensación de aislamiento y silencio. Una vez recorridos todos los rincones, salimos por la misma pista por la que entramos. Llegamos al cruce mencionado y tomamos el ramal derecho.


Iniciamos el trayecto hacia el último pueblo de nuestro recorrido rodando por una pista en mediano estado que se desarrolla por un cerrado y silencioso vallejo. En algo menos de un kilómetro, inicia una ascensión realizando varias curvas para salvar un saliente. El mal estado del firme obliga en algunos puntos a echar pie a tierra. Pero pronto desembocamos en otra pista en mejor estado que sube desde Villalómez, en el valle.

Camino de Mozoncillo de Oca.


Mozoncillo de Oca

Por esta pista, cubrimos rápidamente los escasos 600 metros que nos separan de Mozoncillo de Oca, última localidad de nuestra travesía de hoy. A la entrada nos salen varios perros ladrando.


Mozoncillo de Oca se ubica sobre un saliente a una altura algo superior sobre los valles circundantes que ese extienden hacia el norte. Atravesamos la calle principal ( y única) del pueblo hasta alcanzar el extremo del saliente donde se encuentran los románticas ruinas de la iglesia de San Martín Obispo.


Junto a los restos del templo, ubicado en el mismo borde, disponemos de magníficas vistas hacia el norte.

Paisaje veraniego desde la iglesia de Mozoncillo de Oca. Al fondo se divisa el Valle de los Ajos.
Una vez visitado el pueblo, retornamos a la entrada por donde llegamos y ahora sí, tomamos la carretera asfaltada que se dirige hacia el este iniciando el descenso hacia el Valle de los Ajos. En unos dos kilómetros, desembocamos sobre la carretera que recorre el valle. Solo tenemos que cubrir ya los escasos kilómetro y medio que hay hasta alcanzar el punto inicial, en la localidad de Villalómez, finalizando esta amena y sencilla excursión.


VALLE DE LOS AJOS EN BICICLETA
Espacio natural
Valle del Oca.
Dificultad
Baja. El desnivel acumulado no es muy grande y los caminos y pistas están buen estado (en verano).
Tipo de camino
Pistas entre pueblos.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Encontraremos en todas las localidades por las que pasamos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Difícil. Llevar GPS.
Época recomendable
Verano. El resto del año y especialmente en épocas lluviosas podemos encontrar tramos embarrados (especialmente entre Turrientes y Mozoncillo de Oca).
Inicio
Villalómez.
Distancia de Burgos
39,3 kilómetros.
Tiempo total
Aproximadamente 4 horas. Incluye paradas en todos los pueblos.
Tiempos de marcha
Villalómez-Alcocero de Mola: 1 hora 25 minutos (incl. paradas en todos los pueblos);  Alcocero de Mola-Monumento a Mola: 28 minutos: Monumento a Mola-Turrientes: 35 minutos;  Turrientes-Villalómez: 45 minutos (incl. parada en Mozoncillo de Oca).
Distancia total
33 kilómetros.
Interés
Valle del Oca, arquitectura tradicional, templos, Monumento a Mola, panorámicas veraniegas de la Bureba y los Montes de Oca.
Altitud mínima
799 m.
Altitud máxima
1013 m.
Desnivel acumulado
621 m.




Notas:
- La excursión es relativamente sencilla. Aunque la orientación no es difícil, sí se recomienda llevar GPOS sobre todo para no equivocarse en las puertas que debemos tomar para llegar y salir de Turrientes.
- El verano será la mejor estación sin ninguna duda para realizar esta ruta. Disponemos de agua en cualquiera de las localidad. Evitar días muy calurosos. No encontramos ningún bar en ninguna de los pueblos por los que pasamos.


Entradas relacionadas:


Mapa topográfico



Perfil de elevación


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lunes, 31 de enero de 2022

Fuente Sagredo desde Condado de Valdivielso

Dentro del Valle de Valdivielso, recorremos la orilla del Ebro desde la población de Condado hasta el paraje de Fuente Sagredo, una espectacular surgencia que brota de una gran cueva en cuya boca de entrada podemos entrar y visitar. Tras continuar hasta el puente de Cereceda sobre el Ebro, retornamos siguiendo la orilla hasta el punto de partida. La excursión es sencilla pero muy gratificante.


Cueva de Fuente Sagredof

Llegaremos a Condado de Valdivielso desde Burgos saliendo por la AP-1, desde donde nos saldremos en Briviesca para incorporamos a la N-232. Después de pasar Oña y dejar atrás el desfiladero Oca, entramos en el Valle de Valdivielso por Cereceda. Finalmente, pasamos un pequeño puerto que bordea la peña Sagredo, y llegamos a la bonita localidad de Condado, ubicada junto al río Ebro.

Vista primaveral de Condado de Valdivielso.
La localidad se extiende a lo largo siguiendo la orilla del río. La carretera atraviesa el pueblo de este a oeste y no resulta sencillo aparcar. Junto a una gran fuente de piedra y bajo la iglesia, en el otro extremo del pueblo, dejamos el coche.
Nos preparamos y salimos cruzando la carretera siguiendo por el barrio junto al río.

Callejeamos buscando la pista que discurre junto a la orilla del Ebro.
Nuestro plan es visitar Fuente Sagredo, una gran surgencia kárstica junto a la orilla del Ebro donde al agua mana de una gran cueva. Tenemos buenas referencias de este paraje natural y queremos visitarlo.

Pista junto al Ebro.
A continuación, seguiremos hasta alcanzar el puente de Cereceda, cerca de la presa sobre el Ebro.


En un primer momento, descendemos por las calles de Condado para salir a las eras que se hallan al SE. junto al río. Allí, nos incorporarnos a una gran pista que es utilizada por agricultores. En unos 15 minutos de tranquilo paseo, llegamos hasta un puente que cruza el río y une Condado con la localidad de Hoz de Valdivielso, ubicada en la orilla norte. En este recorrido, vamos dejando las casas del pueblo atrás. Vamos apreciando el bellísimo paisaje del valle.

Fuente y bancos en el inicio del Sendero de Fuente Sagredo.
Al otro lado del Ebro, que discurre mansamente en este tramo, nos acompañarán en todo momento las recortadas crestas de la Sierra de la Tesla. La vegetación nos irá abriendo huecos por nuestra izquierda, que nos permitirá ir disfrutando de las vistas sobre el río y la sierra. En otros tramos, la tupida pantalla vegetal nos impide cualquier visibilidad.

Continuamos por un sendero siguiendo la orilla del Ebro.
Una  vez dejamos el puente de Hoz atrás, lugar donde es posible dejar el coche si queremos ahorrarnos el trayecto andando desde Condado (casi dos kilómetros) abandonamos la pista y continuamos ahora por un sendero. Este camino, poco a poco se va estrechando y encajando entre la orilla del río y la abruptas laderas de la Peña Sagredo, que queda a nuestra derecha.

Escultura ocasional (existen otras en el valle) a la salida del arroyo de las Calenturas).
Caminamos por un túnel vegetal, muy cerca de la orilla. La espesa vegetación nos limita la visibilidad sobre el Ebro y la margen contraria. En unos doscientos metros, llegamos a un puentecito que salva el arroyo de las Calenturas. A la derecha, se halla una gran escultura, no permanente, desde donde parte un sendero que sube hacia la Fuente de las Calenturas.

Caminamos entre la base del monte Sagredo y la orilla del Ebro.
El estado del sendero es bueno, caminamos cómodamente. A nuestra derecha, tenemos la ladera norte del monte Sagredo, impenetrable. Hemos visto en los mapas que parece haber un camino que asciende hasta el Alto de las Solanas, en su parte superior, por este lado, pero no encontramos ninguna salida. En su base, se encuentra la gran cueva-surgencia del mismo nombre. Estamos muy cerca ya de este paraje.

En pequeñas ventanas a través de la vegetación visualizamos el Ebro.
Unos 15 minutos después de haber dejado el puente de Hoz, alcanzamos el vetusto puente de piedra que salva la corriente que baja por la derecha brotando de la roca. Estamos ya en el paraje de Fuente Sagredo


Cueva - Surgencia de Fuente Sagredo

Nos asomamos y contemplamos la fuerza del agua.Tras brotar con fuerza de la surgencia, se dirige impetuoso hacia el cercano río Ebro.

La boca de la gruta está oculta por la vegetación y un saliente del pequeño barranco que conduce a la cavidad. Al otro lado del puente, a la derecha, dejamos el sendero y seguimos  la senda, que pegada a la roca, sin peligro alguno, sube unos metros dirigiéndose hacia la base de la pared rocosa. Esta trocha, bordea un gran saliente de roca y alcanzamos enseguida la entrada de la gruta. El lugar es impresionante.

Un sendero aferrado a la roca asciende hacia la entrada de la gruta.
Un roquedo parece tapar la apertura en la base de la pared rocosa, pero podemos bordearlo con facilidad por la izquierda tras atravesar un estrecho pasadizo y penetrar en su interior.

Interior de la cavidad, de grandes proporciones.
La magnitud del portalón de la gruta nos sorprende y debemos esperar unos segundos hasta habituarnos a la oscuridad.


Se trata de una gran cavidad originada tanto por la actividad endokárstica como por sucesivos derrumbes y deslizamientos. Deambulamos, con cierta precaución por el interior.


Llama la atención en el lado izquierda una pequeña poza, que aunque no podemos visibilizar bien por la poca luz, observamos mejor con una linterna.


La surgencia no se halla propiamente dentro del portalón, sino unos metros fuera a cielo abierto tal como la hemos visto desde la senda de entrada. Esta corriente de agua proviene de galerías sumergidas aptas para la práctica del espeleobuceo que alcanzan los 175 metros de longitud.


Es un sitio impresionante, el silencio es apabullante e invita a permanecer en el interior de esta gran gruta donde hay sitio suficiente para sentarse y acomodarse si queremos comer o descansar.


Una vez hemos visitado bien la cueva, retornamos hasta el camino que traíamos desde Condado.


El trayecto desde el pueblo ha sido corto y tenemos tiempo de sobra, así que continuamos por el sendero. 


El recorrido es precioso, hacia la izquierda se nos abren pequeñas ventanas donde disfrutamos de espectaculares vista sobre el Ebro, cuya superficie parece una lámina de cristal tras el cual se levantan los impresionantes farallones de la Sierra de la Tesla, que se desploman verticalmente sobre la orilla. Hacemos muchas fotos en este tramo.

Bella vista del Ebro y la Tesla.
La distancia hasta el puente sobre el Ebro no es larga, en apenas 20 minutos alcanzamos la carretera.

Bajando hacia la carretera.
Aquí disponemos igualmente de buenas vistas sobre el Ebro, mirando sobre ambos lados del puente. Destaca sobremanera el espectacular paraje de los Cuchillos de Panizares, sobre la Tesla, en la orilla sur, cuyas agujas tenemos justo enfrente.

Puente sobre el Ebro. Al fondo, los Cuchillos de Panizares.
Esta carretera une ambas orillas del Valle de Valdivielso y no es demasiado frecuentada por los coches por lo que permanecemos un rato sobre el puente disfrutando del paisaje.

El Ebro discurre tranquilamente en esta zona del valle.
Los Cuchillos de Panizares.
Existe otra alternativa, como es cruzar el puente y retornar hacia Condado por la orilla contraria, pasando por Población de Valdivielso, apartándose de la orilla del Ebro, para dirigirse al puente de Hoz. Pero nosotros preferimos retornar por el mismo itinerario a Condado. El camino de vuelta será entonces por el mismo itinerario que hemos llevado en la ida.


Durante la vuelta disfrutamos de nuevas vistas y perspectivas sobre el conjunto Ebro-Tesla.

Fuente de las Calenturas.
Llegados al puente junto al motivo escultórico que mencionamos anteriormente, nos desviamos y subimos por un estrecho y corto sendero hasta la Fuente de las Calenturas, paraje que encontramos algo degradado.Retornamos al camino y seguimos.

Vistas del valle, más abierto, llegando a Condado de Valdivielso.

Entramos en Condado por la carretera.


FUENTE SAGREDO DESDE CONDADO DE VALDIVIELSO
Espacio natural
Valle de Valdivielso.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pista a la salida de Condado, sendero de ribera junto al Ebro.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Encontraremos en los arroyos que vamos viendo.
Tipo de marcha
Ida y vuelta.
Orientación
Fácil, el sendero de Fuente Sagredo está señalizado y no tiene pérdida.
Época recomendable
Todo el año. Atención tras las lluvias cuando la pista y la subida a la cueva pueden estar en mal estado.
Inicio
Condado de Valdivielso.
Distancia de Burgos
74,2 kilómetros.
Tiempo total
2 horas y media.
Tiempos de marcha
Condado de Valdivielso-Fuente Sagredo: 40 minutos; Fuente Sagredo-Puente sobre el Ebro: 20 minutos;: Puente sobre el Ebro-Condado de Valdivielso: 1 hora.
Distancia total
10 kilómetros.
Interés
Río Ebro, paisajes de la Tesla, surgencia y cueva Sagredo.
Altitud mínima
564 m.
Altitud máxima
589 m.
Desnivel acumulado
(inapreciable)

Notas:
- La excursión es en líneas generales muy sencilla al tratarse de un gran paseo siguiendo la orilla del Ebro.
- La entrada  la cueva, sin ser peligrosa, sí que requiere un poco de precaución, sobre todo en la subida por el sendero hasta la boca.No penetrar en la zona escura.
- Como hemos comentado, es posible retornar a Condado por la orilla contraria siguiendo el PRC-BU 183, es una opción que merece la pena si se tiene tiempo y no se conoce la zona.
- Aún visitamos el Monte Sagredo (también llamado Mazo de Cereceda), aunque esta sencilla subida será objeto de otra entrada en este blog.
- Podemos aprovechar la excursión para realizar otras visitas por el bonito Valle de Valdivielso.



Mapa topográfico


El perfil es prácticamente plano, no hay desnivel apreciable en todo el recorrido desde Condado de Valdivielso y el paraje de Fuente Sagredo.



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