sábado, 8 de septiembre de 2018

Cañón del Rudrón: de San Felices a Valdelateja

Como continuación a la entrada recientemente publicada sobre el Cañón del Rudrón en su trecho entre Covanera y San Felices, visitamos en esta ocasión el tramo entre esta última localidad y Valdelateja, donde el Rudrón desemboca en el Ebro. Se trata de uno de los espacios más interesantes de todo el cañón al discurrir por senderos a gran altura y por tanto gozar de las mejores panorámicas sobre el fondo del desfiladero.


Cañón del Rudrón
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Recorremos en esta ocasión el tramo final del Cañón del Rudrón, cerca ya de su confluencia en el Ebro, en la localidad de Valdelateja. A diferencia del tramo anterior, entre Covanera y San Felices, transitamos esta vez a gran altura por lo que las panorámicas son excepcionales. El recorrido de ida lo haremos por este sendero elevado, el regreso será siguiendo la orilla del río.

Tras dejar el coche en San Felices del Rudrón, cruzamos el río Rudrón por un pontón.
Llegamos a San Felices del Rudrón saliendo de Burgos por la carretera de Aguilar N-627. Tras pasar Ubierna, tomamos el desvío a la derecha hacia el Puerto de Carrales. Por esta carretera, subimos al Páramo de Masa y descendemos al Cañón del Rudrón, llegando a la bonita población de San Felices en unos 35 minutos. A la entrada del pueblo, a mano derecha, sobre una amplia explanada, dejaremos el coche. Nos preparamos para la marcha.
Allí mismo, se halla la pasarela que atraviesa el Rudrón. Tras pasar el río, seguimos por la derecha unos doscientos metros hasta llegar a un paraje de baño en la orilla, donde hay un banco. Muy cerca, vemos ya la pista que por la izquierda, remonta el fondo del cañón. Nos incorporamos a ella y emprendemos un inicialmente duro ascenso.

Ascendemos por una empinada pista hacia el camino que recorra la parte alta del cañón, dejando San Felices atrás.
El trazado del vial es bueno, hábil para vehículos, y remonta desde el fondo con mucha rapidez, con fuerte pendiente. En poco, visualizamos ya abajo atrás el caserío de San Felices, desparramado sobre la ladera. Río arriba, comenzamos a disfrutar ya de magníficas panorámicas sobre el cañón, buscando su encuentro con el Ebro, no lejano ya. Impresiona la verticalidad de los paredes calizas que caen a pico sobre el río.

Caminamos por un cómodo camino en dirección a las antenas que se hallan sobre un espolón.
Superamos las rampas más fuertes y continuamos por terreno llano, siguiendo el borde del cañón, que se mantiene a nuestra izquierda. Caminamos con comodidad.

Contemplamos el Barrio de Nápoles de San Felices del Rudrón desde lo alto del cañón.

Disfrutamos del paisaje y de las extraordinarias panorámicas que se ven desde aquí. Es fácil ver buitres asomados sobre los salientes.

Las panorámicas sobre el cañón son espectaculares en todo momento.
Tras pasar por un tramo entre pinos, el camino describe una curva a la izquierda hacia un saliente donde se encuentran una antenas, justo en la vertical del llamado Barrio de Nápoles de San Felices del Rudrón, que queda 200 metros más abajo.


Seguimos ya por terreno más amplio y entrando en zona de sembrados, a la sombra del pico Pedro Campo, que queda a nuestra derecha. Estamos ya acercándonos a Valdelateja, aunque no podemos ver aún sus casas por hallarse en el fondo del cañón.

Camino de descenso a Siero, dejamos el Pedro Campo a nuestra derecha.
Tras bordear un campo de labor, llegaremos al borde del páramo justo frente a la espectacular peña de Castrosiero, con su curiosa ermita de Santa Centola, que divisamos a la altura de nuestros ojos. Este pintoresco otero aislado, no es más que un resto desgajado del páramo y originado por un antiguo meandro del río Rudrón, hoy desecado.


A sus pies se hallan las ruinas de lo que fue el pueblo de Siero y más atrás, el caserío de Valdelateja, en lo profundo del valle. Al fondo visualizamos el Cañón del Ebro, que se une al del Rudrón muy cerca de esta localidad. Es un espacio muy particular, extraordinario y el lugar donde nos hallamos es el mejor balcón para contemplar este conjunto grandioso.

Espectacular vista de Castrosiero y el pueblo de Valdelateja enmarcados dentro de los cañones del Rudrón y Ebro.
Emprendemos el descenso a Valdelateja. Seguimos un poco más el borde del páramo hasta encontrar el camino. Comenzamos a bajar por él. Perdemos altura con rapidez, observando Castrosiero cada vez más alto ante nuestros ojos.

Camino de descenso desde el páramo a Valdelateja.
Todo este descenso, muy sencillo, es una auténtica delicia visual. Tras describir una cerrada curva, nos plantamos ya en el fondo frondoso del cañón, muy cerca de los muros arruinados de lo que fue Siero, a los pies de la peña.


Curiosamente la iglesia ha resistido mejor los embates del tiempo, y aún mantiene buena parte de sus muros.

Camino de Siero bajando del páramo.
Ruinas de Siero.
Tras pasar un arco, continuamos por el camino que bordea por su parte inferior Castrosiero. En poco, llegamos al fondo del río y entramos en las primeras calles de Valdelateja, pleno de visitantes en verano.

Entramos en el pueblo de Valdelateja por su parte más alta.
Dejamos la iglesita a la derecha y pasamos el puente sobre el río Rudrón. Junto a la orilla, a la derecha, hay un pequeño espacio recreativo donde podemos parar y descansar. En Valdelateja hay también bares y restaurantes.

Valdelateja desde el puente sobre el Rudrón.
El plan de regreso es realizarlo siguiendo la orilla del río por su margen derecha. Aunque sabemos que es viable y está indicado en los mapas de rutas de la zona, tenemos dudas sobre su estado. Tras descansar en el área recreativa que hay junto al río, abandonaremos Valdelateja por la calle que sigue la orilla en dirección a San Felices. Este camino se mantiene en buen estado por lo menos hasta las instalaciones del balneario de Valdelateja, hoy sin actividad, y ubicado a muy poca distancia del pueblo.

Camino que une Valdelateja con el balneario.
El balneario se mantiene a día de hoy sin actividad. Se halla en un grandioso entorno junto al río Rudrón y a la sombra de los elevados farallones del cañón que caen a pico sobre ambas riberas.

Balneario de Valdelateja, junto al río Rudrón.
Pontón sobre el Rudrón, junto al balneario.
Pasamos junto al edificio principal y cruzamos el río por el pontón que se encuentra a escasa distancia.

Orillas del Rudrón.
Una vez en la otra orilla del río, ya solo nos queda cubrir los algo más de tres kilómetros que nos separan de San Felices del Rudrón. Todo el recorrido se efectúa siguiendo la orilla, muy cerca del agua y a través de un muy estrecho sendero o trocha. En algunos tramos se halla casi cubierto por la vegetación, pero siempre encontramos continuidad de manera sencilla.


Durante este trayecto, visitamos la parte más salvaje del río y donde se hallan los cotos de pesca mejores. Las orillas se presentan en estado semi salvaje, en algunos tramos la orilla del agua se halla oculta por un muro vegetal.

Cerca ya de San Felices, el sendero sale a cielo abierto.
Encontramos también muchos bellos parajes donde las aguas se descuelgan formando pequeños saltos de agua.

Aparcamiento en San Felices del Rudrón.


SAN FELICES DEL RUDRÓN A VALDELATEJA
Espacio natural
Cañón del Rudrón.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pistas y caminos de montaña, senderos de ribera.
Ciclable
Sí, aunque el regreso por la orilla del río puede resultar incómodo por la vegetación e impracticable en primavera.
Agua potable
Encontramos en los dos pueblos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil, todo el recorrido es intuitivo y evidente. Solo tenemos que prestar atención en enlazar el sendero que desciende a Valdelateja desde el páramo.
Época recomendable
Todo el año, aunque preferible los meses cálidos. En ciertas épocas del año, las orillas del Rudrón pueden permanecer inundadas e impracticables.
Inicio
San Felices del Rudrón.
Distancia de Burgos
55,2 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 30 minutos.
Tiempos de marcha
San Felices del Rudrón-Valdelateja: 1 hora 50 minutos; Valdelateja-San Felices del Rudrón: 1 hora 5 minutos.
Distancia total
11,3 kilómetros.
Interés
Paisajes de los Cañones del Ebro y Rudrón. Pueblos pintorescos de San Felices y Valdelateja.
Altitud mínima
657 m.
Altitud máxima
901 m.
Desnivel acumulado
657 m.
Mapas
1:50000: 0135 Sedano.
1:25000: 0135-1 Escalada.

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Notas:
- La excursión es en líneas general sencilla y bastante intuitiva. Todo el trayecto es muy panorámico y en especial el recorrido por la alta del cañón es muy gratificante.
- Es de esperar que las orillas del Rudrón permanecen intransitables en pocas de lluvias y crecidas, lo cual suele suceder a finales de la primavera.


Entradas relacionadas:



Mapa topográfico


Perfil de elevación


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sábado, 1 de septiembre de 2018

Los Ausines: Sendero de los Carboneros

Fácil y agradable excursión por bosques partiendo del barrio de Quintanilla en Los Ausines, siguiendo el llamado Sendero de los Carboneros. La excursión no obstante recorre otros parajes del magnífico monte que se extiende entre los tres barrios que forman Los Ausines y la zona de norte de la Comarca de Lara.


Los Ausines


El municipio de Los Ausines, cercano a Burgos, se compone de tres barrios que por sí mismos, constituyen tres localidades, ya que cada uno tiene su propia iglesia y están separados entre sí cierta distancia por carretera. Sus nombres son Quintanilla, San Juan y SopeñaLa excursión partirá desde el barrio que primero nos encontramos según venimos desde Burgos, el de Quintanilla. Llegados al pueblo, atravesamos el río de los Ausines por un magnífico puente medieval y aparcamos en cualquiera de sus despejadas y limpias calles.

Antigua estación del ferrocarril Santander_Mediterráneo, hoy arruinada.
Iniciaremos la excursión saliendo hacia el lado contrario a la carretera, atravesando en primer lugar la Vía Verde del Santander-Mediterráneo, recientemente restaurado en su tramo entre Cojóbar y Cascajares de la Sierra. Junto a la antigua estación de ferrocarril, hoy abandonada, tomaremos la pista, muy ancha y evidente, que sube hacia el monte. Una buena referencia son las antenas ubicadas en un alto que domina los tres barrios. Hacia él nos dirigimos.

Subimos por una amplia pista dejando Quintanilla atrás.
Por esta pista pasamos junto a ellas y en poco, entramos en el monte encinar. El sendero es amplio, discurre por espacios abiertos. El monte en que nos encontramos se extiende muchos kilómetros por el S. y el SE. hasta sus límites con la localidad de Revilla del Campo y la carretera Burgos-Soria a la altura de y Cubillo del Campo. Son muchas las sendas y caminos que los recorren, sin que venga mucha gente por aquí.


Pronto, caminamos manteniendo a nuestra derecha una larga valla metálica que limita la finca privada de San Quirce. Continuamos por esta pista adentrándonos más en el bosque.


El caminos que llevamos se conoce como el Sendero de Tabladillos. En el horizonte solo vemos monte bajo, solo rotos en el horizonte por sempiternos molinos eólicos.


Algo más de media hora después de haber penetrado en el encinar, llegaremos a un poste indicativo donde debemos torcer a nuestra izquierda, continuando por un sendero, más estrecho, que se dirige ya hacia el norte, siempre flanqueado entre los árboles.


Es el camino de regreso al barrio de Sopeña, de Los Ausines.


Continuamos por el interior del bosque, emprendiendo un suave descenso. En poco, el camino comienza virar hacia la izquierda, saliendo ya a espacios abiertos con la vista sobre la peña tan llamativa que cierra los tres barrios de Los Ausines por el norte.

Retornamos hacia Los Ausines.
El sendero deviene en pista, seguimos por él. Si continuáramos, acabaríamos en el barrio de Sopeña el más oriental de los tres, pero queremos alargar la excursión. Así pues casi un kilómetro antes, en el pago de Carrasquedo y junto a  unas tenadas, torcemos a nuestra izquierda, siguiendo un estrecho pasillo que sube siguiendo la linde del bosque. En poco, penetramos de nuevo en el monte, siguiendo ya senderos más estrechos.

En el término de Carrasquedo, nos desviamos de nuevo hacia el monte.
Es en este tramo donde podemos perdernos o no encontrar el camino correcto, ya que no hay señal alguna y solo nos guiamos con nuestro GPS. El camino previsto e indicado existe y es cómodo seguir por él.


Nuestro objetivo es subir por el término de las Majadas, hasta el punto más alto de este sector del monte, para desde allí iniciar el descenso de nuevo a Los Ausines.

Retornamos bajando primero por un amplio camino. Al fondo, el barrio de Sopeña. Destaca la ermita de Nuestra Señora del Castillo, sobre la peña.
El sendero sale del bosque y salimos a terreno abierto ya por una ancha pista, teniendo a la vista las casas de los barrios de San Juan y Sopeña, a la sombra de la peña de El Castillo. La panorámica es extraordinaria desde aquí.

Camino carretero que subía desde Los Ausines al monte.
Desde donde estamos solo tenemos ya que perder altura para incorporarnos a la Vía Verde, que discurre unos cientos de metros por debajo de donde estamos.

Descendemos hacia la Vía Verde caminando campo a través.
Abandonamos entonces el camino por el que vamos por nuestra derecha y por terreno indefinido, aunque muy evidente, perdemos altura descendiendo ladera abajo. La mejor referencia es dirigirnos a unos marcados farallones calizos con una gran oquedad, muy visible desde lejos. 

El barrio de San Juan.

Llegamos en poco a la Vía Verde, muy cerca de las casas del barrio de San Juan.

Retornamos a Quintanilla por la Vía Verde.
Ya solo tenemos que seguir por el camino, con muy buen trazado, hasta el barrio de Quintanilla, donde hemos dejado el coche.


Por el camino pasaremos junto a los restos de una cantera, que dejamos a nuestra izquierda. También podemos admirar la antigua estación de ferrocarril de Los Ausines,hoy semirestaurada o al menos sacada de su abandono total durante más de 30 años.


Llegamos a Quintanilla algo más de dos horas de haber iniciado la excursión. Si tenemos tiempo, podemos visitar el pueblo.


Destaca su iglesia de Santa Eulalia, junto al río de los Ausines, el puente medieval y el área recreativa en la junto a la orilla, muy apropiada para descansar y comer algo.

Hito cidiano junto a la iglesia de Quintanilla.



SENDERO DE LOS CARBONEROS
Espacio natural
Monte de Los Ausines.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Senderos y pistas forestales.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Solo encontraremos en el pueblo.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Difícil, la señalización no es completa y la orientación dentro del bosque es complicada.
Época recomendable
La primavera tardía es la mejor estación.
Inicio
Barrio de Quintanilla (Los Ausines).
Distancia de Burgos
17,4 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 20 minutos.
Distancia total
10,4 kilómetros.
Interés
Bosques autóctonos de robles, peñas de los Ausines.
Altitud mínima
903 m.
Altitud máxima
1035 m.
Desnivel acumulado
229 m.
Mapas
1:50000: 0238 Villagonzalo-Pedernales.
1:25000: 0238-4 Revillarruz.
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 Notas:
- La excursión es sencilla y rápida, cercana a Burgos, es muy apropiada para realizar en una mañana.
- Aunque parte de la ruta esté señalizada,ésta es incompleta y el retorno a Los Ausines se produce por caminos y senderos del bosque sin indicaciones. Es recomendable llevar un GPS.


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